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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2018

Horizontes del naciente gobierno de Lpez Obrador
Transformacin y transformismo

Massimo Modonesi
Nueva Sociedad


Andrs Manuel Lpez Obrador inicia su gobierno con la confianza popular pero en un clima poltico regional dominado por el auge de nuevas derechas. Con una coalicin de gobierno diversa y contradictoria, se propone realizar la cuarta transformacin de Mxico. Su discurso, que agita a las masas y tiene carcter plebeyo, anuncia polticas que podran desandar el camino del neoliberalismo. Sin embargo, sus propuestas son menos ambiciosas de lo que podra parecer. La coyuntura global no es econmicamente favorable y las expectativas son muchas, quizs demasiadas.

La cuarta transformacin anunciada por Andrs Manuel Lpez Obrador (AMLO) inicia su curso ahora que, a cinco meses de su contundente victoria electoral, el lder tabasqueo se coloc la banda presidencial en una secuencia ceremonial minuciosamente orquestada para reflejar la historicidad del momento: el discurso programtico con acentos moralizadores y antineoliberales en el recinto parlamentario, el ritual indgena de purificacin y la entrega del bastn de mando y, como culminacin, la arenga a la multitud reunida en el Zcalo capitalino, donde enlist solemnemente, uno por uno, sus 100 compromisos de gobierno.

Como qued de manifiesto en la jornada de asuncin, AMLO encarna e instala deliberadamente un cambio de clima poltico en un pas hundido en una crisis societal generada por tres dcadas de ininterrumpidas polticas neoliberales y agravada por la sangrienta descomposicin de los ltimos 12 aos de desborde de la violencia criminal y poltica. En este contexto, el liderazgo de AMLO genera esperanzas, expectativas e inclusive cierta mstica del cambio en fracciones importantes de las clases subalternas. Alcanz 30 millones de votos no solo porque se movi pragmticamente hacia el centro y por las debilidades de sus adversarios polticos (el Partido Revolucionario Institucional, el Partido Accin Nacional y el Partido de la Revolucin Democrtica), sino tambin porque consigui una representacin por identificacin nacional-popular y no por distincin o delegacin tecnocrtica, como era propio de la democracia neoliberal. En efecto, el pueblo raso, la gente, se reconoce y confa en AMLO porque es honesto y austero, porque habla un lenguaje llano y coloquial, porque desprecia los oropeles del poder. Justamente por ello y por sus orgenes plebeyos es despreciado por la oligarqua clasista y racista. A este pueblo se le dedica una serie de gestos de gran simbolismo e impacto poltico, como por ejemplo la conversin de la residencia presidencial de Los Pinos en museo, la venta del avin presidencial, la renuncia a la proteccin del Estado Mayor y la disminucin de salarios y prebendas presidenciales y de los altos funcionarios pblicos. Pero pesan en esta direccin tambin muchas promesas enumeradas en la Plaza de la Constitucin que giran en torno de algunos ejes fundamentales: la cruzada contra la corrupcin, el fin del neoliberalismo, el rescate de la soberana energtica y alimentaria, la extensin de becas y subsidios, el aumento de los bajos salarios y las oportunidades educativas y laborales, el respeto por la naturaleza.

Primero los pobres, por el bien de todos, reza el lema que acompaa a AMLO desde 2006. Sobre esa consigna insisti en ambos discursos de toma de posesin. En ambos sentidos, entre los pobres y todos, los lmites de la cuarta transformacin estn marcados por el permetro de la tradicin desarrollista, el restablecimiento del papel interventor y redistributivo del Estado en un esquema en el cual no dejan de ser fundamentales la iniciativa privada y la inversin extranjera. A estos guardianes de la dinmica capitalista se les garantiz expresamente que el cambio se realizara en plena continuidad y asegurando ganancias crecientes, como qued inscrito y sancionado en la letra chica del programa y en la composicin de la alianza y del gobierno, as como en las declaraciones del nuevo presidente y de sus principales ministros y colaboradores.

Ms que en otros experimentos progresistas latinoamericanos, en el caso mexicano son evidentes las obstculos para el pasaje a una etapa posneoliberal ya que, al margen de las intenciones, pesa el carcter tardo, en una coyuntura que, como lo admiti el mismo AMLO, no es econmicamente favorable ya que el pas est en quiebra. A ello se suma un contexto poltico regional en el que tanto al Norte como al Sur soplan vientos de derecha. El proceso es tardo tambin en la medida en que la llegada al gobierno no corresponde a un ciclo de movilizacin antineoliberal como en el primer quinquenio de 2000, sino a un mero repudio generalizado hacia las elites partidarias gobernantes, al cual solo eventual y puntualmente corresponden dinmicas de protesta y de organizacin social. En este contexto, y no solo por clculo electoral, se entiende que la composicin del Movimiento de Regeneracin Nacional (Morena) y, ms an, la coalicin que sostuvo la candidatura de AMLO y que hoy conforma su gobierno, tengan un carcter de corte moderado y sustancialmente conservador. En Morena, lo nacional-popular y lo plebeyo quedaron vaciados de sus contenidos izquierdistas en los planos programtico, ideolgico y, en particular, organizacional, ya que se trata de un partido que tiende a regirse por una lgica vertical acorde con una cultura caudillista-presidencialista y se estructura como aparato electoral, conforme a los tiempos y las razones de su surgimiento alrededor de la candidatura de AMLO en 2012 y su inmediato y casi exclusivo vuelco hacia la ocupacin de espacios en las instituciones pblicas. Al mismo tiempo, en la conformacin del equipo de gobierno, se impusieron el pragmatismo y la moderacin al repartir cuotas entre aliados, grupos polticos o personalidades que representan o simplemente ofrecen garantas a sectores empresariales y otros poderes fcticos.

Aun en estas circunstancias, se podra argumentar que, como ocurri en otras latitudes, es relativa y aparentemente fcil tener un mejor desempeo que los anteriores gobiernos oligrquicos-neoliberales-corruptos, sobre cuyas miserias AMLO insisti, haciendo un implcito guio a su trayectoria poltica personal desde finales de la dcada de 1980. Al mismo tiempo, la retrica rimbombante sobre el alcance histrico de la cuarta transformacin y las promesas tanto generales como particulares que incluye colocan las expectativas en un nivel tan exorbitante que difcilmente se podr contener en el marco de un ejercicio simplemente comparativo. Botn de muestra de un desborde de la esperanza son las 27.500 peticiones recibidas en la Casa de Campaa de AMLO en los meses posteriores a la eleccin. Al margen de las peticiones particulares, ms que en contra del neoliberalismo, el voto de confianza a AMLO se finc en la esperanza de que atienda los problemas socialmente transversales de la corrupcin y de la inseguridad, identificados con los gobiernos anteriores y los partidos que los encabezaron. En ambos rubros, las medidas anunciadas son de compromiso y sus alcances, inciertos. La lucha contra la corrupcin no ser retroactiva y, por lo tanto, se basa en la simple amenaza de futuras sanciones legales. Por su parte, el combate contra el crimen organizado est supeditado a que surta un rpido efecto la prevencin, es decir la poltica social, mientras que en trminos represivos se mantendr un esquema similar al actual, con su ineficacia relativa, en tanto se crear una Guardia Nacional militarizada que sustituir al Ejrcito y la Marina en la tarea. A estos se agregan otros temas delicados que se han ido instalando en estos cinco meses de transicin y marcan la agenda inmediata: el del aeropuerto de la Ciudad de Mxico, el Tren Maya y las consultas correspondientes, la iniciativa de limitar los cobros excesivos de los bancos, la derogacin de la reforma educativa, la democratizacin sindical, etc.

No est dicho, por lo dems, que aquellas fracciones de las clases dominantes que estn dando el beneficio de la duda a AMLO no se lo retiren rpidamente y que las otras fracciones, as como las oposiciones pristas, panistas y perredistas y los intereses legales e ilegales que representan, se queden por mucho tiempo de brazos cruzados.

Por ello, AMLO aprovecha el momento favorable para impulsar su apuesta hegemnica, de creacin de consenso interclasista, tanto en relacin con sus aliados como con sus adversarios. Esto bien puede expresarse en un equilibrio entre transformacin y transformismo, un equilibrio que evoca otras experiencias histricas y la antigua tradicin de la cultura poltica prista, que no dej de expandirse y reproducirse en las oposiciones de izquierda y de derecha que la rodearon. En efecto, cada una de las tres transformaciones histricas a las cuales hace alusin AMLO como antecedentes de la que pretende impulsar independencia, reforma y revolucin tuvo su dosis de transformismo, es decir de reacomodo conservador, fincado en particular, como lo sealaba Antonio Gramsci, en el drenaje de los grupos dirigentes de las clases subalternas, en su insercin en el aparato estatal como paso previo a su absorcin en el campo de la conservacin, en calidad de operadores de las reformas necesarias y estrictamente suficientes para garantizar la continuidad sustancial de las relaciones de dominacin y de explotacin. En Mxico, las reformas incluidas las que derivaron de una revolucin social pasaron por el tamiz de formas ambiguas y contradictorias de reajuste poltico que han sido caracterizadas como bonapartistas, populistas o de revolucin pasiva. Esto tanto en las primeras tres dcadas del siglo XX como en los aos 60 y 70, cuando el empuje desde abajo y la modificacin de la correlacin de fuerzas se hicieron sentir de forma mucho ms ntida que en la actual coyuntura. En este sentido, al margen de la cuestin de la tensin entre autoritarismo y democracia que merece un tratamiento especfico y no deja de ser una cuestin que tensa el discurso y la prctica del obradorismo, no se puede dejar de advertir y sealar una lnea programtica de fondo: es, evidentemente, el reformismo desarrollista nacional-popular que une al Partido Nacional Revolucionario (PNR) de la dcada de 1930, a la izquierda del PRI que se extendi entre finales de la dcada de 1950 hasta los aos 70, al PRD de la dcada de 1990 y al Morena de nuestros das.

En conclusin, en medio de recurrencias y ambiciones histricas, la dinmica del naciente gobierno encabezado por AMLO parece instalarse en el equilibrio precario entre tendencias progresivas y regresivas, entre transformacin y transformismo.

Fuente: http://nuso.org/articulo/transformacion-y-transformismo/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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