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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-12-2018

Elecciones en Estados Unidos: Cultura poltica o cultura del dinero?

Arnold August
La Jiribilla


Muchos entre los autoproclamados periodistas progresistas y analistas en el mundo hacen hincapi en la riqueza de los candidatos, en los millones de dlares necesarios para ser elegidos, en los ingresos adicionales del candidato y congresista elegido provenientes de los grupos de presin (lobbies), en la corrupcin y en la feroz rivalidad bipartidista. Sin embargo, casi todo el mundo lo sabe, incluso en Estados Unidos. En este ltimo caso, por ejemplo, durante las elecciones presidenciales, la concurrencia de los electores habilitados apenas alcanz entre el 50 % y el 52 %. Aun teniendo en cuenta el nmero rcord de votantes durante las elecciones de mitad de mandato de 2018, la abstencin es aproximadamente del 50 % de los votantes habilitados para hacerlo. Por qu sera perjudicial fomentar la nocin de que los candidatos estn nadando en millones de dlares, envueltos en corrupcin y en el descrdito de las disputas intestinas del partido, para la gente que se preocupa por ello?

Los millones de dlares necesarios para ser elegidos: casi todo el mundo lo sabe.
Time, 13 de agosto del 2012. Fotos: Cortesa del autor

Haciendo nfasis en estos aspectos, las principales caractersticas del sistema poltico estadounidense (tan importantes que constituyen una parte fundamental de su cultura poltica) estn encubiertas. Por cultura poltica me refiero al pensamiento, la perspectiva y las actividades, en este caso, del sistema poltico, tal como es aplicado y propagado por las lites gobernantes.

Cules caractersticas de la cultura poltica estadounidense deberan conocerse?

1. En cuanto al dinero, mientras ms sutil es la publicidad a travs de los medios de comunicacin, esta es mucho ms importante. Por ejemplo, la reciente campaa electoral de mitad de mandato y los resultados son presentados por la lite de los medios en el Norte, y en muchos casos son reproducidos en el Sur, como una batalla del bien contra el mal, representado por Trump. Sin embargo, cmo surge el trumpismo? Hasta marzo de 2016, los medios de comunicacin corporativos (especialmente la CNN en ingls), bajo el pretexto de realizar reportajes, entrevistas y paneles interminables donde se presentan panelistas pro-Trump, ya haba ofrecido al ilustre viejo partido republicano (GOP) de Trump, una venta estratgica de 2 000 millones de dlares en medios gratuitos. Esto significaba ms anuncios gratuitos que todos los dems candidatos del Partido Demcrata y del GOP combinados. Al final de la campaa para las elecciones generales presidenciales de 2016, los medios corporativos haban proporcionado un total de 5 000 millones de dlares en visibilidad gratuita a Trump. En ese momento era imposible mirar CNN en ingls sin escuchar el nombre de Trump. Por tanto, este medio elitista cre a Trump, y en ese proceso aument el nmero de anuncios empresariales destinados a CNN en ingls, as como las tarifas de dichos anuncios.

2. El sistema bipartidista y el menor de dos males estn arraigados en la conciencia de muchos estadounidenses y de muchos en Occidente y en el Sur, como, por ejemplo, en Amrica Latina, inundada con esta caracterstica de la cultura poltica estadounidense. Todos los medios corporativos estadounidenses estn unidos en la actual cacofona diaria para presentar un ala del sistema bipartidista como la izquierda (el Partido Demcrata) y la otra como la derecha (el Partido Republicano). No son pocos los periodistas y analistas que sucumben ante esto.


Al final de la campaa para las elecciones generales presidenciales de 2016, los medios corporativos
haban proporcionado un total de 5 000 millones de dlares en visibilidad gratuita a Trump

3. El fetichismo electoral es un distintivo de la cultura poltica estadounidense oficial. Estamos abrumados por una campaa electoral permanente, impuesta por medios virtuales internacionales. Tan solo para dar el ejemplo ms reciente de las elecciones de mitad de mandato, es de dominio pblico que la campaa poltica de verano y de otoo de 2018, y las campaas de la televisin durante la noche y los das siguientes a los resultados todo ello combinado y acumulado, son consideradas tan solo como un ejercicio de precalentamiento y como un primer paso hacia las elecciones presidenciales de 2020. El principal efecto secundario de esto no significa tan solo estar abrumados y aburridos. El resultado de este fetiche es que las acciones cotidianas progresistas anti statu quo (no el auto-proclamado progresismo democrtico) impulsadas por la gente en las calles, lugares de trabajo e instituciones educativas, son sustancialmente debilitadas o virtualmente asfixiadas. Si no es as, los medios corporativos cooptan muy hbilmente muchas de estas actividades populares en forma de propaganda electoral. Esto es facilitado en algunos casos cuando estas acciones consciente o inconscientemente estn diseadas para el consumo electoral.

4. Como resultado directo de tal situacin, se desprende la cuarta caracterstica de la cultura poltica estadounidense: la cooptacin. El poderoso papel de los medios de comunicacin, cultivar la ingenuidad y a la vez lucrar con ella, es un veneno que nunca debe subestimarse. Hay muchos ejemplos de cmo los movimientos revolucionarios o progresistas en Estados Unidos son cooptados en el callejn sin salida del sistema bipartidista. Sin embargo, tomemos uno de los casos ms recientes. Tras la masacre en la escuela secundaria de Marjory Stoneman Douglas, en Parkland, Florida, los estudiantes inspiraron heroicamente a la mayora de los estadounidenses, muchos de los cuales se unieron masivamente en las calles, y en manifestaciones y en huelgas en las escuelas, para exigir acciones en materia del control de armas. Sin embargo, aun cuando era real en la base, el movimiento estudiantil multifactico fue cooptado simultneamente desde la accin de masas hacia la poltica electoral por el Partido Demcrata, en las elecciones de mitad de mandato.

Adicionalmente, la cuestin de las masacres es mucho ms profunda que el sentido comn de las leyes que regulan las armas de fuego. La masacre de Thousand Oaks, California, el 8 de noviembre de 2018, no es la primera ejecutada por un exmiembro de las fuerzas armadas. Esto indica una vez ms que, desde la Segunda Guerra Mundial, las masacres domsticas estn vinculadas a la agresin estadounidense y a las masacres en todo el mundo. Los tiradores masivos de EE.UU. son desproporcionadamente veteranos de la guerra: 35%. Estados Unidos es, de lejos, la sociedad ms violenta del mundo, en la que esta cultura de la violencia domstica e internacional influye y contribuye a la cultura poltica general. De esta manera, el movimiento por el control de armas, como cualquier otra actividad legtima de masas, no puede atarse al fetichismo electoral y menos an a uno de los dos partidos dominantes. Sin embargo, mientras escribo estas lneas, los estudiantes de Parkdale se estn organizando para ejecutar acciones de masa tras el tiroteo en Thousand Oaks, California. No obstante, sern estas valientes y persistentes acciones populares capaces de impedir ser devoradas por el vrtice de las elecciones presidenciales de 2020? Ser este creciente movimiento capaz de resistir a las ilusiones de la Cmara de Representantes en el Congreso controlado ahora por los Demcratas, y evitar ser contagiado por la gloria poltica, la carrera y la popularidad personal de cada miembro del Congreso con miras al 2020, lo que constituye siempre su principal inters? Llevar esto a que la iniciativa del movimiento sea cooptada por el fetichismo electoral?

5. Este problema de la cooptacin, presentado en el ejemplo del movimiento contra la violencia armada, tambin nos lleva a la cuestin fundamental de la violencia racista en contra de indgenas y afroestadounidenses. Esta caracterstica de la cultura poltica reaccionaria se remonta a la fundacin de las Trece Colonias, en los siglos XVII y XVIII. De hecho, la historia y los acontecimientos actuales indican que en Estados Unidos, el Estado constituye un vestigio de la esclavitud y el genocidio contra los indgenas estadounidenses. Esta apreciacin realista del Estado debe o debera permear la evaluacin de la cultura poltica impuesta por las lites estadounidenses. Esto es mucho ms complejo que el tratamiento superficial dado por los medios corporativos y algunos medios progresistas a temas como la financiacin, la corrupcin y la guerra salvaje interpartidista del sistema electoral, lo que resulta muy evidente en la medida en que esta se normaliza: casi todo se puede escribir o decir para ocultar que en Estados Unidos el Estado constituye un vestigio de la esclavitud y el genocidio.

6. Los afroestadounidenses han sido siempre y lo siguen siendo actualmente la vanguardia de la oposicin revolucionaria frente al statu quo de la cultura poltica, como el necesario e inevitable resultado de su condicin histrica, impregnada de ideologas marxistas y otras revolucionarias. Examinar el proceso electoral estadounidense, como el de mitad de mandato, sin ocuparse de esta contradiccin histrica como piedra angular de la cultura poltica dominante y donde cualquier ciclo electoral posiciona a indgenas y afroestadounidenses, equivale a analizar un proceso poltico como, por ejemplo, en Amrica Latina, negndose a tomar en cuenta los efectos del colonialismo europeo y del imperialismo estadounidense, sus aliados occidentales y sus serviles oligarquas locales de la regin.

7. Cul es entonces la situacin actual de los indgenas y afroestadounidenses en cuanto a su vocacin histrica, que an est por realizarse? Los afroestadounidenses son la vanguardia de la oposicin a la cultura poltica dominante. Sin embargo, esto nunca se sabe cuando se lee y se escucha la mayor parte de la lite periodstica y a los analistas, incluso aquellos que se proclaman progresistas.

No obstante, la realidad reconocida por la misma contraofensiva negra de los periodistas y activistas, su propio movimiento, es debilitado y limitado por la capacidad del Partido Demcrata de cooptar a una pequea fraccin de afroestadounidenses en sus filas, como lo hace con otros movimientos de masa progresistas. De este modo, parte esencial de la cultura poltica de los crculos dominantes es que el Partido Demcrata, lejos de estar inclinado a la izquierda o al menos ser ms progresista que el Partido Republicano moderno, como lo ha pretendido, es en realidad el cementerio del avance de una verdadera izquierda alternativa. Estn algunos lectores confundidos? No es sorprendente.

Por una parte, las fuerzas revolucionarias de izquierda en Estados Unidos estn muy familiarizadas con este fenmeno: ellas padecen enormemente y de forma trgica el rol de excavadoras de la tumba del Partido Demcrata, especialmente desde la Segunda Guerra Mundial. Por otra parte, en otros lugares como en Europa, Amrica Latina y el Caribe, gran parte de la prensa, incluyendo algunos medios de la izquierda progresista, dan una imagen opuesta del Partido Demcrata: un vehculo de cambio, de progreso y un caldo de cultivo para una alternativa de izquierdas. No obstante, esta ptica provoca burlas por parte de la izquierda revolucionaria estadounidense. Este es uno de los dilemas que este artculo se esfuerza por afrontar como un primer paso.

No valorar este hecho ya sea por limitacin intencional o ingenua significa encubrir un aspecto esencial de la cultura poltica.

En conclusin, basta con afirmar por el momento que los escritores afroestadounidenses y no afroestadounidenses, y los activistas, forman parte de esta lucha, de este movimiento de oposicin amplio y creciente frente a la cultura poltica del statu quo. Compuesto por decenas de miles de periodistas, escritores, analistas, activistas sociales, polticos, y los medios sociales, esta formidable cultura poltica de izquierda −e incluso revolucionaria merece ser conocida por analistas y periodistas fuera de Estados Unidos, y as en Amrica Latina y el Caribe, a travs de sus escritos, sus audiencias y el pblico en general.

Nota: En noviembre 2016, en una entrevista exclusiva a Punto Final (Chile), abord aspectos de este tema de la cultura poltica estadounidense, pero desde otra perspectiva.
Original publicada por Punto Final
Fuente: http://www.lajiribilla.cu/articulo/elecciones-en-estados-unidos-cultura-politica-o-cultura-del-dinero

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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