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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2018

Francia
La seminsurreccin de los chalecos amarillos

Guillermo Almeyra
Rebelin


Desde 1968 Francia no ha conocido ningn movimiento social tan vasto como la actual rebelin campesina y rural, de las clases medias pobres del campo y de la ciudad, de los jubilados, de los desocupados reunidos en los Chalecos Amarillos.

Esta es una ola social de fondo y arrastra por consiguiente a capas atrasadas y a los bajos fondos, que comparten el odio a las clases dominantes y su establishment o, simplemente, aprovechan para saquear. Tanto puede degenerar como servir de base a la derecha nacionalista y fascista o apoyar, si avanza polticamente, un ala socialista anticapitalista Macron, como ministro de Economa del anterior presidente socialista de derecha Franois Hollande, al aumentar los impuestos indirectos sent las bases de esta actual crisis social y poltica que tiene fuerte impacto econmico en la produccin y en el comercio.

Como presidente, cerr ramales ferroviarios, cancel frecuencias de trenes e hizo todo lo posible para preparar la privatizacin de los ferrocarriles enfrentando incluso una huelga de tres meses. Al mismo tiempo retir de las zonas rurales oficinas de impuestos, escuelas, maternidades y hospitales obligando a los habitantes a depender de automviles viejos y contaminantes que no pueden renovar. Redujo tambin el personal en escuelas, oficinas, hospitales, casas para ancianos y en las crceles, aumentando as la intensidad de trabajo y de explotacin a quienes se salvaron de esa poda salvaje.

Simultneamente, les quit a los alcaldes hasta el 10 por ciento de su presupuesto impidindoles as hacer reparaciones u obras y convirtindolos en pararrayos de la ira de los ciudadanos, se neg a discutir con los sindicatos su poltica antiobrera y modific unilateralmente la legislacin laboral para favorecer a los patrones, a los que elimin el impuesto a la renta y favoreci en todo mientras cargaba de impuestos indirectos a todos los dems.

Macron igualmente dej cerrar grandes empresas que haba jurado defender, logr que los jueces y abogados se declarasen en huelga por la modificacin sin consultarles de su profesin y, para colmo, actu como si fuese un rey.

Elimin en efecto los organismos estatales de mediacin (sindicatos, alcaldas, Parlamento, al que ignora a pesar de contar con la mayora absoluta). Realiza casi diariamente declaraciones provocadoras y defendi tan abiertamente a su gorila principal -culpable de disfrazarse de polica para golpear gente el primero de mayo- que tuvo que desmentir pblicamente que aqul era su amante. El episodio provoc la renuncia de su ministro del Interior y, despus, hizo renunciar tambin al ministro del Ambiente porque se trag sus promesas de reducir las usinas nucleares y, adems, autoriz la caza libre.

De este modo los ingresos reales de los franceses cayeron diez por ciento en los ltimos diez aos y la riqueza se concentr descaradamente en cada vez menos manos.

El aumento del impuesto al disel (el principal combustible de los autos de los pobres que, adems, dependen de su vehculo para ir a trabajar o hacer trmites) fue la chispa que hizo estallar toda esa plvora movilizando contra l y el poder a la Francia profunda, que en un 60 por ciento se haba abstenido en las elecciones presidenciales e incluso haba en parte sufragado por su partido nuevo y desconocido por repudio a los otros y por temor al fascismo de Le Pen.

Esta ola de fondo rechaza la pasividad y el institucionalismo de las burocracias sindicales y a los partidos de la izquierda tradicional (socialistas, socialdemcratas, comunistas) por su electoralismo y cretinismo parlamentario. Est formada por gente que se lanza a la accin. Si ella rompe las vitrinas de los barrios ricos, quema los autos de lujo o escribe en el Arco de Triunfo palabras soeces contra Macron es porque jams va a esos barrios ni los monumentos a las victorias militares son sus monumentos, cosa que los patrioteros como Macron no entienden. Territorializa su protesta, como hizo la Comuna al destruir la columna de la Plaza Vendme, dedicada a las glorias militares de Napolen.

El de los Chalecos Amarillos es un movimiento que pone en primer plano a la gente comn, trabajadora, mueve una gran cantidad de mujeres (lo cual indica la profundidad de la ola social) y de jubilados, que son pobres pero cuentan con experiencias de lucha a sus espaldas. A diferencia de las idioteces de Laclau y de Chantal Mouffe que creen que los movimientos de este tipo necesitan un Lder, ste evita la delegacin y la representacin y, como en los Clubes de la Revolucin Francesa o en la Comuna, elige dirigentes ad hoc, no lderes ni caudillos.

No tiene un programa formal pero s exigencias programticas comunes a todo el pas: menos impuestos a los pobres y ms a los ricos, servicios pblicos de calidad, trabajo, aumento de jubilaciones, defensa del ambiente, ms transporte colectivo, ocho horas efectivas.

No es fascista. Incluso la TV mostr chalecos amarillos que echaban a trompadas a fascistas organizados y otros, en el Sur, marchando con la CGT y los sindicatos ms combativos. Pero, si no encuentra un canal a su anticapitalismo primitivo, podra servir a la extrema derecha que tratar de sacar provecho en las elecciones europeas a costa de la Rpublique en Marche (el movimiento-partido de Macron).

Eso plantea un gran desafo a los revolucionarios que deben participar en la lucha tal como es y por los legtimos intereses generales sin tratar de sacar de ella provecho para el partido si quieren ser escuchados y organizar.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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