Portada :: Brasil :: Bolsonaro: amenaza fascista en Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-12-2018

Entrevista a Dilma Rousseff, exresidenta de Brasil, sobre los desafos de 2019
No basta slo la lucha institucional

Leonardo Fernandes
Brasil de Fato


La eleccin de Jair Bolsonaro (PSL) inaugura un nuevo escenario para las luchas populares en Brasil. Con la ascensin de la extrema derecha, las fuerzas progresistas necesitan reorganizarse y buscar valores en comn para frenar los retrocesos. Ese es el anlisis de Dilma Rousseff (PT) sobre el escenario poltico que se anuncia para2019. En entrevista con Brasil de Fato, la primera presidenta de la Repblica de la historia de Brasil, coment la necesidad de se conciliar optimismo y pesimismo para construir una oposicin capaz de enfrentar la extrema derecha.

Leonardo Fernandes.- Asistimos a una serie de tentativas de desalojos [de ocupaciones del MST] en el ltimo perodo y entendemos que esa tctica va a continuar. Cmo mira usted la centralidad de la lucha por la tierra en esta coyuntura, y como la sociedad puede se movilizar para ayudar a evitar esos desalojos?

Dilma Rousseff.- Creo que la cuestin de la lucha por la tierra y la cuestin de la lucha por la vivienda son las dos grandes luchas en Brasil, porque tratan de la distribucin de riqueza. Distribucin del ingreso son el Bolsa Familia y una serie de actividades que hicimos, garantizando, por ejemplo, reajustes de salario mnimo por encima de la inflacin. Pero el gran paso al frente, lo que interesa para la poblacin brasilea cuando se habla de distribucin de riqueza es, primero, el patrimonio, que son la tierra y la vivienda, jubilacin y educacin de calidad.

Nuestros gobiernos venan en esa trayectoria de distribucin de ingreso. Comenzamos con el Mi Casa Mi Vida, con los asentamientos, a enfrentar la distribucin de riqueza. Y creo que ella va a ser, en este final de dcada y en la prxima, la cuestin central en Brasil. Nosotros no seremos una nacin desarrollada si no tenemos la capacidad de encarar eso. Y [eso] acarrea una serie de cosas, por ejemplo, la reforma tributaria. Una tributacin ultra-concentradora de ingreso como la nuestra es inviable, porque alguien va a tener que financiarla. Y ah entra el problema de las ganacias del capital, que en Brasil son intocables.

Otra cuestin que va a entrar, necesariamente, es el hecho de que hay una brutal concentracin del ingreso y de la riqueza en manos del sector financiero en nuestro pas, como en el mundo entero. Entonces, creo que es esa es una cuestin esencial, porque tambin es la base de una mayor democratizacin de nuestra sociedad. Em caso contrario, vamos a quedar en lo que estamos. Usted avanza un poco, ellos vienen y eliminan lo que usted avanz. Usted ve la concentracin del ingreso en el estudio de la Oxfam: aumenta la concentracin de ingresos, aumenta la miseria, usted vuelve al mapa del hambre es aquel crculo vicioso.

Enfrentar esos problemas es crucial para que cualquier pas se vuelva, no estoy siquiera diciendo un pas socialista, sino una nacin que tenga responsabilidad con relacin a sus ciudadanos y ciudadanas.

Leonardo Fernandes.- Cul es su mensaje de resistencia para la militancia que est desanimada enrelacin con el prximo gobierno?

Dilma Rousseff.- La alegra es la forma bsica de resistencia. Un gran luchador de gran valor tiene que tener la certeza, la esperanza y la fuerza para la lucha. Y, al mismo tempo, la capacidad de anlisis, un cierto pesimismo que la racionalidad da. Esa combinacin, la deseo para el MST. Esa capacidad de optimismo de la voluntad y pesimismo de la razn. Son esas dos cosas juntas que nos hacen resistir.

Tenemos que tener el pesimismo de la razn para superar y suponer cuales son los escenarios posibles de lucha. Y, al mismo tempo, [el optimismo] es lo que hace resistir y salir esa fuerza de dentro de nosotros, que es sentimiento, es la bsqueda por un mundo mejor, es la bsqueda de la fraternidad.

Lo que hay en ese movimiento, y en los movimientos de transformacin, es una conciencia de la fraternidad. Lo que nos une y es necesario que as sea implica una relacin en la que somos fraternos unos con otros. Por eso no queremos esa sociedad extremamente competitiva, individualista. Queremos la cooperacin, los valores que nos transformaron en personas. Porque no nos transformamos en personaspor la competencia feroz. Nos transformamoscuando comenzamos a cooperar. Y esa fraternidad es lo que hay en los movimientos.

Y para el MST, tengo una preocupacin especial. Es el movimiento social ms organizado de Brasil. Es hora de que nos juntemos, nos protejamos y enfrentemos, porque vamos a tener que resistir. Todos nosotros, demcratas, que defendemos la poblacin del pas y tambin defendemos la soberana, tenemos que estar junto al MST.

Leonardo Fernandes.- Cules son las perspectivas de resistncia fuera de la institucionalidad, de las organizaciones sociales y de los movimientos, en 2019?

Dilma Rousseff.- Creo que ese va a ser un momento fundamental para volver a invertir en las luchas fuera de la institucionalidad, en la organizacin fuera de la institucionalidad. Y de esa combinacin entre la institucionalidad y las luchas fuera de la institucionalidad es que est el quid de nuestra resistencia. La lucha de las mujeres, de los trabajadores, de los sin-tierra, de los desempleados Es importantsimo buscar organizar a los desempleados porque hoy no hay una perspectiva que de sentido a su lucha.

Cuando ni los gobiernos ni las luchas consecuentes son alternativa para una parte de la poblacin que no tiene donde ir, ni a quien recurrir, se vuelve presa de soluciones fciles, de teoras como, por ejemplo, el Escuela Sin Partido, de la criminalizacin de la visin de gnero. Todo eso crea el ambiente en que nacen los cachorros de la extrema derecha.

Tenemos que ser capaces de volver a las bases nuevamente. Aquellos que ya estn all, tenemos que reforzar y ampliar. Y aquellos que no estaban, tienen que volver a ese camino. Y combinar las dos cosas. No basta slo la lucha institucional. No basta slo la organizacin de masas. Ella es crucial, mas no basta una sola, aislada de la otra.

Leonardo Fernandes.- Cmo queda el derecho a la salud de los brasileos, ahora que los cubanos dejaron el Ms Mdicos?

Dilma Rousseff.- Queda extremadamente amenazado. Creo que, en Brasil, estn creando una fake news inmensa, en ese caso de que los mdicos brasileos ya se han inscrito para sustituir a los mdicos cubanos.

Al comienzo de ese proceso, evaluamos que haba una carencia de mdicos para atender a las poblaciones marginadas de las grandes regiones metropolitanas. Porque no es slo en la Amazonia que faltan mdicos. Faltan en la periferia de So Paulo, de Belo Horizonte. Y ah, abramos concurso para mdicos brasileos, ellos se inscribieron y estbamos muy felices. Pero, a la hora de participar, no iban a esos lugares. Ellos quieren ir a donde se concentra poblacin de clase media y de ingresos altos. En las reas de bajos ingresos, donde ms se necesitaba la atencin, los mdicos no iban. Y ms: cuando iban, pasaba un ao, un ao y medio, y ellos salan. No se construa una integracin de la poblacin con el mdico.

Entonces, abrimos para todos los pases del mundo. Y los cubanos fueron importantes porque ellos tienen el mayor nmero de mdicos por cada mil habitantes. Cuba tena esa ventaja con relacin a cualquier pas que necesita apoyar a otro en la atencin de salud. No estbamos quitando mdicos a la poblacin de Cuba, porque all hay 6,7 mdicos por cada mil habitantes, y Brasil tena 1,8. Por eso, ellos fueron a la periferia de las grandes ciudades, a los departamentos de salud indgena.

Por primera vez, quilombolas tuvieron acceso a un mdico, asentados de la reforma agrariamuchos por primera vez, tambin tuvieron mdico. Esa fue la gran contribucin de los mdicos cubanos. Al comienzo, por tener compromiso con otros pases, Cuba slo provey tres mil mdicos. Yo, personalmente, ped al gobierno cubano ampliar a 11.000 mdicos, para conseguir equilibrar la atencin en Brasil. Fue un esfuerzo que el gobierno cubano hizo.

Posteriormente, hubo una manifestacin clarsima de la poblacin brasilea, dejando claro que el mdico cubano tena una forma ms humana de atencin, por su formacin en salud pblica. Nuestras investigaciones daban 95% de aprobacin. En algunos municipios, la poblacin quera que el mdico [cubano] se candidateara a concejal, alcalde, porque asuma una funcin primordial. Cerca de 700 municipios brasileos nunca haban visto un mdico en la vida.

Tengo conciencia de esa importancia y de cuanto Brasil debe a esa cooperacin. Exigir examen a los mdicos cubanos era una forma de tornarlos presa fcil de esa visin ideolgica y absolutamente reaccionaria del gobierno electo, que yo lamento profundamente.


Fuente: https://www.brasildefato.com.br/2018/12/12/dilma-rousseff-sobre-los-desafios-de-2019-no-basta-solo-la-lucha-institucional/


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