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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2018

Entrevista a Ins Herrero, fiscal en las Palmas de Gran Canaria
"El mundo de las apuestas busca convertir a nuestros hijos e hijas en personas dependientes y enfermas"

ngel Villascusa
El diario

La fiscal Herreros advierte de que la adiccin al juego puede provocar un aumento de delitos como hurtos, robos o menudeo de drogas


- "Las casas de apuestas han mezclado algo tan sagrado y positivo para los chicos y chicas como es el deporte, con el mundo de la adiccin y del azar"

- "Tenemos un Cdigo Penal de clase, porque trata de reprimir una serie de conductas que se dan sobre todo entre gente desfavorecida"

 

Ins Herreros, presidenta de la Asociacin Gafas Lilas contra las Violencias Machistas.

Ins Herreros

Ins Herreros, fiscal en las Palmas de Gran Canaria, haba estado desligada en lo profesional y en lo personal del mundo de los juegos de azar hasta que hace dos aos su perspectiva sobre el tema cambi radicalmente. Cerca de la ciudad de la Justicia en la que trabajaba cerr un supermercado que apenas tena clientes para abrir poco despus, en ese mismo lugar, un saln de apuestas.

"Pensaba que no iba a funcionar, pero al poco tiempo empec a ver colas de gente que se jugaba el dinero. No tena ningn sentido". A esta jurista cacerea, miembro de la Unin Progresista de Fiscales, le preocupa que la sociedad llegue tarde a tomar conciencia del "disparate" que supone el aumento del nmero de locales de apuestas en nuestro pas. Ha participado en varias conferencias para alertar de que si no se remedia pronto, esta adiccin puede terminar incrementando la actividad delictiva en los barrios como ocurri durante la epidemia de drogas de los aos ochenta.

Usted prefiere no hablar ni de "casas de apuestas" ni de "juegos". Por qu?

Las apuestas y los locales donde se practican ni son hogares, ni son juegos. El juego es un trmino enfocado a la infancia y a la adolescencia y el mundo de las apuestas lo que busca es convertir a nuestros hijos e hijas en personas dependientes y enfermas. Es sorprendente el tipo de prcticas que llevan a cabo estas empresas para ganar dinero sin ningn tipo de pudor: se colocan en barrios deprimidos, donde juegan con las esperanzas de la gente, y tratan de atraer a los ms jvenes. No soy la nica que se ha dado cuenta de este disparate, lo he hablado tambin con otros compaeros juristas y tambin con asociaciones de barrio. Aunque parece que la sociedad est tomando conciencia de que es un problema en aumento, si existe tanta preocupacin y los poderes pblicos no le ponen remedio est claro que la legislacin no est sirviendo a nuestros intereses, sino a los intereses de los dueos de las empresas.

Cree que los jvenes son un objetivo de estos locales?

S, es un hecho. Son ms impulsivos y estas empresas lo saben. Por eso somos nosotros, los adultos, quienes tenemos la responsabilidad de salvar a la infancia de esta lacra antes de que se conviertan en adictos. El objetivo de los responsables de estos locales es llamar la atencin de la gente ms joven, adolescentes y menores en muchos casos. Por eso las casas de apuestas han mezclado algo tan sagrado y positivo para los chicos y chicas como es el deporte, con el mundo de la adiccin y del azar, que no tiene nada que ver con esos valores. Esto lo hacen en nuestras calles y en nuestros barrios y eso crea una gran intranquilidad entre los padres, porque sus hijos no pueden pasear como antes.

En el pasado hubo limitacin de la publicidad del tabaco y de las drogas. Debera hacerse lo mismo con las apuestas?

Es un tema bastante debatido. A m me preocupa que deportistas o presentadores de televisin participen en estas campaas, porque al final son referentes en nuestra sociedad y de alguna forma modelos a seguir. Pero en todo caso, tenemos que plantearnos si queremos que publicitar apuestas quede al albur de lo que cada personaje pblico decida. Y, si no es as, tenemos que desarrollar una normativa que regule y limite la publicidad como ya sucedi con otras sustancias.

Los defensores del juego de azar aseguran que las apuestas hacen una funcin de entretenimiento y que adems recaudan impuestos.

Que se recaude dinero debera darnos exactamente igual. Adems, me parece una falacia decir que producen dinero, porque, principalmente, lo que generan es sufrimiento. Un sufrimiento a todos los niveles. A nivel personal, las apuestas crean tal dependencia que destroza el presente y el futuro de las personas. A nivel familiar, genera inseguridad dentro de los propios hogares, porque cuando en casa convives con una persona con ludopata, tienes que esconder el dinero para evitar que se lo juegue. As que se destruye la confianza en el seno de las familias. A nivel social, como ya he dicho, se produce un aumento de la inseguridad en nuestros barrios y municipios, porque la adiccin puede llevar a los adictos a cometer delitos como hurtos, robos o menudeo de drogas. Es algo que est empezando a ocurrir y a lo que tenemos que poner freno.

Hay datos que alertan de que gran parte de los locales se estn abriendo en los barrios ms pobres. En la ciudad de Madrid, por ejemplo, cada vez hay menos en zonas de rentas altas, como el barrio de Salamanca, y ms en zonas empobrecidas.

Se produce una redistribucin de la riqueza que va contra los propios principios de la Constitucin espaola, porque el dinero pasa de las manos de los que tienen poco, a las de los que tienen mucho. Si se empobrecen los barrios, puede pasar algo parecido a lo que produjo la epidemia de drogas en los ochenta: que cambi la percepcin que se tena de los barrios humildes. Pasamos de aquello de "son pobres, pero honrados" a tenerles miedo y a relacionar la pobreza con los robos y la drogadiccin. Cuando aumente la inseguridad, las autoridades dirn que es necesaria ms presencia policial, pero no, lo que necesitamos es que haya una regulacin que defienda nuestros intereses.

Si esto sucede, el peso de la ley caer sobre la gente ms vulnerable. Debera considerarse como atenuantes la ludopata como pasa con otras adicciones?

Seguramente tendra que incorporarse de alguna forma. En el Cdigo Penal aparece regulado que se pueda atenuar la pena cuando se puede probar que la comisin del delito est relacionado con la adiccin a sustancias txicas. Aun as, tenemos un Cdigo Penal de clase, porque trata de reprimir una serie de conductas que se dan sobre todo entre gente desfavorecida, como demuestra que la mayora de la poblacin reclusa forme parte de los estamentos ms humildes de sociedad. Por eso, creo que hay que tener presente lo que hicieron en el pasado asociaciones como las Madres Contra la Droga, quienes sealaron la parte de responsabilidad que tenan las instituciones y las administraciones durante los aos ochenta y noventa. Gracias a experiencias como estas podemos ver el futuro que no queremos y hacer lo posible para que sea ms digno. Creo que estamos a tiempo.

Qu pueden hacer los juristas?

La labor de los juristas y la de todos las que nos dedicamos al mbito del derecho es tratar de no circunscribirnos tan solo al castigo del delito. Debemos propiciar la que se prevengan. Es una forma de ahorrar sufrimiento innecesario.

Fuente: https://www.eldiario.es/sociedad/apuestas-legislacion-sirviendo-intereses-empresas_0_844816324.html



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