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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-12-2018

Historia de un neonazi alemn y su fortn de Alicante

Unai Aranzadi
El Salto

El exlegionario alemn Joachim Fiebelkorn, uno de los neonazis ms temidos de la segunda mitad del siglo XX, investigado por una masacre en Italia y odiado en Bolivia por su papel como colaborador de la dictadura junto al capitn de la Gestapo Klaus Barbie, tiene un fortn en Alicante donde es arropado por guardias civiles, militares y camaradas legionarios. Le visitamos.


En la localidad alicantina de Rojales hay una finca que emula a un castillo fortificado, con sus torretas, almenas, innumerables cmaras de seguridad y dos guilas imperiales custodiando un portn sobre el que se clava una gran bandera de Espaa. En su interior hay un patio en el que un sacerdote celebra misa flanqueado por dos ametralladoras de gran calibre, un Cristo y una imponente Cruz de Hierro alemana. Se trata de un oficio veraniego por el apstol Santiago, y son ms de una docena los miembros de las fuerzas armadas cantando himnos patriticos en un encuentro que exalta el lema de la Reconquista, Santiago y cierra Espaa. La convocatoria ha sido lanzada por la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de la Vega Baja, asociacin que celebra aqu actos de corte nacionalista en los que se ve a generales del Ejrcito y comandantes de la Guardia Civil degustando una paella bajo el retrato de Milln Astray o Francisco Franco. Nada de todo esto sera posible sin la generosidad de su anfitrin, el histrico neonazi alemn Joachim Fiebelkorn. Es el dueo de la finca.

Uniformado como un miembro ms de la Legin espaola, con una prominente barriga, pelo cano y ojos claros, Fiebelkorn se siente desconcertado al ser preguntado por su identidad y su pasado. Cmo has llegado a m?, responde inquisitivo. Cmo sabes que esto es mo?, pregunta clavando sus pequeos ojos azules. A este hombre de familia prusiana nacido el 5 de abril de 1947 en Leipzig la prensa le perdi la pista hace 30 aos y, como reconoce l mismo, me daba por olvidado. As las cosas, Fiebelkorn ha rehecho su vida en Rojales, una poblacin contigua a la turstica Torrevieja. Un buen lugar para empezar de nuevo, tal y como antes hicieron miles de alemanes, incluyendo a aquellos veteranos del III Reich que, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, se refugiaron en otros rincones de Alicante.

'El carnicero de Lyon'

Sera uno de los pocos nazis que finalmente no pudo escapar a la justicia quien se convertira en camarada de Fiebelkorn. Hablamos de Klaus Barbie, ms conocido como el carnicero de Lyon, condenado en 1987 a cadena perpetua por crmenes contra la humanidad. Tuve una excelente relacin con l. Le persiguieron mucho, afirma el ex legionario alemn. Es obvio que Fiebelkorn mantiene intacto su respeto por Barbie, pero, para comprender que pas entre ellos, hay que dar un salto en el espacio y tiempo hasta la Bolivia de los aos 50.

Para llegar al lugar donde se ocult Klaus Barbie hay que recorrer el camino de la muerte, que es como se conoce en Bolivia a la antigua carretera que va de La Paz a la regin de Los Yungas. Una espeluznante pista sin asfaltar que alcanza los 4.650 metros de altura sin un solo centmetro de guardarral que evite la cada de los vehculos al fondo de sus abismos. El sdico alemn de las Waffen SS que fuera jefe de la Gestapo polica secreta de Hitler en Lyon lleg aqu en 1951. Escap de Europa con la ayuda del Vaticano, mediante su red de sacerdotes ustachas (fascistas croatas), aunque la suya fue una huida sui gneris, dado que, desde la cada del III Reich, trabajaba para los servicios de inteligencia estadounidenses en la caza y captura de europeos con ideas de izquierda. Cuentan en la localidad de Chulumani que pronto se hizo dueo de un aserradero en el que entr como administrador gracias a Hans Ertl Graetzel, fotgrafo nazi tambin huido a Bolivia que le recibi tras haber desembarcado en Argentina.

En esa dcada de los 50, Joachim Fiebelkorn no era ms que un nio en una Alemania dividida. De su trnsito de la zona de ocupacin sovitica al Oeste controlado por la alianza de britnicos, franceses y estadounidenses no se sabe apenas nada, por lo que preguntarle acerca de su despertar poltico y militar resulta oportuno. Pero el vaivn de invitados con el que Fiebelkorn ha de tratar en el momento en el que su Mesn Legionario comienza a despachar cervezas imposibilita un dilogo continuo. Responde: Siempre admir a Franco. Desde nio, y de ah salta a sus 19 aos sin mediar palabra. A la Legin espaola me apunt porque en un viaje por el Shara espaol nos los encontramos de pronto, y as de fcil. Yo y Kopplin nos alistamos. Herbert Kopplin es un personaje no menos novelesco que Fiebelkorn. Fue miembro de las Waffen SS en el frente ruso durante el final de la Segunda Guerra Mundial, extremo que Joachim recuerda con orgullo de hermano menor. Ya sabes que Kopplin fue de las SS, verdad?. En una fotografa en blanco y negro se ve a un Kopplin curtido, fibroso y sonriente portando un fusil y vestido como cabo de la Legin en el acuartelamiento de Sidi Buya, ao 1967. De aquel extico viaje por el desierto que Fiebelkorn cita no es posible sacarle ms datos, pero s confirma con cierto agrado su paso por el Tercio Sahariano Don Juan de Austria, donde jur bandera en El Aain de 1966. Un tiempo que este alemn, duro de entre los duros, recuerda con ardor guerrero. Porque una vez se es legionario, se es para toda la vida, seala tan pronto como regresa a su estado inicial de dudas y recelo. Quin te ha dicho que estara hoy aqu?, inquiere repetitivo.

Para la dcada de los 70, aos en los que Fiebelkorn se encontraba de vuelta en Alemania, la vida del nazi Barbie ya haba cambiado por completo. El tiempo del aserradero de Los Yungas qued atrs, la Guerra Fra estaba en pleno apogeo y, para la derecha latinoamericana, esta se expresaba en la necesidad de combatir a todos los movimientos populares que, armados o no, nacan en todos los rincones de Latinoamrica. Ya desde los aos 60, los manuales contrainsurgentes distribuidos por la CIA entre las numerosas dictaduras afines a Washington daban instrucciones de cmo terminar de raz con el problema del comunismo, habida cuenta que para ellos el peligro comunista inclua a sacerdotes, estudiantes, obreros o simples maestros. Las enseanzas de estos manuales eran la suma de lo aprendido por nazis como Klaus Barbie durante su experiencia como interrogador en la Francia ocupada y lo que posteriormente aprendieron los propios franceses como ocupantes en Argelia e Indochina. Con este mtodo de guerra sucia, la CIA volvi a reclutar a Barbie, esta vez como asesor para instaurar el llamado Plan Cndor, una ttrica ofensiva que tena como fin exterminar a toda persona y proyecto que se opusiera a la vieja Doctrina Monroe, es decir, a la explotacin de Latinoamrica por parte de Estados Unidos con la connivencia de las oligarquas locales. As, Barbie se movi con impunidad por varios pases del continente e incluso Europa, aunque sera en Bolivia donde pasara la mayor parte del tiempo, dedicndose tanto al trfico de armas como al adiestramiento en materia de inteligencia, tortura y persecucin extrajudicial.

La msica comienza a sonar y se sirven las primeras cervezas en la prgola de la Finca del Legionario. Distrado por los invitados que se acercan a saludarle, Fiebelkorn dice no escuchar la pregunta sobre si conoci al italiano Licio Gelli, el gran maestro de la logia P2 que luch como falangista en la Guerra Civil espaola y, ms tarde, junto a Benito Mussolini antes de huir en 1944 a Argentina. Este hombre, apodado el titiritero siniestro, regres a Europa en plena Guerra Fra para actuar como correa de transmisin entre la OTAN y aquello que se llam la Internacional Negra del neofascismo armado, que se cree vinculada a Fiebelkorn. En una entrevista al diario La Vanguardia en 1990, Licio Gelli dijo que Gladio utiliz legionarios espaoles, en lo que se podra interpretar como una alusin directa a Fiebelkorn. Gladio fue una red clandestina de militantes anticomunistas creada secretamente por la OTAN ante el auge de la izquierda en Europa Occidental. Estas estructuras fueron particularmente activas desde Mayo del 68 hasta el fin de la Unin Sovitica. La Internacional Negra habra llevado a cabo una serie de atentados, sangrientos e indiscriminados, que en un principio fueron atribuidos a organizaciones radicales de izquierda. A este proceso desestabilizador se le llam la estrategia de la tensin, un caos calculado que alejara a la sociedad de un comunismo que, en el caso del Partido Comunista Italiano (PCI), lleg a ser la segunda fuerza en varias elecciones legislativas.

Para la Internacional Negra, Gladio o el fascismo de todo cuo, Espaa era un santuario. Su mejor retaguardia en Europa. Creando nexos entre todos ellos, una de las organizaciones que defendi con total impunidad las viejas ideas del nacionalsocialismo e incluy a histricos personajes de las Waffen SS como Otto Skorzeny o Len Degrelle fue el Crculo Espaol de Amigos de Europa, popularmente conocido como Cedade. Uno de sus presidentes, Jorge Mota, mantena comunicacin fluida con Barbie, al punto de reconocer que se reuni por primera vez con l en 1967. Sin embargo, sera ngel Ricote, uno de los fundadores de Cedade, quien ms anim la colaboracin con una organizacin clave para el devenir de la cooperacin de los suyos con un puado de jvenes neonazis que viajaron a Madrid escapando de la justicia por crmenes cometidos en Italia. Tal fue el caso de Avanguardia Nazionale, una estructura que tuvo como oficina informal la pizzera El Appuntamento, cercana a la Gran Va madrilea. Una vez iniciados los primeros contactos entre ambas formaciones, Ricote recibi en su propia casa a Stefano Delle Chiaie, fundador de Avanguardia Nazionale y lugarteniente de Licio Gelli.

A mediados de los aos 70, y tras una frentica actividad por Europa y frica, Delle Chiaie viaja a Chile con una decena de militantes dispuestos a todo. De inmediato, comienza a colaborar con la DINA (polica secreta del rgimen de Pinochet) vindose implicado tanto en tramas sucedidas all, como en otras de Per, Argentina, Paraguay, Bolivia y, por supuesto, Europa. Una inslita facilidad de medios y movimientos que solo estara reservada para aquellos que tenan tras de s la complicidad de la CIA, tal y como sugirieron aos ms tarde colectivos de vctimas y defensores de los derechos humanos. Mientras, en Alemania, Fiebelkorn se mueve por la noche de Frankfurt para terminar incorporndose a la Bundeswehr (Fuerzas Armadas alemanas) extremo que no solo confirma l mismo sino adems aprovecha para corregir: No fui desertor, como se ha escrito; yo termin mi servicio con ellos. Sin embargo, elude pronunciarse sobre algn percance que, segn un informe de la Bundeskriminalamt (Oficina de Investigacin Criminal alemana), protagoniz en relacin a la posesin de varias armas de fuego. Pero fuera cual fuera su situacin en Alemania, Fiebelkorn decide irse lejos, y qu mejor destino que Paraguay, donde el hijo de un alemn, el dictador Alfredo Strossner, dirige el pas con mano de hierro. Segn recoge el libro Narcotrfico y Poltica (Iepala Editorial), la estancia de Fiebelkorn no dur mucho: Entre los alemanes de Asuncin, todos ms o menos nostlgicos de Hitler, Fiebelkorn se gan buena fama. Se alojaba en el Hotel Guaran. Frecuentaba burdeles de lujo como el Dardo Rojo, Casa Mami, el Imperial y el 741. Llegaba de noche, a caballo, con una pistola al cinto. Una tarde, en el Dardo Rojo, delante de una bella prostituta, propuso a Adolf Meinike, un ex SS de 63 aos, jugar a la ruleta rusa. El viejo sac su P38. Joachim tuvo suerte, pero Meinike se mat. La polica de Stroessner lo apres. Durante algunos das le torturaron, despus le soltaron en la frontera con Argentina. Y de ah, por algn motivo que ignoramos, viaj a Bolivia, donde conocera al carnicero de Lyon.

Cmo fue su salto de 1978 a Santa Cruz de la Sierra?

Fiebelkorn se acomoda en una silla frente a un grupo de legionarios que prepara una paella. Surgi la oportunidad, y fui a Bolivia, responde. El tema de Santa Cruz despierta un delatador brillo en sus ojos. Le gusta y la justifica: Era una guerra contra el comunismo, y yo la hice. Pero en Bolivia no haba una guerra, sino la dictadura del general ultraderechista Hugo Banzer llegando a su fin as como un buen nmero de militares metidos de lleno en el negocio de la cocana. En Santa Cruz de la Sierra, una ciudad pujante y corrompida del oriente boliviano, Fiebelkorn abri la cervecera Baviera, espacio que no solo acogera en sus mesas a los fascistas de la Internacional Negra que se pasaban por la ciudad como el escurridizo Stefano Delle Chiaie sino a autnticos nazis que lucharon en la II Guerra Mundial y terminaron sus das como mercenarios en Sudamrica. Este fue el caso de Hans Stellfeld, un veterano de la Gestapo que muri de sobredosis o, sin ir ms lejos, su inseparable amigo Kopplin, del cual revela, muri de un tiro.

Algn combate con comunistas?

No, qu va, eso fue un lo...

Pero antes de que pueda terminar la frase, alguien le llama y Fiebelkorn se levanta de su silla sin aclarar qu pas con Kopplin. Vivos o muertos, el destino de otros fanticos que, como el chileno Kay Gwinner, el mercenario de Rodesia Manfred Kuhlman o el veterano de la Organizacin del Ejrcito Secreto (OAS) Jean Le Clerc, buscaron fortuna junto a Fiebelkorn, es incierto. Quizs se pueda decir que el exlegionario de Leipzig ha sido el ms afortunado de un grupo que sigue siendo recordado con indignacin por la sociedad del pas andino.

Tras la dictadura del ultraderechista Hugo Banzer llegara un periodo de inestabilidad que se crey cerrado en 1979, cuando Lidia Guelier Tejada, la primera y nica presidenta en la historia boliviana, gan unas elecciones democrticas. Sin embargo, este gobierno progresista no cumplira un solo ao en el poder. El 17 de julio de 1980, el general Luis Garca Meza dio un sangriento golpe de Estado con la complicidad de la CIA. Al frente de esa asonada fue colocado el mayor Luis Arce Gmez, un hombre instruido militarmente en la Espaa franquista que, a su regreso a Bolivia, se introdujo en el mundo de las conspiraciones polticas para facilitar su nueva carrera como traficante de cocana. Arce Gmez, que en la narcodictadura de Garca Mesa terminara como ministro de Interior aunque tambin se le conoci como ministro de la cocana fue quien encarg a Barbie parte del diseo de la estrategia represiva contra la oposicin, la cual consista en dar continuidad al Plan Cndor con nuevas persecuciones, asesinatos y desapariciones forzadas. Llegado este punto, todas las condiciones estaban dadas para que Barbie, Fiebelkorn y su pandilla del Baviera cooperaran. La misin encomendada a Fiebelkorn fue crear de un grupo armado de corte paramilitar, lo cual no era difcil dado el elenco de ultras que ya operaban en la zona, en muchos casos, tratando de hacer dinero junto al narcotrfico.

A esta banda de fascistas armados los medios de comunicacin le pusieron el nombre de grupo de los novios de la muerte, en alusin al pasado de su comandante, el exlegionario Fiebelkorn. Esta investigacin ha tenido acceso al documento fundacional de la cuadrilla, cuyo verdadero nombre fue Grupo Comando Especial guila, como corrobora con entusiasmo y suspicacia Fiebelkorn: Exacto, ramos el Grupo guila. Quin te lo ha dicho?.

La lista, en la que figuran 20 camaradas y est firmada por Fiebelkorn en calidad de primer comandante, cuenta con el sello de las autoridades locales. Segn public en 1982 la revista italiana Panorama, el primer cliente del grupo fue el general Echevarria, involucrado en el trfico de cocana con Roberto Surez, el narcotraficante ms importante de toda la historia en esa regin de Amrica. De las muchas historias que recuerdan los sufridos cruceos, hay una ancdota que se repite tanto en libros como en la clebre exclusiva de Panorama. Dice que cuando los colombianos dieron problemas a la hora de pagar por la pasta base (de coca) que se llevaban, Fiebelkorn hizo instalar dos posiciones de bazokas en los laterales de la pista. Desde ese da, los colombianos nunca se marcharon sin pagar. Pero el terror vendra despus, con el golpe de Garca Meza consumado y el grupo paramilitar de Fiebelkorn actuando. La fuente que habl con la revista Panorama deca as: Empezamos a seguir a los manifestantes de los sindicatos, a fichar, a amenazar y a castigar a los subversivos. Las tcticas represivas que Barbie vendi a la CIA volvan a aplicarse en Bolivia gracias a la cocana. Sin embargo, Fiebelkorn se esfuerza en defender a Barbie, del que afirma: Todo lo que se ha dicho sobre l es mentira y la condena a cadena perpetua, injusta. Cmo va a poder ser responsable de tanto un simple capitn de la Gestapo?. Fuera cual fuera su grado de responsabilidad, su influencia en el acontecer de Europa fue importante, tal y como reconoci en 1975 ante el investigador Michel Cojot-Goldberg al referirse al asesinato del lder de la resistencia francesa Jean Moulin: Yo cambi el curso de la historia. Moulin, y no De Gaulle, habra sido mandatario de Francia despus de la guerra, y Francia se habra vuelto comunista.

La corrupcin de la narcodictadura fue tan clamorosa y el descontento de la poblacin tan rotundo que Estados Unidos tuvo que retirar su apoyo al rgimen de Luis Garca Meza. Una de las primeras medidas tomadas por Washington fue dejar de hacer la vista gorda al trfico de cocana, lanzando operativos de la Administracin para el Control de Drogas (DEA). De la noche a la maana, todo se desmoron para Fiebelkorn. El Baviera fue clausurado y su grupo paramilitar huy, llevndose cada cual lo que pudo, desde cocana y dinero hasta armas y souvenirs de su aventura boliviana. Divididos y por tierra, unos escaparon a Paraguay, otros a Argentina y muchos a Brasil. Producto de esta investigacin, y gracias a las autoridades brasileas, se ha encontrado una ficha del registro de extranjeros de la ciudad de Sao Paulo. Lleva por fecha el 3 de junio de 1981 y el nombre que figura en ella es Joachim Siebelkorn (con s en lugar de f), aunque la nacionalidad no es alemana, sino austriaca

Usar identidades falsas no sera una novedad para el exlegionario alemn. En la fotocopia de un permiso boliviano para llevar una pistola Smith & Wesson de 9mm documento conseguido gracias a la fiscala italiana se ve su fotografa con el nombre Joachin Alfred Ficbel Kroom Zehamisch. Error garrafal o falsificacin flagrante? Fuera como fuese, motivos para la huida jams le han faltado a ambas orillas del Atlntico, con acusaciones an ms graves que las de los crmenes que pudo haber cometido en Bolivia. Una de ellas, ser uno de los hombres que puso la bomba de Bolonia en 1980. Murieron 85 personas.

El 11 de septiembre de 1982 Italia emite una orden de captura contra Fiebelkorn. Das despus, en Santa Cruz de la Sierra, un gran operativo compuesto por policas italianos y bolivianos sale en busca de Pier Luigi Pagliai, un neofascista de la Internacional Negra acusado de ser uno de los hombres claves en la matanza de Bolonia. Herido de bala en la cabeza, aterriz en Roma para morir en pocos das, dejando a la Justicia italiana sin posibilidades de arrojar luz sobre el atentado, las estructuras de Gladio, el Plan Cndor o la Internacional Negra. El 31 de enero de 1983, el semanario alemn Spiegel deca: Joachim Fiebelkorn, un neonazi de 35 aos, fue arrestado el 13 de enero en Eppstein im Taunus. El fiscal de Frankfurt lo investiga por trfico de drogas en Bolivia, incitacin al contrabando de drogas en Estados Unidos y maltrato a una muchacha de 17 aos. El diario espaol ABC del 8 de noviembre de ese ao publicaba: Un exlegionario alemn que organiz transportes de cocana en Bolivia en complicidad con las autoridades bolivianas y que posteriormente se convirti en colaborador de los servicios de Lucha Antinarcticos de Alemania federal comparece estos das ante un Tribunal de Frncfort. Se trata de Joachim Fiebelkorn, de 36 aos, a quien se le acusa de haber dirigido en la ciudad de boliviana de Santa Cruz de la Sierra un grupo paramilitar dedicado a la recogida y transporte de esa droga. [...] Contra Fiebelkorn existe orden de busca y captura de las autoridades italianas por su supuesta participacin en el atentado de Bolonia que caus la muerte a 85 personas en agosto de 1980. La Justicia alemana deneg la extradicin. Al tribunal italiano le faltaron pruebas para condenar a Fiebelkorn, quien s conoci la crcel en Alemania por sus otras actuaciones delictivas. Me pas aos en prisin, admite con rabia.

Rabia sinti tambin Alemania cuando, el 26 de septiembre de 1980, una bomba indiscriminada seg la vida de 13 personas durante la Oktoberfest de Munich. Esta masacre, llevada a cabo con el modus operandi que se atribuye a Gladio, fue parcialmente ejecutada por un joven neonazi alemn llamado Gundolf Khler, quien muri en el lugar de los hechos producto de la explosin. Aunque varios testigos vieron a Khler acompaado por otras personas poco antes de poner la bomba, la lnea de investigacin no profundiz en esa pista, por lo que hasta la fecha nadie ha sido condenado por ese brutal atentado. Otra posible pista que tambin planteaba preguntas sobre el trasfondo de la masacre de Oktoberfest fue recordada por la revista Spiegel as: Unas pocas semanas antes, el dolo de Khler, Hoffmann (un histrico neonazi alemn) se reuni al parecer en Italia con el internacionalmente temido neofascista Joachim Fiebelkorn. Este neonazi [...] era un informante de la Oficina Federal Alemana de la Polica Criminal, y de un nmero de agencias de inteligencia. [...] Segn documentos de la Stasi [aparato de inteligencia de la Alemania socialista] anteriormente desconocidos, Fiebelkorn, siguiendo instrucciones de Delle Chiaie se vio con Karl-Heinz Hoffmann en Roma el 13 de julio de 1980 as como con extremistas de derechas, franceses e italianos. En el ao 2009, el abogado de unas vctimas del caso Oktoberfest, Werner Dietrich, se quejaba frente al periodista Andreas Pichler, de que muchas pruebas del caso han sido destruidas cuando estaban en manos de las autoridades. Se pretende tapar algo?, pregunt resignado. En relacin a las bombas de Italia, solo han sido condenados dos agentes de los servicios de inteligencia por ocultacin de pruebas. En otros pases, como Blgica, donde entre 1982 y 1985 murieron 28 personas en ametrallamientos ejecutados por grupos estilo comando, no se produjeron reivindicaciones de ninguna organizacin, acusados, ni una sola condena. Pero aunque las lneas de investigacin de estos atentados indiscriminados han sido muchas veces bloqueadas por los propios aparatos de seguridad estatales, magistrados como el italiano Felice Casson han aprovechado su participacin en documentales como NATOs Secrets Armies para transmitir su esperanza en que la justicia termine llegando: La gran mayora de los atentados de Gladio todava no se han resuelto, y en un claro apunte hacia la cooperacin que ha existido entre grupos neofascistas y agencias de inteligencia estatales, aadi: Aunque histricamente hay una verdad en los miles y miles de documentos recopilados.

Ya es noche cerrada y la fiesta en honor a Santiago Apstol en la finca del Legionario est en su punto lgido. Fiebelkorn es el centro de atencin para los civiles y las autoridades del Ejrcito y Guardia Civil, que llevan ms de 20 aos honrndole con sus visitas y elogios. El blog de un general del Ejrcito espaol describe la generosidad del alemn as: El antiguo cabo C.L. Joachim Fiebelkorn ha donado una extraordinaria finca de 3.000 m2 (aprox) en el municipio de Rojales. Y lo cierto es que la finca, que tanto por su superficie como por su arquitectura ha debido ser costosa, no solo cuenta con todos esos ingredientes que debera tener el fortn de una novela de misterio murallas, torretas, alarmas sino que adems alberga unas enormes antenas de telecomunicaciones que refuerzan la impresin de base operativa. Segn indica la empresa de telecomunicaciones Telecom Ibrica, Fiebelkorn tiene un contrato con ellos, as que las dos antenas podran dar servicios de telecomunicaciones a Vodafone, Movistar, Orange y Yoigo. Parece que a Fiebelkorn, que hoy por hoy no tiene cuentas pendientes con la justicia europea, le va bien. Sin ocultar su nombre real, pero celoso de su seguridad, el viejo neonazi da por concluida la conversacin con una informacin que puede interpretarse como persuasiva, no solo porque responda a una pregunta que nadie ha formulado, sino porque apela a un pasado que, por lo visto, no lo es tanto: Sabes que an quedan por ah algunos de los mos? Ya sabes, del equipo que form en Bolivia. Y, agarrando otra cerveza, regresa al Mesn Legionario, que es donde estn los uniformados bebiendo, junto a un retrato de Franco, dos viejas ametralladoras y una Cruz de Hierro alemana.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/fascismo/historia-neonazi-aleman-fortin-alicante-rojales-joachim-fiebelkorn

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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