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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-12-2018

2018: el ao que vivimos peligrosamente

Katu Arkonada
Rebelin


Se cierra un 2018 intenso en emociones y hechos polticos. Un ao donde en los 2 pases ms grandes de Amrica Latina han ganado 2 polos opuestos, que a la vez son dos caras de una misma moneda, tintada de oxmoron: la crisis de la democracia neoliberal, o del neoliberalismo democrtico.

La victoria de Andrs Manuel Lpez Obrador en Mxico es una derrota del proyecto neoliberal que nunca pudo desarrollar un modelo de crecimiento basado en la apertura del mercado al capital financiero trasnacional, va instrumentos como el Tratado de Libre Comercio, la Alianza del Pacfico, o la Reforma Energtica fruto del Pacto por Mxico. Un modelo que adems necesit de la doctrina del shock para imponerse, dejando un saldo de ms de 200.000 muertos y desaparecidos, y centenares de fosas comunes en una guerra contra las drogas que en realidad solo sirvi para ceder soberana territorial, dejando amplias zonas del territorio mexicano en manos del narco.

De alguna manera, cuando Amlo enarbola la bandera de la lucha contra la corrupcin, la gente humilde, sin necesidad de tanta teora, ha votado contra un modelo econmico, el neoliberal, que ha hecho retroceder a Mxico a los niveles de pobreza y desigualdad de los 90.

La otra cara de esa moneda es la victoria de Bolsonaro en Brasil, que ms all de todos los errores cometidos por el PT y las izquierdas brasileas, es tambin fruto de la crisis del mismo sistema, que nunca pudo imponer a su candidato, y deriv en la victoria de un monstruo llamado Bolsonaro. Porque, al igual que en Estados Unidos la candidata de Wall Street y el complejo industrial-militar era Hillary Clinton, y no Trump, en Brasil el candidato de las lites econmicas era Alckmin (con un 4% de votacin en la primera vuelta) y no Bolsonaro.

De alguna manera Trump y Bolsonaro son anomalas de un sistema en crisis, donde lo viejo no termina de morir, y lo nuevo no termina de nacer.

Dentro de eso nuevo que no termina de nacer podemos colocar el pase a segunda vuelta y los 8 millones de votos obtenidos por Petro en Colombia. En una Colombia llena de monstruos donde los acuerdos de Paz de La Habana siguen sin cumplirse y cada da desaparecen y asesinan a lderes sociales, pero donde algo est cambiando y cuestionando el sistema poltico tradicional en el que 34 familias gobernaron y se repartieron la riqueza de Colombia durante siglos.

Tambin podemos colocar como la otra cara de la moneda las elecciones en Costa Rica, ganadas en primera vuelta por un pastor evanglico, Fabricio Alvarado, aunque derrotado en segunda vuelta por otro Alvarado, Carlos, de centro-izquierda. El ascenso del movimiento evanglico y sus posiciones fundamentalistas de derecha, sern una de las coordenadas importantes para leer algunos escenarios polticos en 2019.

Y si bien 2018 ha sido el ao del ascenso del conservadurismo evanglico con un discurso contra la ideologa de gnero, tanto en Costa Rica, como en Brasil, tambin 2018 ha sido el ao de la ola verde que se ha visibilizado en Argentina a partir de un feminismo popular, y que, a pesar de no lograr la despenalizacin del aborto, ha sembrado y politizado el feminismo a lo largo y ancho de Nuestra Amrica, en contraposicin al feminismo blanco y burgus impulsado desde el Norte. La ola verde nos empuja a pensar en un mundo, en una sociedad diferente, que ciertamente, ser feminista, o no ser.

Dos elementos ms son fundamentales para entender este momento complejo que vivimos, ms all de lo electoral, y que ha cristalizado en 2018, un ao en el que como deca Benedetti, cuando creamos que tenamos todas las respuestas, cambiaron todas las preguntas.

Por un lado, la cuestin meditica es fundamental para leer las coordenadas del tablero poltico en el que jugamos. Los medios hoy se convierten en el principal partido de oposicin mediante la construccin de matrices contra lderes y gobiernos de izquierda, gobiernos que adems pierden elecciones contra un algoritmo que deconstruye la realidad mientras fabrica al mismo tiempo una paralela. Las armas de destruccin matemtica de la realidad van a ser las principales armas de las nuevas batallas electorales que se vienen.

Vivimos en sociedades muy individualizadas donde los vnculos sociales son cada vez ms dbiles y, como seala el socilogo Cesar Rendueles, la era de las redes sociales es al mismo tiempo la era de la fragilidad social. La derecha se aprovecha de esa fragilidad, pero lo que no se puede permitir la izquierda es hacer lo mismo, sino todo lo contrario, reconstruir lazos afectivos que generen comunidad y sentido de pertenencia (lo que de alguna manera ofrece hoy la derecha evanglica).

Por eso, junto a la batalla meditica, cobra ms relevancia aun si cabe, la batalla cultural que tenemos que dar. Porque la gran victoria del neoliberalismo ni siquiera fue econmica (por algo en Amrica Latina se han construido escenarios posneoliberales), fue, sobre todo, cultural.

Ese triunfo cultural, del american way of life y la cultura del shopping, ha tenido como resultado que los millones de personas que los gobiernos progresistas han sacado de la pobreza, se hayan convertido en consumidores con deseo de ascenso social. El horizonte de justicia social para cualquier sociedad debe venir de la mano inexcusablemente de la formacin y politizacin de dicha sociedad. Pueblo y comunidad, sobre ciudadana e individualidad.

La batalla comunicativa y la batalla cultural sern, por tanto, indispensables para el ao que entra, sobre todo pensando en dos citas electorales que sern claves en 2019 para la profundizacin, o retroceso, del ciclo progresista: las elecciones presidenciales en Argentina y Bolivia.

En octubre de 2019 estar en juego que la derecha, que an no ha podido generar un proyecto poltico, social y econmico estable en Amrica Latina, se consolide por medio del liderazgo de Macri, cuestionado hoy en la Argentina, o que vuelva el proyecto nacional-popular de la mano de Cristina, proyecto que necesariamente debe hacer una profunda autocrtica de los errores cometidos en los 12 aos de gobiernos kirchneristas.

Al mismo tiempo, y en ese mismo mes de octubre, el proceso de cambio con mayor estabilidad poltica y econmica de la regin se juega ratificar el liderazgo de Evo Morales o la vuelta al neoliberalismo, abriendo la posibilidad de que cambios que se crean irreversibles, puedan ser deshechos a grandes velocidades como hemos visto ha sucedido en Argentina y Brasil.

Solo despus de estas dos elecciones cruciales para la regin, a finales de 2019, podremos evaluar si el ciclo progresista ha entrado irremediablemente en crisis, o de la situacin de reflujo se sacan aprendizajes y se toma impulso para una nueva oleada ascendente de las fuerzas progresistas en la regin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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