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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2018

Ensayos sobre las izquierdas en Amrica Latina y el Caribe
La idea socialista ante la cuarta revolucin industrial

Luis Bonilla-Molina
Rebelin


El capitalismo est obligado a revisar de manera permanente sus dinmicas para mantener su hegemona y para ello no tienen prejuicios ni reparos en romper sus premisas y explorar nuevos caminos. Cada vez que desde el campo popular y revolucionario se le asesta un golpe a la lgica del capital, ste muta y explora nuevas formas, rutas y dinmicas.

Marx era consciente de ello y por ello trabaj la contradiccin como un mecanismo dialctico de aprendizaje continuo y permanente en la izquierda revolucionaria. Sin embargo, una visin mecnica respecto a la aproximacin y mediacin con la realidad, expresada en una mirada repetitiva de los ciclos histricos ha anidado en una parte importante de las izquierdas, conspirando en contra de su capacidad real para convertirse en dinamizadoras de la transformacin en el siglo XXI. Ciertamente las izquierdas vivimos en el presente, una crisis de interpretacin epocal.

La mayora de los clsicos del marxismo fueron escritos en el contexto de la primera y segunda revolucin industrial. La tercera revolucin industrial y su impacto en el mundo capitalista por lo general ha sido trabajada de manera fragmentada, parcial y muchas veces inconexa con la dicotoma capital-trabajo y respecto a la ideologa por parte de importantes sectores de las izquierdas. En muchos casos ello se debe a la preocupacin que genera dejar a un lado interpretaciones y formulaciones tericas que fueron efectivas en el pasado, pero que en el presente se constituyen en narrativas histricas importantes, pero de eficacia poltica limitada.

La teora precedente construida al fragor de las dos primeras revoluciones industriales, resulta til y potente solo si entre lneas somos capaces de develar el mtodo interpretativo que llev a su formulacin en un momento dado, pero es limitada si queremos usarla como patrn para una accin en un nuevo tiempo histrico que no acepta calco ni copia. Esto resulta especialmente dramtico, cuando se trata de definir tctica poltica en medio de la revolucin cientfica tecnolgica que precede a la puesta en marcha de la cuarta revolucin industrial.

Tercera Revolucin industrial

La tercera revolucin industrial se inicia en la dcada de los sesenta y tiene varios ciclos. El primero de ellos se nos present con la llegada de las computadoras que tenan ms tamao que capacidad de procesamiento, pero que implicaron todo un mundo de posibilidades para la produccin industrial, la educacin, el consumo, la gobernabilidad, la resemantizacin de la ideologa y las transformaciones de las relaciones sociales.

Luego vendran los ciclos de los computadores de escritorio (70s), las computadoras porttiles (80s), internet con la World Wide Web (WWW) en los 90s, las redes sociales (primera dcada del siglo XXI) y la realidad virtual (segunda dcada del siglo XXI). Todos ellos ciclos de la tercera revolucin industrial.

Paralelamente a ello, el desarrollo de la informtica profunda (macrodatos), la micro robtica, el conocimiento de la estructura gentica humana, conectividad con lgica fractal y la digitalizacin de formas de inteligencia no biolgica, abran paso a una nueva revolucin industrial. Esto ocurra en un tiempo histrico tan breve, que buena parte de las izquierdas apenas estaban comenzando a problematizar las implicaciones de la tercera revolucin industrial en el devenir de las polticas alternativas, cuando se nos anuncia un nuevo periodo de vnculo del conocimiento cientfico y la innovacin tecnolgica con el modo de produccin capitalista.

La nueva poltica 2.0

En la reciente campaa electoral brasilea vimos que mientras la izquierda en el poder, se concentraba ms en denunciar los fake news y el uso masivo de las redes sociales por parte de la extrema derecha y sus equipos, Bolsonaro pasaba personalmente un nmero importante de horas usndolas como un mecanismo para que sus mensajes llegaran a segmentos importantes de la poblacin.

En medio de la campaa electoral 2018 la extrema derecha brasilea no teoriz sobre el impacto de la quinta generacin de la tercera revolucin industrial en la poltica, sino que trabaj en las nuevas dinmicas que ello implicaba.

Recuerdo que estando en Sao Paulo a una semana de las elecciones, pude constatar que eran mltiples las declaraciones reactivas de voceros del PT en todos los medios contra las perversiones de la poltica digital, en contraste con lo que haca Jair Bolsonaro quien pasaba por lo menos una hora diaria en YouTube propagando sus mensajes acompaado de sonrientes jvenes, adems de contar con una estudiada y elaborada estrategia de intervencin en twitter, Facebook, WhatsApp, Instagram, telegram, entre otras redes sociales.

A mi juicio, esto tiene mucho que ver con la precaria comprensin en las izquierdas sobre el impacto de las innovaciones cientfico tecnolgicas que hemos conocido en el siglo XXI, en la cotidianidad de la accin poltica contestataria.

En contraposicin, est lo ocurrido con la campaa de Andrs Manuel Lpez Obrador (AMLO), exitosa en el uso del mundo digital y virtual en la ruta a su triunfo. Este hecho, desde mi punto de vista, es ms atribuible a la estrategia de un selecto grupo de asesores que a una definicin terico prctica de las izquierdas.

Muchas veces desde los pensamientos contestatarios se alude a limitaciones financieras para poder trabajar en este plano. Lo cierto es que no se trata de un tema de restricciones econmicas, sino de la comprensin del fenmeno. De hecho, en la carrera por la silla presidencial mexicana en 2018, Anaya invirti el 24% de su presupuesto de campaa en los medios digitales en contraposicin a un 32% de lo usado por Meade y solo un 4% de AMLO. La diferencia fue que mientras los dos primeros lo vieron como la extensin de la publicidad en el mundo digital, el tercero entendi que se trataba de nuevos espacios de dilogo e interaccin poltica con los ciudadanos.

Sin embargo, si colocamos el debate en trminos de campaas electorales exitosas o fracasadas, estaramos desestimando el impacto del nuevo ciclo de la revolucin industrial en la epistemologa y accionar de lo poltico y, en la precaria reflexin de las izquierdas al respecto.

El problema es ms estructural y tiene que ver con una especie de parlisis cognitiva que genera el requerimiento de construir nuevos referentes y producciones tericas socialistas para actuar en la realidad, con narrativas y construcciones organizativas de nuevo cuo.

Podemos desestimar los procesos que construyen la ruta a la cuarta revolucin industrial, pero ello solo puede tener expresiones alternativas y de justicia social si construimos teora revolucionaria para actuar en esas realidades.

Cuarta Revolucin Industrial

En 2011 en Hanover, Alemania se anuncian los preparativos para el desembarco de una nueva revolucin industrial. La cuarta revolucin industrial es el proceso de diseo y puesta en marcha de una reestructuracin sin precedentes del modo de produccin capitalista, usando nanotecnologa, conectividad 5G, informtica biolgica basada en el conocimiento del genoma humano, capacidad de uso de la Big Data para el anlisis masivo de datos de comportamiento del consumo de millones de usuarios.

Las posibilidades de extraer valor cuali-cuantitativo de la informacin contenida en estos macrodatos es inmensa y sin precedentes. Imaginemos la potencialidad, no solo empresarial sino en los distintos campos de la lucha social, de desagregar la data contenida en este nuevo desarrollo de la informtica, donde se cruzan movimientos del mercado, con tendencias de consumo de masas y migraciones de capitales.

Esto puede ser usado por los gestores del capitalismo del siglo XXI no solo para hacer predicciones tericas y de produccin de mercancas, sino tambin entre otras muchas posibilidades, para la toma de decisiones en tiempo real sin intervencin humana, sobre la produccin y para construir un modo de gobernabilidad virtual. Nos estamos refiriendo al uso de inteligencia artificial basada en la valoracin de los comportamientos humanos como patrones y singularidades, como continuos y rupturas. Pero y como pueden usar las izquierdas estas innovaciones para abrirle paso expedito a nuevas conquistas sociales? Ese es el punto que me preocupa.

Las fbricas 4.0 emergen como el paradigma de este modelo capitalista en construccin que para el Sr. Klaus Schwab, uno de los principales fundadores del Foro de Davos, implicara que solo su desembarco dejara a siete millones de trabajadores y obreros fabriles en condicin de desempleados, en los quince pases ms industrializados del planeta. Ello ya de por s debera estar generando no solo debates polticos en las izquierdas y la necesaria articulacin de resistencias al respecto, sino tambin nuevas formulaciones terico prcticas para continuar construyendo el socialismo en los nuevos contextos. Pero esto est ocurriendo de forma marginal en las izquierdas.

No contamos con datos que nos permitan transpolar las predicciones que se hacen al respecto, para el mundo del trabajo de Amrica Latina y el Caribe. Si bien no tenemos elementos para saber qu pasar con el empleo en nuestramrica, lo que s es un hecho es qu en el camino que allana la llegada de la cuarta revolucin industrial en la regin, se ha generado una reestructuracin del flujo de capitales y en la mirada empresarial global que est convirtiendo a este territorio, en el frica del siglo XXI.

As como el siglo XX fue testigo de inversiones capitalistas importantes en ALC para el montaje de fbricas de ensamblaje de piezas y algunas industrias de procesamientos de materias primas, mientras frica era visto como la meca de las materias primas baratas y sin muchas trabas legales para su exportacin, en el siglo XXI los papeles pareciera que se estn invirtiendo en esa relacin.

El nfasis de la inversin capitalista para Amrica Latina y el Caribe es ahora en materia de extractivismo y ha sido tan brutal en estas dos dcadas, que su impacto es solo comparable y contrastable con el debilitamiento de la capacidad industrial instalada en este territorio. Si en el tiempo se contina con esta tendencia, no es atrevido sealar que lo que estara ocurriendo es que el capital est valorando a la regin como lo hiciera en el siglo precedente con el continente de Mandela.

Cuarta revolucin industrial e izquierdas

La cuarta revolucin industrial, implicara una restructuracin del modo de produccin capitalista que colocara a la clase obrera fabril en un segundo plano, pulverizando buena parte de la narrativa que hemos sostenido en los ltimos siglos. El impacto de las innovaciones cientfico tecnolgicas en el modo de produccin capitalista, se nos presenta amenazante, con intenciones de diluir o por lo menos disminuir el papel del considerado sujeto histrico de las revoluciones.

Este proceso se podr observar con mayor nitidez precisamente en los pases industrializados. Esto no significa el apocalipsis del pensamiento socialista, sino que este proceso nos obligar a repensar las expresiones y manifestaciones de la lucha de clases en el siglo XXI, tal y como en su momento las abord Marx, a quien le correspondi analizar el impacto del desembarco de la primera y segunda revolucin industrial en el capitalismo de ese momento.

Una reflexin sobre cuarta revolucin industrial y socialismo no tendra sentido incluirla en el marco de un conjunto de ensayos sobre la izquierda en Amrica Latina y el Caribe en el siglo XXI, a no ser por el precario estado de los debates que al respecto vienen dando las izquierdas en la regin.

El cambio estructural en curso en nuestras sociedades capitalistas a finales de la dcada de los veinte del siglo XXI, demanda una nueva generacin de teora revolucionaria como en su momento la formularon Lenin, Trotsky, Rosa Luxemburgo, Clara Zetkin, Plejanov, James Cannon, Ludovico Silva, Ernest Mandel o Daniel Bensaid, para solo citar un pequeo puado de socialistas revolucionarios. Insisto en el hecho que o bien la generacin de rebeldes del presente asume la tarea o estaremos condenados a la marginalidad que le es propia a los grupos de propaganda o a la soledad que es inmanente a los arquelogos de la idea socialista.

Nota:

[i] Esta serie de artculos ha sido motivada en gran medida por la lectura del Documento titulado Contribuciones del Partido Comunista de Venezuela al 20 Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO), en Atenas, presentada por Carolus Wilmmer, Secretario de Relaciones Internacionales del PCV, el 25 de noviembre de 2018. A pesar de provenir de una tradicin poltica distinta, debo reconocer que este documento, en las coincidencias y las diferencias, posibilita la apertura de un debate integral sobre las izquierdas en el siglo XXI.


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