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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2018

Memoria de lucha obrera
La Huelga General del 14-D a treinta aos vista

Tino Brugos
Viento Sur


Se conmemora estos das el trigsimo aniversario de la Huelga General convocada por las centrales sindicales Comisiones Obreras y UGT, que de este modo se distanciaba definitivamente del gobierno de Felipe Gonzlez tras las diferentes reconversiones y planes de ajuste del gobierno del PSOE. La convocatoria gener importantes expectativas en diversos sectores sociales que vean abrirse una posibilidad para continuar profundizando el rechazo a las medidas econmicas gubernamentales que se presentaban a la opinin pblica como sacrificios necesarios para modernizar la estructura productiva, adaptarse al marco europeo y ganar en competitividad.

Un largo perodo de acumulacin de malestar

Visto en perspectiva, la convocatoria del 14 de diciembre de 1988 culminaba un largo y lento proceso de rechazo al proceso de reconversin industrial que, en diferentes fases, sacudi a buena parte de los sectores productivos. Las importantes movilizaciones impulsadas por la clase trabajadora durante los primeros aos de la Transicin fueron frenadas en seco con la firma de los Pactos de La Moncloa en 1977. Desde entonces, las direcciones sindicales impusieron una contencin de las movilizaciones y un control de las reivindicaciones para que no se salieran de lo previsto en los Acuerdos que implicaron la devaluacin de la peseta, la adopcin de diversas medidas para frenar el impacto de la crisis del petrleo que sacuda a Europa occidental desde aos antes, buscar el control de la inflacin y la moderacin de las reivindicaciones salariales. Los sindicatos, recin legalizados, se convirtieron en el interlocutor privilegiado del estado para eliminar de este modo a los movimientos asamblearios y aislar a los sectores radicalizados del movimiento obrero.

Durante los aos siguientes, el pacto social se impuso aunque no logr evitar tensiones en algunos conflictos aislados y tambin dentro de Comisiones Obreras, donde una corriente partidaria de la movilizacin fue, en la mayor parte de los casos, yugulada desde la direccin.

Esto no evit que en determinadas zonas fueran desarrollndose luchas de cierta intensidad relacionadas con la situacin especfica de cada territorio. As, el PSOE, llegado al gobierno tras las elecciones de octubre de 1982, tuvo que hacer frente a su primera Huelga General en enero de 1983, en Gijn, que tuvo un importante impacto y seguimiento masivo. Diversas iniciativas similares se fueron sucediendo en otras zonas, siendo el caso ms significativo el de Sagunto, en rechazo al cierre de los Altos Hornos del Mediterrneo.

En todo caso, la resistencia obrera estuvo marcada por la desorientacin de las y los trabajadores y el papel desmovilizador de los sindicatos. Es por esto que en su primera legislatura, la oposicin a los planes del gobierno de Felipe Gonzlez se canalizara a travs del movimiento pacifista y el rechazo a la permanencia en la OTAN. La derrota del movimiento popular articulado en torno a la CEOP (Coordinadora Estatal de Organizaciones Pacifistas) fue aprovechada por el PSOE para convocar nuevas elecciones generales y revalidar la mayora absoluta a pesar del malestar que generaba su poltica en el plano econmico.

La segunda legislatura, con una oposicin desfondada, fue la gran oportunidad del PSOE para imponer unos planes de ajuste y reconversiones que afectaron a buena parte de los sectores productivos (siderurgia, construccin naval, metal, pero tambin banca o sanidad). El resultado fue un fuerte incremento del paro que, en 1985 alcanz la cifra rcord de tres millones. En este contexto, se fueron abriendo paso iniciativas que empezaban a desmarcarse de los planes del gobierno como la Huelga General convocada por Comisiones Obreras en junio de 1985 en defensa de las pensiones. Aun as, esto no detuvo los planes gubernamentales que se justificaban como una necesidad para modernizar la estructura productiva, ganar en competitividad ante la incorporacin a la Unin Europea y abrirse a nuevos sectores econmicos terciarios.

La respuesta obrera fue la aparicin de un goteo de movilizaciones para rechazar cada uno de los planes, pero sin una direccin adecuada lo que origin una fuerte radicalizacin en conflictos como la reconversin naval en Galicia, Cdiz, Euskadi o Asturies, en la minera asturiana con fuertes y contundentes protestas o en episodios aislados como en Reinosa, en Cantabria.

Se trataba de un proceso marcado por la derrota pero tambin por la bsqueda de salidas que pasaban por romper con la poltica de pacto social impuesta desde 1977. Al final, la derrota se convirti en una acumulacin creciente de malestar que oblig a las centrales sindicales a adoptar medidas de protesta ms contundentes. Incluso la direccin de UGT acab rompiendo con el PSOE, lo que facilit la convergencia de las centrales mayoritarias para convocar una Huelga General, de mbito estatal, para el 14 de diciembre de 1988

El 14-D

La convocatoria permiti reanimar a diversos sectores populares golpeados por las derrotas de la Transicin y del referndum contra la OTAN. De este modo se abrieron nuevos espacios para que la disidencia de izquierda en el mundo sindical pudiera expresarse y tomar la iniciativa tras los duros aos de travesa del desierto.

El detonante de la convocatoria fue la aprobacin por el Gobierno del Plan de Empleo Juvenil (PEJ) que abra paso a lo que ms adelante se conocera como el trabajo basura a travs de las Empresas de Trabajo Temporal (ETT), denunciando los beneficios que el citado Plan conceda a la parte empresarial por medio de subvenciones y reducciones de cuotas para la Seguridad Social. A esto se aadieron otras reivindicaciones como la equiparacin de las pensiones mnimas con el salario mnimo y el derecho a la negociacin colectiva para el personal funcionario, reflejo de la gran huelga docente de la primavera de ese mismo ao que acab con la posterior dimisin del Ministro Jos Mara Maravall.

La tensin fue aumentando en las semanas previas a la huelga al sumarse a la misma mltiples sectores que presentaban sus propias demandas tras aos de desmovilizacin y retroceso. El da elegido comenz a las 0.00 horas del 14 de diciembre con la interrupcin de las emisiones de TVE y de Radio Nacional (RNE) por decisin colectiva de la plantilla reunida en asamblea. Fue una intensa noche de piquetes que inundaron los lugares centrales de las grandes ciudades y de asambleas en centros fabriles para imponer el paro de la produccin con gigantescas manifestaciones en casi todas las ciudades grandes y medias.

El gobierno sufri un duro golpe y no tuvo ms opcin que abrir un proceso de negociacin posterior con las centrales sindicales convocantes, cuyos frutos fueron, al final, muy limitados e insatisfactorios. Pero esa ya, es otra etapa.

Escrito entonces, ver:

Los das despus editoral n 465 del COMBATE de la LCR el 20-D [u1] 1988 http://cdn.vientosur.info/Capitulo%208%20PDFs/Doc.%208.55.pdf

El potencial poltico del 14-D, artculo del n 468 del COMBATE de la LCR el 9 de febrero de 1989 http://cdn.vientosur.info/Capitulo%208%20PDFs/Doc.%208.57.pdf

Tino Brugos es miembro de la redaccin web de viento sur.

Fuente: https://vientosur.info/spip.php?article14442

 



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