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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-12-2018

Trabajo infantil y capitalismo

Gastn Remy
La Izquierda Diario

En la Argentina el 16% de los menores de 5 a 15 trabajan para un patrn, porcentaje que sube al 40% en el caso de los adolescentes de 16 y 17 aos. Cifras similares reflejan los informes de la OIT (Organizacin Internacional del Trabajo) en todo el mundo.


Durante la revolucin industrial en el siglo XIX la introduccin de nuevas mquinas redujo la fuerza fsica necesaria para ciertas tareas. Lo cual facilit el ingreso de nios y mujeres a la industria en reemplazo del obrero varn, quien encontr a partir de ese momento a sus propios familiares como competidores directos dentro de las fbricas.

Con el ingreso de nios y mujeres como fuerza de trabajo a la produccin, los capitalistas se apropian de un mayor plusproducto o plusvalor que genera cada nuevo trabajador. Por ende, esta masa de trabajo excedente, supera el pago total de los nuevos salarios. Es as que al capital le resulta un buen negocio contar con fuerza de trabajo de nios y mujeres siempre disponible.

A partir de estos cambios en las condiciones laborales las consecuencias sobre las vidas de las mujeres y nios fueron desastrosas. Marx basado en los estudios de Friedrich Engels sobre la situacin de la clase obrera en Inglaterra, lleg a hablar de una devastacin intelectual, producida artificialmente al transformar a personas que no han alcanzado la madurez en simples mquinas de fabricar plusvalor 1/ . A la vez, el autor de El Capital denunci cmo los capitalistas acudan a todo tipo de engaos y trucos con tal de evadir las tibias reglamentaciones legales que regan sobre el trabajo infantil, una forma de devorar sin lmites la fuerza de trabajo de los menores.

Si esto puede parecernos algo lejano en el tiempo, lo cierto es que una de las inclinaciones permanentes de los capitalistas es a reducir al mnimo indispensable lo que pagan por la fuerza de trabajo, la incorporacin de todos los miembros de la familia obrera a las labores en edad temprana, contribuye a este objetivo, permitiendo al capitalista pagar menos a cada trabajador adulto por el mantenimiento de su familia.

El trabajo infantil ha sido una constante del capitalismo que encuentra en las nias, nios y adolescentes un reservorio de fuerza de trabajo dcil y de bajo costo. Segn la OIT en todo el planeta en 2016 haba 152 millones de menores que trabajan y 73 millones lo hacan en trabajos peligrosos que abarcan mltiples actividades como pueden ser el tabaco, el algodn, la minera hasta la trata de personas, el narcotrfico y la prostitucin segn el organismo internacional 2/ .

En nuestro pas, estall el escndalo a partir de las declaraciones de diputados del massismo, la UCR (Unin Cvica Radical) y el PJ (Partido Justicialista) en la provincia de Jujuy, a favor de que las y los hijos de la clase obrera trabajen desde pequeos en los campos de tabaco. Es que, efectivamente, las explotaciones capitalistas agrcolas conforman el sector que concentra el 70 % del trabajo infantil en el mundo en la actualidad.

Quin determina la edad de ingreso al mercado de trabajo?

Algunas pautas para poder pensar la persistencia del trabajo infantil en pleno siglo XXI nos lleva a indagar en los aspectos que hacen a las necesidades de valorizacin del capital. En este sentido encontramos algunos aportes de autores como Juan Iigo Carrera quien en su libro Trabajo Infantil y Capital 3/ sostiene que la necesidad de valorizacin del capital determina las aptitudes fsicas e intelectuales correspondientes a la madurez productiva que resulta suficiente como para que la fuerza de trabajo de los nuevos obreros entre en el mercado. Dicho de otra manera, es el capital en base a sus necesidades de negocios el que va delineando los contornos fundamentales de cundo o a qu edad, los nios y adolescentes se deben incorporar al mundo del trabajo.

Se trata de un proceso muy complejo que implica tambin considerar la diferenciacin del trabajo que el capitalismo ejecuta. Marx explica que en forma permanente se despliega una dualizacin del tipo de trabajo concreto, esquemticamente define este resultado como la conformacin de un trabajo simple y uno complejo. El capitalismo en la medida que pone en funcionamiento nuevas mquinas y tcnicas simplifica las tareas del trabajo humano, las parcializa y las hace cada vez ms accesibles, mientras que este efecto de la tcnica presiona hacia la baja de la edad de ingreso de la nueva fuerza de trabajo. Al mismo tiempo y en la medida que avanza la tecnologa y el desarrollo de las mquinas, su implementacin y conduccin exige un trabajo complejo o de mayor cualificacin de la fuerza de trabajo que tiende a elevar el tiempo necesario de formacin de los nuevos trabajadores. El resultado es la suba de la edad de ingreso al mercado laboral de la nueva fuerza de trabajo.

La dualizacin del trabajo ocurre como parte de un proceso ms general por el cual el desarrollo de las fuerzas productivas elevan los requerimientos de formacin de la nueva fuerza de trabajo en trminos generales. Expresin de ello es el crecimiento de la edad promedio de escolarizacin de la fuerza de trabajo adulta a lo largo de la historia del capitalismo. Como parte de esta realidad los capitalistas han necesitado de una alfabetizacin universal que alcance a la clase trabajadora dando lugar a la educacin pblica y obligatoria. Por ejemplo, en Argentina el proyecto de escolarizacin de Sarmiento y la generacin del 80 estuvo inscripto en las necesidades productivas del capitalismo que iba cobrando cada vez ms forma en el pas.

Por otra parte, las leyes de regulacin del trabajo infantil, y hasta de prohibicin, actan de algn modo como indicativas de las necesidades de la valorizacin del capital en su conjunto en determinado momento histrico del desarrollo de las fuerzas productivas.

Pero tambin, la configuracin de las leyes y de la escolarizacin pblica, son un subproducto de la resistencia que la clase trabajadora ha ejercido a lo largo de la historia poniendo ciertos lmites a la ambicin del capital por devorar las vidas enteras de las familias obreras y de sus hijos. La pelea por la jornada laboral de 8 horas es parte de esta tradicin como tambin la exigencia de que sea el Estado el encargado de sustentar los costos de la formacin educativa de los hijos e hijas de la clase trabajadora.

Ingresos, pobreza y precarizacin

En Argentina en el ao 2008 se promulg la Ley 26.390 que elev la edad de prohibicin del trabajo de los 14 a los 16 aos; a la vez, que estableci ciertas condiciones para autorizar el trabajo de los adolescentes de 16 y 17 aos.

Sin embargo, las estadsticas oficiales de la Encuesta de Actividades de Nias, Nios y Adolescentes (EANNA) publicada recientemente por el Indec sealan que la edad de ingreso promedio al mercado laboral es a los 11 aos, en el caso de los nios de 5 a 15 aos, mientras que los adolescentes de 16 y 17 aos ingresan a los 14 aos.

Considerando las condiciones de vida de la clase trabajadora tambin encontramos una explicacin a la persistencia del trabajo infantil. Segn la Universidad Catlica Argentina hay 8 millones de nios en la pobreza y se espera que esta situacin desmejore an ms, siendo que creci el nmero de hogares pobres entre 2017 y el primer semestre del ao. Con una economa en fuerte recesin este ao −y seguramente en 2019− la triste realidad del trabajo infantil abarque a ms nias, nios y adolescentes.

La EANNA muestra como el 46,1% de los nios y nias de 5 a 15 aos trabajan con el motivo de asegurar un ingreso a sus familias. Las cifras bajan al 20,6% en el caso de los adolescentes de 16 y 17 aos; sin embargo, el 71,6% de los jvenes lo hacen para obtener un ingreso propio y trabajan casi a la par de sus contemporneos de 18 aos.

El panorama de bajos ingresos y pobreza en los hogares se combina con un sector enorme de la clase trabajadora que no accede a un empleo formal registrado. Hace ms de una dcada que un tercio de los trabajadores en promedio est en negro y percibe ingresos inferiores al de los ocupados en blanco. De aqu que existe una realidad material que presiona a las y los hijos de las familias trabajadoras a tener que realizar algn tipo de actividad laboral en el mercado o tambin como ayuda indirecta al ingreso familiar realizando tareas dentro del hogar 4/ .

Por ltimo, la existencia de un sector de desocupados y subocupados permanentes o con vnculos laborales muy intermitentes con el mercado, configuran lo que algunos autores denominan poblacin obrera sobrante. El trmino hace referencia a aquellos sectores de trabajadores que no son necesarios para la valorizacin permanente del capital. Estas familias son sin dudas las ms expuestas al trabajo de sus hijos e hijas desde temprana edad.

Una realidad de las cavernas

Siguiendo las tendencias mundiales en el pas la mayor parte de los nios y nias que realizan alguna actividad productiva viven en las zonas rurales (19,8%) respecto de aquellos que habitan en las urbes segn la EANNA 5/ .

Respecto de las condiciones de trabajo, el 21,3% de las nias y nios de 5 a 15 que trabajan no perciben remuneracin alguna (ni monetaria, ni en especie) y lo hacen durante jornadas en promedio de 12 horas. Los adolescentes de 16 y 17 aos que trabajan ms de 36 horas semanales igual o ms que un adulto representan al 23, 2% del total de jvenes que trabajan.

La falta total de libertad al momento del trabajo infantil se corrobora en las condiciones laborales donde el 30% dice que se cansa, el 11,7% que se aburre y el 9,8% hace mucho esfuerzo fsico. Esto en un medioambiente donde el 31,3% se queja de que hace mucho calor o fro, el 14% de que hay polvo y el 12,6% del ruido.

Las cifras son alarmantes. Pero detrs de los nmeros hay una realidad que yo viv en carne propia, no slo porque vengo de familia que trabajamos en el tabaco, y que hoy siguen trabajando en las fincas, sino tambin a travs de la experiencia de mi mam que como docente y que como muchos docentes en la provincia ven esta situacin cotidianamente. Hay trabajo infantil, se trabaja en condiciones inhumanas, nios de 10, 11 aos trabajando, encaando, desencaando tabaco, en contacto con los agroqumicos, en lugares donde no hay baos, donde ests expuesto a diferentes tipos de violencia. Si sos mujer, si sos nia, no solamente es el laburo, sino tambin los capataces que muchas veces te persiguen, te acosan. Entonces creo que aqu hay algo que no pueden ocultar, que miles de personas lo vivimos en carne propia, que a nosotros nadie no las tiene que contar.

Es el testimonio de Andrea Gutirrez estudiantes de la UNJu Universidad Nacional de Jujuy) y concejala por el PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas) en el Frente de Izquierda en San Salvador de Jujuy.

El testimonio de la legisladora de la izquierda contrasta por el vrtice con las palabras del diputado provincial, Marcelo Nasif, quien pertenece al bloque massista ligado al oficialismo de Cambia Jujuy:

En el campo los chicos ayudan a sus padres, y ayudan en esas frgiles economas que tienen, y muy bien le vienen algunos pesos que hacen con trabajos que solamente los nios pueden hacer. Un chico no va a hacer cosas que no puede hacer, el esfuerzo ms grande que pueden realizar cuando mucho es encaar o desencaar tabaco, tareas absolutamente livianas y que no hacen nada, porque hacen a la cultura del trabajo 6/ .

Estos dichos despertaron el repudio popular, lleg a los medios nacionales, y hasta el mismo Gobernador Gerardo Morales tuvo que salir a aclarar pblicamente que no est a favor del trabajo infantil; solo autorizan a adolescentes de 16 y 17 aos a trabajar en el campo. Algo que hasta el organismo imperialista Human Rights Watch denuncia como altamente perjudicial para la salud y el futuro desarrollo de los jvenes; aunque la mirada provinciana de Morales servira para regalarle mano de obra flexible a los dueos del tabaco de Jujuy y a las multinacionales como Massalin o Nobleza Piccardo.

La realidad de la explotacin casi sin lmites en el campo de peones, mujeres, nias y nios contrasta tambin con el relato del enfrentamiento con el agropower y la puesta en prctica de algunos tibios controles desde el Registro Nacional de Trabajadores y Empleados Agrarios (RENATEA). Por eso, no es causal la reivindicacin descarnada del trabajo infantil en el tabaco por parte de diputados de las distintas expresiones del PJ jujeo. Ellos pintan una radiografa de cmo durante los gobiernos kirchneristas, en el interior profundo continuaron reinando los barones de la tierra; sin dejar de olvidar que el mismo empresario genocida Carlos Pedro Blaquier del grupo Ledesma se declar cristinista gracias a las fortunas que pudo amasar en ese momento. Para los peones rurales y sus familias no hubo dcada ganada.

El trabajo infantil en el mundo

A partir del ltimo relevamiento de la OIT en el ao 2017 hay 218 millones de nias y nios que realizan alguna actividad productiva en el mundo. De ellos, 152 millones, el 70 % forman parte del trabajo infantil y cerca de la mitad (73 millones) realiza trabajos peligrosos.

Una mirada del trabajo infantil por sector de la actividad econmica arroja que el 70,9 % lo hace en la agricultura, el 17,2 % en los servicios y el 11,9 % en la industria. El peso superlativo del sector primario indica el carcter aberrante del capitalismo que en pleno siglo XXI se aprovecha de la fuerza de trabajo de los menores en las tareas ms duras y en las peores condiciones, expuestos a la altas temperaturas, a los agrotxicos, a las alimaas, en sntesis, el trabajo en la naturaleza bajo el capitalismo no es apto para los nios y nias.

Una de las actividades ms perjudiciales y que ms denuncias recibe en todo el mundo es la produccin de tabaco. Tomamos el qumico y lo ponemos en el agua. Llevamos la mochila a la espalda y empezamos a rociar. Siento que voy a vomitar porque los qumicos huelen muy mal. Este es el testimonio de Mercy de 12 aos, trabajadora del tabaco, en Mashonalandia Central, Zimbabue. En el caso de Estados Unidos, el cuarto productor mundial de tabaco, donde es legal contratar a nios de 12 aos para que trabajen en el campo, Sofa, una trabajadora del tabaco de 17 aos, en una hacienda en Carolina del Norte donde trabaja desde los 13, cuenta que:

Ninguno de mis supervisores, empleadores o jefes de equipo nos inform sobre los pesticidas o cmo podamos protegernos contra ellos () Cuando trabajaba con mi madre, ella me cuidaba y siempre se aseguraba de que estuviera bien () Los jefes nunca nos daban nada, excepto nuestros cheques. Eso era todo.

Este testimonio es parte de un informe de Human Rights Watch donde especialistas explican lo nocivo del trabajo de los menores en el tabaco y que el mismo debera ser prohibido incluso para los adolescentes de 16 y 17 aos.

Por fuera de la actividad agrcola, multinacionales como Apple, Samsung, Sony, entre otras, han sido denunciadas por obtener el mineral de cobalto para la fabricacin de bateras para celulares o tablets de mano de miles de nias y nios en el Congo.

Un flagelo inherente al capitalismo

Segn la OIT el avance en la reduccin del trabajo infantil en el mundo se desaceler en el perodo 2012-2016, respecto a la anterior medicin de 2008-2012; e incluso en frica creci el trabajo de los menores 7/ . Las metas que declama el organismo no pasan de las buenas intenciones, puesto que no atacan a la raz del problema, la propiedad privada capitalista, sino al contrario buscan lavarle la cara al capitalismo con promesas de ponerle fin al trabajo infantil. Cada vez que sealan un objetivo como el de llegar a la erradicacin del trabajo infantil en 2025, termina obviamente fracasando. Para ese ao estiman que el trabajo infantil no bajara de 121 millones de nias y nios, con 52 millones trabajando en las denominadas actividades peligrosas.

Ampliando el perodo de anlisis en el mundo se registra en el ltimo cuarto del siglo XX un resurgir del trabajo infantil en pases sobre todo de Asia que han desarrollado sus industrias con trabajo muy simplificado, volviendo a situaciones de hace ms cien o ms aos atrs, indica Iigo Carrera en su texto antes citado.

La contracara del trabajo infantil y la baja de la edad de ingreso de los menores al mercado laboral, es la tendencia a extender la edad jubilatoria de los trabajadores. Reformas previsionales en Francia o las que intentan en Brasil y Argentina apuntan a elevar la edad de retiro de los trabajadores activos prolongando la vida til de la fuerza de trabajo que le permite al capital valorizarse con mayores ganancias.

En ambos casos, horadando las leyes y bajando de hecho la edad de ingreso de los menores al trabajo y subiendo la edad jubilatoria de los trabajadores adultos, el capital logra avances en ampliar la vida de la clase trabajadora dedicada a producir plusvalor para los empresarios y dueos de la tierra.

Hasta aqu hemos visto como usa el capital la fuerza de trabajo y su propia dinmica de valorizacin nos lleva a la conclusin de que el trabajo infantil le es inherente. El uso capitalista de los avances en la tecnologa, en vez de liberar cada vez ms a la humanidad del trabajo asalariado, extiende el tiempo vital dedicado al trabajo; por otro lado, expulsa fuerza de trabajo y precariza las condiciones laborales de cada vez ms amplios sectores. A la vez, que sostienen mtodos de produccin de la edad media en las tareas agrcolas que generan las condiciones para la incorporacin de nios y nias al trabajo. Todo intento de erradicar el trabajo infantil dentro de los marcos de la sociedad capitalistas est condenado al fracaso. Superar estas utopas reaccionarias nos pone del lado de construir una organizacin anticapitalista que le ponga fin a la explotacin y a la opresin de la fuerza de trabajo de adultos y menores en todo el mundo. 

Notas:

1/ El Capital. Crtica de la economa poltica. Tomo I, Siglo XXI, (consultado de la versin digital disponible en UCM.es ), p. 487.

2/ Estimaciones mundiales sobre el trabajo infantil. Resultados y tendencias 2012-2016. El concepto de trabajo infantil de la OIT dic que se refiere a cualquier trabajo que es fsica, mental, social o moralmente perjudicial para el nio, afecta su escolaridad y le impide jugar. Se les niega la oportunidad de ser nios. Una forma de reconocer que el organismo imperialista creado al finalizar la Primera Guerra Mundial no condena abiertamente la explotacin capitalista de la fuerza de trabajo de los menores y adolescentes.

3/ Trabajo Infantil y Capital, Buenos Aires, Imago Mundi, 2008.

4/ Segn EANNA el 3,8 % de las nias y nios de 5 a 15 aos trabajan para el mercado, el 3 % en actividades de autoconsumo y el 4,8 % en tareas domsticas intensivas. Para el caso de los adolescentes de 16 a 17 el 29,9 % realiza alguna actividad productiva. El 17,2 % lo hace para el mercado; mientras que las labores dentro de la unidad familiar tambin cobran un peso mayor respecto de los nios y nias. El 5,3 % realiza actividades de autoconsumo y el 12,8 % domsticas intensivas.

5/ Esta encuesta se realiz durante los aos 2016 y 2017, la ltima vez en 2004, mostrando un descenso del trabajo infantil aunque con una fuerte persistencia pese a la denominada dcada ganada. Como decimos en este artculo, mientras perviva el capitalismo no hay forma que no lo haga el trabajo infantil dentro del proceso de valorizacin del capital.

6/ Fuerte debate en la Legislatura de Jujuy por el trabajo infantil en la provincia, La Izquierda Diario, 16/11/18.

7/ Una mirada del trabajo infantil por continentes o regiones encuentra a frica con los mayores niveles (19,6 %), luego aparece Asia-Pacfico (7,4 %); Amrica (5,3 %), Europa y Asia Central (4,1 %) y los Estados rabes (2,9 %). OIT, Estimaciones..., ob. cit.

Gaston Remy , Economista, docente en la Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Jujuy.

Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/Trabajo-infantil-y-capitalismo

 



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