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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2018

El ethos mafioso del uribismo saca la cara

Fernando Dorado
Rebelin


La vida parece perfecta porque funciona, pero si fuera perfecta no funcionara.

Prembulo sugerente

La tragedia de Duque es que se cubre con ropajes de otros para tapar su esencia uribista. Su funcin no es otra que mantener el estatus quo, ganar tiempo para tapar los crmenes de Uribe y de la casta dominante (cada vez ms entrelazados y a la vista) y detener el avance de Petro. Frente a esa situacin est la actitud del idiota, el tonto y el (im)bcil [1] . El idiota ve ntidamente esa desnudez y la seala con cierta ingenuidad y astucia, pero no logra que los dems vean al otro. El tonto toma en serio los ropajes y cree que estos actan por s mismos; as, ayuda a cubrir al otro. El imbcil est en la mitad entre el idiota y el tonto; lo confronta con su mirada penetrante, lo deja sin ropas y al atravesarlo, desnuda al otro. De esa forma, desviste a Duque y expone a Uribe. El idiota es un humorista; el tonto es un poltico; el imbcil, un revolucionario con vocacin de mrtir.

Hechos y desechos

Hasta el momento Duque intenta mantener el ropaje con el que se hizo elegir. Se podra definir como una especie de fajardismo impostado combinado con un bucaramismo [2] burdo y ordinario. O sea, ms lugares comunes sobre la lucha contra la corrupcin, indefinicin poltica en todos los temas y cinismo cubierto con sainete. Con la supuesta meta de no polarizar llama a pactos nacionales para tratar de llevarse bien con todo el mundo.

En la prctica Duque no ha gobernado. Se le vinieron encima los problemas y no ha sido capaz de tomar decisiones. El resultado de la consulta anti-corrupcin, la investigacin de la Corte Suprema de Justicia a Uribe, las limitaciones fiscales del Estado y las presiones de la OCDE, el paro estudiantil universitario, el escndalo del Fiscal General y Odebrecht-Aval, el entorno regional incluyendo la migracin venezolana, y otros entuertos, cogieron al gobierno fuera de base.

Su primer intento de pacto nacional fue una simple parodia a pesar de la buena voluntad de Claudia Lpez y Anglica Lozano, que entre crdulas y desconfiadas en la palabra de Duque, apostaron a sacar adelante los puntos de la consulta anti-corrupcin, encontrndose con la realidad que el presidente ni siquiera controla la bancada uribista. As, todos los proyectos legislativos del gobierno terminaron en nada, a excepcin del debilitamiento de la JEP y el respaldo total al Fiscal General, en donde Uribe hizo sentir su poder.

Para ganar tiempo y mantener la imagen de anti-corrupto, Duque nombr un gabinete tecncrata pero totalmente inepto; con peso corporativo (gremial) pero con mdula uribista. Al aparentar transparencia no puede usar la tradicional mermelada en forma abierta, pero lo hace en forma taimada y selectiva, generando resquemores y resistencias en sus propias filas y en las de los partidos aliados (caso de Embajadas, consulados y algunos institutos claves).

Un hecho de trascendencia ocurrido en este perodo que ha pasado relativamente desapercibido, fue el reacomodo ocurrido en la Corte Suprema de Justicia, la eleccin de nuevos magistrados de orientacin conservadora y la designacin de una magistrada con formacin y vnculos castrenses para continuar la investigacin a Uribe sobre manipulacin de testigos. Es decir, han obtenido la principal meta que se propuso el Centro Democrtico al elegir a Duque: neutralizar a la Corte Suprema y garantizar la impunidad de Uribe y sus cmplices. Y van por ms!

Una vez asegurado el terreno, se lanzaron a la tarea de buscar su segundo objetivo que no es otro que destruir a Petro. Aprovecharon el debate al Fiscal General organizado en el Congreso por la oposicin para soltar y viralizar por los medios y redes de comunicacin el video donde Petro recibe unos dineros en efectivo. Inician as el contrataque con el que intentan desviar la atencin y ocultar la responsabilidad de Luis Carlos Sarmiento Angulo, el acaudalado multimillonario que es quien realmente est detrs del poder en esta precaria nacin (Ver: https://bit.ly/2Eq1XCo).

El ethos mafioso del uribismo entra en escena

En pocos meses, el carcter distintivo del uribismo, que permaneci a la sombra durante los dos perodos de Santos, ha vuelto a aparecer en diversos escenarios institucionales.

El ms visible, es el comportamiento de la bancada del Centro Democrtico y de sus aliados en el Congreso, que mostr toda su naturaleza agresiva, provocadora y desptica con ocasin del destape de Jorge Pizano en el caso Odebrecht y el debate parlamentario mencionado. Pero claro, la esencia mafiosa va ms all y est comprometida con la sospechosa muerte del auditor y la de su hijo, la reaccin del Fiscal y de todo el establecimiento en defensa de su institucionalidad, el acoso a periodistas y polticos de oposicin, y la forma como tratan de acorralar a Gustavo Petro por parte de abogados y comunicadores pagados por mafias de todos los colores.

Pero esa naturaleza mafiosa tambin empieza a aparecer en el poder judicial y en el ejecutivo. Es evidente que las altas Cortes Judiciales han sido cooptadas en gran medida por el uribismo. Los nombres de los juristas escogidos por Duque para conformar la terna del Fiscal Ad-hoc para el caso de Odebrecht, que son todos de la cuerda uribista y goda, deja ver que quien va apareciendo al frente de todas las decisiones del gobierno es Uribe, y detrs de l, toda la plutocracia oligrquica ms unida que nunca. No importa lo que diga Duque de boca para afuera.

Mientras tanto en valles y montaas, las fuerzas paramilitares hoy disfrazadas de grupos armados ilegales, que estn al servicio de narcotraficantes, despojadores de tierras y de proyectos agro-mineros y energticos en diversas regiones del pas, asesinan y desaparecen impunemente a lderes sociales y guerrilleros desmovilizados. Son las reservas armadas de un proyecto de nacin de carcter criminal que hoy est en el gobierno y que no dudar en utilizar su fuerza legal e ilegal contra dirigentes de oposicin cuando as se lo exijan las dinmicas de lucha en torno al poder.

La realidad es que en Colombia no hay espacio para las medias tintas. Son tan graves los crmenes que tiene detrs la casta dominante que no pueden darse el lujo de que llegue ni siquiera alguien como AMLO a la presidencia de la repblica. El dilema para la oposicin democrtica en Colombia es si se modera y acomoda al sistema para no tensionar la cuerda (aminorar los riesgos) o se radicaliza para conectarse con la mayora de la poblacin, incluyendo a los abstencionistas, y se organiza de verdad para enfrentar el ethos mafioso de una oligarqua perversa.

Eplogo sugestivo

El idiota (humorista) ayuda en la tarea de desnudar el poder, pero solo llega hasta ridiculizar a Duque y a Uribe. De all no pasa a excepcin de que fuera un Jaime Garzn que pas por tonto e imbcil y se convirti en mrtir. El tonto (poltico) tambin colabora, pero si es capaz de quitarse su propio ropaje. El im-bcil (revolucionario) es el nico capaz de enfrentar a esas mafias porque es por esencia irreverente y no tiene nada qu perder. No obstante, debe protegerse y saberse rodear.


Notas

[1] El idiota, tonto e imbcil, alegora usada por Kant, Hegel y otros filsofos para significar otras miradas.

[2] Bucaramismo de Abdal Bucaram, presidente ecuatoriano destituido por incapacidad mental para gobernar.

Blog del autor: https://aranandoelcieloyarandolatierra.blogspot.com/2018/12/el-ethos-mafioso-del-uribismo-saca-la.html#.XBArZ3RKjIU

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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