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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2018

Guatemala
Mayas tan cerca del Estado, tan lejos de la modernidad

Ollantay Itzamn
Rebelin


A 380 Km, al nororiente, de la ciudad de Guatemala. A 85 Km de la ciudad de Cobn, por camino de terracera agujereado igual o peor que los caminos bombardeados de Afganistn, se encuentra la comunidad indgena maya qech La Cresta, en el Municipio de Cahabn, Departamento de Alta Verapaz. Un mundo desconocido por la modernidad.

Aunque unos kilmetros ms abajo, pasamos muy cerca de una de las hidroelctricas privadas ms ambiciosas de Guatemala en el Ro Cahabn, La Cresta, al igual que otras comunidades de la zona, no cuenta con el servicio de energa elctrica.

La oscuridad es radiante. Y el silencio, estridente. No cuentan tampoco con ninguna seal de telefona o de internet. Para hablar por telfono tenemos que ir hasta all, al cerro para buscar seal, seala con el dedo hacia la oscuridad infinita, Eliodoro, nuestro acompaante.

El nico medio de transporte utilizado para acceder al lugar son los camiones cardamomeros, que suben a la zona dos veces por semana a comprar cardamomo. Entre abril y agosto, el transporte escasea porque no hay cardamomo.

Eso s. La hospitalidad y comensala de las familias maya qechs suplen cualquier incomodad a los recin llegados. Ellos ofrecen todo cuanto tienen al visitante. Nos ofrecieron hasta su propia cama, hecha de palos y tejidas de lazos de plstico.

El promedio comn de guatemaltecos, en especial de la ciudad capital, desconocen o no se imaginan que existan comunidades inditas y contrastantes como La Cresta. Pero, tambin para las y los maya qechs de estas comunidades, la modernidad o semi modernidad guatemalteca es casi completamente desconocida. Ambos son mundos diferentes que conviven en el mismo pas sin conocerse, ni encontrarse entre s.

Obligaron al terrateniente a venderles la tierra balda

Cuando era patojo, sala de la comunidad a las 5 de la maana a pie, y llegaba a Cahabn a las 6 de la tarde. Todo el da viajando entre lodo y bajo el sol, nos describe Eliot, mientras el carro se hamaquea entre piedras y hoyos de la carretera.

La comunidad La Cresta est conformada por ex mozos colonos de fincas vecinas, que en su totalidad conforman 137 familias.

Cuando corra la dcada de los 60 del pasado siglo, en esos territorios mayas rega la voluntad y el capricho del patrn como nica Ley. Hasta que durante el gobierno de Alfonso Portillo las familias maya qechs lograron ocupar y comparar, mediante Fondo de Tierras, las 32 caballeras (1,429 Ha) de tierras acaparadas y baldas, al terrateniente cervecero Gustavo Herrera Castillo, por el precio de cerca de un milln de dlares.

Y, desde hace 2 aos atrs, por decisin comunitaria, definieron parcelar las tierras en ttulos privados individuales. Desde entonces, cada familia posee 19 manzanas de tierra (13.3 Ha).

En la comunidad existen cuatro madres solteras, igual ellas son propietarias, en las mismas condiciones que los jefes de familia. Est prohibida la venta de la tierra a forneos, nicamente se puede transferir la propiedad a los vecinos. Cuentan con predios comunales para la crianza del agua, bosque.

Cultivan un producto que no consumen, ni conocen su destino final

Esta finca no estaba cultivada cuando la ocupamos. Ahora, tenemos sembrado cardamomo. Pero, por la falta de caminos y mercados no logramos cultivar tampoco la totalidad de la tierra, indica Don Arturo.

Efectivamente, los inconvenientes para la agricultores de la zona son la ausencia de servicios pblicos bsicos, el mercado insuficiente para el cardamomo, y la falta de diversificacin de productos. Los mayas del lugar desconocen el destino y uso final del producto que cultivan, el cardamomo. Este producto exgeno no tiene mercado interno, ni regional. Viaja para Medio Oriente.

Los coyotes (compradores) acopian el producto en cerezo y en seco, en el lugar, al precio y peso definido por ellos. En la actualidad el precio del cardamomo casi triplica al del caf, pero es muy voltil. Hubo una poca en que el cardamomo costaba 2 quetzales luego, los compradores ya no queran comprar Entonces tirbamos al monte toda la produccin, recuerda con lamento Eliodoro.

Cuentan hasta con un Consejo de Vigilancia para sus autoridades electas

Esta pequea comunidad maya qech, reconstruida luego de la emancipacin del colonaje de la finca, cuenta con un entramado organizativo envidiable para propios y extraos.

Existe y funciona un Comit de Tierras, cuya funcin es el cuidado de los predios comunitarios, y el saneamiento de la propiedad y tenencia de la tierra. Cuentan con un Consejo de Desarrollo Comunitario (COCODE) cuya funcin es gestionar proyectos de desarrollo ante el gobierno municipal y ante otras instancias. Funciona un Comit de Mujeres que fortalece y transfiere conocimientos y prcticas de cuidado de abuelas a madres e hijas. Adems, existe un consejo de ancianos conformado por 18 mayas longevos.

La comunidad cuenta con un Consejo de Vigilancia que controla/fiscaliza el funcionamiento y el cumplimiento de las obligaciones asumidas por todas las autoridades y representantes electos en la comunidad. Todos los y las representantes son electos en asambleas.

Ejercen y aplican su sistema judicial, segn sus normas

La comunidad reunida en asamblea, bajo la direccin de sus autoridades, ejerce justicia y sanciona a los culpables que infringen las normas de convivencia comunitaria.

La mxima pena aplicada al culpable es la expulsin de la comunidad bajo acta firmada. La pena intermedia es la multa pecuniaria. La sancin elemental, la reprimenda pblica bajo acta.

Por ejemplo, quien faltare a las reuniones o asambleas comunitarias pagar Q. 50 de multa. Quien vendiere alcohol en la comunidad ser sancionado con multa de Q. 2 mil. El ladrn habitual, ser expulsado de la comunidad.

Repelieron el conflicto armado interno sin disparar un solo tiro

Recuerdo yo cuando era patojo, la comunidad se organizaba para evitar que gente armada entrara a nuestra comunidad. 20 a 30 personas salan a vigilar. As fue cmo la violencia no entr aqu, narra Eliodoro. Y aade, simplemente no se obedeca la orden militar que vena desde Cahabn para organizar las patrullas de auto defensa civil.

Y, efectivamente, la violencia armada del Ejrcito tuvo su frontera en la comunidad Xebas, a 8 Km de distancia de La Cresta. Hasta all los militares irradiaron y sembraron violencia, miedo y zozobra. Al grado que aquella comunidad maya qech, carece de estructuras organizadas y autoridad propia como consecuencia de la violencia.

Ellos no salen a manifestar, a protestar contra las hidroelctricas, ni contra el Alcalde, por miedo a ser calificados como guerrilleros, comenta uno de los presentes.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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