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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-12-2018

Entrevista a John Smith
Globalizacin de la explotacin, la clave del imperialismo del siglo XXI

Esteban Mercatante
La Izquierda Diario

Entrevistamos a John Smith, autor de El imperialismo en el siglo XXI, donde analiza cmo la internacionalizacin productiva de las ltimas dcadas estuvo motorizada por el esfuerzo de aprovechar la fuerza de trabajo ms barata de los pases del llamado Sur global.


Fotomontaje: Juan Atacho 

Uno de los aspectos ms notorios que distingui al capitalismo durante las ltimas dcadas fue la internacionalizacin productiva. Varios autores vienen sealando hace tiempo que uno de los principales motores de este proceso es la bsqueda de aprovechar la fuerza de trabajo ms barata de los pases dependientes y semicoloniales para bajar costos e incrementar la rentabilidad. El libro El imperialismo en el siglo XXI: globalizacin, superexplotacin y crisis final del capitalismo de John Smith, es uno de los esfuerzos ms sistemticos por elaborar desde el marxismo cmo impacta esto en la explotacin de la fuerza de trabajo de los pases oprimidos, lo que l llama Sur Global.

El resultado es un libro con numerosos aspectos de inters, que desafa la construccin ideolgica realizada por organizaciones multilaterales como el Banco Mundial, la Organizacin Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional, o el Foro Econmico Mundial de Davos, sobre los supuestos beneficios de la creciente integracin comercial para los pases menos desarrollados.

En tu libro caracterizas al arbitraje global de la fuerza de trabajo y la conformacin de las Cadenas Globales de Valor como elementos fundamentales para entender el capitalismo contemporneo. Qu rol tienen en apropiacin que hace el imperialismo de la riqueza global?

El perodo de la globalizacin, desde el ao 80 aproximadamente, registr una transformacin enorme en la organizacin de la produccin capitalista a nivel mundial. Podemos concebirla como una etapa en la que se globaliz no solo la produccin, sino la propia relacin entre el capital y la fuerza de trabajo. Esta es cada vez ms una relacin entre los capitalistas del Norte y los trabajadores del Sur.

Esto ocurre en dos formas. La primera es la ms analizada por los tericos de la nueva divisin internacional del trabajo, que desarrolla una relacin dentro de la corporacin trasnacional. Cuando mueven su produccin a los pases pobres, emplean de manera directa a la fuerza de trabajo de all a travs de sus filiales. Pero hay otra forma, que es, en algunos aspectos, an ms importante que esta: la que establecen las empresas multinacionales con proveedores asociados (lo que se denomina arms length). Esto es muy interesante, porque aqu no hay ningn flujo visible de ganancia. A diferencia de la primera, no hay un flujo de ganancias repatriadas que sea transferida por una subsidiaria a la casa matriz de las multinacionales. Por la relacin contractual, en esta segunda forma tampoco pueden manipular los precios de transferencia o realizar otras maniobras por el estilo para arbitrar las declaraciones de ganancias entre sus filiales y reducir el pago de impuestos, como s hacen en la primera. Esto no impidi que fuera la forma que ms creci en los ltimos tiempos, favorecida por las empresas capitalistas del norte. Por qu fue as?

Para entender esto es necesario penetrar bajo la superficie, y reconocer la existencia de flujos de riqueza que no se pueden ver en las estadsticas.

Con la globalizacin de la relacin entre trabajadores y capitalistas se producen nuevas formas en las que se desarrollan la explotacin y la apropiacin de plusvala.

Quera destacar que la relacin de explotacin entre el norte global y el sur global no solo se refiere a los trabajadores que venden su fuerza de trabajo a las firmas imperialistas, sino que tambin estamos hablando de toda la poblacin de los pases pobres, de la ciudad y el campo, que est involucrada directamente o indirectamente en la reproduccin de esa fuerza de trabajo, que se ve desposeda por mltiples formas. Tambin en los pases imperialistas la fuerza de trabajo ve transformadas sus condiciones de vida... toda mi ropa est fabricada en pases pobres, lo que no ocurra hace 20 aos. Tambin mi computadora, telfono, etc. Casi todo lo que es necesario para la reproduccin de la fuerza de trabajo y la poblacin en general en los pases ricos se produce en otros lados.

As que no es solo una relacin concebida en una forma estrecha, entre patrones capitalistas del norte y trabajadores del sur que venden su fuerza de trabajo. Es la manifestacin actual de lo que deca Lenin, la divisin del mundo entre un puado de pases opresores y pases oprimidos en todo el resto del planeta. Los marxistas que niegan que esto hoy sea as, con los que polemizo en mi libro, estn dando la espalda a lo que es la trayectoria actual del capitalismo.

Recin mencionaste los procesos de desposesin que afectan al conjunto de la poblacin en los pases oprimidos. Usas el trmino en el sentido en que lo hace Harvey en su libro?

Cuando hablo de la poblacin me refiero al conjunto de trabajadores, campesinos, trabajadores en la economa informal, sin incluir a la burguesa que, en muchos casos, se expatri en los pases dependientes durante este perodo (con sus riquezas pasando a formar parte del dinero que circula globalmente). Sobre el concepto de Harvey de acumulacin por desposesin, yo creo que es una contribucin muy importante, que da cuenta de la actualidad que tienen esos procesos, que no estn solamente situados en la historia pasada de los orgenes del capitalismo; por el contrario su importancia ha sido grande o incluso creciente en las ltimas dcadas. Pero Harvey ha sido criticado por razones diferentes, una de ellas es que el concepto integra fenmenos muy heterogneos, desde la apropiacin de tierras comunes por el capital, privatizaciones, etc. El concepto es muy amplio, y tenemos que distinguir entre formas diferentes. Pero hay una coherencia, y es que todas ellas tienen una cosa en comn: son todos fenmenos diferentes que podemos ver cuando el capitalismo enfrenta otras formas de organizacin social, cuando se confronta con la propiedad pblica, la provisin pblica de salud o educacin gratuita, uso no capitalista de tierras de poblaciones campesinas, etc. La desposesin significa en ese sentido que el capitalismo absorbe otras formas de relaciones sociales, y esto lo emparenta con la confrontacin con relaciones de produccin precapitalistas en la acumulacin originaria.

Ahora, el problema que tiene David Harvey es que caracteriza la acumulacin por desposesin como la contradiccin central del capitalismo contemporneo. Y eso yo creo que es muy equivocado, porque la globalizacin de la produccin ha ocurrido dentro de la relacin entre capital y trabajo, dentro de la esfera capitalista, no es donde el capitalismo se encuentra con otras formas de organizacin social sino que le es interna. Y esa es la contradiccin nueva, con una escala sin precedentes. Negando eso y poniendo el nfasis en la acumulacin por desposesin, Harvey desplaza el centro de la lucha de clases desde la relacin capital trabajo hacia una constelacin de muchas luchas diferentes: pueblos indgenas contra la expropiacin de sus tierras, estatales contra la privatizacin, luchas raciales, etc. Pienso que ese es el error en su argumento.

Contrapunto

Smith en su libro considera que lo que caracteriza la relacin entre las potencias imperialistas y sus corporaciones que dirigen sus inversiones a los pases del Sur Global, y la fuerza de trabajo de estos ltimos, es la superexplotacin, categora que se referencia en el terico de la dependencia Ruy Mauro Marini. Este ltimo afirmaba, tal como hace Smith, que la explotacin en los pases dependientes y semicoloniales resulta sistemticamente superior que en los pases imperialistas.

El objetivo de Smith al retomar y profundizar la elaboracin de este concepto es darle sustento terico a las maneras en las que el capital global saca provecho de la fuerza de trabajo ms barata de los pases oprimidos para acrecentar sus ganancias, cuestin cuya importancia compartimos. Pero, como sealamos en nuestra resea del libro , donde lo discutimos con ms extensin, nos parece que encierra algunos problemas.

Smith sostiene, siguiendo lo planteado por Andy Higginbottom, que debera ser considerada una tercera forma de incremento de la plusvala, con igual estatus terico que las definidas por Marx (plusvala absoluta y plusvala relativa).

La idea de superexplotacin planteada por Smith supone que las diferencias de productividad del trabajo entre los pases ricos, imperialistas, y los pases oprimidos no son significativas. En su planteo, los trabajadores de los pases imperialistas reciben mayor paga, su fuerza de trabajo est mejor remunerada, pero no producen ms valor. Smith objeta que en las economas imperialistas ms desarrolladas se concentren en actividades con alta productividad. Su opinin es, de hecho, que las multinacionales mantienen en los pases imperialistas casi exclusivamente actividades improductivas (en trminos de generacin de valor) como las finanzas, el comercio, y otras vinculadas a la gestin administrativa. La fuerza de trabajo de los pases imperialistas entonces no produce valor siquiera, sino que por la circulacin de capital participa de la apropiacin de la plusvala que surge de la actividad productiva llevada a cabo por las trasnacionales en el Sur Global. Entonces, la mayor paga no se corresponde con mayor explotacin, no hay mayor generacin de plusvalor en los pases imperialistas.

El hecho de que las empresas relocalicen actividades de los viejos centros industriales imperialistas hacia las economas dependientes da cuenta de que esto les permite una reduccin del costo unitario, y redunda en una mayor explotacin. Pero no se comprueba que solo hayan dejado en los pases imperialistas las actividades improductivas: muchas actividades de alta tecnologa (que como trabajo complejo podramos considerar que es de alta generacin de valor) son mantenidas por las multinacionales en sus casas matrices. Esto no niega la importancia de la explotacin acrecentada que las firmas trasnacionales obtienen de su relocalizacin, pero es una advertencia para no exagerar unilateralmente su magnitud. Al desestimar cualquier entidad a las diferencias de productividad entre las economas (que significan diferente capacidad de generacin de valor) sobre las tasas de explotacin, Smith magnifica el alcance que puede tener la -por l llamada- superexplotacin.

Por ltimo, si hablamos de una superexplotacin que se mantiene en el tiempo, deberamos hablar ms bien de que hay una tasa de explotacin ms elevada. La idea de superexplotacin como una situacin sistemtica y permanente en relacin con algn nivel normal de explotacin genera ms confusin que otra cosa. Si una baja del salario por debajo del presunto valor en un determinado espacio econmico se prolonga en el tiempo, ms bien estara indicando que el capital logr all imponer un valor de la fuerza de trabajo ms bajo. Se tratara entonces de una mayor tasa de explotacin a secas, ya no una superexplotacin.

Sobre estas cuestiones debatimos en la entrevista. Creemos que la respuesta de Smith agrega ms elementos sobre la necesidad de desarrollar las herramientas tericas adecuadas para comprender el funcionamiento del capitalismo del siglo XXI, al mismo tiempo que deja pendiente un mayor debate sobre varias de las objeciones que suscita su respuesta a estos problemas.

Lo que sigue ms que una pregunta es un comentario. Uno de los aspectos que me parece debatible de tu trabajo (como seal en la resea que le hice a tu libro) es la idea de que lo que caracteriza la relacin entre el capital imperialista y la fuerza de trabajo del "Sur Global" es la superexplotacin. Yo creo que existen distintos niveles de explotacin de la fuerza de trabajo a nivel mundial, determinados por un conjunto de elementos. Marx hablaba de un componente histrico moral que entraba en la determinacin del valor de la fuerza de trabajo, y creo que este es diferente en distintas geografas. Adems, la riqueza de la sociedad, las caractersticas que tiene la acumulacin de capital en cada pas, tambin determina me parece el valor de la fuerza de trabajo. Me parece que la idea de que el capital global aprovecha diferentes valores de la fuerza de trabajo que le permiten una explotacin acrecentada puede analizarse sin recurrir a la idea, un poco problemtica, de superexplotacin. Es una objecin que he visto que otros tambin plantean a tu trabajo, no s cul es tu opinin a partir de estos debates o respuestas que recibiste.

Para mi es increble que no se haya reconocido an la necesidad del concepto de superexplotacin. Necesitamos avanzar ms de lo que lo hizo Marx hace un siglo y medio. Este en El capital asume una serie de simplificaciones, necesarias y justificadas en su momento para avanzar en una teora general del capital. Entre estas simplificaciones est que todas las mercancas, incluyendo la fuerza de trabajo, se intercambian siempre a su valor. Y tambin que hay un solo valor de la fuerza de trabajo. La referencia al componente histrico moral es solamente una frase en El capital , nada ms.

Podemos entender por qu hizo estas simplificaciones, pero creo que para estudiar la realidad imperialista del siglo XXI estas se vuelven absurdas. Sobre esto hay muchas dimensiones de complejidad. Por ejemplo sobre el elemento histrico y moral que mencionaste: no podemos considerarlo solamente en unas dimensiones nacionales que son diferentes; creo que la lucha y las conquistas de los trabajadores de los pases imperialistas, han cambiado este elemento histrico y moral para el resto, es decir, que afectan el valor de la fuerza de trabajo en los pases oprimidos. En estos ltimos los trabajadores consideran que tienen derecho a un techo, a la salud, educacin, etc. Las peleas por un salario que cubra una canasta bsica toman como referencia los estndares de los pases ricos.

La superexplotacin es una tendencia permanente en el capitalismo; siempre estn tratando de disminuir el valor de la fuerza de trabajo, pagar menos en salarios. Esta tendencia es matizada parcialmente, o lo era al menos hasta hace poco, en los pases imperialistas, por la expoliacin de la fuerza de trabajo del resto del planeta. La crisis ahora los fuerza a enfrentarse ms y ms directamente atacando los salarios y el acceso a la salud y educacin en los pases imperialistas.

Estos ltimos relocalizaron muchas de las actividades productivas en los pases oprimidos, mientras que los pases imperialistas concentran muchas actividades bien remuneradas, pero que no son productivas en trminos de la teora de Marx; no generan ni valor ni plusvalor pero se lo apropian a travs de la circulacin. Entonces, no se puede establecer una relacin simple entre la remuneracin de la fuerza de trabajo y el plusvalor, como la que hacen algunos marxistas que critico en mi libro, como Harvey o (Alex) Callinicos, que piensan que a mayor remuneracin corresponde mayor generacin de valor y de ah concluyen entonces que los trabajadores en los pases imperialistas son igual de explotados o ms que en las semicolonias; es decir, que tienen la misma tasa de explotacin. Eso es economa burguesa, nada ms! Son las ideas de los economistas marginalistas puestas en trminos marxistas.

Todava hay mucho por hacer para desarrollar una teora de la superexplotacin. Es una debilidad no tenerla 150 aos despus de que Marx public el Tomo I de El capital . Pero para m es claro que existe superexplotacin en las fbricas de Bangladesh, en las minas de Sudfrica. No necesitamos una teora para saber que existe, necesitamos la teora para explicarla.

Otra cuestin pendiente en la economa poltica es dar cuenta del trabajo no pago realizado de forma domstica en el seno de la familia, mayormente por mujeres, y otras formas de desposesin. Creo que la teora de la superexplotacin puede permitir incorporar cmo se articulan capitalismo y patriarcado, y otras formas de opresin que existan antes del capitalismo pero que fueron subsumidas por este e integradas en su propia naturaleza. Necesitamos una teora de la ley del valor que pueda incorporar eso. Relajando las simplificaciones realizadas por Marx podemos avanzar en este sentido.

Crisis y belicismo

 

En tu libro afirmas que la crisis financiera de 2007 fue un infeccin secundaria o enfermedad generada por el remedio con el cual el capitalismo respondi a la crisis de los aos 70. Cul fue el rol que jug la internacionalizacin de la produccin en la crisis?

Podemos decir simplemente que la crisis en los aos 70 se caracteriz por dos rasgos: sobreproduccin de mercancas y cada de la tasa de ganancia. Mi argumento es que la relocalizacin de la produccin hacia los pases con salarios ms baratos fue una de las medidas clave que posibilit una recuperacin de la tasa de ganancia. Ahora, para aumentar la tasa de ganancia hay dos formas: una, bajar los salarios de los trabajadores y aumentar el plusvalor; la otra es aumentar la productividad de los trabajadores con una nueva ola de inversiones en tecnologa ms productiva. No podan avanzar en los 70 en bajar los salarios de los trabajadores en los pases imperialistas porque hubiera amenazado con una gran explosin social y poltica; en cambio, lo que s pudieron hacer es lograr una baja de los salarios pagados a travs de una relocalizacin de la produccin a donde los salarios son ms baratos. El resultado es como si hubieran logrado bajar el valor de la fuerza de trabajo, pero evitando un enfrentamiento directo con sus trabajadores.

Ahora esto tuvo otro aspecto. La relocalizacin de la produccin hacia los pases ms baratos fue la alternativa a invertir en nuevas fuerzas productivas ms avanzadas que reemplazaran la necesidad de trabajo. Y ac es donde yo creo que es importante la distincin que mencionaba al principio, entre la inversin extranjera directa y la relocalizacin que se realiza con proveedores asociados (arms length). En este ltimo caso, cuando la relocalizacin se realiza por esta va indirecta, no requiere grandes inversiones de los capitalistas multinacionales, ni en su propio pas ni en el otro lado del mundo. Todas las ganancias pueden ser canalizadas hacia la especulacin y financierizacin. El fenmeno del gran crecimiento de las actividades financieras est ligada a esto, lo que ha sido muy poco analizado.

Con la excepcin parcial de Alemania, lo que ms llama la atencin, hoy que se debate la automatizacin, es que no haya suficientes robots. China, Corea y Alemania avanzaron bastante, pero en Francia, EE. UU., Inglaterra, estos tipos de inversiones no subieron, ms bien caen. Incluso la cada de la inversin es mayor de lo que muestran las estadsticas, porque mucho de lo que se contabiliza como tal son desembolsos en propiedad intelectual o en la marca, pero eso no incrementa las capacidades productivas. Ms de la mitad de la inversin contabilizada oficialmente en EE. UU. y Gran Bretaa antes de la crisis fueron desembolsos en inversin no productiva. Este rasgo de la globalizacin neoliberal sembr las semillas de la crisis.

En los ltimos aos estamos viendo que la inversin extranjera y el comercio mundial vienen perdiendo fuerza (aunque recuperaron algo de envin recientemente), y hace dos aos tenemos en EEUU un presidente que lejos de presentarse como impulsor de la internacionalizacin productiva tiene una retrica de devolver el trabajo a los norteamericanos. Qu futuro ves para el desarrollo de las cadenas globales de valor en este contexto? Son el futuro del imperialismo tanto como son su pasado reciente, o podemos ver alguna otra forma de explotacin global que adquiera mayor centralidad?

En este momento estamos en los primeros momentos de la guerra comercial. El proteccionismo de los EE. UU. en contra de Europa y China es la aceleracin de un proceso determinado por la crisis de 2008. Pienso que no vamos a ver un retorno a la llamada normalidad. Todas las medidas que tomaron para contener la crisis en los ltimos 10 aos tuvieron el resultado de magnificar las contradicciones.

Cuando se estrell la economa en 2008 signific el fin definitivo del mundo que emergi despus de la Segunda Guerra Mundial, y el inicio de una era pre guerra.

No tenemos frente a nosotros ninguna estabilizacin del capitalismo sino una nueva explosin. Con el agravante de que todas las medidas que utilizaron hace 10 aos para contener la crisis, como fue la gran intervencin del gobierno de China para estimular la economa, no van a poder repetirse. Tampoco podemos esperar la actuacin colectiva ni en el G20 ni en el G7 para actuar de manera coordinada ante la crisis.

Estamos enfrentando la perspectiva de la inevitabilidad de una crisis enorme que tiene solo dos posibles desenlaces. O la guerra imperialista o la revolucin. Pero el problema es la debilidad de las organizaciones de la clase trabajadora: sus partidos y sindicatos en los pases imperialistas estn debilitados como nunca.

En esta perspectiva de mayor belicismo, qu rol le ves a China? En tu libro aparece ms como un objeto de explotacin, pero muestra el desarrollo reciente de importantes rasgos imperialistas.

Es claro que China est mostrando un fuerte aumento de su podero. Pero pienso que es muy fcil exagerarlo. Por ejemplo, China hoy tiene un solo portaviones, que adems es bastante viejo, adquirido a Rusia. Sus mares siguen hoy surcados por EE. UU. Vemos un crecimiento del poder militar de China, pero la disparidad con el norteamericano es enorme.

Tambin, es claro que China tiene un gran peso en la economa mundial, y sobre todo en la economa de Asia. Pero mirando la inversin directa en la regin asitica, todava EE. UU., la UE y Japn tienen ms inversiones en pases asiticos que la propia China. Esta aumenta su presencia pero todava va por detrs.

Por ejemplo, el ao pasado, el 14 % de toda la inversin extranjera directa en nuevas instalaciones de produccin en el sudeste asitico provino de China, algo por detrs del 20 % de Japn. Alrededor de la mitad de la IED de China se destin a la extraccin de recursos, parte del resto refleja que las empresas chinas que requieren mucha mano de obra se reubican en Camboya, Myanmar y otros pases con bajos salarios. Hegemn del futuro, tal vez, pero las nociones de que ya ha adquirido este estado estn infladas.

El gobierno de China concentra sus esfuerzos en sectores considerados estratgicos, como la inteligencia artificial, en el uso de robots y en su produccin, que buscan liderar. El poder de los EE. UU. retrocede, desde ya. En realidad desde el final de la guerra fra las potencias imperialistas no pueden mostrar ninguna verdadera victoria militar.

China est todava en una transicin de una forma de socialismo hacia el capitalismo, pienso que todava no concluy, aunque se asienta. Y est claro que las potencias imperialistas no quieren compartir los ocanos con China, no quieren compartir su hegemona. La importancia de Trump es que es el primer presidente de los EE. UU. desde la cada del muro que reconoce que el poder imperialista est retrocediendo. Quiere cambiar de direccin para recuperar el poder que se ha esfumado en las ltimas dcadas.

La lgica de esto es hacia la guerra. Los republicanos y los demcratas coinciden en que es necesario contrarrestar al crecimiento de China. Y no es solo EE. UU.: el resto de las potencias no van a aceptar a China como igual, y esta no va a aceptar un estatus subordinado.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Globalizacion-de-la-explotacion-la-clave-del-imperialismo-del-siglo-XXI?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=Newsletter

 



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