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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2018

La rebelin portuaria y sus alcances estratgicos

Pablo Torres
La Izquierda Diario


NOTA: publicamos este anlisis cuando el paro portuaria acaba de ser levantado, hoy viernes, en la maana, despus de ms de un mes de lucha.

35 das de uno de los combates obreros ms importantes del ltimo tiempo. Han enfrentado a la patronal nazi de Von Appen, a la brutal represin policial y tambin a la burocracia sindical, cambiando la historia de un puerto que actuaba como el ltimo baluarte de la reaccin rompe-huelga contra las luchas portuarias.

Rebelin portuaria y vanguardia obrera

Este lunes 17/12, a un mes de paro, se agudiz el conflicto. Los eventuales portuarios, encabezados por su juventud combativa, durante todo el da resistieron la represin comandada por el Intendente, y ya en la noche culmin con el inslito allanamiento por la fuerza de la sede sindical, con la detencin de 17 trabajadores. Esto se suma a la represin cotidiana, persecucin de activistas, al atentado de un polica de civil a 2 estudiantes solidarias, y a diversas medidas de fuerza contra los huelguistas. El clan nazi de Von Appen, ha motivado esta poltica con su intransigencia total a las demandas de los portuarios. Quiere a sus familias una navidad sin regalos, y quiere a los portuarios de rodillas.

Pero tras la represin paralizaron casi todos los puertos del pas: Iquique, Antofagasta, Huasco, Caldera, Chaaral, San Vicente, Talcahuano, Coronel, Lirqun, Penco, Huachipato, Puerto Montt y Punta Arenas. Rpidamente se activaron todas las alarmas del gobierno para buscar desactivar el paro mediante su intervencin. Tambin toda la oposicin, esta vez liderada por el alcalde Sharp presion con toda su fuerza a la mediacin de Piera, que sin embargo no tena nada ms que ofrecer que migajas. Vinieron las acusaciones a Von Appen por intransigente y se activ la poltica de la conciliacin desde arriba para cerrar el conflicto. Cuando se haba llegado a un pre-acuerdo de migajas firmada por toda la dirigencia sindical, los portuarios rechazaron masivamente en asamblea este pre-acuerdo que no atenda a sus demandas y que dejaba en un cierto empate de fuerzas la situacin, que posibilitaba una amenaza futura de represalias de Von Appen (que buscar liquidar a la vanguardia tal cual liquid al sindicato de eventuales de Mejillones). Con sana desconfianza, y viendo que slo con su fuerza han podido hacer sentar al gobierno, rechazaron la tregua que no atenda sus demandas, mostrando lo profundo del proceso en curso en la base portuaria, de un puerto durante dcadas sometido a la esclavitud y al puro despotismo. Si no tenemos navidad, no tendrn ao nuevo han dicho nuevamente los obreros.

Un movimiento espontaneo nacido desde las bases, por el descontento actual por la situacin econmica de hambre que est vivienda las familias de los obreros eventuales, que se combin con una explosin de aos y dcadas de abuso y sometimiento y que ha dado una importante combatividad de la base y su tendencia a la accin directa con rasgos de auto-organizacin, como la eleccin de delegados.

El paro ha impuesto una prdida de 4,2 millones de dlares en EPV y 2 millones de dlares en TPS (Von Appen). Es mucho ms del doble lo que piden los trabajadores. Pero Von Appen, uno de los empresarios con ms consciencia de clase (burguesa) del pas, que dice que seguir intransigente con los violentos que han osado desafiar su prepotente dominio, al parecer prefiere perder la concesin que ser derrotado por los rotos obreros del puerto.

Pero adems, la rebelin del hambre que tiende a cuestionar la precarizacin, ha cuestionado tambin el poder de una burocracia sindical (de la Cotraporchi) histricamente ligada a los grandes capitalistas y que ha sido parte del engranaje para mantener la dominacin histrica en uno de los puertos ms importantes del pas. Una casta con intereses propios, que maneja negocios, que es aliada de Von Appen y de la burocracia estatal, que se maneja con los turnos con asistencialismo para hacerse una base social, que ha actuado desde dcadas como polica dentro del puerto contra aquellos que se movilizan, y que durante aos mantuvo al puerto de Valparaso contrario a todo el movimiento portuario que luchaba. Valparaso ha sido, producto de ese frente burgus de Estado y gobiernos, empresarios y burocracia sindical, el baluarte reaccionario de las luchas portuarias que han recorrido el pas los ltimos aos. Ese frente ha quedado jaqueado por la rebelin portuaria.

En el marco de una situacin nacional transitoria, con un gobierno dbil y la crisis de las instituciones como la polica en el centro mientras se intensifica la represin, las calles y los procesos de lucha de clases empiezan a volver a escena, con nuevas tendencias para que la clase obrera pueda emerger como sujeto. Una situacin que plantea la emergencia de nuevos procesos de lucha de clases y de giros abruptos en la poltica.

Transformar la solidaridad en un paro regional de todo Valparaso, en el paro indefinido en los puertos y en la movilizacin nacional en todo el pas

La lucha ha ganado la solidaridad de amplios sectores. A los paros parciales de 2 horas de algunas semanas de la Unin Portuaria y la no atencin de los buques desviados, tras la represin del lunes estuvo el paro nacional en la mayora de los puertos del pas. De desarrollarse el paro portuario indefinido en todos los puertos del pas convocado por la Unin Portuaria, sera una fuerza muchsimo ms poderosa para doblarle la mano a Von Appen y derrotar la represin. Adems, para golpear fuerte a Von Appen, hay que volver a imponer el paro en el terminal, mientras intentan mantener operativo con rompe-huelgas.

La solidaridad ha llegado no solo de los portuarios. Diversos sindicatos, centros de estudiantes, organizaciones sociales y de izquierda estn apoyando con alimentos, denuncias, acciones. Los estudiantes de la UPLA y UV tienen paralizadas algunas facultades, se han movilizado con los portuarios, enfrentado la represin y convocado a asambleas. Asimismo se ha recibido el apoyo de numerosos cerros, de clubes deportivos como los wanderinos, profesores y diversos sectores de la comunidad. Est planteado un gran Paro Regional para que se movilice todo Valparaso!

Qu enorme sera que toda esa fuerza solidaria se unificara con el paro en todos los lugares de trabajo y estudio, el transporte y con una gran movilizacin regional y nacional en apoyo a los portuarios! Un llamado as desde el Sindicato de Estibadores, donde le exigieran a la CUT, sindicatos, federaciones y a todas las organizaciones sociales, as como a Sharp y al Frente Amplio, podra desarrollar la fuerza profunda del Valparaso obrera y popular, desgarrado en dcadas de explotacin y abusos. Un paro enorme regional unido a la movilizacin nacional en solidaridad podra jaquear al gobierno y su represin e imponer la voluntad de los portuarios al clan nazi de Von Appen. De desarrollarse esta pelea y unificar las fuerzas en este paro y una gran coordinadora o asamblea comunal convocada por los portuarios, con delegaciones de diversos sindicatos, lugares de trabajo y estudiantes, as como pobladores, locatarios y organizaciones sociales y de izquierda, el conflicto puede pegar un salto.

La movilizacin de este viernes a las 18:00 horas convocada por los portuarios y diversas organizaciones sociales, debe ser un punto de apoyo para una ofensiva.

Presin y dilogo social o frente nico de los trabajadores?

Sharp, al ganar la eleccin como alcalde de Valparaso el 2016 seal en su primer discurso: Se acaba el duopolio, se acaba la corrupcin, se acaba la injusticia. Esos explotados estamos tomando el futuro de una ciudad en nuestras manos. Y que lo sepan los poderosos. Pareciera ser que los obreros eventuales le tomaron la palabra: esos explotados estn tomando con esta lucha el futuro de la ciudad en sus manos. No han sido las disputas institucionales ni las maniobras meditico-judiciales las que han puesto en jaque a uno de los grupos ms poderosos de la comuna, sino el paro portuario, con sus mtodos combativos.

Pero Sharp en vez de desarrollar una poltica para que todos los explotados tomen el futuro de la ciudad en sus manos lo que podra ser con un gran regional de todo Valparaso, desarrolla una poltica de conciliacin para mediar en el conflicto, y no para poner toda su fuerza y sus posiciones al servicio de ampliar el conflicto, masificarlo y propinarle una derrota a Von Appen y al gobierno y su represin. El Frente Amplio y Sharp, as como el PC, que dirigen diversas organizaciones sindicales, estudiantiles, culturales, y tienen amplias tribunas, podran poner todas sus fuerzas al servicio que triunfen los portuarios en todas sus demandas, llamando a paralizar todos los lugares de trabajo y el transporte, con todos los funcionarios pblicos y municipales paralizados en apoyo y movilizados, con los liceos y universidades cerradas y con los estudiantes en las calles, con los pobladores que viven hacinados en las precarias condiciones de vivienda en los cerros bajando masivamente en apoyo a los obreros. Sharp lo que dice en el discurso, no lo hace en la prctica. Su poltica no es sta, sino conciliar, mediar entre las partes, para destrabar el conflicto.

Detrs de esta poltica se ha puesto toda la oposicin. Todos hablan de mesa tripartita entre TPS, trabajadores y Gobierno. Denuncian a Von Appen pero exigen que el gobierno intervenga, cuando su intervencin ya sabemos que ha sido la brutal represin (pues es falso que la polica se manda sola y no tiene control del poder civil).

No estamos hablando de la inevitable negociacin. Slo un infantil negara la negociacin y los compromisos que en determinadas relaciones de fuerzas deben establecer los trabajadores frente a un conflicto. Pero ac estamos hablando de una lucha que est sostenida en base a la fuerza de una vanguardia combativa que no ha dado su brazo a torcer, de una base que est convencida de sus justas demandas, y de un apoyo popular creciente que rechaza la represin y multiplica las medidas de solidaridad. Est planteando ir por el triunfo e imponer la derrota a Von Appen. La conciliacin slo ha llevado a migajas, que adems, no prometen en ningn sentido frente a una contra-ofensiva de Von Appen, que buscar liquidar a esa vanguardia obrera.

Es evidente que los obreros no pueden rechazar ningn apoyo que amplifique su lucha, les ayude econmicamente para aliviar la carga que estn sufriendo, o les permita tener ms herramientas para su combate. Pero el rol del reformismo adems de estas medidas de apoyo, no es poner toda su fuerza poltica, electoral y social en funcin de que triunfen los huelguistas y derroten a Von Appen! Sino en funcin de mediacin que solo ha trado migajas. Slo la fuerza podr imponer el triunfo.

A la vez, desde el municipio y la oposicin llaman a detener la violencia. Pero la violencia viene del clan Von Appen, que tratan a los eventuales como verdaderos esclavos, de la brutal represin policial, las fuerzas especiales y los marinos. Ya este gobierno y polica tienen en sus manos la sangre de Camilo Catrillanca. Son totalmente legtimas las medidas de auto-defensa que tomaron los portuarios, que vieron hasta el desalojo y allanamiento violento de su sede sindical, una medida que no veamos desde dictadura. Los mtodos radicales sobretodo de su vanguardia joven expresa lo elemental de una rebelin que viene del hambre y an con todo en contra, han tenido un amplio apoyo popular.

El rol de la burocracia sindical es otra de las claves que buscan impedir que se extienda y masifique la lucha. Desde la CUT se ha callado la boca, y cuando la abrieron solo fue para pedir que intervenga el gobierno. Otras organizaciones, como la ANEF que dirige PS y PC, no han llamado a ninguna movilizacin ni siquiera en Valparaso. Ni siquiera el Colegio de Profesores, que dirige el FA, han llamado a una mnima medida de movilizacin! Desde la Confech, los paros en la UPLA y UV han salido totalmente por fuera de su iniciativa, tal como antes fueron las movilizaciones por Camilo Catrillanca o feministas. Slo han mirado desde las tribunas, depositando toda su confianza en el trabajo parlamentario. La burocracia portuaria encabezada por Rojas, fue central buscando el miserable y rechazado pre-acuerdo. Lamentablemente Klimpeln, que se dice anticapitalista y por la autonoma de la clase trabajadora por sobre los partidos y los movimientos se ha subordinado a esta poltica, y sostuvo el "desbloqueo" para negociar que le permiti a Von Appen el control del puerto. La iniciativa para extender y masificar el conflicto ha venido desde la base.

La burocracia sindical, que transforma a los sindicatos en herramientas de dilogo social y estriles para luchar, en muchos casos influenciadas por partidos reformistas, juega un rol enormemente conservador para desarrollar la lucha de clases. En esta lucha no solo apuesta por las puras mediaciones, sino que dividi la lucha de TPS y TCVAL en negociaciones aparte. Si en la accin estaban unidos, en la negociacin los dividieron, lo que rest fuerza a la lucha de TPS. Buscaron impedir el desarrollo de tendencias a la auto-organizacin iniciales, como el comit de huelga, luego despojado de decisin, y sin ampliar la representacin de la base va delegados revocables y electos. De desarrollarse esa tendencia, poda aumentar esa influencia en una gran coordinadora o asamblea comunal convocada por los portuarios, con delegaciones de diversos sindicatos, lugares de trabajo y estudiantes, as como pobladores, locatarios y organizaciones sociales y de izquierda.

Precarizacin, explosividad e ilegalidad del sujeto peligroso

El trabajo portuario es sinnimo de precarizacin. En su gran mayora son trabajadores eventuales pues su empleo comienza y termina finiquita cada 8 horas: no tienen derecho a indemnizaciones, vacaciones ni negociacin colectiva. No tienen ninguna proteccin. Ni que decir de los accidentes laborales; en el ao ya van 2 muertes slo en TPS y 4 muertos las ltimas semanas en varios puertos del pas. Y es en este grupo donde han surgido los conflictos, como el que tiene de protagonistas ahora a los eventuales de Ultraport como seala el patronal Diario Financiero. Segn este medio, slo en Valparaso hay entre 1.800 y 2.000 trabajadores eventuales, y a nivel pas cerca de los 12.000.

Este sector ha sido enormemente explosivo y combativo los ltimos aos, enfrentando al gobierno, a los empresarios y a la represin. Entre 2010 y 2014 se registraron 312 das de huelgas portuarias en Amrica Latina, considerando 12 pases. El 46% se concentr en Chile, con 143 das de huelga. Si bien la autoridad a travs de la Empresa Portuaria de Valparaso (EPV) ha intervenido para apagar la mecha en Valparaso, los actores portuarios saben que aunque este conflicto puntual se resuelva, no tardar en surgir un nuevo frente. Solo es cuestin de tiempo dice el mismo diario. O sea, que este problema estructural pone en cuestin de tiempo que surja un nuevo frente de conflicto.

Es parte tambin del ciclo ascendente de huelgas a partir del 2006, donde la huelga legal (en trminos de cantidad de trabajadores involucrados) ha sido desplazada por la huelga extra-legal o ilegal (llamada por las empresas), principalmente en las grandes empresas.

Muchos han escrito y hablado de la desaparicin de la clase trabajadora. Pero lo que ha ocurrido realmente es una extensin de su fuerza objetiva, con posiciones estratgicas en la economa, pero enormemente fragmentada y atomizada por empresarios, sus partidos y gobiernos, mientras las burocracias ayudan a sostener este rgimen. Los obreros portuarios, pequeos en proporcin al tamao de la poblacin de Valparaso y del pas, poseen sin embargo una posicin estratgica que de ponerla en funcin del conjunto de las luchas de los explotados y oprimidos, cuestionando de raz la explotacin y dominacin capitalista, puede jugar un rol central para unificar a la clase trabajadora y conquistar una alianza con el conjunto de los oprimidos.

Hay que expropiar al clan Nazi de Von Appen!

Ultramar agrupa 12 puertos concesionados en Amrica Latina y una red de 100 agencias. En el negocio portuario, tienen presencia en Valparaso, Mejillones, Arica, con Ultramar, Ultraport y Sitrans. Tambin participan con el 25% en Guacolda, en Mina Invierno, y tiene empresas ligadas al rubro inmobiliario. Su patrimonio hoy superara los US$1.000 millones. Construyeron su fortuna ayudando al rgimen nazi en la segunda guerra mundial, luego ampli sus negocios ayudando a las dictaduras tirando cadveres al ocano en sus buques, y en democracia ha aumentado sus ganancias a costa de la explotacin y privatizaciones.

Richard Von Appen es adems consejero de la Sofofa, histrica patronal reaccionaria e integr el llamado "grupo de los cinco" de Bernardo Larran Matte, hoy presidente del gremio. Por su parte, Dag Von Appen es financista y vice presidente de la Fundacin para el Progreso, la organizacin intelectual de extrema-derecha que lidera Axel Kiser (y es tambin financiada por el pinochetista empresario Nicols Ibez).

En esta huelga no solo ha declarado su intransigencia, sino que ha contratado estudiantes tcnicos como rompe-huelgas, y busca quebrar la unidad de los trabajadores ofreciendo ms a quienes se reintegren contra los violentistas. Ellos no tienen cabida en nuestra empresa dijo el gerente Olivier Weinrich. Esta no es una negociacin colectiva () por lo que no corresponde hablar de conflicto laboral () No nos corresponde hacernos cargo de reivindicaciones polticas seal Richard Von Appen paro ilegal. Desde la CPC repitieron las palabras contra las huelgas ilegales.

Mientras algunos piden la mediacin, otros hablan de terminar con la concesin a Von Appen. Resulta que los puertos son propiedad del Estado, administrados por ste, pero en realidad son privados bajo las figuras de las concesiones a los grandes capitalistas. Para sacar a Von Appen y todos los grupos capitalistas en el puerto hay que expropiarlos, estatizar los puertos y ponerlos bajo gestin de los trabajadores y el pueblo. No vendr un patrn bueno a favor de los trabajadores si TPS, TCVAL y todo el puerto de Valparaso sigue en manos empresariales.

Modernizacin capitalista o estatizacin de los puertos bajo gestin de los trabajadores y al servicio de todo el pueblo?

Segn el alcalde Sharp dos meses de actividades portuarias podran generar 7 mil viviendas en Valparaso y el dficit en la comuna es de 9 mil. Es una cuestin de voluntad.

Es decir, si las actividades portuarias estaran al servicio del pueblo trabajador y no de los empresarios, en 3 meses se podra resolver el problema de la vivienda en Valparaso! Son brutales las ganancias a costa del empobrecimiento del pueblo trabajador.

Pero no se trata de una cuestin de voluntad: se trata de fuerzas sociales en conflicto, de relaciones de fuerzas que se deben imponer mediante la lucha y el combate, no mediante el dilogo social.

Pero los portuarios pueden ir por mucho ms, cuestionando la propiedad privada de los puertos y sus negocios y ganancias en base a la explotacin y el saqueo. Pueden ir por ms, luchando por poner todos esos recursos estratgicos al servicio de las necesidades del pueblo trabajador entero, y ya no de diversos grupos de capitalistas.

Por eso, creemos que es falso el criterio que el problema fundamental sea la falta de modernizacin de infraestructura en los puertos y la necesidad de una Ley General de Puertos que lleve a ese desarrollo. Claro que sta es necesaria respecto a los cambios en el comercio exterior mundial, pero sta modernizacin no vendr de la mano de los grupos empresariales que slo buscan aumentar sus ganancias bajando los costos laborales, y de llegar alentada por el Estado y en manos de los privados, sern reestructuraciones, ataques y ajustes para los trabajadores.

Una salida progresiva al problema portuario no ser de una nueva ley del Estado donde los puertos queden en manos privadas. Slo la estatizacin integral de los puertos, partiendo por el de Valparaso expropiando a Von Appen, y que stos sean puestos bajo gestin de los trabajadores (sus sindicatos y asambleas, comits, consejos y delegados, con sus nombradas democrticamente) y con control popular, esos recursos millonarios pueden ir en funcin de satisfacer las necesidades populares de salud, vivienda, educacin, y a la vez, para invertir recursos que permitan modernizar los puertos al servicio del pueblo trabajador. A su vez, puede terminar con los contratos eventuales e imponer la estabilidad laboral a todos sus trabajadores, con sueldos garantizados que no dependan del turno da a da.

Por supuesto, no se trata que lo administre la burocracia estatal designada de funcionarios que cobran como millonarios y no electos por nadie como ocurre en EPV, sino bajo la gestin de los propios trabajadores portuarios, con control popular y al servicio de las necesidades sociales del pueblo trabajador.

Las privatizaciones en dictadura fueron centrales para el desarrollo del negocio portuario. En los aos 80 pasaron a administracin privada los frentes de atraque, el 81 la armada estableci sistema de turnos y horarios. Toda esa dcada se sucedieron los despidos masivos. Tras el salto del comercio exterior del pas, en 1997 con Frei se dict la Ley 19.542 que moderniz el sector portuario, creando 10 empresas pblicas en la operacin y administracin de los puertos. Sin embargo, les cedi a los empresarios toda la organizacin del trabajo y las ganancias, como los servicios de estiba, desestiba, transferencia de carga desde el puerto a la nave y viceversa y el porteo de los recintos. A su vez, servicios de movilizacin de cargas deben realizarlas firmas de muellaje, que pasaron a ser los nuevos empleadores de los trabajadores portuarios. Y en muchos casos avanzaron contra las nombradas que estaban bajo control de sindicatos. Esta poltica de privatizaciones de cuestionarse con la movilizacin, sera un punto de apoyo enorme para un movimiento obrero que se proponga derrotar a los capitalistas.

De proponerse esta pelea, los portuarios pueden conducir a amplios sectores a vincular la lucha econmica a la lucha por la pelea de otra sociedad, donde los medios de produccin sean socializados y al servicio de los propios trabajadores, no de las ganancias.

https://www.laizquierdadiario.cl/La-rebelion-portuaria-y-sus-alcances-estrategicos



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