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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-12-2018

El siglo XXI latinoamericano-caribeo
Ms all de la coyuntura: liberacin nacional e integracin

Eduardo Paz Rada
Rebelin


Los vientos polticos que soplan en Amrica Latina y el Caribe en el momento actual tienen un sentido conservador, neoliberal y colonial, marcado por el ascenso de las fuerzas polticas y econmicas de las oligarquas y de las iniciativas intervencionistas del imperialismo. Esto no es novedad en nuestro continente, sin embargo la experiencia y la acumulacin nacional-popular, as como los avances de unidad e integracin nacionalista y antiimperialista de los pasados quince aos son una potencia que permite avizorar un horizonte propicio para la liberacin nacional y el socialismo latinoamericano en la perspectiva del todava largo siglo XXI.

La dialctica histrica se manifiesta precisamente a travs de las contradicciones, las luchas, los enfrentamientos, los avances y retrocesos, las experiencias de la lucha nacional-popular y la lucha de clases por conseguir la conduccin, direccin y hegemona en la sociedad con fines alternativos en correspondencia con los intereses que estn en juego: el destino emancipador y unificador de los pueblos o el sometimiento y la imposicin del imperialismo.

Las tensiones y la agresin del imperialismo y sus aliados se fueron acelerando y profundizando desde la muerte del comandante bolivariano Hugo Chavez, el 5 de marzo de 2013, impulsando la conspiracin en distintos pases de la regin con la finalidad de frenar el impulso revolucionario y los proyectos de avanzada de la Unin de Naciones Suramericanas (UNASUR) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos (CELAC) que han marcado la ruta de la independencia y la unidad.

Maniobras y golpes de Estado

Las maniobras, conspiraciones, amenazas y manipulaciones de distinto tipo han dado resultados a las fuerzas de las oligarquas y el imperialismo en varios pases de la regin. Con los casos de los golpes blandos a los gobiernos nacionalista de Manuel Zelaya en Honduras en 2009 y de Fernando Lugo en Paraguay en 2012 se ensay la estrategia para ejecutar la jugada mayor, la de utilizar todos los medios para dar el Golpe de Estado en Brasil al gobierno del Partido de los Trabajadores.

Brasil tiene un peso muy grande regional y mundialmente, de ah la importancia de controlar sus acciones y movimientos.

Primero fue la presidenta Dilma Rousseff que sufri la arremetida del golpe poltico destituyndola de su cargo en 2016 y su sustituto fue con el conservador Michel Temer y luego la persecucin y detencin del expresidente Lula Da Silva para anularlo como candidato presidencial en las elecciones de este ao. Para ejecutar esta operacin coordinaron los poderes fcticos ms efectivos: jueces y fiscales del Poder Judicial, con Sergio Moro a la cabeza, los grandes medios de comunicacin bajo el timn de OGlobo, las iglesias evanglicas fundamentalistas, los parlamentarios y la oligarqua econmica y financiera de Brasil.

Proyecto de restauracin conservadora

El triunfo de Jair Bolsonaro, representante del poder econmico, poltico, militar, judicial, meditico y parlamentario corrupto y violento del Brasil ha desarrollado su campaa precisamente con la bandera de la anticorrupcin y el discurso ms peligroso de la ultraderecha racista y fundamentalista.

En Argentina los pasos de la reaccin fueron canalizados sobre la base de la denuncia de corrupcin del anterior gobierno, siendo el presidente Mauricio Macri quien representa a los sectores de la corrupcin ms venal de su pas. Sus polticas neoliberales junto al Fondo Monetario Internacional (FMI) han alcanzado niveles de escndalo por favorecer al mayor enriquecimiento de las oligarquas financieras y agrcolas y destrozar la economa social y popular del pas.

El acompaamiento de otros gobiernos como los de Chile con Sebastin Piera, y de Colombia con Juan Manuel Santos primero y ahora con Ivn Duque ha generado la formacin del Grupo de Lima para coordinar la restauracin conservadora en la regin.

Esta coordinadora conservadora, sin embargo, no ha conseguido su objetivo, coordinado con el imperialismo norteamericano y los mercenarios polticos y violentos de Venezuela y Nicaragua, de derrotar al gobierno bolivariano del presidente Nicols Maduro y al del sandinista Daniel Ortega. En Ecuador doblegaron al oportunista Lenin Moreno, convertido en traidor de la lucha liberadora y de su promotor Rafael Correa.

Resistencia y lucha antiimperialista

La solidaridad y acompaamiento latinoamericanista-caribeo y antiimperialista de Cuba con Diaz-Chanel y Bolivia con Evo Morales, presionados tambin por las fuerzas imperialistas pero firmes en sus procesos revolucionarios, con Nicaragua y Venezuela, se convierte en la presente coyuntura en la fuerza de resistencia y construccin, en la raz profunda de la unidad de la Patria Grande, de la alternativa de emancipacin y de mantener los principios y avances conseguidos con UNASUR y CELAC y, a mayor profundidad, con PetroCaribe y Alternativa Bolivariana de los Pueblos (ALBA).

El ascenso y triunfo en Mxico del presidente Andrs Lopez Obrador sobre las fuerzas econmicas y polticas neoliberales y pronorteamericanas de su pas, junto a su discurso de solidaridad con Venezuela y las causas latinoamericanas en la antigua tradicin de la Revolucin Mexicana, representan un mensaje importante para impedir un avance mayor de la dominacin externa. La invitacin a Maduro, Ortega, Morales y Diaz-Chanel a su posesin es un mensaje esperanzador.

Y las batallas continan porque los movimientos populares y de resistencia de diversa ndole en Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Ecuador, Per, Caribe y Centroamrica van adquiriendo mayor fuerza y envergadura, enarbolando las banderas y los discursos precisamente de las ideas y proyectos construidos en los procesos de integracin nacional y antiimperialista de pasado reciente con UNASUR y CELAC y que se enrazan en la Guerra de la Independencia del siglo XIX, en el pensamiento de la Generacin del 900 y en las experiencias revolucionarias ms importantes del siglo veinte.

La Revolucin Mexicana, la Revolucin Boliviana, la Revolucin Cubana, la Revolucin Sandinista en Nicaragua y la Revolucin Bolivariana son parte fundamental del proceso de liberacin nacional-popular tanto en la memoria como en la necesidad de construir los Estados Unidos Socialistas de Amrica Latina y el Caribe, meta del siglo XXI.

Eduardo Paz Rada es socilogo boliviano

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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