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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2018

El maremgnum libio

Guadi Calvo
Rebelin


A ms de siete aos del martirio del Coronel Gadaffi, ciento de miles de muertos, la estructura economa demolida, sin instituciones polticas y la atomizacin absoluta de los grupos armados creados para la ansiada liberacin, Libia se ha convertido en el ms claro ejemplo de las polticas imperiales de los Estados Unidos y el sequito de obsecuentes que a todo riesgo siguen sus rdenes, entindase cmo sequito obsecuente a la OTAN y a pases con peso dentro de las Naciones Unidas, y en este punto Rusia y China, son tan culpables como el que ms de esta situacin en particular, permitiendo que con la resolucin 1973 dictada por el Consejo de Seguridad de ONU, diera lugar a la temporada de caza sobre el pas con ms altos estndares de bienestar de frica e incluso superior a muchos pases europeos.

Ahora para Europa la estabilizacin de Libia es fundamental como fue su desestabilizacin, por dos cuestiones crticas para su propia seguridad, evitar que en la anarqua libia, se pueda volver a establecer grupos vinculados al Daesh o al-Qaeda, y resolver de manera definitiva la cuestin de los refugiados que siguen llegando a los puertos libios, donde se estima esperan entre 1.5 y 2 millones, su turno para cruzar el Mediterrneo.

Desde el trgico 20 de octubre de 2011, la situacin libia no deja de degradarse por ms maquillaje que intente ponerle a la cuestin que se extiende en el tiempo y profundiza su gravedad. De un Estado omnipresente y omniasistente, que podra resultar agobiante para algunos, ha pasado a un gobierno de bandas incontrolables, que se ofertan al mejor postor, las que nunca se sabe ni a quien responde, ni quien las paga, adems de tener una amplia y diversa panoplia de emprendimientos, que van desde el cobro de impuestos y peajes, al contrabando, el narcotrfico, la trata de personas, la venta de esclavos, los secuestros extorsivos y un largo e imaginativo etctera.

De este catico ajedrez, a simple vista emergen dos grandes jugadores, por un lado el Acuerdo Nacional (GNA) impuesto por Naciones Unidas desde 2016, con base en Trpoli, que encabeza Fayez al-Sarraj al que apoyan tres khatibas (milicias), que suelen tener enfrentamientos entre s y que solo controlan la antigua capital y sus alrededores, con muchos de sus milicianos con origen en al-Qaeda y el Daesh. Son frecuentes estallidos de violencia entre ellas, como el de agosto pasado la khatiba, conocida como la 7 Brigada, que opera en el sureste de la capital y sirve al gobierno de al-Sarraj, intent penetrar en el interior de Trpoli y fue repelida por las milicias que operan dentro de la ciudad, que tambin apoyan a al-Sarraj. El hecho provoc cientos de muertos y miles de desplazados, tras un mes de combates. El GNA tiene el apoyo internacional de los Estados Unidos, Reino Unido, Italia Turqua y Emiratos rabes Unidos (EAU) entre otras naciones.

Mientras que el otro jugador de peso es Khalifa Haftar, repudiado por Gadaffi tras su inoperancia en la episdica guerra contra el Chad (1978-1987) y sus lazos con la CIA. Haftar vivi 25 aos en Langley a pocos kilmetros de cuartel general de la compaa. Un enfermo megalmano auto ascendido a mariscal de campo, controla la fuerza ms poderosa dentro del espectro libio: el Ejrcito Nacional Libio (LNA), compuesto por unos 75 mil hombres con base en la ciudad de Tobruk y con importante presencia en el sur del pas, que adems del fuerte respaldo de Egipto, es asistido por los Qatar, Francia y cuenta con el guio ruso. El LNA est compuesto por ex oficiales del ejrcito libio, milicianos, combatientes de algunas tribus del sur, y grupos religiosos no fundamentalistas.

Pero estos dos bloques se amalgaman entre un mar de bandas armadas y tribus que no han encontrado un bando que les brinde la seguridad que requieren. Docenas de organizaciones autnomas y atomizadas son un problema sencillo para ninguno de los dos grandes bloques, incluso si llegaran a saltar las diferencias y se uniesen para combatirlas, demandara adems el compromiso de muchos jugadores externos que tienen intereses contrapuestos, como Turqua y Egipto, Emiratos rabes Unido y Qatar Italia y Francia hasta los propios Estados Unidos y Rusia.

De este complejo alambique de intereses cruzados geoestratgicos y econmicos esencialmente en petrleo y agua, es que los seores de la guerra menores sacan provecho y continan haciendo su juego, por debajo de los grandes radares de control internacional, montados entre lo que puede ser una banda criminal y organizaciones terroristas, los que los convierte en jugadores insoslayables en el abanico libio.

A siete aos y meses de la muerte del dictador las fuerzas democrticas no han podido resolverle a los ciudadanos problemas inexistentes hasta febrero de 2011 hoy la escasez de gasolina, electricidad, agua y dinero, es una cuestin cotidiana, a pesar de que el pas cuenta con monumentales yacimientos petroleros, la tercera fuente de agua dulce del mundo y una reserva de en dlares y otras divisas, escamoteadas por los bancos britnicos y norteamericanos, donde estaban depositadas en tiempos de Gadaffi, que superan los 150 mil millones de dlares. Hoy la realidad es otra, en plena crisis del pan la unidad cuesta un dinar, en tiempo del tirano con un dinar se comparaban 40 unidades.

Si bien Italia y Francia, apoyan oficialmente a Trpoli, entre Roma y Paris, estall una pugna en torno a la fecha de las elecciones generales libias, que se haban programado para el prximo 10 de diciembre, mocin apoyada por el Eliseo, ms all de lo absurdo del intento, dadas las condiciones polticas y sociales del pas, finalmente ha triunfado la postura italiana que pretenda postergarlas hasta ya avanzado el 2019. La controversia entre ambos pases europeos, habra que referenciarlas a los interese contrapuestos en darles ms tiempo o no para los posicionamientos de sus referentes polticos en el pas Trpoli para Italia y Tobruk para Francia.

La ENI, la principal empresa de hidrocarburos italiana, con inversiones a largo plazo comprometidas con Trpoli, disputa con los intereses energticos de la francesa TOTAL, en la Cirenaica. Si bien Francia la mayora de su energa la obtiene de las centrales nucleares, utilizando el uranio que extrae principalmente de las minas de Arlit, en Nger, operadas por la francesa Areva. Dada la alta conflictividad que ha adquirido toda la regin del Sahel, por la importante presencia de grupos vinculados al Daesh y al-Qaeda, la alianza con Haftar, quien ha logrado derrotar al Daesh en Libia, es considerada prioritaria por los franceses.

El amigo egipcio

El presidente egipcio, Abdel Fattah el-Sisi, en agosto de 2016, orden la creacin de un comisin de asuntos libios encabezado por el mariscal Mahmoud Hijazi, jefe de personal de las fuerzas armadas, no solo para mediar a nivel poltico en la interna libia, sino y fundamentalmente pata concretar la unificacin de sus fuerzas armadas y puedan enfrentar la fuerte presencia de terrorismo wahabita que todava queda en Libia y que en muchas oportunidades a cruzado la larga e incontrolable frontera con Egipto, 1115 kilmetros que atraviesa el desierto Lbico, para producir ataques y atentado en ese territorio, atacando efectivos policiales y militares egipcios. El ms importantes fue el sucedido el 19 de octubre de 2017, cuando terrorista que se cree eran muyahidines veteranos de las guerras de Siria e Irak, mataron a ms de 50 policas en la carretera del desierto de Giza oriental.

Egipto tienen sus propios problemas con el terrorismo wahabita, con quien desde hace aos sostiene una guerra por momentos incontrolable. Habiendo sufrido numerosos ataques en el Cairo y otros puntos del pas, fundamentalmente en la pennsula del Sina, donde opera el grupo tributario del Daesh, Wilāyat Sina.

Por lo que al-Sisi, necesit asegurarse de que sus vecinos no aportasen ms problemas a su ya muy crtica situacin, que solo en estos ltimos aos han provocado ms de un millar de muertos.

El presidente al-Sisi, ha lanzado a principio de ao la operacin Sina 2018 con epicentro en la pennsula, pero con muchos efectivos tambin apostados en la frontera con Libia.

La alianza al-Sisi-Haftar, es un abrazo desesperado de ambos jefes militares, para contrarrestar la influencia del terrorismo a cada lado de la frontera. El Cairo tambin ha buscado alentar las conversaciones entre el LNA de Khalifa Hafter y el GNA de Fayez al-Sarraj, el pasado 23 de octubre, fracaso su ltima cumbre.

Egipto ayud a Haftar un aliado de desde enero de 2014, a lanzar una campaa no solo contra los terroristas wahabitas, sino tambin contra las milicias de Benghazi, ciudad a la que Hafter tuvo sitiada tres aos y no hubiera podido conquistar en 2017, sin la ayuda del Egipto, que proporcionado fondos, armas y hasta soldados, violando el embargo al que la ONU, somete a Libia, respecto a la compra de armamento.

El general al-Sisi se adelanta as al impuso que el wahabismo tendrn otra vez prcticamente en todo el Magreb, con el reposicionamientos de los partidos vinculados a los Hermanos Musulmanes, en Marruecos, Tnez y Argelia. Los H M, es la misma organizacin que el mismo desaloj del poder en Egipto en 2013 y sin duda no perdonaran ni a al-Sisi, si logran incrementar su presencia en Libia, lo que suma un elememento ms al maremgnum.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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