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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2018

Por que los franceses se manifiestan con violencia?

Frdric Lordon
Krtika


Un orden decadente es reconocible por el asombro que se retrata en las caras de sus sumos sacerdotes. Este sbado, el espectculo no slo estaba slo en la calle. Tambin estaba en las caras desconcertadas de la CNN, de Francia 2, y de casi todos los medios audiovisuales. La estupidez y el asombro tiene una misma raz etimolgica. Los trompetistas del macronismo revolucionario han vuelto a sus viejas categoras, las categoras del viejo mundo. Ahora titubean entre calificar de extrema derecha o de extrema izquierda a los chalecos amarillos

El viejo rgimen est buscando ansiosamente representantes o portavoces presentables. Les gustara un directorio con quien negociar. Desesperados, buscan frenticamente acuerdos con los lderes de los partidos, los parlamentarios y, los sindicatos.

Su esperanza es una salida a la crisis . Una moratoria sobre el impuesto al disel o quizs algo ms ? Es decir, estn montando otra pantomima ms . Y todo esto mientras todo el sistema parecer estar la ruina. En esto estn las lites. No quieren ver que el aplazamiento de los impuestos no es ninguna solucin. Que no hay ms tiempo, que un mundo entero se est desmoronando, que las instituciones se encuentran atrapadas en un colapso porque los chalecos amarillas no son un movimiento social: son un levantamiento popular.

Cuando la dominacin se acerca al punto de su derrocamiento, todas las instituciones del rgimen, y especialmente las del tutelaje simblico, revelan una profunda incomprensin de los acontecimientos: no es el orden establecido el mejor posible ?

Los medios comunicacin han entrado en pnico manifestando en plena luz del da su odio el levantamiento popular. Ms an, porque el movimiento ha llevado el fuego donde nunca haba estado y dnde siempre debera estar : entre los ricos. Y probablemente muy pronto, entre sus sirvientes.

Se dice que el presidente de la sociedad de la prensa descubri horrorizado quelos chalecos amarillos no son el resultado de activistas sino de personas comunes y corrientes. Los poderes de este tipo, los de la tirana de los propietarios y sus lacayos, siempre terminan en la estupefaccin y la estupidez: nos odian tanto? se preguntan. La respuesta a sus lamentos es S, y por las mejores razones del mundo. Despus de dcadas, ha llegado el momento de cobrarse tanta humillacin. Digmoslo ahora mismo, hay demasiados retrasos y por demasiado tiempo.

Desde las huelgas de 1995, ha crecido la conciencia que los medios de comunicacin son vasallos al poder. Los medios han trabajado incansablemente para que la poblacin acepte un neoliberalismo que se profundiza cada vez ms . Han puesto a la gente bajo una tensin insoportable, que solo funciona con un intenso bombardeo de los espritus, para despus de bombardear y gasear los cuerpos.

El Ministerio del Interior, ha hecho un favorable recuento, para el gobierno, de los manifestantes movilizados . Todo para condenar las manifestaciones y reprimir la protesta. La acusacin de violencia muestra que la situacin se les est escapando.

Condenar la violencia siempre ha sido la mejor manera de no entender nada . La ceguera voluntaria de los poderosos que califica la protesta como violenta es el ltimo reducto del orden neoliberal.

Cuando celebran el 14 de julio de 1789 o conmemoran el Mayo del 68 lo hacen olvidando la violencia de esos momentos y con una loca inconsistencia. Intentan es imponer una historia embalsamada, distanciada, desvitalizada y privada de cualquier enseanza concreta para el presente.

En cualquier caso, en un panorama general de violencia, los medios de comunicacin, especialmente los medios audiovisuales, siempre muestran lo que les conviene cuidando de dejar el resto invisible. Se proponen convencer que se trata de una violencia incomprensible : El mal en estado puro.

La negacin de la violencia social es la forma suprema de violencia a la que Bourdieu le dio el nombre de violencia simblica. Para los medios de comunicacin las vctimas de la violencia institucional, debera estar agradecidas a pesar que han sido denigradas y privadas metdicamente de cualquier medio para resistir la violencia del sistema.

Dado que todos los medios institucionales han abandonado al pueblo, este no tienen ms remedio que someterse por completo o rebelarse. Ahora , cuando se rebela es tratado como aborrecibles, ilegtimos y antidemocrticos. Una trampa perfecta.

Sin embargo, llega un momento en que el terror simblico ya no sirve, tampoco valen los veredictos de legitimidad o ilegitimidad. El sufrimiento se transforma qumicamente en ira, en la misma proporcin de lo que se ha negado. Entonces, todo puede pasar, y no debemos sorprendernos. Nada se respeta cuando todo ha fallado; los diputados, los bancos, las mansiones, las prefecturas policiales.

Es cierto que para aquellos que han vinculado su posicin y sus ventajas con las circunstancias del momento, y que no han dejado de repetir que no haba otro mundo posible, la irrupcin de un proceso radical no deja ms solucin de una lectura : es aberrante, monstruoso, o mejor an, es violento. Hay que calificarlo de marginal y brbaro para justificar el uso represivo de la fuerza policial. Estas dos caracterizaciones ya no son crebles en Francia

En efecto, los chalecos amarillos ofrecen una figura oximornica, incomprensible para los poderes. De aquellas buenas personas que se manifestaron al principio a locos enfurecidos.

Veamos qu ha pasado : si el pueblo se enfurece es porque lo empujaron al lmite. Despus de 30 aos de neoliberalismo (y 18 meses de guerra social macroniana) grupos sociales enteros han sido empujados al lmite.

El rgimen cree que lo que no se habla en sus exclusivos crculos no existe. Los medios de comunicacin no vieron venir a los locos indignados. Pero aqu estn, son consecuencia de una larga y silenciosa acumulacin de ira; acaban de romper los diques.

Los chalecos amarillos no sern fcilmente llevados de vuelta a casa. Peor an, las buenas personas que fueron a las primeras manifestaciones, ahora han experimentado en carne propia la violencia policial. Estas buenas gentes al principio quedaron aturdidas. Ahora algunos cargar paletas en una rotonda para construir una barricada.

Apostamos porque un gran cambio se est produciendo en sus mentes. Todas las personas que desde el 2016 hasta el 2018 se manifestaron pacficamente hoy son calificados como matones ultras violentos , viven la agresin policial y la violencia de los medios de comunicacin.

La otra artimaa es mantener las acciones reales de la polica fuera de la pantalla. La mentira por la ocultacin es general, implacable, tan espesa como la propaganda de una dictadura.

La poblacin demostrara instantneamente su indignacin si tuviera la oportunidad de ver la dcima parte de lo que los medios de comunicacin tradicionales ocultan sistemticamente los videos con una anciana sangrante o los jubilados gaseados despus de una carga policial.

Mientras la televisin nos emborracha hasta la nusea con las ventanas de McDonald en llamas, ningn noticiero informa de la muerte de un octogenario por una granada de gas lacrimgeno o muestra el video de un joven golpeado por ocho policas.

A pesar que hay cientos de manifestantes gravemente heridos y por lo menos un par de muertos , por las armas policiales, todava ni un solo medio de comunicacin audiovisual importante ha transmitido que est pasando con aquella gente que hace un mes llamaron buenas personas .

Hay una manipulacin general de la violencia. Sabemos cuando se inicia y no cuando termina. Puede llevarnos muy lejos.

Quin sino Macron ha desatado la violencia? Declar la guerra contra su pueblo con la accin policial (y tal vez pronto una accin militar) en compaa de los medios de comunicacin que ya han declarado la guerra simblica al pueblo.

Los ofendidos han estado mucho tiempo sin decir una palabra, han soportado las agresiones econmicas, el desprecio de las elites, las mentiras de los medios de comunicacin, la brutalidad policial.

El genio malvado de la reciprocidad violenta ha salido de la botella. Los primeros tweets de los primeros manifestantes relatan el asombro de quienes fueron apaleados sin justificacin ninguna . Ese asombro inicial ahora ha mutado en clera.

En estos das todas las instituciones de la violencia neoliberal se han exhibido desnudas. Basta conversar con los estudiantes que fueron gaseados con gas pimienta y rodeados por policas con perros. Ellos como el resto de los franceses no olvidarn esa imagen.

Ahora el cuerpo policial comienza a tener sudores fros. Se sienten solos en sus cuarteles. Desde que se quem la prefectura de Puy-en-Velay, saben de qu son capaces los otros.

Recientemente el viceministro del Interior ha reconocido que el dispositivo policial est estresado . Por lo tanto piensan que es urgente negociar, dar un giro a los acontecimientos. Mientras tanto los policas estn inquietos por la inercia poltica de Macron. Son conscientes de las desgracias del pueblo, incluso algunos podran sumarse a los manifestantes si nos proponemos escucharlos .

Aunque el poder se esfuerza por volver a lo que podra llamarse la sumisin voluntaria (o la situacin de La Botie) el velo se ha roto y la cruel realidad del poder desnudo se impone.

En el otro lado el movimiento se sabe numeroso pero todava hay un buen margen para seguir creciendo. Lo veremos pronto: se sumarn los estudiantes de secundaria, los universitarios , los paramdicos, los agricultores, y muchos otros. Ellos , las elites son muy pocos y reinan sobre nosotros que somos la mayora.

Pero y el ejrcito? El adolescente travieso que est en el Elseo es capaz de cualquier tontera : no solo usa granadas contra su poblacin (que son armas de guerra) tambin ha colocado francotiradores con armas de fuego en los edificios parisinos. La imagen es tan impresionante que Le Monde, tambin se est preguntando si no ha llegado el momento de dejar de apoyar a su protegido.

En cualquier caso, las editoriales de Le Monde que aplaudan como un maravilloso estallido de libertad las manifestaciones de Tnez o de la Plaza Tahrir ahora en Francia hablan de un inmundo levantamiento popular que recuerda horas oscuras. Todo vuelve, todo salpica.

Cuando el poder paga una bonificacin excepcional a las fuerzas del orden para que se vuelvan ms infames, es porque tiene miedo, ha perdido legitimidad, ha colapsado, slo se sostiene por la fuerza,

El poder es odiado porque sistemticamente se ha hecho odioso. Hoy est pagando una factura que viene desde muy lejos. Y cuando el poder slo puede aferrarse a la represin, (tal vez con a una deriva militar) no merece otra cosa que caer.


Frdric Lordon, economista y filsofo francs.

Fuente original: https://kritica.info/porque-los-franceses-se-manifiestan-con-violencia/



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