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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2018

Masculinidad & Poltica
Enfadados con todo: Vox y la masculinidad

Lionel S. Delgado
www.elsaltodiario.com

Qu pasa con los hombres para que encuentren en la derecha radical un nicho de confianza? Qu dice o hace la ultraderecha para conectar con un votante masculino?


Dos tercios de los votantes de Vox son hombres. Ocho de cada diez votantes de izquierda que se han pasado a Vox son hombres. Lo dice Narciso Michavila, socilogo y presidente de GAD3, la empresa demoscpica que se ha hecho famosa por ser la nica que acert en los pronsticos de las elecciones andaluzas. No es nuevo: Metroscopia ya apuntaba que el 72% del votante estatal era varn. Qu pasa con los hombres para que encuentren en la derecha radical un nicho de confianza? Qu dice o hace la ultraderecha para conectar con un votante masculino?

El perfil del votante de Vox parece estar relacionado con edades medias, clases pudientes y con estudios superiores. Hoy nos interesa para profundizar en la relacin que existe entre el auge de discursos conservadores y la crisis de valores de la masculinidad.

Los hombres ya no tenemos tan claro qu se supone que tenemos que hacer en el mundo: el papel del ganapn proveedor ha quedado en entredicho por la precarizacin sistemtica de lo laboral y por la incorporacin de la mujer al mundo del trabajo. La figura del padre protector se tambalea cuando aparecen los nuevos modelos de paternidad y el viejo modelo del padre fuerte y dominante se muestra como ms bien violento. Tambin la figura del hombre exitoso en lo sexual se pone en el punto de mira al evidenciarse los elementos patriarcales y potencialmente agresivos del cortejo masculino. As, los modelos antiguos se quedan vetustos y, cuando lo viejo (parece que) muere y lo nuevo no termina de aparecer, aparecen los monstruos.

Con esto no se trata de decir que es por culpa de los hombres que la ultraderecha avance. Sin embargo, algo especfico pasa con los hombres para que un partido de ultraderecha obtenga dos tercios de su voto de este perfil. Es necesario entender correctamente cmo un fenmeno Vox puede construirse sobre el voto masculino y qu relacin tiene con la crisis de la masculinidad.

Los hombres y el feminismo

La presencia del antifeminismo en el discurso de Vox no es secundaria: es uno de los los tres pilares del partido de ultraderecha, junto al anticatalanismo (ms que nacionalismo ya que se basa en el odio ms que en un modelo de pas claro) y la antiinmigracin. Despus de que Ciudadanos retirase de su programa la reforma integral de la LVG y de que el PP comulgase con parte del discurso contra la Violencia de Gnero (aunque Casado sea crtico con la ideologa de gnero), se queda el campo libre para que Vox se apropie del marco crtico, hipertrofiando el discurso que acusa al feminismo de culpar a los hombres por el hecho de ser hombres.

No obstante, Vox no inventa nada en esta materia. Existe un malestar masculino, del cual se han escrito ya muchas pginas, proveniente de una crisis de los modelos de gnero ligados a unos contextos de cambio e inseguridad vital que han difuminado las reglas sobre lo que consiste ser hombre.

Por suerte, ya no estamos en el mundo del honor, la dignidad y el mrito. Ya no consiste todo en sacrificarnos estoicamente por nuestra familia y recibir la medalla del padre/marido/hijo del mes. Sin embargo, si ya no podemos ser hombres de verdad, qu se supone que debemos ser? Ante esta pregunta surge la crisis de masculinidad donde los valores asociados a un rol masculino tradicional ya no estipulan cul es nuestro lugar en el mundo.

El malestar que surge de esta crisis es muy voltil y es fcilmente convertible en un enfado indeterminado. Michael Kimmel, en su obra Angry White Men (Hombres blancos cabreados), vaticinando el auge de Trump habla de cmo lo que hay en el fondo es un enfado masculino dirigido a todo. Hombres cabreados con sus jefes, con las mujeres, con los inmigrantes, los polticos, con todos.

El votante de Vox, masculino, de clase acomodada y estudios superiores, proviene de un colectivo clsico que puede estar percibiendo el cambio como amenaza

Es un malestar sin forma, generado por una sensacin de incertidumbre generalizada: esto puede ser aplicado al perfil de votante de Vox, masculino, de clase acomodada y estudios superiores. Este votante proviene de un colectivo clsico que puede estar percibiendo el cambio como amenaza, relacionando esta amenaza a los colectivos sociales que van mejorando poco a poco su situacin. Si ellos mejoran yo empeoro, por lo que pasan a ser enemigos que vienen a robarnos el pas. Para la izquierda, no tenemos derecho a tener un pas, dicen en Vox apelando a este sentimiento de nacin arrebatada.

La derecha tiene gran facilidad para encarnar las formas ms masculinas de la poltica: la agresividad, la bravuconera, la poltica con dos huevos. Abascal representa al Macho Ibrico cuando aparece a caballo declarando el comienzo de La Reconquista, la guerra a catalanes, inmigrantes y feministas. Y si alguien duda de lo tremendamente masculino del discurso de VOX, que vea cualquier entrevista a su lder: los valores del hombre heterosexual y de estatus digno estn presentes en todo momento. Desprende dignidad, honor y mrito. Una apelacin a la visin romntica del hombre haciendo cosas de hombres.

Este cabreo no es marca propia masculina. Las mujeres tambin pueden adscribirse a la ultraderecha, racista, xenfoba, anticatalana y machista. Al fin y al cabo, sigue habiendo un 33% de votantes de Vox que no son hombres. Las mujeres tambin pueden estar cabreadas. Pero creo que en las mujeres este cabreo no est ligado a su feminidad: no estn cabreadas en tanto mujeres (salvo en perfiles que buscan la vuelta de los roles femeninos tradicionales relacionados con lo domstico, los cuidados y la maternidad). Sin embargo, en los hombres este cabreo es histricamente una vlvula de escape legtimamente masculina: es enfado masculino en tanto que se basa en la sensacin de un rol perdido y un malestar de gnero.

El enfado masculino y los media

Respecto al cabreo, ste es especialmente vulnerable a los rumores y a las fakenews, ese flujo de informaciones sin contrastar y noticias tendenciosas que crean un clima donde sentirse estafado est ms que justificado. Todas hemos odo noticias y chismes con la forma de yo he visto cmo niegan ayudas a familias espaolas y se las dan a familias de magrebes, las historias de tengo un amigo que fue acusado falsamente por su mujer y ella se qued con los nios, los mensajes de en este vdeo se ven a unos catalanes arrancando banderas de Espaa y gritando muerte al Rey. As, cmo no sentirse enfadados contra la Anti-Espaa, contra la puerta abierta a la inmigracin, contra esos polticos que son una panda de ladrones y contra la ideologa de gnero y esas mujeres que denuncian al hombre por ser hombre? Contrastar todo esto es secundario, prima el sentimiento a la razn. No puede entenderse Vox sin el resentimiento y el enfado. Y este enfado, aparentemente mayor en los hombres, se torna fcilmente en rabia y victimismo.

No puede entenderse Vox sin el resentimiento y el enfado. Y este enfado, aparentemente mayor en los hombres, se torna fcilmente en rabia y victimismo

En cuanto a la rabia, sta se alimenta a travs de una serie de aparatos, entre los que est el aparato Losantos, un sistema meditico que silba al miedo, la rabia y la prepotencia a base de sensacionalismo y clickbait; el aparato Podemos, formada por una izquierda ensimismada y sin ideas que ya aburre; y el aparato PSOE, atravesada por el desprestigio, la imagen mafiosa y los casos de corrupcin. Pareciera que ya no hay nada en lo que creer, salvo en un enfado hacia todo y hacia todos.

En cuanto al victimismo, este se basa en una nocin de los derechos sociales como un juego de suma cero: si los dems tienen ms derechos, yo tendr menos. As, inevitablemente este hombre rabioso ve la mejora de la situacin de la mujer, de los inmigrantes o las disputas soberanistas como un ultraje personal donde es su bienestar el que est en juego.

En el caso del machismo el victimismo se ve claramente: segn este discurso, el verdadero perjudicado por la violencia de gnero es el hombre ya que no hay presuncin de inocencia, los hombres son juzgados por ser hombres, a los que se les robar la custodia de sus hijos, y todo por una ms que segura denuncia falsa (porque aunque las cifras de denuncias falsas ya han sido desmentidas cientos de veces, todos conocemos un amigo al que le ha pasado).

Real pero no verdadero

Es necesario aproximarse a este malestar masculino y tomarlo como real. Es tan real que se encuentra en la base del comportamiento poltico de muchos hombres. Sin embargo, Kimmel nos hace al respecto una distincin valiosa: el malestar masculino, si bien es real (en tanto que existe en el mundo) no es verdadero (en tanto que est apoyado en informaciones contrastadas). El malestar del hombre existe y no va a desaparecer: la situacin de descomposicin social, poltica y cultural hace que caigan las certidumbres y esto, en un contexto de un fortalecimiento del feminismo y una fractura de los valores tradicionales de la masculinidad, crean una crisis de valores muy importante.

Es necesario aproximarse a este malestar masculino y tomarlo como real. Es tan real que se encuentra en la base del comportamiento poltico de muchos hombres

En los prximos meses nos esperan retos importantes: la ultraderecha ha vivido su momento de enunciacin colectiva. Ha dicho estamos aqu y nos quedaremos. Esto tendr varios efectos: jugar a despertar la rabia ha demostrado ser eficiente y van a usar la carta hasta gastarla. Y con una ficha nueva en el tablero el resto se reacomodan. Est en riesgo que ms partidos comiencen a jugar a politizar los sentimientos ms infames creando un clima de intolerancia, miedo y rabia que puede hacer que el centro poltico se desplace hacia la derecha.

Esperan meses duros, pero una cosa est clara: negar el problema del resentimiento, encapsulndolo en anlisis sobre fracasos de la izquierda y las conspiraciones de la derecha no nos ayudarn en nada. La realpolitik nos ense a hacer poltica con lo que hay en vez de con lo que nos gustara que hubiese. Y lo que hay son cuerpos que sienten y calculan, piensan y castigan, viven rabia, miedo y desilusin.

Spot de Vox para la campaa andaluza.
Santiago Abascal en uno de los fotogramas del polmico vdeo Foto: Twitter

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/vox/enfadados-con-todo-vox-masculinidad


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