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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-12-2018

Sobre el Informe de la FDIM en Corea

Mikel Vivanko
Rebelin


Recientemente hemos publicado en varios medios una traduccin del texto Nosotras Acusamos. Informe del Comit de la Federacin Democrtica Internacional de Mujeres (FDIM) en Corea, escrito entre el 16 y el 27 de mayo de 1951: https://ideajuchemadrid.com/2018/11/28/nosotras-acusamos/

El propsito de este artculo es hacer un repaso y anlisis de este esclarecedor informe, algo que nos parece de vital importancia para conocer y entender la Guerra de Corea (1950-1953), la situacin actual de la Pennsula, el desarrollo de la Repblica Popular Democrtica de Corea, el proceso por el cual ha llegado a ser lo que es actualmente.

La Comisin Internacional para la investigacin de atrocidades de guerra cometidas en Corea estaba formada por 24 mujeres de 19 pases, de diferentes mbitos profesionales y acadmicos, y con funciones determinadas y lugares a visitar una vez en Corea. El informe comienza as:

Nosotras, mujeres de diferentes pases, de diferentes nacionalidades, de diferentes creencias religiosas y diferentes puntos de vista polticos, algunas de nosotras miembros de diferentes partidos polticos y otras sin partido o afiliaciones, tenamos una tarea comn: informarles de manera concienzuda y veraz a las mujeres que nos delegaron esta Comisin y a todas las personas corrientes y amantes de la paz del mundo, los hechos tal y como los hemos visto. Todos los actos que figuran a continuacin, las cifras y otros datos mencionados en este documento, han sido recogidos personalmente por las componentes de la Comisin. Estos hechos estn todos de acuerdo con las evidencias que las mujeres vieron con sus propios ojos, y con declaraciones dadas por testigos oculares y funcionarios en Corea.

Contina con una declaracin en la que se denuncia que el pueblo de Corea est sometido por ocupantes estadounidenses a una despiadada y metdica campaa de exterminio que est en contradiccin no slo con los principios de la humanidad, sino tambin con las reglas de guerra establecidas, por ejemplo, en los Convenios de La Haya y de Ginebra. Y seala cuatro maneras mediante las cuales se est produciendo lo anterior (ver el enlace al informe ms arriba).

Sigue con este llamamiento:

La Comisin solicita a la Federacin Democrtica Internacional de Mujeres que enve este documento a los Gobiernos de todos los pases del mundo, a todas las organizaciones de mujeres de todo el mundo, independientemente de si son miembros de la Federacin o no, al Consejo Mundial de la Paz, a todas las organizaciones que luchan por la paz, a todas las organizaciones humanitarias y lderes pblicos, independientemente de su opiniones polticas o religiosas, que aprecien la causa de la paz.

Tras seis captulos en los que se dividen los viajes que realiz la Comisin, grueso del informe y duro relato de las barbaridades cometidas por el Ejrcito de los EEUU, las tropas surcoreanas al mando del dictador Syngman Rhee, y las llamadas fuerzas de la ONU, el informe termina con una carta a las Naciones Unidas en la que se exige:

1) Detener inmediatamente el bombardeo de ciudades, pueblos y civiles coreanos;

2) Llegar a una solucin pacfica del problema coreano y ordenar la retirada de todas las tropas extranjeras de Corea;

3) Conceder la autodeterminacin para el pueblo coreano y el derecho a resolver sus propios asuntos.

El primer factor que hay que tener en cuenta es que el informe est fechado en mayo de 1951. Es decir, la Guerra de Corea llevaba ya casi un ao producindose, y quedaban an dos largos aos y dos meses de conflicto. Antes y despus del Informe, incluso antes y despus de la guerra, las atrocidades se estaban cometiendo y se iban a seguir cometiendo. Como ejemplo, el asesinato a manos del llamado Sptimo de Caballera estadounidense de 400 refugiados surcoreanos, en su mayora ancianos, mujeres y nios, en No Gun Ri, mientras intentaban protegerse bajo un tnel ferroviario. Fueron ametrallados durante cuatro das seguidos.

El segundo factor importante es que, segn informes desclasificados por Canad y EEUU en los aos noventa (recogidos, entre otros, por Stephen Endicott y Edward Hagerman en su libro The United States and Biological Warfare, Indiana University Press, 1998), an faltaban siete meses para que el ejrcito estadounidense iniciase su guerra bacteriolgica contra Corea (diciembre de 1951). En ese momento, el secretario de estado de los EEUU orden que los preparativos pueden ya ser llevados a cabo con la mayor celeridad respecto al uso ofensivo de armamento bacteriolgico. A las pocas semanas, el jefe de la fuerza area estadounidense inform de que esto se estaba materializando rpidamente. Tambin se lee en dichos documentos que todo esto tena un propsito experimental. Los coreanos vean caer bombas que no estallaban, tras lo cual reportaban ver insectos incluso sobre la nieve, principalmente moscas, mosquitos, araas y pulgas. Por poner un ejemplo, hubo un fuerte brote de clera en el pas cuando toda Corea estaba libre de esta enfermedad desde haca sesenta aos. Los ataques afectaron a toda la Pennsula, no solo a la parte norte, y tambin a China y a Rusia.

Justo un ao antes de esta orden, el jefe del Estado Mayor Conjunto de los EEUU apoy la solicitud del General MacArthur sobre la utilizacin de ms de treinta bombas atmicas sobre distintos objetivos de Corea y China. Fue la primera de un total de once veces en las que se ha propuesto ante el Congreso estadounidense el uso de armamento nuclear contra la RPDC. Los ensayos de lanzamientos de este tipo de bombas (conjuntamente con Corea del Sur y peligrosamente cerca de la RPDC) comenzaron en septiembre de 1951, y han continuado hasta la actualidad de forma constante.

Volviendo al informe de la FDIM, nos gustara destacar los siguientes puntos:

- Las mujeres que conformaban la Comisin de la FDIM realizaron su labor informativa sobre el terreno: ellas mismas sufrieron ataques y alertas de ataques, y se vieron obligadas a huir o a buscar refugio en numerosas ocasiones.

- Las personas que informan a la Comisin son sobre todo mujeres, vecinas de los pueblos y de las ciudades, campesinas o miembros de organizaciones locales: Comits Populares, colectivos de mujeres, uniones campesinas, sindicatos, cooperativas de consumidores, grupos vecinales, etc. En todo momento se dan los nombres, apellidos y la edad de las y los testigos, as como su lugar de residencia, provincia, regin o distrito, localidad, calle y nmero.

- El nivel de salvajismo de las tropas estadounidenses, tambin britnicas, australianas y canadienses, entre otras nacionalidades, unidas a las tropas surcoreanas de Syngman Rhee, es sencillamente indescriptible, incomprensible. Aparte del fuego de ametralladora y los bombardeos terrestres o areos, se describen las siguientes formas de morir: fusilamientos, disparos, cuchilladas, hachazos, muertes por bayoneta, ahogamientos, gente que es quemada o enterrada viva, etc. Se cuentan al menos dos casos de personas crucificadas. Tambin muchas que murieron de hambre al ser sus pueblos vaciados de las reservas de comida, al ser bombardeadas las cosechas, al ametrallar a los pescadores (que se vean obligados a salir por las noches), etc. Las fosas comunes eran innumerables. Los propios habitantes que fueron obligados a excavarlas condujeron a la Comisin hasta ellas. As se pudieron comprobar las causas de la muerte. Muchas fosas contenan solo cuerpos de nios, algunos abrazados a sus madres. Los muertos tambin eran tirados a los pozos de agua. Hay casos de nios siendo asesinados solo porque lloraban. Se dan en todo momento cifras exactas del nmero de muertos, cifras que provienen de datos demogrficos locales.

- La tortura era algo habitual. Entre las torturas descritas se constatan latigazos, apaleamientos con palos de madera, golpes con barras de hierro, culatazos, tenazas aplicadas en los pies, clavos ardientes en orejas y entre las uas, amputacin de miembros, de senos, de lengua y objetos siendo introducidos por la vagina. En la mayora de los casos estas torturas terminaban en la muerte de la persona torturada. En otros casos, la amputacin de lengua y de senos se dio tras morir fusilada la persona, como se relata en el caso de una mujer que antes de ser ejecutada grit Viva Kim Il Sung y la Repblica!. En lugares destinados a ser usados como prisiones se ven manchas de sangre en las paredes. A veces las torturas eran pblicas, como las ejecuciones, por eso pudieron ser descritas al detalle por los supervivientes. Se describen casos de torturas a nios.

- Las violaciones a mujeres eran habituales. En las ciudades ocupadas, los soldados estadounidenses reservaban siempre un edificio para convertirlo en burdel (en la capital, Pyongyang, se us para ello la pera). Las mujeres eran raptadas por la calle y obligadas a prostituirse, y se escogan de entre ellas a las ms jvenes, a veces menores de edad. En las prisiones, las violaciones se producan a diario. Tambin era habitual desnudar a las mujeres en pblico o pasearlas as por las calles. Por ello nos resulta cuando menos chocante el informe de Human Rights Watch sobre las supuestas violaciones en Corea, obviando lo anteriormente dicho en este prrafo. A este respecto ya publicamos un artculo en su da: https://ideajuchemadrid.com/2018/11/09/sobre-el-informe-de-human-rights-watch-contra-la-rpdc

- La Comisin toma nota y transcribe las inscripciones que encuentran en los casquillos y en las carcasas de las bombas. Los caracteres estn en ingls y hacen referencia al tipo de bomba, nmero de serie, unidad, etc.

- En varias ocasiones se describen efectos de armas hasta el momento desconocidas. Bombas de tiempo (que obligan a la gente a huir sin saber cundo regresar a sus poblaciones), napalm, lquidos abrasivos, otros que prenden al entrar en contacto con la luz del sol, etc.

- Se describen tambin los refugios donde vive la gente que ha conseguido sobrevivir a la destruccin. Ruinas de ciudades, agujeros en el suelo, cuevas, etc. A veces son verdaderas ciudades alternativas, contando incluso con espacios destinados a cuidados mdicos. Estos refugios son tambin bombardeados o atacados, y a veces aprovechados por las tropas de ocupacin como lugares de ejecucin en masa. Hay cuevas y pasadizos donde la gente ha sido quemada viva. La Comisin refiere un fuerte olor a gasolina all.

- Se relata cmo ciudades y pueblos fueron sistemticamente destruidos sin ser objetivos militares y sin tener infraestructuras o fbricas destinadas a la industria blica. A veces las localidades son destruidas sin razn aparente al marcharse los soldados yankis de all, y tras haber limpiado de rojos el lugar.

- Hospitales con cruces rojas pintadas en los tejados y perfectamente visibles a muchos metros son atacados y destruidos. Tambin iglesias con cruces cristianas pintadas en el tejado. Existe tradicin cristiana en Corea. Hay coreanos catlicos, protestantes, o simplemente creyentes, que se preguntan cmo es posible que los norteamericanos puedan ser capaces de tales barbaridades. Comentan: Pensamos que los estadounidenses eran caballeros cristianos. No pensbamos que mataran a la gente con semejante brutalidad.; Los estadounidenses creen en Cristo; entonces, cmo pueden matar a la gente?; Los estadounidenses son bestias salvajes. Vinieron a nuestro pueblo y mataron a todos. En ocasiones, los norteamericanos intentan bautizar por la fuerza a los nios y jvenes, maltratando e incluso llegando a matar a los que se negaban. Una mujer declar que, antes de que los estadounidenses llegaran a su pueblo, ella haba sido cristiana e iba a la iglesia regularmente, pero que ya no poda creer en nada.

- Los museos fueron totalmente saqueados. Algunas obras de arte imposibles de transportar (por ejemplo, mosaicos) son destruidas. Se relata al menos un caso en el que un asentamiento arqueolgico, compuesto por tumbas antiguas, es utilizado para cometer actos de tortura.

- En varias ocasiones se comenta cmo todos los males del pueblo y las atrocidades contra la localidad en cuestin terminan automticamente al ser liberados por el Ejrcito Popular de Corea. Se cuentan casos de gente que huye de los ocupantes para unirse a los partisanos. Tambin se cuenta al menos un caso de un soldado surcoreano que, arrepentido, deja huir a un prisionero. Vemos en varios casos personas que apelan al hermanamiento de los coreanos, a la unidad de la nacin, etc.

- Entre las acusaciones a la hora de arrestar a la gente, se encuentran las siguientes: pertenecer a cualquier organizacin local (ms arriba se han mencionado algunas), ser rojo, pertenecer o tener familiares en el Ejrcito Popular y ser patriotas.

Por ltimo, cul es la actitud de los coreanos, y sobre todo de las coreanas, ante estas atrocidades? Ellas mismas nos lo cuentan: piden directamente ayuda a las miembros de la Comisin para poder vengarse: preguntan sobre todo si saben dnde estn las posiciones del Ejrcito Popular para poder unirse a l. Y por otro lado, el trabajo: sencillamente, ponerse a trabajar, al mximo, para poder alimentar y vestir a los revolucionarios, para que puedan continuar la lucha de liberacin del Pueblo Coreano, hacia la victoria y el socialismo.

Recordamos que, aunque la parte norte de la Pennsula fue liberada de las fuerzas hostiles yankis, a da de hoy la nacin coreana sigue dividida, la paz no ha llegado jams a firmarse, la parte sur de Corea sigue ocupada por los Estados Unidos, y su amenaza contra la RPDC se mantiene constante.

Mikel Vivanko es Delegado Oficial de la Asociacin de Amistad con Corea (KFA).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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