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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-12-2018

El sionismo se supera da a da en su sed de crmenes

Pablo Jofr Leal
Hispan TV


El rgimen israel, da a da, comete nuevas y ms atroces acciones contra Palestina y su pueblo, comprobando, que en materia de violar los derechos de los hombres y mujeres que habitan esta tierra, de infringir el derecho internacional y en ello ser apoyado por pases cmplices de la ocupacin y colonizacin, es una entidad que se supera, cnicamente, en forma permanente.

Al menos que exista un reconocimiento, para aquel que se destaca en ocupar, colonizar, asesinar y generar un sistema de apartheid en Palestina, esa superacin sionista slo visualiza la necesidad de derrotar a quien hace de la muerte de otros seres humanos su forma de concretar una identidad nacida en oscuras maniobras entre las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial. Pases sometidos a una especie de crisis de conciencia frente a los crmenes cometidos por el nacionalsocialismo en los aos de esa guerra. Lo sintomtico es, que el sentimiento de culpabilidad slo favoreci a las vctimas judas, pero no a millones de soviticos, gitanos, presos polticos alemanes, discapacitados mentales entre otros. Una realidad que muestra la habilidad del lobby sionista en masificar su esclarecimiento su hasbara que ha inundado al mundo con sus historias y mitos histricos y religiosos.

Dinero para afianzar el sionismo

Comenz a desarrollarse as, lo que intelectual estadounidense de religin juda, Norman Finkelstein denomina La Industria del Holocausto cuyos efectos los ha tenido que pagar el pueblo palestino convertido hoy en la vctima del que antao lo era y que hoy deviene victimario. Finkelstein descubre la doble extorsin a la que los grupos de presin judos han sometido a Suiza y Alemania y a los legtimos reclamantes judos del Holocausto y denuncia que los fondos de indemnizacin no han sido utilizados en su mayor parte para ayudar a los supervivientes del Holocausto, sino para mantener en funcionamiento la industria del Holocausto-

En los ltimos setenta aos desde el nacimiento de la entidad sionista - el 14 mayo de 1948, Palestina ha sufrido un proceso de ocupacin y colonizacin de su territorio a manos de todos los gobiernos israeles, sin excepcin. Un rgimen surgido tras la puesta en prctica de la recomendacin establecida en la Resolucin N 181 de la Organizacin de las Naciones Unidas ONU del 29 Noviembre del ao 1947, que dio la basa para definir la particin de una tierra, que en un 56,47% este organismo exhort fuese asignada a colonos judos de origen europeo, en desmedro de una poblacin palestina, que sin derecho a apelacin vio fragmentada su tierra a un 43,53%. Jerusaln, con 100.000 judos y 105.000 rabes, fue declarada corpus separtum.

La particin fue aceptada, con toda lgica por los sionistas, toda vez que los judos eran propietarios de slo el 6% del territorio, no sin antes constatar que las presiones del lobby sionista y los intereses de las superpotencias surgidas tras la Segunda Guerra Mundial tuvieron un papel trascendental. Una divisin del territorio palestino, concretada en el marco del nacimiento de Israel, el mismo da que el mandato britnico sobre Palestina llegaba a su fin mayo del ao 1948 -. Pero, ese porcentaje adjudicado en forma inconsulta y a contrapelo de los derechos palestinos, era insuficiente para el sionismo, que con apetito desmedido ansiaba conquistar todo el territorio mediante un proceso de judaizacin, donde la violencia y la agresin crnica han ido en apoyo de esta tarea de conquista y que ha dejado reducida a Palestina, en la actualidad, a menos del 10% de su superficie original.

La ocupacin de Palestina, la alianza tejida entre el imperialismo estadounidense, el sionismo israel y el wahabismo saud ha marcado parte importante de un contencioso, que signa el desarrollo de los acontecimientos en el Levante Mediterrneo y por extensin a Oriente Medio. Sobre todo con un sionismo que se destaca en su papel de entidad perversa, criminal, que desde su entrada en Palestina desde fines del Siglo XIX sirvi en primera instancia de punta de lanza del imperialismo britnico a inicios del siglo XX y del imperialismo estadounidense desde fines de la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad. Ello, con un papel aadido: centrar sus ataques contra la comunidad del Islam y generar procesos de desestabilizacin contra la Repblica Islmica de Irn. Consign, igualmente, las herramientas utilizadas por el sionismo para limpiar su imagen y de la necesidad de poner fin a esta ideologa como alternativa para alcanzar la paz en la regin y entre ello la autodeterminacin del pueblo palestino.

La instalacin del rgimen sionista en Palestina han significado, por ejemplo, el mismo ao de su nacimiento, la expulsin de 700 mil palestinos de sus tierras histricas en lo que se conoce como la Nakba catstrofe en rabe acompaada de la destruccin de aldeas, pueblos y ciudades palestinas en un proceso de limpieza tnica, que ha continuado hasta el da de hoy. Todo ello con la accin continua de tres delitos mayores en el plano del derecho internacional y que no prescriben: crmenes de lesa humanidad, crmenes de guerra y genocidio equiparables en su gravedad y que han sido establecidos en el llamado Estatuto de Roma de la Corte penal Internacional. En Palestina, cualquier tribunal internacional que investigara la conducta de Israel en estos 70 aos encontrara abundantes pruebas de los dos primeros delitos y argumentos ms que suficientes para sostener el tercero de ellos.

Tras la proclamacin de Israel el ao 1948, todas sus administraciones polticas, sin distincin entre laboristas, Likud o partidos ultranacionalistas y religiosos, han tenido como centro de su accionar, en el plano poltico interno y externo, el impedir la autodeterminacin del pueblo palestino. Los procesos de paz en los cuales Israel ha contado con la ayuda incondicional y complicidad de Estados Unidos y sus socios europeos, han significado, simplemente, dilatar el cumplimiento de las resoluciones internacionales respecto a: abandonar los territorios ocupados, permitir el retorno de los refugiados, desmantelar el muro que divide Cisjordania y dejar de construir asentamientos poblados con colonos extranjeros. Hoy, incluso aliados del sionismo como el gobierno australiano, presidido por Scott Morrison del Partido Liberal reconocido cristiano evanglico pro sionista - que ha decidido reconocer a Al Quds Oeste como Capital de Israel, violando con ello el estatus legal y todas las resoluciones de la ONU con relacin a esta ciudad. Una medida en correspondencia con la poltica pro-sionista de Washington que en diciembre de 2017 anunci el traslado de su embajada, un aviso que gener duras crticas tanto de los palestinos como de lderes internacionales.

Con su conducta violatoria del derecho internacional, los regmenes israeles han convertido en letra muerta, cada negociacin que se ha llevado a cabo, destacando en ello cada uno de los puntos de los denominados Acuerdos de Oslo, prueba irrefutable que Israel jams estuvo dispuesta a cumplir sus compromisos internacionales y prueba, igualmente, que la autodenominada mayor democracia de Oriente Medio es simplemente una entidad falsaria, que basa ese mito en el trabajo multimillonario de su estrategia de hasbara, destinada a higienizar una sociedad mayoritariamente amoral, violenta y desquiciada.

Este ao 2018 ha sido especialmente violento en las acciones llevadas a cabo por el rgimen de Tel Aviv contra la poblacin palestina, sobre todo contra aquella situada en la bloqueada Franja de Gaza, que desde el 30 de marzo de este ao 2018 se manifiesta cada viernes en la denominada Marchas por el Retorno en las inmediaciones de la valla que separa este enclave costero de la Palestina Histrica palestino. Una Campaa de protesta cuyo objetivo estratgico es denunciar la ocupacin de los territorios palestinos por parte del sionismo y el bloqueo al cual est sometida la Franja de Gaza desde el ao 2006. El mensaje es claro: los palestinos se aferran y se aferrarn a su suelo y al legtimo retorno avalado por gran parte de las resoluciones de la ONU respecto a la ocupacin ilegtima de Israel sobre palestina.

No hay paz posible sin la desaparicin del sionismo

Despus de cada accin militar, saldada con innumerables muertos palestinos: nios, mujeres, hombres, destruccin de su escasa infraestructura. Miles de heridos, encarcelados, bloqueos, castigos colectivos, cierre de escuelas, corte de agua y energa. Tras cada accin calificada abrumadoramente como criminal, algn personaje de cierta relevancia suele decir Necesitamos reactivar el proceso de paz entre Palestina e Israel y con ello cree haber descubierto la rueda o algn proceso poltico de nueva hornada, que traer la paz a Palestina, desconociendo la conducta llevada a cabo por Israel, en forma crnica desde su nacimiento.

A qu proceso de paz o negociacin nos referimos cuando salta a la palestra este llamado? A ninguno No existe tal desarrollo de conversaciones, no existe tal posibilidad de paz, pues todo muri desde el momento que se firmaron los Acuerdos de Oslo, cuyo incumplimiento consolid la sospecha que la autodeterminacin del pueblo palestino era slo una charada, un anzuelo para pescar incautos. Un seuelo destinado a ganar tiempo, para que el sionismo comenzara a concretar su obra exterminadora con objetivos evidentes: Servir como punta de lanza de los intereses globales del imperialismo. Dominar Palestina, sus recursos acuferos y de hidrocarburos en la costa gazet. Controlar la frontera con el Lbano, Siria, Jordania y Egipto respondiendo a los intereses de la triada conformada por el imperialismo, el wahabismo saud y el sionismo, haciendo as inviable la posibilidad de un Estado Palestino manteniendo una hegemona occidental con lacayos regionales.

Para Norman Finkelstein, Profesor de Teora Poltica y un especialista en el conflicto palestino-israel, Los ataques de Israel a Palestina han sido diseados para sabotear un posible compromiso de paz con los palestinos, aun cuando los trminos de este le favorezcan ampliamente. Es, en este marco, donde los ataques contra el pueblo palestino se han incrementado aunque ello signifique involucrar otros pases y movimientos de resistencia. Ya sea con el estallido de la primera Intifada el ao 1987 y su desarrollo hasta el ao 1995. La segunda Intifada con punto de inicio contempornea con el comienzo de la llamada Guerra contra el terror por parte de Estados Unidos y sus aliados tras los atentados de septiembre del 2001 en territorio estadounidense.

Una segunda Intifada que tendr su corolario con la Operacin Das de Penitencia llevada a cabo por Israel contra Gaza en septiembre del ao 2004 y el inicio del bloqueo a ese enclave a partir del ao 2006 tras el triunfo de Hamas en las elecciones generales palestinas llevadas a cabo ara elegir el Consejo Legislativo palestino (poder legislativo de la Autoridad Nacional Palestina) que deba elegir al Primer Ministro. Una eleccin que caus la divisin entre Hamas y Al Fatah y la intervencin occidental e Israel en el proceso para impedir que HAMAS tomara el control poltico de Palestina tras su triunfo con el 44% de los votos y 74 de los 132 asientos legislativos, con sanciones y apoyos a la faccin derrotada que llev a la llamada Guerra de los Hermanos, generndose la Wakseh la humillacin en rabe determinndose adems, por parte de Israel un bloqueo que se mantiene hasta el da de hoy.

La situacin de bloqueo contra la Franja de Gaza se ha visto incrementada con las operaciones de agresin y destruccin llevadas a cabo por Israel contra ese enclave y sus habitantes el ao 2008 bajo los nombres hollywoodenses de Plomo Fundido. El ao 2012 con el nombre de Pilar Defensivo, y las operaciones del 2014 signadas con la denominacin de Margen Protector. A lo mencionado hay que adicionar los asesinatos iniciados el 30 de marzo del ao 2018 mediante el uso de francotiradores apostados en la valla que separa los territorios de la Palestina Histrica ocupada y la Franja de Gaza. Da a da nuevos mrtires se suman a la larga lista de muertos en el pueblo palestino, mientras la entidad sionista afianza sus lazos con Washington, la Monarqua wahab y apoya todo proceso de desestabilizacin de pases y movimientos que tarde o temprano vencern al sionismo y todo aquello que representa esta ideologa califica en su oportunidad por la propia ONU como una forma de racismo y discriminacin racial

Considerando el tiempo transcurrido de este siglo XXI, desde el inicio de la Intifada Al Aqsa el ao 2000, hasta el cierre de este artculo, que incluye a los ltimos asesinados en Ramallah y los centenares de asesinados en las denominadas Marchas Por el Retorno a manos de francotiradores israeles apostados en la valla que separa la Franja de Gaza de la Palestina Histrica, la cifra de muertos a manos del ejrcito invasor, con apoyo de los colonos armados instalados en los asentamientos en Cisjordania, es de 9.550 palestinos. El nmero de heridos se eleva sobre los 120.000. Esto, segn datos recopilados por el BTSELEM el Centro de Informacin Israel por los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados y segn los cuales tambin han muerto durante este perodo de tiempo y a causa del conflicto1.246 israeles.

El poeta nacional palestino Mahmud Darwish nos refiere, que el combate de su pueblo tiene un componente esencial a la hora de entender el campo de batalla en que se libra esa lucha contra el opresor: el campo de la memoria. En el sentido que uno de los actores, el sionismo, pretende borrar, eliminar, invisibilizar la memoria de un pueblo milenario, su historia, su lengua, comida, el vestuario, su arqueologa, en esencia su cultura, mediante un proceso de judaizacin. El otro actor, el pueblo palestino, a pesar de una poltica de exterminio puesta en prctica desde el momento mismo que nace la entidad sionista, lucha da a da para que esa memoria permanezca, porque est presente an en las condiciones ms adversas.

Una Palestina indomable, que haciendo uso de todas las formas de lucha resiste, para gloria de sus hijos e hijas y para la admiracin de todos aquellos que creemos que ms temprano que tarde Palestina ser capaz de alcanzar su plena libertad. Objetivo que se compruebe al conocerlos en Ramallah, Bayt Lahm, en Ariha, Beit Jala, Beit Sahour, en Al Quds y al observar su resistencia empecinada en la Franja de Gaza. Al hablar con sus hombres y mujeres, al verlos orgullosos exhibir su identidad como palestinos, a pesar de la ocupacin, colonialismo y apartheid que ha soportado por siete dcadas. El Sionismo podr superarse en materia de buscar nuevos mecanismo de muerte, en seguir ocupando y colonizando palestina. Ofreciendo declaraciones desquiciadas como la del hijo del Primer Ministro Benjamn Netanyahu, que ha llamado expulsar a todos los musulmanes de los territorios ocupados. Pero, esa conducta homicida, intrnseca al sionismo, no podr superar nunca la dignidad de un pueblo que da a da se alza con ms orgullo y generando ms y ms admiracin en aquellos que apoyan la autodeterminacin de palestina y condena la ocupacin, el racismo y una colonizacin sionista, sedienta de sangre, pero cuyo final est cada da ms cercano.


Fuente original: https://www.hispantv.com/noticias/opinion/396356/israel-sionismo-crimenes-palestinos

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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