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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2018

Sobre el partido con nombre en latn

Isidoro Moreno
Rebelin


Est de moda, sobre todo entre los "analistas polticos" (que en su mayora no analizan nada sino que son voceros de quienes les pagan) discutir sobre si el partido del nombre en latn es ultraderechista o fascista. La discusin me recuerda aquella bizantina sobre el sexo de los ngeles. Hay que ser rigurosos en los conceptos, sin duda, pero no perder el tiempo en naderas. En Europa y, sobre todo en el Reino de Espaa, ultraderechismo y fascismo son equivalentes. O sus diferencias son inapreciables. Se caracterizan por su homofobia, su xenofobia, su nostalgia agresiva por tiempos pasados en los que, supuestamente, haba "seguridad", su odio a [email protected] feministas, a los librepensadores libertarios, a la gente de izquierda y a los nacionalistas de los nacionalismos distintos al suyo (que es el ultranacionalismo espaolista y fascista "del Imperio hacia Dios"). Por eso hablan belicosamente de Reconquista.

Su sueo sera una imposible vuelta al nacional-catolicismo ms casposo y, si pudieran, a una Dictadura cimentada en valores contrarios a los Derechos Humanos y a la interculturalidad. Pero aunque este objetivo sea ilusorio, su presencia diferenciada de la derecha "solo" conservadora (o muy conservadora) le es muy til a los poderes del Sistema -al capitalismo globalizado- para actuar de cachiporra, ideolgica y si fuera necesario fsica, contra las protestas y movimientos sociales, produciendo miedo y envalentonando a los matones. Ha ocurrido en todas las pocas de grave crisis del capitalismo.

Lo anterior no quiere decir que todos los votantes de Vox sean fascistas o ultraderechistas (el voto siempre tiene componentes ms complejos) pero el partido s lo es, indudablemente. Lo ms grave es que, en estas elecciones, ha sabido atraer, con consignas abiertamente reaccionarias pero muy claras y fcilmente entendibles, a no pocos indignados que se sienten hurfanos de traducccin poltica, entre otras causas porque Podemos rehus ya hace tiempo a su definicin primitiva "anti-casta (poltica)" y "anti-sistema (capitalista)". Esa es, en mi anlisis, su ms grave responsabilidad, resultado del empeo imposible de ocupar el espacio socialdemcrata que el PSOE abandonara hace dcadas y que hoy objetivamente no existe en ningn lugar del planeta (con lo que no le queda otra opcin que ser la versin bis de IU).

En lugar de gastar tiempo en tratar de diseccionar a Vox, o en entrar a todos sus capotes, deberamos dedicarnos a trabajar por dar una respuesta emancipatoria a los problemas de las mayoras sociales, en hacer ms fuertes y amplios sus movimientos y luchas y en profundizar en la conciencia de Pueblo, en nuestro caso andaluz. Esta sera la mejor vacuna contra el ascenso de Vox y no el fomentar alarmismos o incluso frentepopulismos en que tendran sitio incluso quienes han incubado el huevo de la serpiente con sus casi cuarenta aos de poltica antipopular de derecha camuflada con palabrera supuestamente de izquierda: el PSOE. No caigamos en la tentacin de querer probar si "contra Vox viviremos mejor". El enemigo sigue siendo hoy el Rgimen poltico (la partidocracia de la Segunda Restauracin Borbnica) y el Sistema al que este sirve (el capitalismo financiero globalizado). El partido del nombre en latn no es sino un instrumento ms de este. No hay que ignorar su existencia, evidentemente, pero no hay que obsesionarse con l.

Isidoro Moreno es catedrtico emrito de Antropologa Miembro del colectivo Asamblea de Andaluca

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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