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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-12-2018

Un repaso a 26 aos de errores catastrficos: cmo lleg Reino Unido a la actual crisis del brexit

Vctor Ventura
El Economista


- Los euroescpticos han sido una fuerza clave entre los conservadores

- Cameron convoc el referndum para intentar silenciarlos... y fall

- Las elecciones anticipadas de May dejaron un Parlamento ingobernable

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Los primeros ministros John Major, David Cameron y Theresa May. Foto: Reuters.

Dos aos y medio despus del referndum sobre la permanencia del Reino Unido en la UE, el Gobierno britnico se encuentra en una posicin de crisis absoluta: incapaz de sacar adelante su acuerdo con la UE en el Parlamento -ms de 400 de los 650 diputados han indicado su oposicin-, bajo la amenaza de una mocin de censura y con el riesgo de una catstrofe sin precedentes si no hay un acuerdo firmado antes del prximo 29 de marzo. Todo lo que poda salir mal ha salido mal.

Pero, de quin es la culpa de la crisis del Gobierno de Theresa May? De todos y de nadie. De hecho, hay que remontarse a 1992 para entender una serie de errores catastrficos que han llevado a Reino Unido a esta situacin.

Thatcher y los rebeldes

Fue en 1992 cuando Reino Unido tuvo que ratificar el Tratado de Maastricht por el que se cre la Unin Europea, como evolucin de la antigua Comunidad Econmica Europea. Margaret Thatcher, que haba sido depuesta como primera ministra apenas dos aos antes, anunci su oposicin al acuerdo y lider a una serie de jvenes diputados 'tories' que preferan a la legendaria 'Dama de Hierro' frente a su sustituto, John Major. El entonces 'premier' perdi una serie de votos clave, y apenas logr ratificar el tratado tras varias derrotas y por un escassimo margen. Su Gobierno nunca se recuper de aquellas divisiones y acab en una derrota electoral histrica.

Esos jvenes rebeldes -entre ellos el actual ministro de Comercio de May, Liam Fox- crecieron en la oposicin a las aplastantes mayoras absolutas de Tony Blair. Mientras el bando mayoritario del partido culpaba a los euroescpticos de haber hundido el Gobierno de Major y haberle abierto las puertas a los laboristas, los 'rebeldes de Maastricht' se convencan de que el problema era haber aceptado el tratado de la UE.

Cuando David Cameron se present a lder de la oposicin tras una derrota 'tory' ms, en 2005, los euroescpticos eran todava una fuerza pequea pero muy poderosa por su capacidad de movilizar a sus miembros para actuar al unsono. Para conseguir su apoyo, Cameron les ofreci salir del Partido Popular Europeo en Bruselas y unirse a una de las formaciones euroescpticas de derecha en el Parlamento Europeo. A cambio, Cameron obtuvo los votos necesarios para convertirse en nuevo lder del Partido Conservador. Y los euroescpticos tomaron nota de su importancia.

David Cameron estaba convencido de que nunca tendra que convocar el referndum sobre el Brexit

Y, llegado el momento, se la cobraron. En 2013, con Cameron al frente de un Gobierno de coalicin con el (muy europesta) Partido Liberal-Demcrata, los euroescpticos teman perder el voto anti-europeo a manos del UKIP, el partido abiertamente eurfobo del populista Nigel Farage, que llevaba una dcada pidiendo la salida del Reino Unido de la UE. De nuevo, volvieron a amenazar con derribar al Gobierno si no se cumplan sus condiciones.

Para calmar a los 70 rebeldes -entre ellos el actual ministro de Hacienda, Phillip Hammond, o el de Agricultura, Michael Gove-, Cameron les ofreci celebrar un referndum de permanencia si ganaba las siguientes elecciones por mayora absoluta. El entonces primer ministro estaba convencido de que no lo hara, que tendra que repetir la coalicin y de que sus socios le obligaran a abandonar esta promesa. Eso, si no ganaban los laboristas, como pronosticaban algunas encuestas. Pero, contra todo pronstico, Cameron obtuvo esa mayora absoluta . El referndum era una realidad.

Y quiz el referndum se habra ganado si Cameron hubiera formulado la pregunta en un formato "S/no" a permanecer, que suele dar votos extra a la opcin positiva. O si no hubiera respetado las normas de neutralidad gubernamental que normalmente solo se aplican a las elecciones generales. O si hubiera obligado a todo su Gobierno a apoyar la permanencia, en vez de dejar que importantes ministros lideraran la opcin de salida. Pero quera actuar de la forma ms neutra posible para acabar con las divisiones en su partido. Y el tiro le sali por la culata.

Con la victoria del brexit y la dimisin de Cameron, May lleg al poder para implementar el resultado ante la incomparecencia de los 'brexiteros', que se fueron eliminando entre s en una catica campaa de primarias para sustituir al lder saliente llena de traiciones. Solo quedaba una candidata seria, pero tena que granjearse la aceptacin del bando vencedor.

Dado que, en el referndum, May haba apoyado la permanencia, la nica forma de demostrar su transformacin hacia el brexit fue prometer la activacin del mecanismo de salida por el Artculo 50 del tratado de la Unin lo antes posible. Ese mecanismo da dos aos para negociar una salida ordenada o, de lo contrario, condena al pas que solicita su salida a sufrir un caos econmico extraordinario.

Todas las cartas, en resumen, las tena la UE desde el momento en que tom esta decisin, entre los aplausos de los asistentes al congreso de los 'tories'. Este mes, precisamente, numerosos diputados y medios que haban celebrado la activacin del Artculo 50 como certeza de que el brexit se pondra en marcha estn criticando a May por haberlo activado, sin darse cuenta de lo que supondra. Pero en aquel entonces el Parlamento vot casi unnimemente por activarlo y cumplir el mandato del referndum, sin que el Gobierno -ni los laboristas- entendieran lo que estaban haciendo.

Una negociacin sin objetivos

Al quedar a merced de las fechas establecidas por la Unin, los Veintisiete pudieron empezar a poner sus condiciones. Y una era garantizar que la frontera de Irlanda no se cerrara bajo ningn escenario , como lnea roja irrenunciable para seguir negociando. May cedi, sin que -segn explicaron despus- sus propios ministros entendieran que ello supondra dividir el pas, atando a Irlanda del Norte a la UE de forma permanente, o impedir un brexit duro en el resto del pas.

Mientras tanto, ni May ni sus ministros reconocieron pblicamente los problemas y las dificultades del brexit: en todos sus discursos en los que anunciabam sus objetivos y lneas rojas nunca llegaron a explicar los riesgos de una salida desordenada ni los efectos del problema de la frontera con Irlanda.

Durante el referndum, el tema de la divisin de Irlanda apenas apareci como un tema de debate. Solo un poltico a nivel nacional -May, precisamente- habl de l como motivo para votar contra el brexit. Una vez iniciadas las negociaciones, la primera ministra pas meses afirmando que existan alternativas tecnolgicas -control remoto de entrada y salida de productos y declaracin y pago de aranceles mediante cmaras y cdigos QR- que no requeriran del "mecanismo de emergencia" que mantendra atado a Irlanda del Norte a la UE. Bruselas los rechaz de plano.

Por otro lado, el ala euroescptica de su partido, envalentonada por la victoria en el referndum, afirm desde el principio que salir sin acuerdo no supondra ningn problema ni riesgo alguno, y que solo tendra "una considerable ventaja", segn el que pronto sera nombrado ministro del brexit, David Davis. Con esa ventaja, el nuevo acuerdo comercial que negociaran con la UE sera "el ms fcil de alcanzar de la Historia de la humanidad", y para marzo de 2019, Reino Unido habra completado "un mercado internacional notablemente superior a la UE", segn Liam Fox. Todo ello era legalmente imposible, pero nadie les pregunt por los problemas. Es ms: les recompensaron con cargos.

Precisamente, May dio las carteras encargadas de negociar la salida a sus principales figuras (Boris Johnson en Exteriores, Davis y Dominic Raab en brexit, Fox en Comercio) con la esperanza de que vieran los problemas reales que supondra una salida sin acuerdo, y las dificultades de negociar uno. Pero cuando lleg la hora de tomar decisiones duras, los 'brexiteros' optaron por abandonar el Gobierno y atacar a la primera ministra por no conseguir el brexit duro que ellos queran, en vez de reconocer que tal cosa no exista. Mejor mantener el sueo vivo y culpar a alguien de su fracaso que reconocer que sus fantasas siempre haban sido irrealizables.

A ello hay que aadir las expectativas errneas de May sobre cmo funcionara la negociacin. Reino Unido ya tena grandes excepciones a las normas europeas: no tiene el euro, no est en el Espacio Schengen y contribuye menos al presupuesto europeo, entre otros beneficios negociados por Thatcher y Major durante los aos 80 y 90. De hecho, como ministra de Interior de Cameron, May haba conseguido adoptar solo parte de las leyes y estructuras de coordinacin de seguridad europea.

As, May tom la posicin de pedir seguir en parte de las estructuras del mercado comn y, a la vez, poder cerrar las fronteras y hacer acuerdos con otros pases, estrategia que describi como "tener un pastel y comrnoslo a la vez". Cuando la UE insisti en que el mercado comn no era divisible, y que Reino Unido no poda estar solo en las partes de la UE que le gustaban, obligando a May a elegir claramente entre estar dentro o fuera, el ala 'brexitera' denunci esas condiciones como "un castigo" de Bruselas.

Adems, uno de sus principales eslganes en ese tiempo ha sido "ningn acuerdo es mejor que un mal acuerdo", minimizando los problemas que podran derivar de una salida catica de la UE. Cuando su plan ha cambiado -ahora este acuerdo es mejor que nada-, los diputados ms intransigentes solo tienen que citar sus propias palabras para justificar un voto en contra y minimizar los riesgos que ahora s resalta May.

Las peores elecciones

Pero quiz la puntilla fue el gigantesco error de haber convocado elecciones en mayo de 2017 , con el mecanismo de salida ya activado. May, que haba heredado de Cameron su ajustada mayora absoluta, llam a las urnas cuando las encuestas le daban una ventaja de 20 puntos sobre los laboristas de Jeremy Corbyn, al que sus propios diputados queran cesar.

Las quinielas del Gobierno pronosticaban una mayora absoluta aplastante de entre 70 y 100 diputados, o incluso ms, lo que le habra dado un colchn para poder ignorar a los 'brexiteros' radicales y a los pro-UE entre sus filas, frente a un laborismo en descomposicin. Pero una campaa horrible, que le gan el mote de "Maybot" por su actitud fra y robtica y resucit a un Corbyn mucho ms telegnico y amable, le hizo perder una docena de diputados . As, en minora, May qued a merced de la oposicin y de los extremistas de su partido.

No solo eso, sino que el nuevo Parlamento qued dividido en grupos irreconciliables con objetivos distintos: unos apoyan el acuerdo de May, otros quieren un nuevo referndum y otros quieren una salida dura; y cada bando est dividido entre los que quieren provocar nuevas elecciones anticipadas que den una victoria a Corbyn, los que quieren un nuevo primer ministro 'tory' y los que estn a gusto con May.

El resultado de esta larga cadena de errores, presiones y decisiones evitables es que May est atrapada entre dividir su partido, llevar al pas a su barranco o hundir su Gobierno. No hay nadie que pueda reemplazarla en su partido sin tener los mismos retos. Y no hay mayora en el Parlamento ni para aprobar ninguna opcin, ni para ir a elecciones. Alguien tendr que ceder, pero las lneas sobre la arena llevan trazadas muchos aos ya.

Fuente: https://www.eleconomista.es/economia/noticias/9575566/12/18/Una-serie-de-errores-catastroficos-como-llego-Reino-Unido-a-la-actual-crisis-del-Brexit.html?utm_source=acuerdos&utm_medium=lavanguardia&utm_campaign=20181212_errores_brexit



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