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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-12-2018

Relato de un atentado
El vuelo de Carrero Blanco

Vctor Arrogante
Rebelin


El 20 de diciembre de 1973, el almirante Luis Carrero Blanco, jefe del Gobierno y mano derecha de Franco, fue asesinado por ETA. Los Estados Unidos de Amrica no se encontraba muy lejos. Esa maana, en el Tribunal de Orden Pblico comenzaba el juicio del Proceso 1001 contra la cpula del sindicato ilegal Comisiones Obreras.

A la una de la tarde Radio Nacional de Espaa emiti el primer comunicado del Gobierno, en el que no se menciona que se trata de un atentado terrorista: Esta maana se ha producido una importante explosin, cuyas causas an se desconocen. [...] El almirante Carrero Blanco, que pasaba en su coche por el lugar de la explosin en el momento de ocurrir el hecho, ha sufrido graves heridas a consecuencia de las cuales falleci poco despus. [...] Ha asumido automticamente la presidencia don Torcuato Fernndez Miranda. Fernndez Miranda logr convencer a Franco de que se informase a los espaoles de que Carrero haba sido vctima de un atentado. Horas despus, la Direccin General de Prensa reconoci que se ha tratado de un criminal atentado.

La conmocin fue total entre las filas del rgimen; tambin entre la oposicin. El atentado condicion los ltimos aos del franquismo y a la misma Transicin a la democracia. Carrero blanco fue reemplazado por Carlos Arias Navarro, ministro de Gobernacin y encargado, precisamente, de su seguridad. La oposicin democrtica haba demostrado que su capacidad de movilizacin era limitada y el franquismo, aunque en crisis, segua estable en el poder.

El primer presidente del Gobierno en quien el dictador se atrevi a delegar las funciones ejecutivas, sale de un cntrico cine de Madrid, acompaado por su escasa escolta. Haban visto Chacal, de Fred Zinnemann. En la trama, un mercenario contratado por la Organisation de lArme Screte (OAS), intenta acabar con la vida del presidente Charles de Gaulle, en venganza por conceder la independencia de Argelia. El comentario de Carrero a sus guardaespaldas fue: "eso slo ocurre en las pelculas".

El 20 de diciembre, como cada maana, el presidente del Gobierno, sale de su casa en la calle de los Hermanos Bcquer y se dirige a la iglesia de los jesuitas de la calle Serrano, frente a la Embajada norteamericana. A las 10.30 tiene previsto reunirse con su Gobierno en Castellana 3, para preparar el Consejo de Ministros de los viernes en El Pardo. Tiene la costumbre de ir a misa de 9.30. Al terminar, se sube al coche Dodge Dart negro sin blindar, al que sigue otro coche de vigilancia. Toma la calle Maldonado, y gira en Claudio Coello, rodea la iglesia y el convento, y a la altura del nmero 104, se produce una gran explosin debajo del coche del presidente.

La confusin es total. Uno de los escoltas del coche de vigilancia, tras reponerse del golpe, transmite por radio un mensaje desesperado: "No veo el coche del presidente". Poco despus la radio de la propia Polica Armada transmite: "Se ha encontrado un coche en la azotea del convento de los jesuitas y parece ser que es el presidente del Gobierno, y parece ser que est muerto". Las autoridades, desconcertadas, se agarran a la hiptesis de una explosin de gas.

Este es el retrato que Antonio Elorza, haca del almirante en su artculo La muerte del valido de Franco: "Lo propio de Carrero es la contrarrevolucin, el anticomunismo a ultranza, la satanizacin de la masonera, de acuerdo con una visin conspirativa de la historia en que las fuerzas infernales tratan de imponerse hasta la aparicin de una cruzada salvadora como la encabezada por Franco: El diablo inspir al hombre las torres de Babel del liberalismo y del socialismo, con sus secuelas marxismo y comunismo, y la masonera a modo de instrumento para su penetracin. Espaa quiere implantar el bien, y las fuerzas del mal, desatadas por el mundo, tratan de impedrselo".

Hacia el medioda ya se haba confirmado la muerte de los tres ocupantes del vehculo, aunque segua sin saberse oficialmente la causa. Pero, a las 23 horas, ETA reivindic la autora en medio del estupor general. Declar que lo haba hecho en venganza por los militantes vascos asesinados y en nombre de la liberacin nacional del pueblo vasco. Mientras tanto, a lo largo de ese da se haba descubierto el tnel y las autoridades confirmaron que, efectivamente, se trataba de un atentado. "Un accidente por fuga de gas"; as calificaba la CIA la muerte de Luis Carrero Blanco. La agencia de espionaje remiti un cable al presidente de Estados Unidos: "no hay evidencias de sabotaje".

Los servicios de seguridad se mostraban incrdulos ante la capacidad operativa que ETA haba demostrado. Esta incredulidad tambin se traslad a diferentes sectores de la sociedad, incluyendo a la oposicin, lo que dio pbulo a una posible conspiracin de la CIA relacionada con la reciente visita de Kissinger. Segn los defensores de esta teora, alentada por la agencia sovitica Tass, el motivo sera que Carrero no aceptaba la integracin de Espaa en la OTAN.

ETA, en un principio, urdi el secuestro del almirante, para pedir un canje por presos, pero el refuerzo de la escolta, al ser nombrado jefe de Gobierno, hizo que el plan se modificase. Un grupo de tres etarras alquil un bajo en la madrilea calle de Claudio Coello, por la que pasaba cada da Carrero. A principios de diciembre, se excav un tnel que finalizaba en medio de la calle. Para justificar el ruido, se dijo a los vecinos que el inquilino era un escultor. Cuando finalizaron la excavacin, se acumularon 75 kilos de explosivos, que colocaron en forma de T y que deban estallar cuando el coche pasase justo por encima, como as ocurri.

En junio de 1973, Franco, de 82 aos y enfermo, nombr al almirante su primer presidente del Gobierno. Slo le impuso un ministro, el de Gobernacin, el exfiscal Carlos Arias Navarro, ex director general de Seguridad y exalcalde de Madrid, conocido como carnicerito de Mlaga por su actuacin vengativa como fiscal en la capital de la Costa del Sol durante la posguerra. Con el nombramiento, Franco haba desbaratado una operacin que llevaba fraguando meses el "movimiento vasco de liberacin".

Con la muerte del almirante se abri en Espaa una poca convulsa que preocupara mucho a EEUU y ms cuando se deba renovar el acuerdo militar, que permita el mantenimiento de sus bases militares en suelo espaol. La extrema derecha del rgimen −el bnker−, se reforz y pidi sangre. Como consecuencia de todo aument la represin y se produjeron las ejecuciones de 1974 y 1975. El entonces prncipe Juan Carlos y el sector moderado perdieron el apoyo que les garantizaba una sucesin tranquila tras la muerte de Franco. En cuanto al sorprendente nombramiento de Arias Navarro como nuevo jefe de Gobierno, cabe atribuirlo a la influencia que la esposa de Franco, Carmen Polo y su camarilla, tenan sobre el debilitado dictador.

La proximidad de la embajada de EEUU, a escasos cien metros del lugar del atentado, donde el vicepresidente norteamericano haba estado hasta la vspera, haca muy difcil la preparacin del ataque sin levantar sospechas de los servicios secretos espaoles y norteamericanos. En el comunicado hecho pblico por ETA sealaba explcitamente que no haba existido ninguna colaboracin de la CIA y explicaba que "Carrero haba sido asesinado porque era una pieza fundamental e insustituible del Rgimen y representaba el franquismo puro". La documentacin de la embajada de EEUU en Espaa, desclasificada en 2008, sealaba la colaboracin de los servicios secretos norteamericanos en el magnicidio y explicaba que "el mejor resultado que puede surgir sera que Carrero desaparezca de la escena". Estos datos sumados al anlisis de los explosivos empleados, tanto en la ejecucin material del crimen, como en la segunda bomba colocada en un vehculo que no lleg a explosionar, apuntan a que la base de Rota, fue punto de paso y manipulacin de los explosivos.

El consenso de los historiadores es que la muerte del presidente del Gobierno no cambi el curso de la historia que acabara en la Transicin. El cambio de Rgimen no dependa de una persona, pero la muerte del almirante facilit el paso a la democracia, y quiz aceler la decrepitud de Franco, y evidenci que no todo estaba tan "atado y bien atado". El llanto en pblico de un Franco tembloroso, dando el psame a la viuda del almirante fue la imagen ms poderosa del declive del Rgimen. Carrero fue un duro pero incorruptible representante de un Rgimen que hizo de la corrupcin su esencia.

A pesar de que las autoridades iniciaron una investigacin para aclarar los hechos, el caso qued archivado al comienzo de la Transicin y nunca se esclarecieron todas las circunstancias. Los autores del atentado que formaban el comando Txikia −Aragala, Kiskur y Atxulo−, tampoco llegaron a ser juzgados por estos hechos, al beneficiarse de la Ley de Amnista de 1977.

Cuando Carrero Blanco vol a los cielos de Madrid, comenz una nueva historia en Espaa

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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