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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2018

La guerra alimentaria

Gustavo Duch
CTXT

El control de las materias primas genera mltiples batallas con millones de vctimas, ms que ningn otro conflicto haya provocado. Y no solo mata el hambre


 <p>Varias mujeres se dirigen al campo de refugiados de Jowhar, Somalia, huyendo de las fuertes lluvias y disputas en el pas. 2013.</p>

Varias mujeres se dirigen al campo de refugiados de Jowhar, Somalia, huyendo de las fuertes lluvias y disputas en el pas. 2013. AMISOM / TOBIN JONES

Dicen que si a las cosas no les ponemos nombres no existen. As que cuanto antes bauticemos a la actual escalada militar que se ha convertido ya en una tercera guerra mundial, mejor. Antes la reconoceremos y antes podremos, tal vez, detenerla. Propongo llamarla la Guerra Alimentaria.

Para decidir que hablamos de una guerra, segn la Wikipedia, debemos focalizar un conflicto que enfrenta violentamente a dos grupos humanos masivos, y que comporta como resultado la muerte, individual o colectiva, mediante el uso de armas de toda ndole. Pues bien, los dos grupos humanos masivos en conflicto estn bien definidos. Generalizando, en un bando los pases ricos del norte o pases industrializados, en el otro los pases del sur donde el sector primario sigue siendo el predominante (aunque ciertamente hay sures en los nortes, y nortes en los sures). Que la muerte es el resultado de este conflicto es algo obvio. Hablamos de millones de vctimas, cifras como nunca antes otra guerra ha provocado. Y aunque el conflicto que genera mltiples batallas es por el control de los alimentos, no solo de hambre mueren las vctimas. Las muertes de esta guerra alimentaria tienen muchas formas de presentarse. Tantas como armas de toda ndole se estn usando.

Entre las armas ms conocidas tenemos el expolio, que si en tiempos de colonizacin eran invasiones a mano armada, en tiempos de neocolonizaciones son algo ms sutiles y avanzan disfrazadas de inversiones agrcolas para favorecer el desarrollo del pas. Muy similar, el acaparamiento de bienes comunes es otra frmula de despojo consistente en el control de la tierra, el agua o las semillas. Los paramilitares en Colombia usurpando tierras en favor de los grandes terratenientes de la palma africana es uno de los muchos ejemplos que podramos citar. Estas dos armas, junto con el libre comercio que nunca favorece a las pequeas agriculturas de los pases del Sur, conforman una trada ampliamente identificada y denunciada que acaba con la soberana alimentaria de miles de territorios y que es responsable del hambre, la muerte o el xodo.

Conviene ahora aadir tres armas en los arsenales de este nuestro primer mundo inquieto e innovador. La primera de ellas, las bombas y los misiles directamente disparados sobre objetivos agrcolas. Como explica el informe Estrategias de la Coalicin en la Guerra del Yemen, escrito por Martha Mundy, y presentado el pasado mes de octubre, 22 millones de personas, el 75% de la poblacin yemen, sufren de hambre, y de ellas, ms de 8 millones precisan de ayuda urgente y constante. Claramente, desde mediados del 2015, explica el informe, los objetivos militares de esta Guerra Alimentaria ponen la atencin en las zonas rurales y en los sistemas de produccin y distribucin alimentaria. En las mejores zonas agrcolas, los bombardeos han reducido a la mitad las hectreas de tierras aptas para el cultivo y han provocado que entre el 20 y el 61% de la produccin de fruta y verdura y ganadera haya desaparecido. Las capturas de pesca han cado alrededor de un 50% porque los ataques areos han asesinado a casi 150 pescadores. Y entre tanta destruccin alimentaria, tambin se mantiene bloqueado el puerto de Hodeida por donde entraba el 80% de los alimentos importados del pas. Ejemplos como el del Yemen los podemos encontrar idnticos en el caso de Palestina.

La segunda de ellas la tenemos muy visible. Frente al xodo provocado en este conflicto mundial consistente en dominar el acceso a los alimentos, Europa y EEUU estn ofreciendo la misma respuesta. Vallas, muros y un amplio despliegue militar para frenar cualquier posibilidad de llegada de personas migrantes a nuestros territorios. Solo en el Mediterrneo se cuentan en miles las personas fallecidas frente a este escudo de proteccin. Mueren con las manos buscando manos.

La tercera de estas armas est en fase de desarrollo. Bajo el argumento de garantizar alimentos al pas ante situaciones de sequa, plagas, inundaciones o bioterrorismo, la Agencia de Proyectos de Investigacin Avanzada de Defensa, del Departamento de Defensa de Estados Unidos, est desarrollando el llamado Project Insect Allies . Como explican en su pgina web, la tecnologa que pretenden desarrollar consiste en la introduccin de un virus, a partir de un insecto, en los cultivos agrcolas deseados, consiguiendo modificar rpidamente el ADN de estas plantas. Es decir, si imaginamos que un campo de trigo est siendo afectado por una tremenda sequa, se dispondr de un ejrcito de insectos modificados genticamente que sobrevolando dichos campos podr inyectarles o administrarles un virus, tambin genticamente modificado, que conseguir cambiar el ADN del cultivo de trigo para darle, en este caso, mayor capacidad de resistencia frente a la sequa en el mismo momento que la necesita. Como recientemente ha recogido la revista Science , este misma tecnologa que se presenta como protectora de los cultivos puede perfectamente ser usada como arma biolgica para acabar con los cultivos de tu enemigo, haciendo caer sobre ellos un ejrcito de estos insectos mutantes equipado con un virus con capacidad infecciosa o esterilizante. Con las nuevas tcnicas de edicin gentica CRISPR, no hablamos de ciencia ficcin.

Y llegaremos a este extremo? Seguro que s, la relacin de amor entre las grandes multinacionales agrcolas y los aparatos militares ya tienen muchos aos de cosechar resultados, como Bayer o Monsanto demostraron en la II Guerra Mundial y en la Guerra de Vietnam, respectivamente. Estas tecnologas no parecen acertadas y a mi entender, lo que urge es reconocer que el mundo del norte se equivoc en su carrera loca y capitalista de industrializacin y que debe volver a poner en prctica aquello por lo que est militarmente batallando: producir sus propios alimentos.

Ms agricultura local es una retirada a tiempo, por el bien del planeta.

Gustavo Duch es escritor y veterinario. Coordinador de la revista Soberana alimentaria, biodiversidad y culturas y autor de libros como Mucha gente pequea y Lo que hay que tragar.

Fuente: https://ctxt.es/es/20181212/Firmas/23379/guerra-alimentaria-yemen-bioterrorismo-gustavo-duch.htm



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