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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2018

Entrevista a Clara Ramas San Miguel sobre Fetiche y mistificacin capitalistas. La critica de la economa poltica de Marx (y III)
El poeta acmesta ruso Mandelstam tiene un verso precioso: 'El ayer no ha nacido todava'. Hay un Marx por nacer y por descubrir

Salvador Lpez Arnal
El Viejo Topo


Doctora europea e investigadora de la Universidad Complutense, Clara Ramas San Miguel ha centrado principalmente su labor investigadora en la obra de Karl Marx, buscando conectarlo con la tradicin filosfica alemana. Ha trabajado con figuras de la talla de Michael Heinrich, prologuista del libro, dentro de la iluminadora nueva lectura de Marx alemana, o Gnter Figal, en la lnea hermenutica y heideggeriana. Autora de numerosos artculos, ha participado en congresos y publicaciones colectivas con contribuciones sobre la obra de autores como Marx, Heidegger, Jnger, Hegel, iek, Gramsci o Schmitt (a quien ha traducido al castellano, como tambin a Michael Heinrich). Habitualmente participa en coloquios y foros de debate y recientemente ha colaborado en medios de comunicacin. Sus principales lneas de investigacin actuales son filosofa poltica y del Derecho, teora crtica, metapoltica, formas polticas contemporneas y populismos.

Clara Ramas San Miguel se define, de manera muy sugerente, como marxista heterodoxa, antiliberal ortodoxa.

La conversacin se centra en el libro publicado por Siglo XXI en abril de 2018.

Nota de edicin: una versin parcial de esta entrevista apareci en El Viejo Topo, n. 369, octubre de 2018, pp. 36-45.

***

Estbamos en este punto. Se habla en ocasiones del mtodo de Marx, opuesto, se afirma tambin, a otras metodologas (conservadoras o burguesas se aade en ocasiones). Se puede hablar propiamente de un mtodo en Marx? Qu mtodo sera ese? 

La nica referencia en El capital es al mtodo materialista, no al materialismo. Primera indicacin de que no hay en Marx lo que ese marxismo ortodoxo ha defendido como materialismo: economicismo, afirmacin de la totalidad y unidad material del mundo, como consumacin moderna de una metafsica del sujeto convertido en trabajo. En ese pasaje Marx arremete contra el materialismo abstracto, reduccionista y a-histrico; y defiende su mtodo materialista y cientfico que no consiste, dice, en hallar por anlisis el ncleo terrenal de las brumosas apariencias de la religin, sino, a la inversa, partiendo de las condiciones de vida efectivas cada momento, desarrollar las formas divinizadas correspondientes a esas condiciones. Es decir, no se trata de reducir las formas de lo inmediato, lo aparente, a su base terrenal, esto sera demasiado fcil, dice: se trata de comprender cmo las formas de apariencia, tambin las divinizadas y culturales de todo tipo, se desarrollan en conformidad con las condiciones de vida (ntese que no dice: infraestructura econmica, fuerzas productivas, o algo as). Desarrollo, no sntesis o reduccin. Hay que recordar aqu tambin un texto en los Grundrisse donde habla de por qu el arte griego puede ser clsico, aunque no vivamos ya en sociedades con base material antigua y esclavista: precisamente porque trasciende esas condiciones. No hay en Marx economicismo, ni reduccionismo. 

Y hablando de mtodos, qu es para usted, si es algo, la dialctica marxiana? Un estilo de pensamiento, una lgica alternativa, un programa de investigacin singular? 

Trataba de aparcar estas cuestiones ms densas, pero si insistes! Marx afirm en el Prlogo de El Capital que pretenda descubrir el ncleo racional de la dialctica hegeliana, oculto en velos msticos. Para ello habra que darle la vuelta. Como con todas las pildoritas, sobre esta frase se han escrito muchas memeces y muchos velos msticos. Pero si uno quiere entender qu ncleo es ese, alguna entrada a Hegel hay que hacer. Desde luego, ese ncleo no lo encontrar el lector en el mecanicismo inerte, positivista, cientificista y reformista de la tradicin marxista ortodoxa, que tampoco es que sea accesible o precisamente poco rida; Hegel, aunque difcil, es fuerte y vivo. No sorprender, por tanto, este contragolpe: que haya que leer a Hegel para resucitar a Marx de entre ese dogma muerto. Visto con unas dcadas de perspectiva, es hoy sorprendente que pueda pretenderse desconectar a Marx de la tradicin clsica alemana. Imagino que tan sorprendida debi sonar en su da la carcajada de Marx cuando recibi las crticas de Lange, que se sorprenda de que l tomara en serio a Hegel, ese perro moribundo. Marx re, recordando al charlatn Moses Mendelsshon, quien una vez pregunt a Lessing como poda tomarse en serio a Spinoza, ese perro moribundo (as naca el idealismo alemn). Por supuesto, esos pobres cuadrpedos, afirma Marx, no han comprendido nada del mtodo hegeliano, y menos an de cmo l lo aplica crticamente.

No puede abordarse en la brevedad que exige esta entrevista, as que slo dar un par de pinceladas.

De acuerdo, slo un par de pinceladas.

Marx reclama para s una exposicin dialctica. Dira, pues, que dialctica es ante todo un mtodo de exposicin terico adecuado al objeto que tratamos, que es la sociedad moderna: un todo social estructurado que se auto-reproduce en el tiempo. En una carta Marx indica que no se trata de aplicar un sistema abstracto a cualesquiera materiales, sino de someter una ciencia a crtica hasta el punto en que pueda ser expuesta dialcticamente. Insiste en que no se trata de subsumir una masa de casos bajo un principio general. Qu significa esto exactamente, no lo dej dicho explcitamente en ningn lugar. Pero, si uno atiende a lo que Marx efectivamente hace y a sus reflexiones generales en la Introduccin del 57, podemos afirmar que el mtodo dialctico responde al problema de cmo expresar cientficamente una realidad que es una cierta totalidad: es decir, cmo expresar mediante categoras una totalidad que es sincrnica, cuyas partes se hallan interrelacionadas y se presuponen mutuamente. Cmo comenzar y cmo encadenar categoras para exponer en la teora un todo que es simultneo y se reproduce a s mismo alguna vez Marx habla de todo orgnico-. El encadenamiento entre categoras, como ha explicado bien Zelen, opera para Marx al mostrar que cada categora es insuficiente porque an no es suficientemente compleja y determinada para recoger la multilateralidad de relaciones en esa totalidad. De este modo Marx va desarrollando categoras cada vez ms complejas que recogen relaciones ms concretas (por ejemplo, del dinero al capital, o de la forma general de plusvalor a sus manifestaciones empricas en ganancia, parte proporcional segn tasa de ganancia, inters...). 

Hace usted referencia en su ensayo a algunos estudiosos espaoles, no muchos. Felipe Martnez Marzoa sera uno de ellos. Me ha sorprendido una ausencia, la de Manuel Sacristn, el traductor de El capital, el editor del primer libro de Marx publicado legalmente en Espaa tras la guerra civil, el autor de una decena de artculos muy penetrantes sobre su obra. Por qu?

Es cierto. Conozco superficialmente su edicin de las OME y es de calidad. Tambin entiendo que fue importante su estudio de autores como Lukcs y Zelen , que lo aproximaran a mi enfoque. S cito, pero solo puntualmente, a su discpulo Fernndez Buey. Aqu no hay ms explicacin que una limitacin e ignorancia mas en ese momento. Ignorancia que trato de subsanar ahora, tras descubrir el magnfico trabajo de recepcin de Gramsci que realiz Sacristn en nuestro pas. Por suerte, el contacto que mantengo con los compaeros de Espai Marx me est permitiendo subsanar estas carencias. Recientemente, a propsito de Sacristn, vuestro compaero Joaqun Miras me ha hecho notar tambin la importancia de Giulia Adinolfi, autora a la que quiero estudiar con calma. 

Entre autores que, como usted, tambin ponen nfasis en la nocin de fetichismo djeme citarle a uno: Nstor Kohan. Un paso de uno de sus ltimos libros, Nuestro Marx, prologado por Beln Gopegui: La teoría crítica del fetichismo no sólo constituye el núcleo de la teoría del valor (columna central en la arquitectura lógico dialéctica de El capital). Además sintetiza la concepción materialista de la historia, como han demostrado György Lukács en Historia y conciencia de clase o Isaak Illich Rubin en su formidable Ensayos marxistas sobre la teoría del valor. La teoría crítica del fetichismo recupera la teoría de la alienación superando cualquier posible esencialismo ahistórico por donde pudiera entrar dentro del marxismo la metafísica.

Prosigue Kohan: Marx extiende esa explicación desde el ámbito de su crítica del mercado capitalista hacia el terreno de las instituciones políticas del régimen capitalista (en la cual la república parlamentaria resume un tipo de dominación anónima, impersonal, típicamente moderna y burguesa). La teoría crítica del fetichismo elaborada por Marx no sólo permite desanudar y desmontar los discursos de la economía política (de la clásica y científica así como también de la vulgar y apologética, desde el keynesianismo hasta los neoclásicos y neoliberales). También permite superar la crítica heideggeriana de la técnica y la crítica weberiana de la política moderna.

Sus palabras finales: El discurso crítico de Marx contra el fetichismo tiene un alcance explicativo muchísimo mayor que el de Heidegger, el de Weber, el de todas las variantes de la economía cuantitativa y el de la ensayística posmoderna. A partir de esa teoría crítica del fetichismo, Marx no sólo es el teórico de la explotación. También lo es de la dominación y el poder. Al menos eso intentamos demostrar en el libro.

Coincide, est cerca, simpatiza con estas reflexiones? 

Concuerdo enteramente con esa reflexin de Kohan. Cabe leer a Marx como terico del poder, y para ello hay que partir del fetichismo. Enrique Dussel trabaja en esa direccin mediante su proyecto de una crtica de la poltica. La lectura latinoamericana de Marx es otro captulo pendiente que poco a poco trato de rellenar ahora, tras aos muy dedicada al continente europeo. Me interesa mucho en la medida en que, por lo que tengo entendido, algunos autores de esta tradicin articulan la recepcin de Marx con sus propias experiencias emancipadoras, donde el vector popular y nacional es esencial. Cabe as una apropiacin de Marx desde parmetros que no son los mismos que nuestra tradicin moderna ilustrada europea, y eso me interesa mucho. Precisamente Kohan estaba presente en un libro de textos de Marx que se ha editado en Bolivia ahora en mayo por su 200 aniversario, impulsado por Garca Linera, vicepresidente del pas y destacado intelectual. El ttulo es suficientemente elocuente: Comunidad, nacionalismos y capital. Marx 200 aos. Textos inditos. Hablaron de la subsuncin real y formal, es decir, de la relacin del capitalismo con producciones no mercantiles, as como del eje nacional y popular en la emancipacin y su relacin con el Estado, y del cuestionamiento de la visin lineal de la historia, que Marx trabaj muy fuertemente al final de su vida, fascinado por los escritos sobre la antigua propiedad comn agraria rusa. Emerge un Marx interesado por formas pre- o alter-modernas de comunidad, fuera de la sociedad civil y el Estado burgus moderno, que en Europa nos es muy desconocido. Me alegra mucho esta pregunta, porque estos temas van a ser un eje central de mi trabajo a partir de ahora. 

Para ayudar a los lectores y lectoras, aunque s que hemos hablado de ello: nos puede resumir en diez lneas, no muchas ms, la principal aportacin de su investigacin? 

En la Nueva lectura de Marx, el foco pasa de la teora de la explotacin y la teora cuantitativa de los valores y precios propias del marxismo economicista tradicional- al estudio de la forma peculiar de constitucin de sociedad mediante la abstraccin del valor, la cosificacin y el fetichismo. Es en este horizonte de lectura que la ma se inscribe. Desde aqu trato de explicar en qu consisten estos conceptos de fetichismo y mistificacin, sus formas, y en qu medida constituyen el ncleo del proyecto de Marx de una crtica de la sociedad moderna. No por casualidad el tema del fetichismo ha sido de los ms recuperados en las reflexiones actuales sobre el capitalismo, digamos post-Mayo del 68: Debord, Debray, Clouscard, Foucault, Lipovetsky, Houellebecq, Dufour... Conocer el planteamiento del fetichismo en Marx es esencial para comprender el capitalismo actual, cmo se articulan en l deseo y poder, y qu traduccin poltica tiene todo ello.

Quiere aadir algo ms? Soy muy consciente de que me dejado mil cosas por preguntarle. Sugiero e incluso ruego a los lectores que completen la entrevista con la lectura de su libro. 

Quiero acabar, Salvador, agradecindote esta entrevista, profunda, fina y cuidadosa: mil gracias. Slo recalcar una idea que ya he apuntado. No slo con mi libro, los lectores ante todo que la completen leyendo al propio Marx. Nietzsche deca en Ecce Homo que l haba nacido pstumo, pues no haba en su poca lectores que le comprendieran. Creo que es algo que vale para todos los grandes pensadores, y Marx lo es: desbordan su poca. El poeta acmesta ruso Mandelstam tiene un verso precioso: El ayer no ha nacido todava. Hay un Marx por nacer y por descubrir.

Un Marx por nacer y por descubrir! Hermosas palabras en el ao del bicentenario de su nacimiento. Gracias estimada Clara.

* 

Nota de edicin:

Primera parte: Entrevista a Clara Ramas San Miguel sobre Fetiche y mistificacin capitalistas. La critica de la economa poltica de Marx (I). No se entiende el mundo sin Marx http://www.rebelion.org/noticia.php?id=250145

Segunda parte: Entrevista a Clara Ramas San Miguel sobre Fetiche y mistificacin capitalistas. La critica de la economa poltica de Marx (II). El deseo de cosas produce individuos, el deseo de vnculo produce comunidad http://www.rebelion.org/noticia.php?id=250308

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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