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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-12-2018

Ensayos sobre las izquierdas en Amrica Latina y el Caribe
Los marxistas en su laberinto del siglo XXI

Luis Bonilla-Molina
Rebelin


Dira Francisco, no el Papa de Roma, sino mi recin fallecido padre que terquedad la tuya, intentar debatir lo que nadie parecer querer cambiar! Y es que es el pragmatismo se viene imponiendo como razn poltica en las propias izquierdas. Solo los ms osados se atreven a plantear uno u otro tema terico que muestre algn nivel de atasco en su implementacin en la praxis. Lo hacen a sabiendas que desde mltiples lugares se le acusar de revisionistas, renegados, intelectuales pequeo burgueses o, hasta de ser parte de la nmina de algn servicio secreto internacional, hecho del cual los acusados no se haban enterado hasta la fecha. A pesar de ello, tomo aire para buscar aliento y me decido a hacer las veces de secretario de multitudes diversas y, en consecuencia, procedo a tomar nota de los planteamientos y dudas que en tono de murmullos se escuchan cada vez con mayor insistencia en distintos lugares de lucha de nuestraamrica. La nica intencin de este escriba aunque sospecho que dirn que tengo ocultas e innobles intenciones- es la de intentar contribuir a la construccin de una agenda compartida sobre los desafos epistmicos, conceptuales y de accin de los socialistas libertarios a finales de la segunda dcada del siglo XXI.

Por supuesto me refiero al socialismo cientfico sistematizado por Karl, el nacido en Trveris. Fjense que digo que l sistematiz y en ningn momento que cre, porque Marx fue un cientfico social y no un religioso, ni un infalible gur. Y all dos problemas iniciales, sobre los cuales volver ms ampliamente en otros artculos. El primero de ellos reside en el hecho que a travs del tiempo ha surgido una especie de ortodoxia marxista que se siente facultada para establecer los cnones del marxismo, la legalidad y legitimidad del pensar la transformacin, que ha convertido el pensamiento crtico en esttico alejado del dinamismo dialctico, para el cual categoras como imperialismo, obrero fabril, partido revolucionario, trabajadores, ideologa, alienacin, entre otras, no han sufrido cambios en el terreno concreto de la lucha de clases a ms de un siglo de haberlas definido inicialmente. Marx siempre estuvo atento a la influencia de las realidades histricas concretas en la teora, entendiendo que la dialctica no era una externalidad analtica, sino que tocaba al propio pensamiento socialista. El segundo de ellos, es la creciente invisibilizacin del hecho que Carlos Marx se reclam socialista cientfico, algo que ahora pasan por alto muchos apologistas neo metafsicos que atacan sin cesar cualquier apelacin a la mentalidad cientfica. La transformacin estructural de las sociedades capitalistas para abrir paso al socialismo no es un acto solo de voluntad que la requiere- sino tambin de pensamiento estructurado, de conocimiento en profundidad de las ciencias puestas al servicio de la liberacin del hombre por el hombre. En consecuencia, el marxismo es el pensamiento cientfico transdisciplinario que reflexiona, estudia y propone ideas para el cambio estructural de las sociedades a partir del estudio de cada coyuntura histrica, nunca en abstracto, ni desde el inmovilismo cognitivo.

Marx fue un hombre de su tiempo histrico. Como pocos comprendi el impacto del desarrollo cientfico y tecnolgico en el modo de produccin capitalista. Carlos Marx fue un enamorado de las posibilidades que encerraban la primera y segunda revolucin industrial para romper las profundas y estructurales desigualdades acumuladas por siglos. Por ello interpret de manera acertada el impacto de la relacin del trabajo colectivo de los obreros industriales y fabriles alrededor de las mquinas y las innovaciones, en los procesos de produccin de mercancas. Construy una interpretacin nica y singular respecto a la conciencia de esa clase social, constituida en el corazn del modo de produccin, a la cul caracteriz como el motor de la nueva historia de la lucha de clases y de las posibilidades de construccin de la vida colectiva del comn, el socialismo.

Marx construy una teora que hemos denominado marxismo, no como un nuevo relato teolgico, sino como un mtodo para actualizar de manera permanente el presente y el devenir de las luchas. Karl, el gigante revolucionario no poda prever ni era su tarea histrica- que precisamente el desarrollo tecnolgico que ocurrira 150 aos despus de la elaboracin del Manifiesto Comunista (1848) conocera una tercera y cuarta revolucin industrial (1960-2019/ 2020-) que ahora no tan solo deja de agrupar a los trabajadores en fbricas para la produccin de mercancas, sino que comienza a expulsarlos de ellas, impactando la idea de lo colectivo en la produccin, reconfigurando tambin el papel de otras clases sociales consideradas en algn momento subalternas al proyecto socialista.

El problema es que la reflexin sobre estas dinmicas es muy precaria an en Amrica Latina y el Caribe y ahora, para colmo, se nos anuncian las consecuencias inmediatas de la primera ola del desembarco (dcada de los 20 del siglo XXI) de una cuarta revolucin industrial (fbricas 4.0, expulsin en masa de amplios sectores de la clase obrera de las fbricas, crisis humanitaria laboral en los pases altamente industrializados, ALC como simple campo de extractivismo de materias primas de viejo y nuevo cuo), as como de la llamada era de la singularidad (fusin de tecnologa con vida humana), en medio de una crisis ecolgica planetaria sin precedentes.

Cul es el impacto de estas nuevas realidades en el plano terico general del socialismo, en las organizaciones revolucionarias y en el propio programa de accin de las luchas socialistas? Sobre esto seguiremos escribiendo, como simples secretarios de mltiples voces que reclaman un espacio y una agenda emergente para mantener viva y con posibilidades de disputa del poder la idea socialista por parte de quienes vivimos del trabajo en el siglo XXI.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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