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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-12-2018

Valparaso: Las cicatrices de un puerto torturado

Joaqun Cceres Gonzlez
UPLA TV


El 11 de septiembre de 1973 la baha de Valparaso amaneci asediada por la Armada de Chile. Cientos de marinos se desplegaron por las calles de la ciudad puerto en bsqueda de artculos y personas que fueran opositoras al rgimen. La derecha chilena deca que iba a ocurrir una guerra civil, pero las fuerzas armadas corran con ventaja, una ventaja muy grande, tenan las armas en su poder. La maana se volvi oscura, en Santiago, La Moneda era bombardeada con el presidente Salvador Allende y sus colaboradores en el interior. Mientras en Valparaso y distintas ciudades del pas eran detenidos cientos de personas, algunos militantes del Partido Comunista, del Partido Socialista, del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, del Movimiento de Accin Popular Unitaria, en fin, todos los adherentes del presidente Allende. As como tambin simples campesinos y agricultores que haban sido beneficiados con la reforma agraria y mineros que apoyaron la nacionalizacin del cobre. Adems se apres a personas pertenecientes a las fuerzas armadas que estaban en contra de la intervencin militar.

Valparaso, como ciudad puerto, fue sitiada por la armada. En este caso, segn el Informe de la Comisin Nacional sobre Prisin Poltica y Tortura, fue nombrado al mando de la provincia el comandante Guillermo Aldoney, de la Primera Zona Naval, como Jefe de Zona en Estado de Emergencia. Utilizando como recintos de detencin y tortura la Academia de Guerra Naval, el Cuartel Silva Palma y algunos buques, como el Maipo, el Lebu y la Esmeralda. En la regin las detenciones se concentraron durante los aos 1973 a 1974. Adems hubo centros manejados por Investigaciones, Carabineros, el Ejrcito y la Fuerza Area. Como el cuartel de investigaciones de Via del Mar, el regimiento Coraceros, la base aeronaval el Belloto, adems de la crcel de Valparaso y as, otra decena de lugares. La Academia de Guerra Naval junto con el cuartel Almirante Silva Palma, tambin denominado Fuerte de Bueras Bajo, fueron centros de por donde pas la mayor cantidad de personas detenidas en la regin. En estos lugares los interrogatorios junto con las torturas eran a diario y brutales. El primer centro se encontraba en el cerro Playa Ancha, mientras que el segundo estaba ubicado en el cerro Artillera. La Academia de Guerra Naval era una construccin de acero y concreto, de cuatro pisos. Ricardo Aravena recuerda el lugar y relata que me llevaron a un tercer piso, que despus supimos que era la sala de las banderas en la cual nos tenan en una pieza a treinta o cuarenta compaeros, entre hombres y mujeres, ah nos sacaban y llevaban a interrogatorios en cualquier horario. Hctor Cataldo, ex miembro del MAPU, comenta que en la Academia de Guerra el primer da fueron solo culatazos y ofensas, desde el segundo da fueron interrogatorios con torturas tres veces al da. El ao 2017, en febrero, la Armada decidi demoler parte de la Academia, por lo que aparecieron grupos detractores de esta accin, por considerarlo como un intento de borrar de la memoria aquel lugar donde se deliber y se fragu el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. Mismo recinto donde a partir del golpe se asesin y tortur a miles de porteos, segn queda consignado en el DiarioUdeChile.

En estos lugares las torturas eran tanto psicolgicas como fsicas. Luis Cceres relata que pas por el Silva Palma pero para un simulacro de fusilamiento. Los simulacros de fusilamiento eran recurrentes en los centros de detencin, esto como una forma de quebrar psicolgicamente a las personas. Muchos concuerdan con que el Cuartel Silva Palma era uno de los centros en donde se realizaban las torturas ms brutales, llegando al punto de encontrar otros centros de detencin como un paraso, como coment Aurelio Gonzlez, ex-marino detenido: la crcel para nosotros fue un paraso, despus de estar en el Silva Palma, ya que ah pasaba de todo. Luego de pasar por estos dos centros de detencin muchos eran trasladados a unos lugares menos conocidos, estos eran el Buque Maipo, el Buque Lebu y la Esmeralda, la mal llamada Dama Blanca.

El Buque Maipo era un barco de propiedad de la Compaa Sudamericana de Vapores, el que fue puesto a disposicin de la Armada por el mismo dueo, Ricardo Claro, el mismo da 11 de septiembre. Este barco estuvo atracado en el molo de abrigo hasta el 15 de septiembre, da en que zarp en direccin al campamento de concentracin de Pisagua. Hctor Cataldo, detenido que estuvo en el Maipo y el Lebu recuerda que eran embarcaciones gemelas, ambos tenan las mismas caractersticas, como las tres bodegas usadas como lugares de detencin. Ricardo Aravena recuerda que este barco sala constantemente hacia Pisagua e iba a tirar cuerpos al mar, cosa que no est estipulada en ningn documento oficial que lo acredite, pero por deducciones que sacaban los prisioneros podan saber que muchos no llegaban a destino, el mismo Ricardo Aravena dice sala a dejar prisioneros, en el camino siempre se perdan, se embarcaban 50 y llegaban 40.

El 15 de septiembre fue entregado a la Armada el Buque Lebu, tambin de propiedad de la Compaa Sudamericana de Vapores. Este barco permaneci atracado en el molo bastante tiempo, ya que no posea la maquinaria para poder navegar.

Fue usado como centro de detencin y tortura durante un ao, por donde pasaron cientos de personas entre hombres y mujeres. Entre los detenidos que pasaron por el Lebu algunos eran menores de edad, como es el caso de Marco Contardo, quien con 15 aos de edad fue llevado a la Academia de Guerra Naval y posteriormente al Lebu. Ricardo Aravena, detenido con 17 aos, tambin fue llevado a este buque y recuerda que estuve detenido como 18 das o un mes, este se encontraba en el molo de abrigo a un lado de La Esmeralda.

Quienes pasaron por este centro de detencin flotante recuerdan que la estada era difcil el piso era de fierro, nos hacan dormir en una colchoneta payasa que son los forros de los colchones, pero rellenos con paja y nos pasaban una frazada, las necesidades las hacamos en un tambor de 200 litros cortado por la mitad recuerda Ricardo Aravena.

Otro de los centros de detencin que funcionaron en el mar fue el Buque Escuela Esmeralda. De este lugar se tiene poca informacin, pero existe un emblemtico detenido que por las constantes torturas fue a dar al Hospital Naval, donde falleci. El detenido era el sacerdote Miguel Woodward, militante del MAPU, que fue apresado el 16 de septiembre de 1973 en el cerro Placeres, como queda consignado en el Informe de la Comisin Nacional de Verdad y Reconciliacin, estuvo detenido en la Universidad Tcnica Federico Santa Mara , en el Buque Lebu y en la Esmeralda.

Ricardo Aravena recuerda que en La Esmeralda se encontraban la mayora de las mujeres detenidas. Al ser preguntado si en el Lebu haban mujeres, responde que las mujeres estaban en camarotes, pero la gran mayora estaba en la Esmeralda, en este lugar las mujeres sufran las torturas fsicas y psicolgicas, junto con vejaciones sexuales.

La tortura sistemtica

Las torturas que sufrieron los presos polticos an dejan secuelas en ellos, como cuenta Ricardo Tobar, marino constitucionalista detenido el 16 de septiembre de 1973 por ir en contra del golpe militar. Ricardo cuenta que la primera tortura fue cuando llegaron a buscarnos en Quintero a m y dos compaeros ms. Nos sacaron de la casa y lo primero que escuchamos fue que mataron al perro, le dieron un balazo. Nos sacaron al patio y nos pararon en la muralla, a mi compaero Nelson lo apualaron con un yatagn, en ese momento el beb ms chico se puso el oficial al mando del pelotn dice que le manden un culatazo a la guagua, en eso yo me tiro sobre el nio para salvarlo. Ah me cort la mano con el yatagn, le iba a pegar con la culata y dio vuelta la wea, ah me cort. An tengo el dedo sensible. Cuenta tambin que me hicieron el telfono, me dieron culatazos y golpes; adems me hicieron un falso fusilamiento, ah fue donde conoc el miedo. El telfono consista en golpear fuertemente los odos de los detenidos para generar sangramiento y desestabilizarlos.

Tambin usaban como tortura la electricidad. Para Ricardo Aravena la corriente fue algo muy doloroso aplicaban corriente en las manos, los testculos, en los pies, cosa que recorriera todo el cuerpo. En cambio Hctor Cataldo cuenta que me empezaron a colocar corriente, eso para m fue un alivio porque desde cabrito me gustaba reparar aparatos elctrico y yo probaba la corriente con la mano, tena mucha resistencia. Una de las cosas para evitar los golpes era hablar, pero como yo no iba a hablar prefera la corriente as que gritaba como condenado para que se ensaaran y pensaran que me dola, todo esto porque dentro de las torturas que le realizaron en los interrogatorios, le golpeaban el estmago y para enderezarlo le daban latigazos en la espalda, dice tambin que ya no poda ms en un momento pens en tirarme de la ventana si me iban a buscar nuevamente para interrogarme.

La revista Apsi fue uno de los medios de comunicacin que estuvo en contra de la dictadura. En la edicin del 7 al 20 de febrero de 1984 evidenci que se realizaban torturas en los centros de detencin. Las declaraciones de los entrevistados constatan que se aplicaba corriente en las zonas sensibles del cuerpo, se realizaban colgamientos durante tiempos prolongados, adems de torturas psicolgicas como mantener en silencio a los detenidos para que perdieran el sentido del tiempo, mantenerlos despiertos durante das y mantenerlo solos con los ojos vendados.

La Comisin Nacional sobre Prisin Poltica y Tortura ratific e incluy nuevos mtodo, como son las humillaciones, en donde hacan ingerir desechos orgnicos, besar las botas de un agente militar o policial y arrastrarse por el suelo. Adems, se realizaban juegos en donde la vida del detenido corra riesgo como es la ruleta rusa.

Muchos de los torturadores ms brutales fueron entrenados en la Escuela de las Amricas, ubicada en Centroamrica. En este lugar se hacan cursos para aprender a torturar y a reprimir. Entre los enviados se encontraba lvaro Corbaln, quien est condenado por decena de causas.

La luz entre tanta oscuridad

Entre todos los interrogatorios y torturas los detenidos buscaban formas de distraerse y tratar de dejar de lado, por un momento, todo el sufrimiento que los haban hecho pasar los llamados garantes de la seguridad nacional. Ricardo Tobar recuerda los que tenamos mayores estudios nos ponamos a hacer clases a los dems, a veces jugbamos ftbol o nos ponamos a arreglar la crcel porque estaba todo malo y sucio. Aurelio Gonzlez tambin recuerda que la crcel estaba en malas condiciones la Cruz Roja Internacional nos regal pintura y pintamos toda la crcel.

Ricardo Aravena tambin recuerda los momentos de distraccin que podan tener a pesar de no poseer mucho tiempo nos dbamos nimo entre nosotros, en un momento hicimos un show. Unos compaeros contaban chistes, otros cantaban; no podamos hacer nada ms porque tenamos muy restringido el tiempo. En todos los centros de detencin a lo largo del pas los presos intentaban hacer cosas para distraerse. En el libro Tejas Verdes: Diario de un campo de concentracin en Chile, de Hernn Valds, se cuenta que los presos juntaban cualquier cosa para entretenerse en algo, aunque fuera algo inservible.

Para muchos lo nico importante era salir vivos de todo ese calvario. Ricardo Aravena recuerda quera sobrevivir, yo tena 17 aos. Haba que tratar de llevar lo ms placentero el encierro y las torturas, dentro de lo que se poda, porque o sino uno se volva loco. Tambin reflexiona que su detencin y las constantes torturas me cambiaron todo el panorama, los sueos y aspiraciones que tena uno a los 17 aos.

Durante las torturas los detenidos buscaban formas para que el dolor no fuera tan fuerte y trataban de pensar en otras cosas. Yo pensaba en no hablar ni caerme, esas cosas marcan psicolgicamente. Uno se vuelve inestable, si hay algn problema me retraigo cuenta Hctor Cataldo. Ricardo Tobar tambin recuerda que intentaba resistir de alguna manera los golpes y torturas lo que me ayud a sentir menos dolores fue que en la escuela nos enseaban judo. Ah el profesor nos ense el por qu gritan tanto, que es para mitigar el dolor

La vida despus de la dictadura

Pasaron los aos, la dictadura cay o pacto su salida, Pinochet muri impune y con honores, por parte del ejrcito, se realiz su funeral. Muchos de los detenidos y torturados, adems de los familiares de desaparecidos, an siguen sufriendo las consecuencias fsicas, psicolgicas y sociales que llevarn en su espalda por el resto de su vida. La sociedad chilena o el Estado de Chile estn en deuda con todas estas personas, pero para algunos un simple bono es un pago por todo el sufrimiento que les fue causado.

Las pensiones por ser exonerado y preso poltico son incompatibles entre ellas, personas que tienen las dos condiciones deben elegir entre una u otra. El estado neoliberal pero de la Concertacin, decidieron que esas dos pensiones no son compatibles comenta Hctor Cataldo. En algn momento a algunos ex-presos polticos les ofrecieron un bono de tres millones. Ricardo Tobar critica esta accin me torturaron, me echaron de la pega, estuve vagando 15 aos para encontrar un trabajo y nos quieren dar un bono de tres millones; eso fue una burla. El Estado se debe hacer cargo y reparar de alguna forma el sufrimiento, quizs es muy difcil remediar el dao, pero algo se debe hacer. Tambin es necesario que la justicia haga su trabajo y se condenen a cientos de torturadores y asesinos que transitan libremente por la calle como si nada hubieran hecho.

Los ex presos polticos le perdieron el temor a la muerte. Hctor Cataldo relata que yo s que estoy viviendo gratis as que no le tengo miedo a la muerte. Ricardo Aravena tambin comenta que no le tengo miedo a la muerte, ya tengo 62 aos. La espero tranquilo, me regalaron varios aos ms de vida Luego de haber sido privados de libertad durante meses e incluso aos y de haber sido torturados, muchos valoran la libertad que se tiene hoy. Hctor Cataldo alude a este trmino diciendo que lo que valoro es la caracterstica de la naturaleza humana de decidir qu hacer o no hacer. Ricardo Aravena tambin se refiere a esto y comenta estando detenido uno vea la muralla y pensaba que pasndola estaramos libres, pero no se poda. Hay que cuidar la libertad. Lo que ms aprecio hoy es la libertad, de todo tipo.

Es necesario como sociedad chilena y como humanos cuidar la libertad que se ha ido ganando con los aos. No podemos ceder a las nuevas oleadas ultraderechistas que se van dando en el mundo y que buscan quitar algunos derechos bsicos que tenemos. Para eso hay que ir aprendiendo de los errores e ir recordando los sucesos que se han dado, como la dictadura chilena. Para eso era y es necesario recuperar las memorias de diferentes actores sociales que sufrieron el calvario de haber sido detenidos y torturados por personas que debieran cuidar de la ciudadana, pero que volcaron sus armas para asesinar despiadadamente a sus connacionales.

Tambin es necesario que se deje de enaltecer a asesinos y violadores de derechos humanos. Es incomprensible que hasta el da de hoy se tenga una estatua y se venere a un golpista, como es Jos Toribio Merino. En el Museo Naval an se conserva una imagen, lugar hasta donde llegan, cada mes, decenas de personas a protestar en contra de la permanencia de la figura de Merino.

http://uplatv.cl/2018/12/13/valparaiso-las-cicatrices-de-un-puerto-torturado/



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