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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2018

La batalla por suceder a Draghi se activa a diez meses de que expire su mandato

Diego Herranz
Pblico


Una terna de aspirantes se ha posicionado ya para suceder a Mario Draghi, cuyo mandato al frente del BCE expira en octubre de 2019. La mayor parte, partidarios de preservar el legado del artfice del salvamento del euro. Entre ellos, los gobernadores de Finlandia, Erkki Liikanen, de Francia, Franois Villeroy de Galhau, y de Irlanda, Philip Lane. Tambin cuenta la candidatura de Jens Weidmann, presidente del Bundesbank, que pierde enteros, y de Christine Lagarde, directora gerente del FMI.

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE). / REUTERS  

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE). / REUTERS

 

 

Dios salve al euro! Y el mercado lo reanim. Pocos economistas dudan de que gran parte de la ardua tarea de preservar la moneda europea en los tumultuosos y frenticos aos que siguieron al credit crunch de 2008 debe achacarse a Mario Draghi. Que el euro perviva en la actualidad es parte del legado que dejar Sper Mario , su extendido apodo en los parqus burstiles, cuyo mandato expira en octubre de 2019.

En sus ocho aos de gestin al frente del Banco Central Europeo (BCE), el banquero italiano ha impuesto una impronta personal. Desde el primer minuto de su presidencia, cuando en junio de 2011, el Consejo Europeo pronunci su nombre como tercer jerarca del organismo de supervisin bancaria de la zona del euro, el sucesor del francs Jean Claude Trichet, que llev las riendas de la poltica monetaria durante los primeros episodios desde la quiebra de Lehman Brothers.

El tsunami fue general y oblig a los pases industrializados a activar multimillonarios rescates bancarios para contener daos colaterales inconmensurables. Los productos derivados, estructurados y swaps , de elevada complejidad financiera, saltaron por los aires. Eran armas financieras de destruccin masiva, en palabras de Warren Buffett que alcanzaron los 62 billones de dlares al inicio de la crisis. El equivalente al PIB global de entonces. De los que ms de 8 se tuvieron que catalogar de txicos. El germen de la falta de liquidez de la banca sistmica y el caldo de cultivo que degener en los duros procesos de recapitalizacin bancaria posteriores.

Pero los dirigentes del primer mundo econmico tambin tuvieron que atender de urgencia a sus economas. Con programas de estmulo para espolear unas economas en estado catatnico. Nunca en la historia econmica reciente, la totalidad de los PIB del G-7 haban experimentado una recesin sincronizada . Todas ellas entraron en nmeros rojos, el grifo del crdito bancario se cerr de golpe y los expedientes de regulacin de empleo se sucedieron por doquier.  

 

  Fachada del Banco Central Europeo. / REUTERS  

Fachada del Banco Central Europeo. / REUTERS

 

En lucha permanente con Alemania

En Europa, la sucesin de acontecimientos tambin se precipit. Las arcas de Irlanda, Portugal, Grecia y Chipre entraron en bancarrota y solicitaron rescates . Al igual que Espaa, camuflado a la sociedad bajo el ardid de prstamo financiero en condiciones ventajosas, en palabras del entonces titular de Economa, Luis de Guindos, ahora nmero dos de Draghi . Cientos de miles de millones de euros actuaron de salvavidas en las cinco capitales del euro. Con el objetivo de sanear la banca. Mientras desde Alemania, se impona el sanctorum de la austeridad.

En este contexto es en el que emerge la figura de Draghi. Su carcter tranquilo y su diagnstico sosegado de la inestabilidad europea y global le vali el calificativo inicial de condescendiente con las consignas procedentes de Berln. Pero la herencia de su presidencia revela un estilo que se aleja de la ortodoxia germana . De hecho, ninguno de sus antecesores tuvo tantos conflictos con la lite alemana como Draghi, enemigo acrrimo de la estrategia de ajustes presupuestarios que exiga, desde el Ministerio de Finanzas alemn y desde el Eurogrupo, Wolfgang Schuble, el verdadero artfice de la asfixia fiscal hacia los socios perifricos. El halcn de la CSU bvara lleg a responsabilizar a Draghi del 50% del ascenso de la extrema derecha en su pas -Alternativa por Alemania- por poner en marcha, desde el BCE, la Quantitative Easing (QE), el programa de compra de deuda soberana y corporativa que el gendarme de la austeridad siempre consider una ayuda monetaria extravagante y un dispendio en tiempos de sacrificios.

Schuble culp a Draghi, que ha mantenido tipos en cero, del ascenso de la ultraderecha alemana y Weidmann de trasladarle el rechazo de Berln a sus estmulos monetarios

Sin embargo, cuando la QE toca a su fin -con el cambio de ao se acabarn estas inyecciones de liquidez a los mercados, coincidiendo con los ltimos meses de Draghi en el silln presidencial de Frncfort- casi ningn analista de rigor piensa que la misin para la que fue concebida esta herramienta en manos de la autoridad monetaria europea haya sido un fracaso. Los 3 billones de euros que ha puesto en circulacin para aliviar el endeudamiento pblico y privado y acabar con la deflacin y el estancamiento que asolaba la zona del euro cuando activ la medida, el 22 de junio de 2015. Una accin arriesgada. Porque Axel Weber, que diriga el Bundesbank en los aos que antecedieron al nombramiento de Draghi al frente del BCE, dimiti por oponerse a las tcnicas de compra de activos txicos que baraj entonces, sin demasiado empeo, Trichet. Y el heredero de Weber, Jens Weidmann, siempre se ha encargado de recordar a Draghi el rechazo de Berln a estas prcticas. Como un mantra.

Gestin reflexiva pero contundente

De ah que el testamento monetario de Draghi no sea del agrado del ultraliberalismo alemn. Ya le alej de la hoja de ruta germana su decisin de bajar los tipos de inters al tercer da de su mandato. Prcticamente todo su periplo al frente del BCE ha mantenido el precio del dinero prximo a cero. Para desesperacin del sector financiero, que ven cmo pierden beneficios con su negocio tradicional . Un movimiento que vino con bastante retardo en comparacin con otros grandes bancos centrales, pero que ha alargado mucho ms en el tiempo. La Reserva Federal o el Banco de Inglaterra llevan ms de dos aos con subidas continuadas de tipos. Tambin en la poltica monetaria Sper Mario ha ido contracorriente. Hasta el punto de aseverar que el BCE ha protagonizado un decoupling o desacoplamiento respecto al proceder de sus instituciones hermanas del espacio industrializado. Otro dato que aadir a la supuesta aversin de Draghi a la ortodoxia.

Mario Draghi, presidente del BCE, y el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en una imagen de archivo. / REUTERS  

Mario Draghi, presidente del BCE, y el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en una imagen de archivo. / REUTERS

 

El mercado, en cualquier caso, presagia los primeros encarecimientos del precio del dinero en Europa para el prximo verano. Quizs su despedida cierre un crculo virtuoso en el que deje los tipos en el mismo nivel en los que los dej al asumir el cargo. Al igual que en la regulacin financiera. Draghi se opuso activamente, junto a Janet Yellen, su homloga hasta el pasado mes de enero en la Reserva Federal a la reforma de la Ley Dodd-Frank , aprobada en 2010 por Barack Obama para reestructurar el sistema financiero americano y proteger el derecho de los consumidores y que ahora, la Administracin Trump, desea modificar siguiendo los criterios de Wall Street. Dijo que no era partidario de retrasar el reloj de la regulacin al ao 2008.

El diagnstico de Draghi era que el euro es un proyecto poltico, por lo que busc el talante reformista de Francia y Alemania, y record que el BCE tiene el mandato de salvar la moneda

No obstante, la clave de su legado, tiene una clara base doctrinal. Su impronta se ha forjado en torno a un objetivo, la salvacin del euro, a una consigna ntida, la moneda nica es un proyecto poltico y, por tanto, sin la cooperacin activa del eje franco-alemn y activando las herramientas para poner masa monetaria en circulacin. Con cautela. Dicen quienes han compartido foros de debate con l que la calma ha regido su destino. Es importante comprender qu puede suceder con posterioridad a cualquier toma de decisin trascendental, aseguraba en 2012, epicentro de los tres largos aos de la crisis de la deuda en Europa. Porque nadie aventur la dureza de la crisis ni la gravedad de sus consecuencias; entonces, por qu no vamos a tomarnos el tiempo que sea preciso para actuar como debemos?, espet en una conferencia en la que le acuciaban por su falta de reaccin. Al fin y al cabo, segn nuestro mandato fundacional, el BCE debe hacer todo lo que sea necesario para preservar el euro y cranme, as lo haremos, y ser suficiente.

Una voz reformista por la integracin

La contundencia y seguridad de sus expresiones apuntaron a la lnea de flotacin del euro. Era el verano de 2012. Momento en el que los mercados especulaban contra la debilidad de la divisa europea, los socios de la unin monetaria no podan hacer frente a los vencimientos de su deuda y la economa del euro luchaba por salir de las aguas turbulentas de la recesin. Bajo un dficit alarmante de divergencias polticas y econmicas entre sus, entonces, 17 pases miembros. Con presupuestos desajustados, mercados de trabajo y sistemas fiscales antagnicos y patrones de crecimiento alejados unos de otros. Su mensaje fue rotundo. Un aviso a las autoridades polticas: necesitan actuar, porque cualquier intervencin del BCE no ser eficiente sin ms integracin fiscal, econmica e institucional .

Draghi fue consciente desde el principio de su presidencia que el euro es, ante todo, un proyecto poltico. Y que la involucracin de un Eurogrupo activo y de unos jefes de Estado y de Gobierno comprometidos con la armonizacin era imprescindible para combatir la especulacin y lograr revertir el escepticismo inversor. Fue el detonante para la conformacin de la unin bancaria y del Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM, segn sus siglas en ingls). Dos de los anclajes de mayor calado que la zona del euro ha instaurado como salvaguardas de la divisa, adems de los cambios en la regulacin financiera. Consumado su primera parte del plan, Draghi anticip al gobernador del Banco de Holanda, Klaas Knot, su decisin de entrar en escena , cuando ste le pregunt si tena algo en mente: Nada concreto todava, pero necesitamos que sea grande. Ya cotejaba entonces la aplicacin de su poltica de QE, que tantos alivios ha dado a gobiernos del sur de Europa, sobre todo al espaol, en sus recetas de ajuste y en la colocacin de la deuda en los mercados. Con la que acab, casi de un plumazo, con las tensiones en las primas de riesgo y con la que propici la escalada de las economas del rea monetaria, que han vivido un trienio de dinamismo prximo a su potencial. Tambin su posicin contraria a seguir la estela de la Fed en su recin iniciada andadura para alejarse de los tipos de inters prximos a cero.

'Sper Mario' an suspira por ver que la UE es capaz de mutualizar sus deudas con eurobonos y de crear un mecanismo de reestructuracin de los vencimientos soberanos

Pero su legado est an inconcluso. Su ncleo de confianza incide en que su deseo personal es concluir su mandato presenciando la culminacin del entramado econmico del euro. Todava suea con ver, en la prxima cumbre europea de mediados de diciembre, avances significativos en integracin. Draghi es partidario de que la cita del Consejo Europeo convierta el EMS en un Fondo Monetario Europeo que acte como prestamista de ltima instancia para salvar a socios y bancos en situaciones de bancarrota. Tambin que se termine de crear el Fondo de Depsitos como garanta frente a futuras quiebras financieras. El BCE, bajo su direccin, siempre ha visto este instrumento esencial para consolidar la unin de los sistemas financieros del euro. Adems de un mecanismo de reestructuracin de deudas, que revise y ofrezca soluciones al vencimiento urgente de los pagos inmediatos que ofrezcan dudas de liquidez. Aunque sera feliz si la ambicin se apoderara de los lderes europeos y se pusiera en marcha un gobierno econmico del euro y un servicio de mutulizacin de la deuda que desembocara en los eurobonos.

La terna de aspirantes a la sucesin

Quin ser el prximo presidente del BCE? A da de hoy, sigue siendo la pregunta del milln. Aunque haya una lista de aspirantes con grandes opciones de suceder a Draghi. De entre ellos, destacan los gobernadores de Finlandia, Erkki Liikanen, de Francia, Franois Villeroy de Galhau, y de Irlanda, Philip Lane, que compiti con Guindos por la vicepresidencia del BCE la primavera pasada. Sin descartar a Wiedmann, pese a que las opciones de Angela Merkel de colocar a un compatriota, adalid de la austeridad, en tiempos de reforma y cuando Manfred Weber, lder del Grupo Parlamentario Popular en la Eurocmara, acaba de postularse, con el apoyo de su familia poltica, para dirigir la Comisin Europea, parecen cada vez menos reales. Ni a Christine Lagarde, directora gerente del FMI.

lista de aspirantes con grandes opciones de suceder a Draghi. De drch a izqd: Erkki Liikanen, Francois Villeroy de Galhau, Jens Weidmann, Benoit Coeure, Olli Rehn, Ardo Hansson, Philip Lane, Christine Lagarde y Klaas Knot.  

 Aspirantes con grandes opciones de suceder a Draghi. De drch a izqd: Erkki Liikanen, Francois Villeroy de Galhau, Jens Weidmann, Benoit Coeure, Olli Rehn, Ardo Hansson, Philip Lane, Christine Lagarde y Klaas Knot.

Erkki Liikanen : Un veterano de mil batallas. De 67 aos, dej el puesto de gobernador del Banco de Finlandia este verano. Toda una declaracin de intenciones de que pelear por el silln de Draghi. Ya fue miembro del Comit Ejecutivo del BCE durante una dcada, en la que se ocup de solventar los problemas estructurales de la moneda nica. En 2012, form parte del grupo de expertos que esboz la reforma bancaria que ha sido slo parcialmente desarrollada. Elegido parlamentario en su pas a los 21 aos, tiene una dilatada carrera poltica. Comisario europeo, ministro de Finanzas, embajador en Bruselas y secretario general del socialdemcrata SDP. Fiel confidente de Draghi, siempre ha respaldado su decisin de aplicar estmulos monetarios, a los que ha calificado de extraordinarios, moderados y pragmticos.

Franois Villeroy de Galhau : El banquero galo. Gobernador del Banco de Francia desde 2015, se le considera un hombre prximo a Sper Mario . De 59 aos, germano-hablante y ex ejecutivo de BNP Paribas no se le conoce bagaje poltico directo. Uno de los defensores de prolongar la QE hasta finales de este ao. Aunque se inclina por abandonar los tipos de inters negativos, en connivencia con el deseo de la industria bancaria. Serio aspirante si no concurre ningn alemn. Pese a que levanta rencillas y suspicacias en Berln.

Philip Lane : El irlands tranquilo. Posee el sosiego de Draghi. Adems, juega a su favor el hecho de que Irlanda sea el nico pas del euro que nunca ha ostentado un silln en la cpula del BCE. Es, adems, la opcin de Dubln para cualquiera de las cuatro candidaturas que deben renovarse en el Comit Ejecutivo en los prximos dos aos. Gobernador de su banco central, de 49 aos, ha sido uno de los expertos ms activos en materia de proteccin de activos financieros para prevenir futuras crisis de endeudamiento. Tampoco descarta ser el prximo economista jefe del BCE, cargo que ostenta Peter Praet y que dejar el prximo ao.

Jens Weidmann : El halcn del Bundesbank. Si por l hubiera sido, el estmulo monetario nunca se hubiera producido. Es el presidente del banco central alemn ms joven, a donde lleg desde el FMI. Ha sido en los ltimos tiempos el aspirante con ms posibilidades. Tiene la total confianza de Merkel. Pero el acopio de cargos alemanes en las instituciones y la crisis del Deutsche Bank, catalogado por el Fondo Monetario como la entidad bancaria con un mayor riesgo sistmico durante su mandato en el Bundesbank, santo y sea del gobierno germano y de su industria, le deja en el disparadero .

Olli Rehn : El tecncrata finlands. 56 aos. Ha sido comisario de Asuntos Econmicos durante la larga crisis de la deuda. Firme defensor de la disciplina fiscal durante su periplo en Bruselas, hasta que, en 2015, tom las riendas del Ministerio de Economa y se vio obligado a sacar al PIB finlands de una recesin de tres aos. Desde julio, es el gobernador del banco central.

Benoit Coeure : Experto en mercados. De 49 aos, es el arquitecto en la sombra del programa de estmulo monetario. Sus predicciones han sido ciertas. La respuesta de los inversores al QE fue la idnea. Habla japons, un aval adicional. Ha empleado la mayor parte de su carrera en el Departamento del Tesoro francs, donde lleg a ser subdirector general antes de formar parte del Comit Ejecutivo del BCE en 2011.

Klaas Knot : La esperanza holandesa. De 51 aos, es otro de los jvenes de la cpula del BCE. Se acerc al planteamiento de Draghi en favor de los estmulos, aunque tambin se aline junto a Weidmann y critic que la QE se prolongara en el tiempo. Le resta enteros que Wim Duisenberg, holands como l, fuera el primer presidente del BCE.

Klaus Regling : Uno de los idelogos del euro, fue titular de Finanzas alemn durante un decenio. Tiene 67 aos. Ayud a disear la unin econmica y monetaria. En la actualidad, dirige el ESM.

Christine Lagarde : La lideresa global. De 62 aos, la actual directora gerente del FMI fue ministra de Finanzas con Nicolas Sarkozy. Fue la primera mujer al frente del Fondo y en asistir a cumbres del G-8. Tambin inaugurara la cuota femenina en la presidencia del BCE.

Ardo Hansson : Reformista estonio. Nacido en Chicago, tiene 60 aos. Ha sido una de las voces ms crticas contra el QE. Hijos de inmigrantes estonios, posee un doctorado en Harvard y ha trabajado en el Banco Mundial. Inspirador de los cambios estructurales que los pases blticos estn poniendo en marcha para incorporarse a la moneda europea.

Fuente: https://www.publico.es/politica/bce-batalla-suceder-draghi-activa-diez-meses-expire-mandato.html



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