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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2018

Solidaridad con la diputada kurda Leyla Gven en huelga de hambre en una crcel turca

rsola Casagrande
Rebelin


Leyla Gven es una parlamentaria kurda, electa por el HDP (Partido Democrtico de los Pueblos) en las ltimas elecciones legislativas.

Actualmente se encuentra presa ilegalmente en la prisin de Amed (Diyarbakir).

Leyla ya haba estado encarcelada durante 4 aos cuando era alcaldesa de Viranseir: una "ms" entre los cientos de alcaldes, dirigentes, activistas, militantes y diputados del HDP detenidos sin fecha ni juicios, de acuerdo a los cambiantes intereses del todopoderoso Presidente islamista turco Recep Tayyip Erdogan.

Leyla Gven es una mujer con mucha determinacin y siempre en primera linea contra las injusticias. El pasado 8 de noviembre comenz una huelga de hambre indefinida.

Su reclamacin no es exactamente personal: Leyla pide que se levante el regimen de aislamiento total impuesto al lder de su pueblo, Abdullah calan, encerrado en la carcel-sla de Imrali desde el 15 de febrero de 1999.

calan tiene canceladas las visitas familiares desde septiembre de 2016, y sus abogados no lo han visto desde el 2015. Nadie sabe de su estado de salud.

Leyla Gven, ha subrayado motivando su huelga de hambre, que el aislamiento impuesto a calan es tambin una condena al aislamiento para todo el pueblo kurdo, no solo a los que viven en Turqua sino tambin para los que habitan en Iraq, Iran, Siria o en la lejana dispora, o sea casi 40 millones de personas.

 

La biografa de Leyla es la de una mujer kurda bastante normal

Seguramente Leyla Gven, con sus 54 aos, tendra muchas razones para declararse en huelga de hambre, pero decidi escoger solo una. Su historia personal habla de la constante negacin a la que se ve sometida junto a su pueblo por razones de extraas y cinicas geopolticas.

Leyla es madre de dos hijos, la casaron con apenas 16 aos con un pariente, en un matrimonio acordado. Con 30 aos decidi liberarse de ataduras, se divorci y rechaz el papel que le haban asignado las tradiciones, ser mama y ama de casa. Leyla busc medios para mantenerse y criar a sus hijos por su cuenta.

Su historia hasta aqui no es muy diferente de la de muchas mejeres kurdas a finales de los '70.

La diferencia, para Leyla como por muchas mujeres kurdas, comenz por la resistencia en las crceles de Amed (Diyarbakir) despues del duro golpe fascista del 12 de Septiembre de 1980.

La diferencia comenz con la lucha del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistn), encabezado precisamente por Abdullah calan.

Una lucha eminentemente poltica hasta que en 1984 se dio inicio a la lucha armada. En las bases programticas del PKK la lucha por la liberacin de las mujeres siempre ocup un papel central y especial. Para calan era condicin imprescindible para cualquier proceso de liberacin y cambio radical entre los kurdos, y tambin ms en general para los pueblos de Oriente Medio. Hoy la pratica de esa filosofia se ve en Rojava y en las zonas liberadas del Norte de Siria.

Leyla vivi desde jven la situacin de su pueblo en Konya (en el corazn de Anatolia), en donde le toc nacer. Las familias kurdas estaban obligadas a desplazarse de sus tierra natal por la guerra, despus de que el Ejercito turco arrasara sus casas y su tierra.

En Konya los kurdos tenan que asumir los peores trabajos, y sobre todo tenan prohibido hablar en su lengua. Tenan que rechazar su identidad no ya para poder tener una vida digna sino solo para poder conseguir trabajos precarios y mal pagados.

Sabiha Temizkan, hija de Leyla, recuerda que su madre no podia quedarse callada frente a toda esa injusticia. Y no se call.

Cuando sus hijos ya estaban crecidos Leyla decidi dedicarse plenamente a la poltica y a su pueblo.

En 1994 abri en Konya la oficina del HADEP, como entonces se llamaba el partido que defenda a los kurdos, y Leyla fue legida alcaldesa en dos oportunidades.

Fue precisamente cuando era alcaldesa de Viranseir que conoc a Leyla y tuve el privilegio de trabajar junto a ella.

Era un torbellino de ideas, no paraba de fomentar iniciativas, especialmente para que las mujeres pudiesen desarrollar su creatividad y romper el papel al que una sociedad tradicional las condenaba.

Durante esos pocos meses como alcaldesa, antes de ser detenida, impuls numerosos proyectos, y muy especialmente apoy un movimiento de auto-construccin de viviendas mediante un sistema de cooperativa, y con un enorme respeto ecolgico del medio ambiente.

A Leyla la detuvieron junto a docenas de alcaldes, defensores de derechos humanos y dirigentes del DTP (hija de la ilegalidaza HADEP), el 24 de diciembre de 2009.

Como olvidar la imgenes de los alcaldes, representantes legitimos del pueblo, esposados en una fila interminable a la entrada de la crcel?

Aquel da Erdogan, que era entonces Primer Ministro, dej muy claro que la democracia no tena cabida en su mundo ni formaba parte de sus intereses.

Leyla, igual que sus compaeras y compaeros, sigui luchando en las crceles, hasta que en el 2014 fue liberada y se reincorpor a su trabajo en la calle.

Apenas un ao ms tarde fue electa diputada, y se traslad a Cizre, que viva entonces bajo un toque de queda que dur meses: el Ejrcito de Erdogan arrasaba literalmente zonas enteras de la ciudad, mientras una gran parte de eso que llaman la comunidad internacional guardaba un silencio complice.

Pero Leyla no es mujer de silencios sino todo lo contrario as que no dud en acudir a ayudar a la poblacin civil atrapada bajo las bombas.

Quizs por todo esto la decisin de Leyla de declararse en huelga de hambre a muerte, arriesgando su vida, no puede resultar extraa.

Pero duele. Como duelen de nuevo los silencios internacionales que circundan su protesta.

Duelen porque no es la accin de una mujer desesperada sino todo lo contrario. Es la accin de una mujer con la cabeza erguida, consciente de sus derechos, de los derechos de su pueblo y de todos los pueblos del mundo.

Leyla lleva ya 33 dias en huelga de hambre cuando escribo. Es el 11 de diciembre.

Su salud ya est afectada.

Numerosos kurdos y kurdas en todo el mundo estn tambin en huelga de hambre en solidaridad con sus diputada.

Como dice la cancin de Pink Floyd, "Hay alguien all afuera?"

Es el momento de levantar la voz para evitar que la situacin de Leyla se vuelva irreversible.

Leyla, que ama y defende la vida y la libertad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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