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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2018

Trump y China: Guerra caliente o fra?

Marc Vandepitte
InvestigAction

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


A primera vista el desacuerdo entre Estados Unidos y China est unido a un conflicto comercial. Se acusa a China de competencia desleal y de robo de propiedad intelectual. Se supone que los aranceles comerciales remedian y palan el dficit comercial. Pero el anlisis revela algo mucho ms importante, esto es, los denodados esfuerzos de Washington por conservar la hegemona en tres terrenos: tecnologa, industrias del futuro y armamento. Habr un enfrentamiento entre ambos titanes?

Un poder absoluto y definitivo

Estados Unidos sale de la Segunda Guerra Mundial como el gran vencedor. Todas las grandes potencias precedentes y emergentes estn totalmente aplastadas. En Washington se suea con un nuevo orden mundial en el que Estados Unidos sea el nico que controle y decida. Desgraciadamente, la rpida reconstruccin de la Unin Sovitica y el final del monopolio nuclear se interponen en el camino de estos proyectos.

Pero, a pesar de todo, medio siglo despus este sueo se ha cumplido con la cada del Muro de Berln y la desaparicin de la Unin Sovitica. Ahora ya no hay obstculos que se interpongan a la supremaca: Estados Unidos se ha convertido en el lder indiscutible de la poltica mundial y pretende seguir sindolo. En 1992 el Pentgono afirmaba: Nuestro objetivo principal es impedir la aparicin de un nuevo rival en la escena internacional. Debemos disuadir a los rivales potenciales incluso de aspirar a desempear un papel ms importante en el mbito regional o mundial (la cursiva es del autor)*.

En este momento China no constituye (todava) una amenaza. Su economa est subdesarrollada y su PIB no es ms que una tercera parte del de Estados Unidos. El pas no representa nada militarmente. China es considerada sobre todo un territorio que promete unos beneficios econmicos interesantes: dispone de un contingente gigantesco de fuerza de trabajo barata y disciplinada, y al contar con una quinta parte de la poblacin mundial constituye a largo plazo un mercado atractivo para los productos occidentales. China, a la inversa, se orienta hacia la inversin extranjera y al mercado mundial para poder desarrollarse rpidamente.

Occidente se hace la ilusin de que gracias a la apertura econmica de China el capitalismo se va a infiltrar indefectiblemente y a sustituir poco a poco al rgimen comunista. Se matan as dos pjaros de un tiro: por un aparte, unas perspectivas econmicas favorables para las multinacionales; por otra, la eliminacin de un adversario ideolgico. Esta es la razn por la que China pudo acceder a la Organizacin Mundial de Comercio (OMC) en 2001.

La adhesin a la OMC constituy un buen empujn para la economa china. En 1995 el pas todava estaba en el undcimo puesto de la lista de los pases exportadores de bienes. Veinte aos despus est a la cabeza de la lista. Desde su adhesin a la OMC su economa se han cuadruplicado .

Para Estados Unidos tambin es una relacin beneficiosa. Las multinacionales estadounidenses hacen unos negocios de oro en China. El ao pasado sus ventas ascendieron a cerca de 500. 000 millones de dlares, esto es, 100.000 millones ms que el dficit comercial entre Estados Unidos y China. La importacin de bienes de consumo chinos muy baratos aumenta el poder adquisitivo de la poblacin estadounidense. Tambin hay importantes ventajas monetarias. Para mantener un yuan alineado con el dlar China compra enormes cantidades de dlares y procura as crditos baratos a Estados Unidos, lo cual permite mantener unas tasas de inters bajas.

Ms all de las ilusiones

Pero, porque hay un pero enorme, en lo que concierne al control interno capitalista o al debilitamiento del Partido Comunista, nada de ello ocurre como se haba previsto. El comercio no ha domado al Partido Comunista. El Partido-Estado sigue teniendo un control frreo de los puestos de mando de la economa china, tanto directamente como indirectamente, por medio de su influencia sobre grandes empresas privadas, que solo con el apoyo del partido pueden seguir teniendo xito y seguir siendo privadas, segn el economista Brad W. Setser .

Eso es lo que han acabado por comprender los crculos dirigentes de Estados Unidos. En un discurs o muy bien acogido el vicepresidente Mike Pence no se anduvo con rodeos: Despus de la cada de la Unin Sovitica asumimos que una China libre era inevitable. Lleno de optimismo a principios del siglo XXI, Estados Unidos acept dar a Pekn libre acceso a nuestra economa y acogimos a China en la Organizacin Mundial de Comercio. [] Pero esa esperanza no se ha cumplido.

Los gigantes capitalistas, ya se trate de empresas financieras, industriales o digitales como Google, Amazon ou Facebook, hacen lo que les conviene en todas partes, pero no en China, que es uno de los raros lugares del mundo en el que estos gigantes tienen p oca o ninguna influencia . El Reino del Medio ha dejado de ser un pas de trnsito  en el que se ensamblan bienes de consumo sin aportar demasiado al propio pas.

El hecho de que China ya no sea el terreno de juego de las grandes multinacionales es grave, pero lo ms grave es que la posicin mundial de Estados Unidos se ha debilitado mientras que la de China se ha reforzado enormemente. En 1980 el PIB de Estados Unidos representaba una tercera parte del PIB mundial, el de China una vigsima parte. Hoy ambos representan una cuarta parte.

 

Pero no se trata solo de una evolucin cuantitativa. La economa china tambin ha dado grandes pasos desde el punto de vista cualitativo. Los progresos son notables en el plano tecnolgico. Hasta hace poco se consideraban el pas un imita dor de tecnologa , ahora es un innovado. Actualmente el 40 % de todas las patentes del mundo son chinas, es decir, ms que las de estos tres pases juntos: Estados Unidos, Japn y Corea del Sur. En 2015 se lanzaba el plan Made in China 2025 cuyo objetivo era aumentar la innovacin y la autonoma en diez sectores importantes.

De este modo los productos chinos son cada vez ms competitivos y a largo plazo suponen en una amenaza para la supremaca de las multinacionales occidentales, lo cual no es, evidentemente, lo que se quiere. Peter Navarro , un importante asesor econmico de Trump, afirma: El objetivo del gobierno chino en Made in China 2025 es explcitamente las industrias que van desde la inteligencia artificial, la robtica y la informtica cuntica hasta los vehculos autnomos []. Si China conquista estas industrias, Estados Unidos simplemente ya no tendr ningn futuro econmico.

Es el ejrcito, estpido!**

Pero, segn Navarro, no se trata solo de la economa, la prosperidad o los beneficios. Lo que est en peligro no es nicamente la prosperidad estadounidense. La propiedad intelectual que China trata de adquirir es el ncleo mismo de este concepto y la clave para la continuidad de la hegemona militar de Estados Unidos.

Las declaraciones de Navarro son muy significativas. El gobierno Trump hace mucho ruido en torno al dficit comercial, pero en realidad esa no es su preocupacin principal. De lo que se trata es de mantener el liderazgo en tres mbitos: tecnologa, industrias del futuro y armamento. China es la principal amenaza para este liderazgo.

Navarro no habla en su nombre sino que interpreta la poltica gubernamental. Esta poltica se expone claramente en un revelador informe del Pentgono fechado en septiembre de 2018. Segn este informe, hay tres terrenos estrechamente relacionados. El avance tecnolgico es necesario tanto para vencer a la competencia econmica como para conservar la superioridad militar. El informe advierte: El gasto chino en Investigacin y Desarrollo (I+D) converge rpidamente con el Estados Unidos y probablemente lleguemos a la paridad en un futuro cercano. La referencia explcita es Made in China 2025. El objetivo de las iniciativas industriales fundamentales del Partido Comunista Chino, Made in China 2025, es la inteligencia artificial, la informtica cuntica, la robtica, los vehculos autnomos e impulsados por nuevas energas, los dispositivos mdicos de gran rendimiento, los componente de alta tecnologa para buques y otras industrias emergentes que son fundamentales para la defensa nacional.

La Iniciativa del Cinturn y la Ruta de la Seda (BRI, por sus siglas en ingls) tambin debe creer en ello. Se trata de una red china de rutas martimas y terrestres que se extiende por 64 pases, con inversiones, crditos, tratados comerciales y decenas de Zonas Econmicas Espaciales, todo ello por valor de 900.000 millones de dlares. China ha tratado de adquirir infraestructuras fundamentales estadounidenses, incluidos ferrocarriles, puertos y telecomunicaciones, como parte de la doctrina Un cinturn, Una Carretera [Iniciativa del Cinturn y la Ruta de la Seda] para proyectar el poder blando y duro de China. Las estrategias econmicas de China unidas al impacto adverso de las polticas industriales de otros pases suponen una importante amenaza para la base industrial estadounidense y, por consiguiente, suponen un riesgo cada vez mayor para la seguridad nacional estadounidense.

Pero la relacin entre tecnologa, economa y armamento va ms lejos. Para poder conservar su superioridad militar Estados Unidos necesita una slida base industrial propia. Las deslocalizaciones de parte de la economa estadounidense han daado a la industria de guerra y minado as la seguridad nacional. La perdida de ms de 600.000 fbricas y compaas claves estadounidenses, y de casi 5 millones de empleos de la industrial manufacturera desde 2000 amenaza con minar el rendimiento y las capacidades de los fabricantes estadounidenses para satisfacer las necesidades de la defensa nacional y suscita preocupacin acerca de la salud de la base industrial manufacturera y de defensa. [] Actualmente dependemos de fuentes internas nicas para determinados productos y de cadenas de suministro extranjeras para otros, y nos enfrentamos a la posibilidad de no ser capaces de producir en Estados Unidos componentes especializados para el ejrcito.

La poltica proteccionista del gobierno Trump no est motivada por el dficit comercial. El informe solo alude a ello incidentalmente. El dficit comercial no es ms que el efecto secundario de un problema ms profundo. Se trata de garantizar una base industrial de defensa slida basada en un sector manufacturero interno fuerte y unas lneas de aprovisionamiento estables. Es una prioridad nacional.

Capacidad de defensa, es decir, preparativos de guerra: de eso se trata. Y no de conflictos aislados a pequea escala. Se trata en primer lugar de un esfuerzo de guerra masivo y de larga duracin contra las fuerzas revisionistas, es decir, China y Rusia. El informe proporciona consejos para reestructurar fundamentalmente la economa estadounidense preparndola para un escenario de conflicto entre grandes potencias. En palabras de un alto funcionario de seguridad nacional: Nos hemos preocupado de luchar en unos conflictos de baja tecnologa contra personas que lanzan cohetes a partir de camiones. Durante todo este tiempo China ha sido inteligente y ha avanzado a grandes pasos. En eso es el que nos centramos ahora.

En el siglo XX el objetivo principal de Estados Unidos era la Unin Sovitica, en el siglo XXI es el peligro chino. En el marco de los debates en torno al presupuesto para 2019 el Congr eso de Estados Unidos declaraba que la competencia estratgica a largo plazo con China es una prioridad fundamental para Estados Unidos. No solo se tata de aspectos econmicos, sino de una estrategia global que se debe llevar a cabo en diferentes frentes, lo cual exige la integracin de mltiples elementos del poder nacional, incluidos los diplomticos, econmicos, de inteligencia, policiales y militares, para proteger y fortalecer la seguridad nacional.

Nos limitaremos aqu al aspecto econmico y militar.

Un teln de acero econmico

El objetivo de Trump es reiniciar completamente las relaciones econmicas entre Estados Unidos y China. Segn su conocido estilo: Cuando llegu [a la Casa Blanca] bamos en una direccin que iba a permitir a China ser ms grande que nosotros en un corto periodo de tiempo. Ahora eso ya no va a ocurrir. Por consiguiente, para impedir el ascenso de China es indispensable disociar  todo lo posible economa china de la de Estados Unidos. Hay que limitar y prohibir tanto las inversiones chinas en Estados Unidos como las inversiones estadounidenses en China. El primer objetivo son los sectores estratgicos. Hay que limitar el comercio bilateral. Estados Unidos impone ahora aranceles a casi la mitad de las importaciones chinas. Trump ha amenazado con imponer aranceles, si fuera necesario, a todas las importaciones. Las exportaciones a China estn tambin en el punto de mira.

La economa china tambin es muy dependiente de componentes estratgicos como los chips electrnicos. En mayo de 2018 se tuvo que detener temporalmente la exportacin de chips a ZTE , un gran fabricante chino de componentes electrnico, lo que puso en peligro esta empresa que emplea a 75.000 personas. Kathleen Gaffney , una alta ejecutiva, predice que esto no es sino el comienzo: Somos lderes en materia de tecnologa e innovacin en las industrias de chips electrnicos. A largo plazo China tambin quiere convertirse en lder. Para 2025 se producirn en China, por lo que es verdaderamente importante que se lo pongamos difcil: contr ola r s u s exporta c ion e s . Eso es una verdadera seal que perjudicar a China sin daar la economa global. Ese es el tipo de acciones que vamos a ver.

La mayora de los observadores serios estn convencidos de que los aranceles comerciales impuestos a China tendrn un efecto desfavorable sobre la economa de Estados Unidos y apenas podrn solucionar el dficit comercial con China. Pero eso no es lo que preocupa verdaderamente a Trump y compaa. Lo que les preocupa es tratar de entorpecer el ascenso tecnolgico de China en vez de llegar a un acuerdo, que sera lo mejor para la economa estadounidense, segn un inversor .

El gobierno Trump trata de propagar su guerra comercial con China a otros pases. En las recientes negociaciones con Canad y Mxico respecto a un nuevo acuerdo de libre comercio Trump hizo incluir una clusula que prohbe a ambos pases cerrar un acuerdo comercial con un pas fuera de la economa de mercado, esto es, China. El objetivo es llegar a acuerdos similares con Japn, la Unin Europea y Gran Bretaa. Si Estados Unidos lo logra ser un duro golpe para China y el inicio de una especie de teln de acero econmico que cierre el pas.

Esta actitud antichina no se limita a Trump y a algunos halcones de su gobierno. Amplios sectores de la clase dominante consideran que Estados Unidos y China han entablado una rivalidad estratgica a largo plazo y que el ascenso del gigante asitico representa una amenaza para la posicin de Estados Unidos. Existe un consenso cada vezmayor acerca de que la poltica comercial y la gestin de la seguridad nacional son ahora indisociables y de que la Casa Blanca debe dar una respuesta firme a su rival estratgico. Aumenta la sed de confrontacin.

Encontramos esta atmsfera antichina entre los republicanos, los idelogos del libre mercado, los halcones de la seguridad nacional y los miembros del Pentgono, pero tambin entre los demcratas, en parte de los sindicatos y de la izquierda, lo que quiere decir que la hostilidad hacia China puede durar y sin duda no desaparecer con la salida del presidente actual.

Ser el primero en disparar

La superioridad militar de Estados Unidos es aplastante. Posee 800 bases militares repartidas por 70 pases y ms de 150.000 hombres en 177 pases. Los gastos militares ascienden anualmente a ms de 600.000 millones de dlares, es decir, ms de una tercera parte del total mundial, tres veces ms que China y por habitante es incluso 12 veces ms.

Durante unos 70 aos el ejrcito estadounidense domin los mares y el espacio areo de casi todo el planeta, incluido el sudeste de Asia. Ha tenido una libertad de movimiento casi total y la posibilidad de privar de ella a sus enemigos. Trump quiere que las cosas continen as: Estados Unidos no aceptar el segundo puesto. Har que nuestro ejrcito sea ms fuerte que nunca y nunca jams tendremos que temer a otra potencia.

En palabras de la Estrategia Nacional de Seguridad  de 2017 , China construye el ejrcito ms competente y mejor financiado del mundo, despus del nuestro (la cursiva es del autor). As pues, la otra potencia de la que hablaba Trump es China. Segn el Pentgono, habr que hacer todo lo posible para conservar el liderazgo en el sudeste de Asia y eso implica frenar a China. Mientras China contine su ascenso econmico y militar, y reafirme su poder por medio de una estrategia nacional a largo plazo, seguir desarrollando un programa de modernizacin militar que busca la hegemona regional indo-pacfica a corto plazo y desplazar Estados Unidos para alcanzar la preeminencia mundial en el futuro.

En su Discurso sobre la Guerra Fra  del pasado mes de octubre el vicepresidente estadounidense Pence no deja lugar a la menor duda: Nuestro mensaje a los dirigentes chinos es el siguiente: este presidente no se echar atrs. Mientras reconstruimos nuestro ejrcito seguiremos defendiendo los intereses estadounidenses en el Indo-Pacfico.

La estrategia militar contra China tiene dos aspectos: la carrera armamentstica y cercar el pas.

La carrera armamentstica est en pleno apogeo. Estados Unidos destina cada ao 150.000 millones de dlares a la investigacin militar , es decir cinco veces ms que China. Trabaja febrilmente en una nueva generacin de armas ultrasofisticadas, drones y robots varios contra los que no podr competir un futuro enemigo. El F-35 integra tecnologas punta y va entre 15 y 20 aos por delante de los aviones de combate chinos. La inteligencia artificial, la mecnica cuntica, la tecnologa lser, unas velocidades supersnicas, los dispositivos nucleares y la guerra electrnica desempearn un papel preponderante en el desarrollo de estas armas de alta tecnologa. Son las ciencias de la guerra del futuro.

Para preservar este liderazgo en la carrera armamentstica hay que mantener las distancias con los chinos. Segn la Estrategia Nacional de Seguridad  de diciembre de 2017, parte de la modernizacin militar y de la expansin econmica de China se debe a su acceso a la innovacin econmica estadounidense, incluidas las universidades de primera fila mundial de Estados Unidos. El objetivo del proteccionismo cada vez mayor de la Casa Blanca no es solo el comercio, las inversiones o la tecnologa, sino cada vez ms el conocimiento.

Se presta una atencin particular al armamento espacial. Si fracasa la disuasin estoy convencido de que [] en caso de enfrentamiento con un igual o casi igual vamos a tener que luchar por la superioridad espacial , declara el general John Raymond , comandante en jefe de Comando Espacial de las Fuerzas Areas. El ao pasado Trump decidi crear una nueva seccin en el ejrcito: el Ejrcito Espacial de Estados Unidos .

No se excluye una guerra preventiva. El que fuera viceministro de Defensa Bob Work constata que China est desarrollando unos cohetes similares a los estadounidenses. Estados Unidos nunca ha tenido que luchar contra un adversario capaz de lanzar [cohetes] tan lejos y con tanta intensidad como Estados Unidos. En una guerra futura la utilizacin de municiones guiadas estar generalizada y ser intensa, de modo que ser muy conveniente ser el primero en disparar .

El segundo aspecto es el cerco militar. China depende al 90 % del transporte martimo para su comercio exterior. Ms del 80 % de su aprovisionamiento de petrleo pasa por el Estrecho de Malacca (cerca de Singapur), donde Estado Unidos tiene una base militar. Kissinger deca: Controlen el petrleo y controlarn las naciones. Washington puede as cerrar el grifo del petrleo sin que China pueda defenderse por el momento.

Estados Unidos tiene ms de 40 bases militares, puntos de apoyo o centros de adiestramiento (los puntos morados del mapa ms abajo) alrededor de China. De aqu a 2020 se estacionar en la regin el 60 % de toda su flota. Si se mira el mapa no es exagerado afirmar que China est cercada y rodeada. No podemos ni imaginar qu ocurrira si China instalara siquiera un punto de apoyo y no digamos ya una base cerca de instalaciones estadounidenses.

 

 

En este contexto hay que considerar la construccin de pequeas islas artificiales en el Mar de China del Sur la reivindicacin de una gran parte de esta zona. Para Pekn tiene una importancia vital vigilar las rutas martimas a travs de las cuales se transporta su energa y sus bienes industriales.

La trampa de Tucdides

China es una amenaza para le hegemona autocrtica de Estados Unidos. Llevar eso a la trampa mortal que describi Tucdides? Este historiador de la Antigedad griega describi cmo el ascenso de Atenas suscit el temor de Esparta, lo que la hizo recurrir a las armas para evitarlo. El historiador Graham Allison muestra que en el ltimo medio milenio hemos tenido 16 periodos en los que una potencia ascendente amenazaba con sustituir a la potencia reinante. En doce ocasiones aquello termin en una guerra. La historia no es una fatalidad sino un indicador importante. En todo caso, la permanente superioridad militar de Estados Unidos garantiza el mantenimiento de su supremaca econmica.

Esta supremaca econmica es cuestin de miles de miles de millones de dlares, lo que supone un fuerte control sobre la poltica de la Casa Blanca, sea quien sea el presidente al que alberga. No se renunciar sin luchar a estos beneficios que ascienden a miles de millones de dlares. Como afirmaba Marx hace 160 aos, el capital tiene horror a la ausencia de beneficio o al beneficio pequeo. Cuando el beneficio es adecuado el capital se vuelve audaz. Si el beneficio es importante no hay crimen que no ose cometer.

Algunas personas objetarn que la capacidad de aniquilacin de las armas actuales es demasiado grande para arriesgarse a un conflicto a escala muy vasta. Pero, segn Katrina Mason , es lo mismo que se pensaba hace ya cien aos: Hace poco ms de cien aos los comentaristas predijeron que las armas de guerra se haban vuelto tan avanzadas tecnolgicamente y tan letales que nadie se atrevera a utilizarlas. Muchos consideraban que la implacable carrera armamentstica era parte de un esfuerzo econmico para estimular la base industrial interna y descartaron que esa pugna pudiera llevar a un conflicto. La Primera Guerra Mundial demostr que estaban equivocadas respecto a ambos aspectos .

La cuestin clave para el futuro es cmo someter a un control democrtico los gigantescos intereses econmicos para que triunfe el sentido comn y no el beneficio.

Traduccin del neerlands al francs de Anne Meert para InvestigAction.

* Hemos traducido las citas en ingls del texto directamente de este idioma (N. de la t.).

** Alusin a la clebre frase Its the economy, stupid! acuada por James Carville, asesor de Bill Clinton, como estratega de la campaa presidencial de 1992. La frase estaba destinada a las personas que trabajaban en la campaa a favor de Clinton y aluda a uno de los tres mensajes clave de dicha campaa (el cambio, la economa y la atencin sanitaria). Desde entonces la frase se ha convertido en un clich que se repite frecuentemente en la poltica estadounidense utilizando otra palabra en vez de economa. (N. de la t.).

Fuente: https://www.investigaction.net/fr/trump-et-la-chine-guerre-chaude-ou-guerre-froide/

 

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente dela traduccin.


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