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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-12-2018

Presentacin de Historia de la Repblica romana, de Arthur Rosenberg

Joaqun Miras Albarrn
El Viejo Topo


Nota de edicin: Tal da como hoy [19-12], en 1889, naca en Berln Arthur Rosenberg, uno de los grandes pensadores polticos del siglo XX. Revolucionario y brillante historiador, se especializ en la investigacin sobre la verdadera historia de la democracia.

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El presente libro, la Historia de la Repblica romana, versa sobre Roma, desde su origen como comunidad socio poltica hasta el inicio del Imperio, tras la disolucin de la Repblica.

Su fin es explicar cmo se constituye Roma como Repblica, y cul es el proceso histrico que da lugar al paulatino ascenso de las clases subalternas dentro de la Repblica, hasta constituir parte del rgimen e imponer un determinado tipo de democracia. Qu especificidad posee esa democracia, como consecuencia de los lmites impuestos por las caractersticas de las fuerzas sociales constitutivas de la Repblica, y del mismo proceso histrico social que se genera entre ellas. Y cul es la dinmica histrica posterior que conduce a la quiebra de la democracia y, a la par, de la propia Repblica, y da lugar al Imperio.

El libro, de poco ms de 130 apretadas pginas, fue publicado por Arthur Rosenberg en1921, durante su periodo de la militancia del autor en el partido comunista. Como ya he adelantado en la breve semblanza biogrfica, este libro, igual que el otro texto coetneo que escribiera Rosenberg sobre Atenas, publicado tambin en esta editorial, Democracia y lucha de clases en la Antigedad (1), fue redactado como material de reflexin para el movimiento de masas, y en concreto para los cuadros y militantes comunistas, en un periodo de la historia de Alemania de fortsima lucha de clases y agitacin social, de asesinatos de militantes izquierdistas y demcratas, que se produce durante el periodo de precaria estabilizacin de otra Repblica, la Repblica Alemana de Weimar, recin constituida y en constante crisis de rgimen.

Rosenberg pretende ayudar a la reflexin poltica de la militancia comunista sobre la concreta realidad social en la que se encuentra, la de una Repblica que no es socialista pero cuyo fundamental apoyo se limita casi en exclusiva al movimiento obrero organizado, tanto en el KPD, o partido comunista, como en la SED o Social democracia.

Ese mismo ao de 1921 se desata en Alemania la hiperinflacin del marco, y se produce el golpe militar, protofascista, denominado golpe de Kapp, fracasado, contra la Repblica de Weimar, a cargo de fuerzas militares ilegales, segn los acuerdos de rendicin firmados por la Repblica, sostenidas bajo mano (2), golpe que fue protegido por el aparato de Estado de la propia Repblica, repleto de reaccionarios pro imperiales, y no fue perseguido por los tribunales.

La caracterizacin de la obra, de su contexto histrico y de la intencin poltica que el autor le confiere a la misma como instrumento para la reflexin de la militancia comunista, puede precaver al lector que se aproxime a la misma. Un libro sobre la Antigedad escrito para militantes levanta la sospecha doble del esquematismo y de lo que se denomina crticamente Presentismo historiogrfico.

En primer lugar, quiero recordar de nuevo que el autor, Rosenberg, era un historiador eminente, perteneciente a la que entonces era mejor escuela historiogrfica de la Antigedad, la alemana, que haba tenido precedentes tan seeros durante la segunda mitad del siglo XIX como Theodor Mommsen (1817-1903), cuya monumental obra sobre Roma, Historia de Roma, marca un hito en el estudio de Roma y todava hoy sigue siendo tenida en cuenta. Una escuela historiogrfica que en la poca de Rosenberg tena en Berln a una eminencia indiscutida, a quien ya me he referido, el maestro de Rosenberg Eduard Meyer (1855-1930), una de las cimas de la historiografa mundial, mencionado encomisticamente por el coetneo Ortega y Gasset, y cuya escuela de trabajo historiogrfico se basaba en una crtica textual refinada y rigurosa, ejercida a partir de una erudicin vastsima. Hasta la guerra mundial, Rosenberg fue uno de los discpulos predilectos de Eduard Meyer, dada su capacidad intelectual y el rigor y potencia de sus investigaciones.

La tesis de investigacin de Rosenberg, de la que he hecho ya una breve referencia, vers sobre los procedimientos electorales, complejsimos, de los denominados Comicios Centuriados de la Repblica de Roma, que entregaban el poder al Patriciado romano. Segn Luciano Canfora, los descubrimientos hechos en ella por Rosenberg siguen siendo saber vlido actualmente.

Por lo tanto, la sntesis historiogrfica que se nos presenta en esta obra corre a cargo de un especialista y est hecha con conocimiento de causa.

En segundo lugar, el presente libro s est escrito en un estilo que se caracteriza por su claridad expositiva, su precisin, su escaso barroquismo y, en general, por su accesibilidad. El propsito de la escritura es aproximar un saber al lector. Pero el rigor y sencillez del estilo de redaccin est al servicio de la exposicin de una sntesis de argumentos explicativos, seleccionados crticamente por el autor, que dan cuenta de la historia de Roma. En las pginas se acumulan sin cesar, apretadamente, explicaciones historiogrficas que dan razn del proceso histrico, en constante cambio, de la Repblica de Roma.

Este volumen no es, en lo fundamental, una narracin descriptiva de acontecimientos, sino una explicacin rigurosa del decurso de la historia de Roma a partir de la presentacin de las fuerzas sociales en conflicto que, en cada momento de la historia de Roma, impusieron cada transformacin concreta en el decurso de la misma.

Esta constante aportacin acumulativa de teoras explicativas de primer nivel, que resulta necesaria para hacernos comprender los cambios sociales que impulsan la transformacin de una comunidad social durante 300 aos, si bien viene expuesta sucintamente, tambin es presentada sin concesiones, y esto crea otro tipo de dificultad, doblada por el hecho de que se invita al lector a reflexionar polticamente sobre esa explicacin.

El lector que lea con poca atencin aunque sea tan solo una pgina puede estar perdiendo elementos explicativos de importancia.

Nos encontramos ante una obra que es una gran sntesis, redactada por un gran especialista, con claridad, no ante un esquema didctico narrativo.

Precisamente, por ello, el gran historigrafo Luciano Canfora asume como propia la explicacin detallada y matizada, compleja, que Rosenberg da de la cada de la Repblica y el advenimiento de un nuevo orden cvico social, el Imperio, tras el fracaso de los diversos intentos de imponer una monarqua a la oriental Csar, Marco Antonio y la imposibilidad de sostener la antigua Repblica. Luciano Canfora se atiene a esa explicacin elaborada por Rosenberg en una de las ms importantes y extensas obras del italiano publicadas en castellano, en la que Canfora estudia el periodo final de la Repblica y el advenimiento del Imperio. Me refiero a la obra de Luciano Canfora, Julio Csar, un dictador democrtico, Ed. Ariel, Barcelona, 2000 (primera y segunda ediciones), 480 pginas.

Comparar periodos histricos, cuando se hace con la vastedad de conocimientos y la capacidad de comprender la sociedad que posee Rosenberg, y con la experiencia que le confiere que le marca el haber observado la Primera guerra mundial desde el privilegiado observatorio de la oficina de espionaje alemn, esclarece una y otra de las pocas contrastadas, permite aferrar la especificidad de cada una de ellas y, a la vez, inferir conclusiones vlidas por analoga.

Precisamente sobre el inters, la validez y la reciprocidad de luces que arroja el trabajo historiogrfico cuya investigacin se realiza con rigor, pero incluyendo, tambin pero no solo en la heurstica, la propia experiencia vivida por el historigrafo, nos da tambin razn el gran historigrafo, muerto hace muy pocos aos, Edward Palmer Thompson.

Como sabemos, Thompson trabaj sobre la constitucin de la clase obrera inglesa, a comienzos del siglo XIX, y sobre lo que l denomin la Economa moral de la multitud y las luchas de clases, sin que an hubiese clases sociales, durante el siglo XVIII, consciente de la especificidad irrepetible de aquellos periodos, pero iluminando esos periodos desde las experiencias que haban enriquecido su vivir durante el periodo de la Segunda guerra mundial, y los aos previos, as como desde su experiencia como voluntario en la reconstruccin de Bulgaria en los aos inmediatos al final de la guerra; la experiencia de los Frentes Populares, tan inestimable como fugaz. Una experiencia de su mundo presente que le permita comprender mejor el pasado estudiado, y que, a su vez, reciba luz de ese otro mundo anterior.

Y viceversa, es el rigor intelectual, la comprensin concreta del conflicto social histrico de una poca, aferrado en su singularidad especfica, del que depende un decurso histrico irrepetible, lo que puede permitirnos extraer saber sobre nosotros mismos y nuestra singularidad, presentes; sobre las caractersticas distintas, singulares de nuestro hacer concreto, sobre sus posibles consecuencias, comparadas con las de aquella otra poca; sobre la irremediabilidad de las consecuencias de lo hecho, y los lmites que nos oponen las fuerzas con que nos confrontamos.

Vuelvo a la obra que nos ocupa. El lector que conozca bibliografa marxista descubre que en la heurstica explicativa elaborada por Arthur Rosenberg para esta obra, se incluye tambin, de forma capital, y junto a su propia experiencia de vida, uno de los grandes textos escritos por Karl Marx, El dieciocho brumario de Luis Napolen Bonaparte. Breve redactado de poco ms de 100 pginas que naca originariamente, no como obra historiogrfica, sino, al estilo de la obra de los jstores helnicos, como obra de reflexin sobre el inmediato presente: como conjunto de artculos sobre el reciente golpe de Estado de Luis Napolen, que iban a ser publicados, en principio en un peridico de Nueva York.

El dieciocho brumario de Luis Napolen Bonaparte es, tambin, a su vez, una obra periodstica elaborada por un poltico prctico, que acumulaba experiencia de praxis poltica, tras el fracaso de la Revolucin en Alemania, y que conoci los acontecimientos franceses de primera mano y los reflexion a la luz de su experiencia poltica.

Sin embargo esa breve obra ha sido fundamental para la historiografa y tambin para el anlisis poltico. Porque ha proporcionado a innumerables historiadores y polticos, entre ellos Antonio Gramsci, las claves para comprender las causas de los fracasos de las revoluciones habidas en Europa, con la excepcin de la Rusa, y las caractersticas de los regmenes que se instauraron tras ellas. El fascismo italiano, por ejemplo. Regmenes polticos que posean una caracterstica novedosa, la aparicin de regmenes reaccionarios surgidos con la participacin de masas inorgnicas movilizadas.

La explicacin elaborada por Marx en su obra sigue la actividad organizada de las diversas clases sociales, y de las fuerzas polticas orgnicas de cada una de ellas. En el caso de la obra de Marx, burguesa, clase obrera, campesinado, y clases pequeo burguesas o clases medias de pequeos propietarios.

Marx explica cmo la burguesa, que haba accedido al poder tras el hundimiento del Imperio Napolenico, como resultado de la intervencin extranjera 1815 segua siendo una clase endeble, porque no haba conseguido organizar un proyecto social que atrajera y diese cabida y alternativa vital a la mayora de la sociedad, de forma que se hubiese generado un consenso social mayoritario en torno a su proyecto social, ya fuese ste un consenso activo o pasivo.

Me permito recordar al lector que, tal como consta en este prlogo, ya el gran Aristteles consideraba que todo rgimen que posee continuidad en el tiempo y estabilidad poltica, la obtiene porque concita el consenso, la hegemona poder hegemoniks sobre una mayora social, que encuentra en ese orden social la posibilidad de vivir cotidianamente. Sea o no democracia.

Esa era la situacin de fondo que posibilita el desencadenamiento de la revolucin del 48 y la instauracin de la Segunda Repblica francesa. Por su parte, la clase obrera francesa, minoritaria dentro de las clases subalternas, a su vez, fue incapaz de atraerse y poner en pie al campesinado francs, que constitua el contingente mayoritario, con mucho, de las clases explotadas. Rosenberg explicara aos despus, en otro de sus grandes libros, el ms importante de los grandes libros escritos por l (3), las causas de esto. La clase obrera organizada cae en el error de aceptar la propuesta de la Repblica Social y Democrtica o Segunda Repblica francesa, que preservaba sus intereses corporativos. Consista esta propuesta en disminuir los impuestos a los trabajadores manuales, para compensar su nivel salarial, y en descargar, en contrapartida, el grueso del pago de los impuestos sobre el campesinado, que deba pechar con el costo de la Repblica. Una clase campesina desorganizada polticamente por aquel entonces cada familia campesina es comparada por Marx con una patata dentro de un saco de patatas en la que cada unidad viva de espaldas al resto, y sometida al poder implacable de los usureros (4). Estas medidas le enajenaron, tanto a la Repblica como a la clase obrera, el apoyo de la clase social explotada mayoritaria, el campesinado (5).

Una vez aislada, la clase obrera organizada, que vertebraba la nica posibilidad real de alternativa poltica y social, pudo ser exterminada. La lucha de la clase fue heroica, y un ejemplo de dignidad. Pero ya no tena posibilidades de xito, debido a su ceguera previa. Cuarenta mil muertos en tres das de junio de 1848, en las barricadas de Pars.

En esa situacin de incapacidad general de las diversas clases sociales para poder organizar un proyecto de sociedad y de vida, por mutua destruccin, surgen grupos sociales que se organizan al margen de las agregaciones sociales orgnicas, y que establecen nuevas posibles alternativas de poder, cuya viabilidad se abre paso precisamente por el fracaso de las alternativas de las clases sociales existentes, por la necesidad de hallar soluciones para la vida, que siente toda la sociedad, y por la existencia, en esos mundos sociales, de miles, o decenas de miles, centenas de miles, quiz, de individuos que han generado experiencias de vida al margen de las clases organizadas existentes.

El Imperialismo es otra de las nociones interpretativas fundamentales, junto con la experiencia poltica y la obra de Marx citada, utilizada por Rosenberg.

La nocin de Imperialismo es el fundamento heurstico de valor inestimable, a mi juicio, del anlisis geopoltico de la izquierda.

Como sabemos, desde fines del XIX se desarrolla una nueva fase del capital, expansiva, consistente en tratar de dominar mediante el control directo de nuevos territorios las fuentes de materias primas necesarias para la produccin y los mercados en los que vender las mercancas producidas, en un mundo en el que la saturacin comercial era un hecho.

Es el colonialismo moderno, que implica la expansin de las grandes potencias, tanto las europeas, como Estados Unidos y Japn, por todo el planeta. Para lo cual se crean poderosos ejrcitos coloniales y grandes escuadras, y grandes cuerpos administrativos coloniales, que instauran el Estado europeo en un territorio exterior a Europa.

Por esas mismas fechas, el capitalismo genera o elabora nuevas formas intelectuales de estudio, adecuadas a la nueva situacin de sistemtica intervencin internacional por motivos inmediatamente econmicos, y de subsiguiente choque inevitable con otras potencias europeas expansivas. Se elabora, por ejemplo, la misma nocin de geopoltica 1899 a cargo del sueco Rudolf Kjellem; su obra ms afamada data de 1916. En 1902, un intelectual de izquierdas, no marxista, da la rplica y construye un concepto heurstico fundamental para el pensamiento de izquierdas, y que inaugura la interpretacin geoestratgica de la izquierda que permite comprender y estudiar el comportamiento de las grandes potencias colonialistas: Imperialismo. Nocin elaborada por John A. Hobson, un intelectual no marxista, reformista, socialdemcrata ingls (6). En 1916, Lenin publica su clsica obra sobre el imperialismo.

El concepto no pertenece a Marx, que muere en un periodo en el que, si bien se daban ya pasos hacia la creacin de nuevas colonias Inglaterra, Francia, Estados Unios y sus anexiones, no se perciba la amenaza de una confrontacin inminente entre ellas por el reparto del mundo.

Las potencias exitosas en el dominio de nuevas grandes regiones planetarias se garantizaban, de una parte, que la metrpoli recibiera cantidades masivas de riqueza; tambin la administracin del Estado sorba gran cantidad de riqueza por va de impuestos. Todo ello poda permitir clientelizar a partes de la propia poblacin pertenecientes a las clases dominadas o subalternas de la metrpoli. La necesaria creacin de nuevas y colosales instituciones administrativas y represivas, tales como el ejrcito permanente, y la administracin, cuyas bases estaban compuestas normalmente por individuos procedentes de las clases pobres, permita la integracin de los mismos, en tanto que funcionarios o militares, de forma inmediata, en una comunidad de vida diversa de la de su clase social originaria, sostenida de manera prolongada. Este hecho constitua para ellos una experiencia formativa que acuaba una caracterizacin social diversa, especfica y distinta a la de la clase social de origen de estos grupos, que iba mucho ms all de los simples intereses econmicos, y que tambin les permita aspirar sensatamente a alcanzar, al retirarse de la vida activa, funcionarial o militar, un nivel de vida interesante.

Este es el caso de los soldados, movilizados en ejrcitos coloniales permanentes, semejantes a los existentes durante el periodo final de la Repblica de Roma.

La experiencia formativa que implicaba la participacin durante un periodo prologado de tiempo en un ejrcito en guerra, es tambin un hecho que se produce masivamente en la Europa de la Primera guerra mundial, y que Rosenberg observa en esos momentos. Millones de campesinos arrancados de sus aldeas, sometidos a condiciones de vida y muerte excepcionales, a la inactividad cuando no haba combate, y a la percepcin de que el nico mundo real, del que dependa de forma inmediata su vida y su propia vida, era el ejrcito, sus compaeros de armas. Un mundo experiencial en disrupcin completa con el mundo anterior, debido al cual desrealizaban y olvidaban sus anteriores formas de vida. Y al trmino de la guerra, resultaban ser masas de personas inadaptadas a la vida civil campesina anterior. Formaban bandas armadas frei korps que hacan de la guerra su modus vivendi, del ejrcito y el culto a la violencia, su cultura, y de los compaeros de armas sus nicos semejantes respecto de los que ejercer solidaridad. Como profesionales de la guerra exigan tener trabajo y un futuro. Como individuos sometidos a terribles experiencias formativas prolongadas y a solidaridades de cuerpo, a vida o muerte, eran seres asociales. Precisamente los primeros estudios sobre ese comportamiento extrao de los ex soldados vueltos a sus mundos de vida anteriores, sobre su sentimiento de pertenencia a un mundo militar y su sentimiento de ajenidad respecto de la aldea, donde su experiencia era imposible de ser entendida, datan de la primera postguerra mundial.

Hemos de tener esto en cuenta cuando Rosenberg documenta y destaca para nosotros el dato de que durante el periodo de guerras civiles previo al Imperio romano, solo en occidente lleg a haber 250 mil soldados formados por proletarios y campesinos pobres (pg. 158), acostumbrados a un tipo de vida diferenciada durante decenios, que participan en los botines de guerra obtenidos por sus generales, y que exigen soluciones vitales satisfactorias, al margen de su sociedad.

Si el lector me permite una observacin marginal, habitualmente las pelculas y series televisivas estadounidenses nos explican reiteradamente, si bien de forma excesivamente banal, este hecho que es actual para su sociedad. La existencia de ms de dos millones de ex soldados jubilados, con altsimo ndice de inadaptacin a la vida civil, con tasas muy altas de suicidios, una vez se ven obligados a dejar el ejrcito, en el que han recibido buenas pagas, y gracias a cuyo servicio militar poseen privilegios econmico sociales, etctera.

En resumen, junto a la obra de Marx referida, tambin todo este conjunto de caractersticas, que son puestas de relieve por los estudios sobre el Imperialismo y sus consecuencias, incluidas las guerras masivas y devastadoras, y entre ellas, la misma experiencia de la Primera guerra interimperialista mundial, en la que l mismo particip, son tenidas en cuenta por Arthur Rosenberg al analizar el mundo romano, y sobre todo, el perodo final de la Repblica.

Rosenberg maneja todo ese caudal de conocimientos en un doble movimiento intelectual. Para explicar el periodo de inestabilidad de la Repblica de Roma, y los factores que indujeron a su hundimiento. Y todo ello, mediado, matizado, y sin determinismos, para ayudar al militante comunista de los aos veinte a comprender y reflexionar sobre la Repblica de Weimar y sobre cmo poder intervenir en favor de las clases sociales subalternas, en esa situacin de desestabilizacin poltica y atomizacin social.

Para que el lector pueda hacerse una idea de la finura e inteligencia con la que Rosenberg practica ese movimiento erudito y reflexivo, cmo recoge y reelabora las geniales interpretaciones de Marx, etctera, me voy a permitir resumir aqu algunos elementos clave de su obra, que resultan esclarecedores. Algo necesario, dado que la experiencia inmediata nuestra como lectores no es la del pblico al que se dirige Rosenberg, que est recin salido de la experiencia de la Primera posguerra imperialista mundial.

En consecuencia, elementos cuya interpretacin, una vez elaborados por Rosenberg, resultara evidente a un lector alemn que viviera en la Repblica surgida de la gran derrota del Kaiserreich, necesitan, para nosotros, de una somera reinterpretacin para que nos resulten inteligibles en aquel grado. Por ello, paso al esquema de la obra.

En la obra se nos presenta Roma, en el origen, como uno de los veinte cantones latinos existentes, que hasta el siglo VI antes de Nuestra Era, fue una monarqua. En el siglo V a N.E. pasa a ser una Repblica patricia, dirigida por nobles. Sometidos a ellos, que eran terratenientes, estaban los campesinos, jornaleros, proletarios y comerciantes. Sin embargo, las clases subalternas, mayoritariamente, no eran esclavos, sino personas dominadas y explotadas.

Precisamente, y tal como adelant, la escuela de historiografa antigua germnica insisti siempre en que la esclavitud, el esclavismo, no era la forma mayoritaria de explotacin. Es ms, el esclavismo o el siervo de la gleba del final de Imperio Romano crece al final de la Antigedad y es causa del desplome de esas sociedades. De lo contrario, no sera posible la existencia de la historia de las polis, o civitas antiguas, de Repblicas.

La situacin de dominio por parte del patriciado romano sobre los plebeyos, campesinos, tanto pequeos propietarios como jornaleros, y sobre los obreros y comerciantes de la ciudad, se sostiene hasta el 387 a N.E.

En esa fecha una banda de galos, perteneciente a las tribus galas que habitaban el norte de Italia, la denominada Galia Citerior, que se corresponde geogrficamente, en buena parte, con el Lombardo Vneto, hace una incursin sobre Roma. La banda derrota al pequeo ejrcito patricio de caballeros e invade Roma, y se debe pagar rescate por la ciudad.

Esto impone la necesidad de reclutar un ejrcito de infantera numricamente suficiente, para lo que hay que recurrir a la leva entre los pobres proletarios y campesinos. Para ello, deben ser concedidos derechos a los pobres que se incorporen al ejrcito. Se consigue la organizacin de un ejrcito de infantera de 4 legiones 12 mil soldados de infantera. Los galos que vuelven a tratar de repetir la misma aventura al poco tiempo, son aplastados.

La consecuencia es que las clases subalternas emergen por vez primera a la vida de la Repblica como sujeto cvico poltico e irn paulatinamente adquiriendo preponderancia. Es el estatus cvico, y las luchas subsiguientes, de ndole poltica, por el reconocimiento pleno como ciudadanos, lo que se convierte en el motor de las luchas de clases entre patricios y plebeyos, no las luchas inmediatamente econmicas.

Impulsada por la clase dominante, la Repblica se ir expansionando por Italia, pero se practica una poltica de fusin y de federacin con los pueblos sometidos. Esto garantiza una mayora de personas libres, que son reconocidas como ciudadanos, lo cual redunda en la capacidad de movilizacin militar y de defensa de la Repblica.

La clase numricamente mayoritaria, y que es la ms independiente y autnoma de las subalternas, en Roma es el pequeo campesinado libre. Existen tambin grandes terratenientes plutocrticos, que poseen esclavos y haciendas grandes. Rosenberg insiste en la posibilidad de la coexistencia de grandes latifundios junto a un numeroso campesinado libre dotado de tierras, debido a la gran extensin de las tierras no habitadas que haba en ese tiempo en la pennsula de Italia. Los pequeos campesinos no tenan esclavos. Recordemos que, segn Aristteles, el esclavo del pobre es el buey.

Para el 280 a N.E. la expansin mediante federacin en igualdad con los pueblos derrotados posibilita la existencia en la Repblica de 700 mil hombres libres y 3 millones de habitantes familias de esos pater familias, en su inmensa mayora, pequeo campesinado. Un poder militar en potencia, inigualado en ninguna otra parte del mundo conocido por la poca.

Hasta aqu, la consolidacin de la Repblica.

 

Notas:

1. Arthur Rosenberg, Democracia y lucha de clases en la Antigedad, Ed. El Viejo Topo, B. 2006, 158 pginas. Traduccin, prlogo y notas de Joaqun Miras Albarrn

2. La denominada Reichswehr negra. Ver el libro clsico de Franz Neumann: Behemoth. Pensamiento y accin en el nacional-socialismo. Para los aos veinte, en especial, Introduccin y Captulo Primero. Ed FCE. Mxico (1943) 2 edicin en espaol, 1983

3. Arthur Rosenberg, Democracia y socialismo. Historia poltica de los ltimos 150 aos (1789-1937). Ed. Pasado y Presente, Mxico, 1981 (1938). En prxima edicin por El Viejo Topo.

4. Segn nos explica Karl Marx, el campesinado, durante esa poca, s era diferenciable como clase en la medida que posea una cultura material antropolgica autnoma, una sittlichckeit, eticit o sistema de costumbres especfico. Sin embargo estaba atomizado polticamente. Los campesinos parcelarios forman una masa inmensa, cuyos individuos viven en idntica situacin, pero sin que entre ellos existan muchas relaciones.

() En la medida en que millones de familias viven bajo condiciones econmicas de existencia que las distinguen por su modo de vivir, por sus intereses y por su cultura de otras clases y las oponen a stas de un modo hostil, aqullas forman una clase. Por cuanto existe entre los campesinos una articulacin puramente local y la identidad de sus intereses no engendra entre ellos ninguna comunidad, ninguna unin nacional ninguna organizacin poltica , no forman una clase. El dieciocho brumario de Luis Napolen Bonaparte, (reproduccin de la trad. de Ed. Progreso, Mosc, Ed. Espasa Calpe, col. Austral, M. 1985, p. 349.

5. Que durante la dcada de los cuarenta el campesinado francs hubiese estado desorganizado, y por tanto, tambin en el occidente durante la contemporaneidad, hubiese habido una sociedad en su mayora gelatinosa para utilizar trminos de Antonio Gramsci no quita que durante la Revolucin Francesa el campesinado francs, organizado culturalmente y estructuradamente mediante una actividad de ms de cien aos, fuese el motor de la revolucin. Y las seis jacqueries campesinas, de mbito nacional, fuesen, al decir de Florence Gauthier, las seis distoles que impulsaron los momentos revolucionarios del proceso iniciado en 1789.

6. El lector podr encontrar versin actual del libro de Hobson, junto con el libro sobre el imperialismo escrito por Lenin, en el volumen: John. A. Hobson y Vladmir I. Lenin, Imperialismo, Ed. Capitn Swing, Madrid, 2009.

Fragmento del prlogo de Joaqun Miras al libro de Arthur Rosenberg Historia de la Repblica romana

 

Fuente: https://www.elviejotopo.com/topoexpress/sobre-la-republica-de-roma-de-arthur-rosenberg/



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