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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2018

Dnde estamos?

Guillermo Almeyra
Rebelin


En Mxico estamos recin conquistando cosas elementales que en otros pases son tan naturales como el acto de respirar. Por ejemplo, consideramos que quien no roba es virtuoso cuando eso en otros pases es normal y la excepcin rara, el robo. Recuerdo an un gran ttulo de primera pgina en un diario suizo, en 1952, sobre el robo de una bicicleta y las suposiciones de que semejante delito slo poda haber sido cometido por un extranjero

Tratamos an, con esfuerzos enormes, de suprimir casos aberrantes como el tener que protegernos de la polica o que el ejrcito est dedicado a tareas policiales, se contamine con el narcotrfico y se convierta en ejecutor de la poltica migratoria de Washington y en ocupante del territorio nacional.

Estamos recin tratando de tener una justicia digna de ese nombre, una educacin pblica nacional gratuita y de calidad para todos y en todos los idiomas de las minoras indgenas, el derecho al trabajo (s, a ser explotados pero poder comer), la seguridad y la igualdad para las mujeres, la sanidad pblica para todos, viviendas habitables y dignas, los derechos de los pueblos indgenas, que son la colonia interna del capitalismo mexicano.

Bregamos todava por asegurar derechos para la niez, una explotacin racional y renovable de los recursos, una reestructuracin del territorio dndole prioridad a sus habitantes pobres y trabajadores y la misma independencia nacional porque no es independiente un pas que debe pagar anualmente 800 000 millones de pesos en servicio de la deuda y que depende de las remesas de sus trabajadores y debe importar sus alimentos y su combustible de prcticamente un solo vendedor que, adems, es su principal proveedor de tecnologa, ideologa y de todo tipo de abastecimiento mdico, alimentario, industrial y cultural.

Estamos ante la tarea inmensa de modernizar a Mxico y de conseguir en el pas la vigencia de la democracia, la cual es totalmente incompatible con la miseria material y cultural del 80 por ciento de los habitantes y con el grado altsimo de desigualdad social, represin, muertes violentas.

Hemos dado un importante paso adelante pero no cambi el poder, que sigue en las mismas manos, las de las transnacionales, los bancos, la gran industria nacional y extranjera.

El xito electoral se debi a una lucha de masas no electoralista que fue canalizada por un movimiento-partido nuevo inventado para las elecciones pero que, en mltiples aspectos, recogi el eco de las exigencias populares. El miedo a la protesta popular en caso de fraude llev a una parte de los capitalistas a aceptar la victoria electoral de AMLO obtenida gracias a la continua lucha obrera, campesina, indgena, estudiantil y popular para defenderse de ataques del capital o lograr reivindicaciones.

Estamos as ante un cambio de bloque gobernante siempre dentro de la clase capitalista, y ante un gobierno con una amplia base popular, con dirigentes y cuadros plebeyos mechados en el entorno presidencial con agentes probados del gran capital que impulsan proyectos nefastos. En frente y en contra est el bloque de siempre, antipopular y antinacional, apoyado por Washington y servido por los achichincles de ste y por todo el aparato de dominacin (Iglesias, medios de comunicacin empresariales, televisiones y radios y mandos de las fuerzas represivas).

En el frente popular hay una fractura ideolgica y las ideas y los smbolos de los gobernantes no son los de los trabajadores. Aqullos quieren un cambio pero dentro del mismo sistema y respetando las reglas de ste. Por eso eligen como modelo a Benito Jurez que, aunque tuvo enormes mritos, se reeligi cuatro veces, enriqueci ms a los muy ricos, foment la creacin de inmensos latifundios a costa de las comunidades y pueblos y se apoy en Estados Unidos. O a Madero, el gran empresario que mand al ejrcito contra el pueblo de Morelos y quiso sobornar a Zapata dndole una hacienda. El pueblo mexicano, por el contrario, se inspira en Zapata y en Pancho Villa y pone por sobre la propiedad privada las necesidades materiales, culturales y polticas de los oprimidos. El peligro es constante. No me voy a cansar nunca de repetir que en el entorno de AMLO hay muchos Huerta potenciales.

Clemenceau, el vencedor de la primera guerra mundial, deca que la guerra era demasiado seria como para dejrsela a los militares. La poltica es tambin demasiado seria y quienes votaron MORENA no pueden dejarla en manos de polticos con otros valores e intereses aunque stos otorguen, lo cual les honra, algunas reivindicaciones democrticas (liberacin de los presos sociales, anulacin de los procesos contra los luchadores, comisin para investigar el crimen en Ayotzinapa, fin de la ley de educacin, entre otras).

En el mundo actual, enfrentado a la posibilidad de una catstrofe ambiental o de una guerra, si se quiere la democracia hay que luchar por una alternativa al capitalismo, que trae desocupacin, migraciones, hambrunas, destruccin ambiental, represin, opresin y guerra.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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