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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-12-2018

Paso adelante, y mucho por hacer

Ricardo Torres
Progreso Semanal


El mircoles 5 de diciembre de 2018 podr ser recordado como uno de esos das en que adquiere pleno sentido el principio de que siempre hay un momento oportuno para hacer lo correcto. En una decisin inusual, sobre todo por la sensibilidad del tema en cuestin, las autoridades cubanas revirtieron algunas de las regulaciones relacionadas con el Trabajo por Cuenta Propia (TCP) anunciadas en julio y que entraran en vigor el siete de este propio mes.

Desde la misma concepcin, cuando se dieron a conocer algunos de los principios de la nueva poltica, ese giro recibi la desaprobacin de amplios sectores populares y acadmicos, incluyendo un renovado activismo para buscar la atencin de las autoridades hacia las que se entendan como preocupaciones legtimas de esos sectores.

En concreto, se mantiene la posibilidad de ejercer ms de una actividad de las aprobadas oficialmente. Asimismo, se elimina el nmero de 50 sillas como mximo en el caso de cafeteras, bares y restaurantes. De ahora en adelante, el lmite estar determinado por la capacidad del local en cuestin. Otro asunto de gran sensibilidad, la apertura de cuentas bancarias fiscales, aunque se mantiene como requisito obligatorio para actividades de gran impacto, se dispuso una mayor flexibilidad en la operacin de las mismas. En concreto, se disminuy la cuanta a mantener como saldo mnimo y se incrementa el porcentaje de efectivo para distintos usos que pueden retener los negocios sin ingresar al banco.

Este paso adoptado por el gobierno cubano debe ser ponderado en su justa medida, y puede ser calificado de acertado, necesario y valiente en las actuales condiciones socioeconmicas del pas. El propio presidente merece crdito por reconocer pblicamente los efectos nocivos de esas decisiones, convocar a sus ministros a explicar los cambios en un programa pblico, y dar contenido real al cacareado concepto de gobierno colectivo o del pueblo. La decisin llega en un momento econmico delicado. Cuba no necesitaba de otro golpe innecesario para socavar an ms su maltrecha economa, ni destruir puestos de trabajo cuando no existen recursos o polticas para crearlos en otros sectores.

Esta columna divulg en su momento varios anlisis en los que se explicaba en detalle la debilidad de los argumentos declarados para justificar los cambios en el marco regulatorio y el proceso seguido para poner en prctica el perfeccionamiento. En este episodio, tanto el contenido como la forma adolecan de una fragilidad indefendible.

El proceso de toma decisiones que llev hasta el paquete de julio adoleci de graves problemas desde sus mismos inicios: una poltica de perfeccionamiento del trabajo por cuenta propia que no ha sido compartida con el pblico. Adems, los efectos de aquellas regulaciones hubiesen contradicho la letra y el espritu de los documentos adoptados a instancias del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba en 2016, y varios de los artculos del proyecto de nueva Constitucin.

La credibilidad de los ejercicios que les dieron forma hubiese quedado seriamente daada. Parece una contradiccin insalvable el hecho de fomentar la inversin extranjera mientras se interponen obstculos de toda clase a la actividad productiva en el patio. Si se descuentan los trabajadores que se desempean en los servicios sociales y de gobierno, ya no existe una gran diferencia entre el sector no estatal y el sector empresarial estatal, son menos de 200 mil trabajadores. Una poltica econmica racional asumira esta realidad y tratara de encontrar caminos para darles su justa ponderacin en el desarrollo perspectivo del pas.

En lugar de recoger las opiniones de los sectores directamente involucrados luego de redactar las regulaciones, se podra concebir la consulta durante el proceso de elaboracin de las mismas. Es ms, se podra pensar en ir ms all reconociendo plenamente a los interesados como interlocutores legtimos. El gobierno cubano no se debilita en este proceso ni debe temerle. Todo lo contrario. Los cubanos no requieren visto bueno para legitimar sus demandas ante el gobierno, es un derecho que les asiste en calidad de ciudadanos.

La consulta a expertos y los grupos temporales de trabajo son necesarios, pero no sustituyen al dilogo ms amplio. Este adquiere pleno sentido cuando conduce a modificar las pautas en el punto de partida. La rectificacin oportuna no es un sntoma de debilidad, ha dicho el presidente. Por qu habra de serlo? El gobierno cubano debera conocer que la inmensa mayora de los ciudadanos dan la bienvenida a iniciativas de este tipo, y ese reciente paso cuenta con la aprobacin de una amplia proporcin de la poblacin cubana.

Sin embargo, es justo reconocer que algunos argumentos vertidos en relacin a la evasin fiscal, compra de artculos de dudosa procedencia e informalidad son preocupaciones comunes para las autoridades de cualquier parte del mundo. El trabajo por cuenta propia en Cuba forma parte de un sistema mayor, cuyas fallas no pueden ser asumidas solamente por este sector. Dicho esto, no olvidemos que las correcciones solo nos devuelven a una situacin similar a la de agosto de 2017. Transcurri un ao y medio, muchos proyectos fueron pospuestos o enterrados definitivamente. Cuba no tiene tanto tiempo como para permitirse 18 meses en una trampa innecesaria y contraproducente. La impresin que queda es de improvisacin y apresuramiento. Los desafos son tan grandes que estas pifias no nos posicionan bien para atenderlos. Ojal se extraigan las lecciones correspondientes.

Lamentablemente, no todos los despropsitos corrieron la misma suerte. Los transportistas no fueron tan afortunados. Ms all de explicaciones interminables para buscar razones que no aparecen, lo cierto es que el disfuncional sistema de transporte pblico en la Capital est en uno de sus peores momentos. No deja de ser sorprendente el hecho de que luego de 60 aos, se intente aliviar tensiones mencionando la incorporacin inminente de nuevos vehculos a la flota que sirve a La Habana. Cuntas generaciones diferentes de mnibus han desandado las avenidas de esta ciudad y pas? Una y otra vez ha quedado demostrado que se necesita mucho ms que recursos a cuenta de quin sabe qu acreedor para enderezar este camino. Qu polticas nos han dejado con una flota vetusta, ineficiente, contaminante, incmoda? Lo cierto es que el resultado nos deja con que no hay alternativa efectiva, ni pblica ni privada.

El paso hacia adelante en relacin al cuentapropismo pudo haber sido aprovechado para reconsiderar el enfoque hacia el transporte. En ese sentido, es una oportunidad perdida. El momento era muy propicio, dado el conocido malestar en otras reas de la sociedad. La legitimidad del presidente acaba de recibir un bono. Pero queda mucho por hacer.

La falta de visin integral, y de resolucin para abandonar nociones anquilosadas y superadas por la historia son los mayores problemas a los que se enfrenta el gobierno cubano para generar un proyecto de pas compartido por las grandes mayoras, que tenga una probabilidad razonable de tener xito en el mundo de comienzos del siglo XXI.

Fuente: http://progresosemanal.us/20181213/paso-adelante-y-mucho-por-hacer/



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