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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-12-2018

Per
El referndum del 9

Gustavo Espinoza M.
Rebelin


Hay diversas opiniones en torno al referndum que, finalmente, se celebrar el domingo 9 del presente en todo el pas. La falta de tiempo, y los candentes acontecimientos polticos que se operaran aqu desde los primeros das de octubre, signados por la detencin de Keiko Fujimori; hasta el reciente frustrado asilo de Alan Garca; han cautivado tanto el inters ciudadano, que el tema de la prxima consulta qued largamente relegado.

Pero, como todos los plazos de cumplen, y todas fechas se vencen; es claro que este domingo se habr de definir el sentido de la consulta formulada por el Poder Ejecutivo, y aprobada a regaadientes y con trampas- por el Congreso de la Repblica. En torno a ella, sin embargo, subsiste un clima de confusin que ha desorientado incluso a segmentos de la sociedad ganados siempre por el debate poltico.

En los predios de la izquierda, ha ganado puntos tambin este clima de confusin. Ha habido quienes han dicho que el Referndum es tan slo una maniobra distractiva, una cortina de humo, o una treta del Gobierno para sorprender incauto Es bueno, entonces esbozar una explicacin de asuntos que pueden ayudar a entender la esencia de los temas en cuestin. Veamos.

Lo primero que se debe precisar es la actitud que han asumido las fuerzas que hoy copan el escenario nacional. Por el lado de la derecha, Fuerza Popular y el cogollo alanista del APRA; se ha objetado categricamente la consulta en marcha. No slo lo voceros del Keiskismo se refirieron a ella como un mamarracho, sino que acusaron tambin al gobierno de usarla para dar paso a la instauracin de una supuesta dictadura.

Arguyendo esa tesis, se ha comparado las diligencias judiciales incoadas contra Keiko Fujimori y su equipo de gestin; con los procesos de Mosc en los aos 30 del siglo pasado; se ha sustentado la idea de un Golpe en Marcha y se ha publicitado hasta la saciedad una presunta e inexistente- persecucin poltica contra algunas de las figuras del Per de hoy.

Desde algunos predios de la izquierda se han usado otros argumentos pero curiosamente, se ha coincidido con los portavoces de la Mafia en materia concreta. En efecto, se ha llamado a derrotar el referndum logrando que la ciudadana vote en contra de todas las propuestas: No. No. No y No, se ha alzado como una suerte de frmula mgica que habr de servir para derrotar a Vizcarra. Ha sido esa la recomendacin de Keiko, del APRA, y hasta de Flrez Araoz, por si necesiten nuevos aliados.

En esa lnea se ha usado un planteo falso: Lo que el pas requiere -se ha dicho- no es un Referndum sino una nueva Constitucin. En otras palabras, en nombre de la demanda grande, se ha descalificado los pasos chicos; sin reparar claro- que la demanda grande es, por ahora, inviable. No hay quien la convoque, ni quien la ejecute. Por lo dems tampoco hay un proyecto, o un modelo, de lo que debiera ser la nueva Constitucin. En otras palabras, objetivamente, el tema est an en paales.

Eso no significa que la exigencia no sea justa. Lo es, enteramente. Slo que no ha de caer del cielo;, ni tampoco, ser producto de la voluntad personal de nadie. Ser el resultado natural de una lucha concreta, en la que resulta indispensable armar el proyecto, ganar voluntad y conciencia ciudadana, y derrotar a los sectores reaccionarios descalificando definitivamente su opcin. Ese proceso est en marcha, por cierto, pero aun no est definido. Es preciso, todava, caminar un trecho con las masas enfrentando la corrupcin venciendo a sus agentes ms aviesos: el keikismo y el alanismo.

Es difcil entenderlo? En los predios de la Mafia est an la Fiscala de la Nacin con todo el Poder que ella presupone. Buena parte de Jueces y Fiscales. Tambin la mayora parlamentaria. Y hasta la Prensa Grande, que si bien se ha mimetizado un poco, no abandona sus viejas prdicas y su campaa contra el pueblo.

Pero tambin toda la estructura burocrtica del Estado que facilite los planes de la Mafia para hacer de las suyas: poner a buen recaudo a Csar Hinostroza Pariachi, ayudar a Garcia, compadecer a Keiko, blindara Donayre, proteger a Maman; a mas de muchas otras acciones que suelen pasar inadvertidas pero que van corroyendo la conciencia de los peruanos para invitarlos a bajar la guardia en nombre de la necesidad de olvidar rencores , perdonar generosamente a los dems, construir conciencia de paz; y otras expresiones del mismo signo que se repiten cotidianamente en radio, televisin y prensa y que las sustentan todos los panegiristas invitados en su condicin de personalidades o analistas.

Ellos buscan, en verdad, distraernos para que no nos demos cuenta que hay una peligrosa ofensiva en marcha: Ella, por ahora, solo necesita librar pequeas escaramuzas, vencer en algunas batallas y, sobre todo, ganar tiempo para lograr que la gente se aburra, pierda la fe, piense que nada habr de suceder y que, finalmente, esta lucha es intil .

Por eso es que el tema del Referndum rebasa los lmites de una consulta formal. Si la ciudadana finalmente rechazara los temas planteados como buscan los que llaman a votar por el NO en todos los tems-, la Mafia habra alcanzado un respiro tangible. No olvidemos que as sucedi en Colombia cuando, contra todos los pronsticos, pudo ganar el referndum por la paz. Eso le permiti retomar la iniciativa, y luego ganar las elecciones y colocar a Ivn Duque en la conduccin del Estado. Mutatis Mutandi, as sucedi tambin en Brasil: desacreditando a Lula en una lucha contra corrupcin abrieron paso a Bolsonaro, la expresin del fascismo en toda la lnea.

Aqu, bien podra ocurrir algo parecido: descalificando a Vizcarra que ofrece muchos flancos- bien podra ganar una opcin -el domingo 9- que finalmente recuse las propuestas planteadas y ms bien promueva un cambio radical que aliente a las fuerzas ms reaccionarias.

Se ha dicho, y es verdad, que el Referndum no habr de resolver problemas de fondo. Pero si servir para definir bien los campos y colocar a cada quien en su lugar.

Por eso, la recomendacin ms racional y sensata, no es votar de cualquier modo, ni intercalar un SI y un NO en la clula de sufragio. Hay que votar por el SI para buscar un nuevo modo de nombrar jueces, para impedir que las grandes empresas y mafias financien impunemente las campaas electorales de los Partidos y para impedir la reeleccin de congresistas. Y poner NO en la cuarta opcin -la bicameralidad porque, independientemente de unas u otra, est planteado el juego de la Mafia, que aspira a convertir a sus principales voceros en Senadores a la vuelta de la esquina.

El Referndum no es slo una consulta. Es tambin una nueva oportunidad para que nuestro pueblo confirme la validez de su conciencia y acere su voluntad de lucha.

Gustavo Espinoza M. Colectivo de direccin de Nuestra Bandera.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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