Portada :: Mxico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-12-2018

Ms all del tren y lo maya: neoextractivismo con rostro humano

Salom Cabrera Romo y Sergio Prieto Daz
Rebelin


Las novedades sobre el gran proyecto del sexenio, el Tren Maya, se suceden a una velocidad vertiginosa, aunque la cantidad y calidad de la informacin disponible no se corresponde al nivel de los avances. Se multiplican reuniones informativas y se alistan ceremonias para pedir permiso a la Madre Tierra. Pero como comunidad acadmica socialmente comprometida, no podemos obviar algunas cuestiones que estn quedando al margen, y que ameritan bajarle al menos una marcha al acelerado proyecto y realizar un anlisis ms complejo.

Todo discurso que propone nuevos proyectos de desarrollo cuyo objetivo es generar o explotar la riqueza y prosperidad de una regin, se plantea contemplando el bienestar social de sus habitantes, sin embargo, todos tienen efectos o impactos que si bien se espera sean positivos, tambin tienen consecuencias que impactan otros sectores de manera incierta.

Queremos compartir algunas inquietudes que tienen que ver, por un lado con los alcances reales del proyecto en la regin, y por otro lado, con las preocupantes lagunas de tipo legal, tcnico y de procedimiento del mismo. Dado el impulso de los acontecimientos, las presentamos de manera amplia y prospectiva, como una crtica constructiva al acompaamiento (y vigilancia) de la nueva administracin.

I.

En primer lugar, se trata de un proyecto que es mucho ms que un Tren, y cuyas implicaciones no se limitan a un concepto de lo maya parcial y superficial. La marca Tren Maya, como rbol, impide vislumbrar la profundidad del proyecto, en este caso, del bosque/selva.

El Tren, que ser de pasajeros y de carga, transportar productos derivados del petrleo, comunicando y vertebrando las Zonas Econmicas Especiales, proyecto estrella del sexenio anterior. Las ZEEs especficamente localizadas en la regin de la Frontera Sur (Coatzacoalcos (Veracruz), Tabasco, Campeche, Progreso (Yucatn), Puerto Chiapas (Chiapas) y Salina Cruz (Oaxaca), estn planteadas como zonas de intensa acumulacin del capital transnacional, que contarn con amplios beneficios y exenciones de impuestos. Si a estas aadimos la recientemente aprobada refinera de Dos Bocas (Tabasco), y el proyecto de Corredor TransIstmico que conectara el eje Coatzacoalcos-Salina Cruz con el resto del pas, encontramos que el Tren Maya articular las industrias y maquilas neoextractivas del sur de Mxico y norte de Centroamrica, hacia los mercados mundiales. Mencin y preocupacin aparte es la intencin de crear la primera Zona Econmica Especial Indgena en el rea de Valladolid (Yucatn), con el propsito de explotar y exportar los conocimientos sobre plantas y medicinas tradicionales de las comunidades indgenas, tambin para sacarlas de su subdesarrollo aunque sea a costa de su identidad. No es descabellado pensar en alguna multinacional bio-tecnolgica dando empleo precario a las sabias abuelas mayas para exprimirles su conocimiento ancestral.

Adems, la localizacin y adecuacin de la va del Tren servir de entrada de otros proyectos energticos que a lo largo del derecho de va federal se introducen, literalmente, en territorio hasta ahora vedado, incrementando riesgos e impactos ambientales de distinto signo. Estos proyectos, con el pretexto de la conectividad regional y el pendiente de su impacto ambiental, complementan y resucitan la iniciativa del sexenio pasado de construir un gasoducto, aadiendo la introduccin de una red de fibra ptica en el mismo derecho de va, y la construccin de 300 caminos rurales de concreto hidrulico fuera de la misma.

II.

Ms all de los aspectos tcnicos, forestales y medioambientales del proyecto del Tren y las dems infraestructuras, existe un mbito muy complejo y de vital inters que hasta ahora no ha sido problematizado: sus implicaciones en trminos de movilidad interna y migracin internacional. El Plan de Desarrollo Integral para Centroamrica, anunciado en la reciente Cumbre Mundial de Migracin de Marrakech de diciembre, pretende atraer inversiones y proyectos en el rea de la Frontera Sur de Mxico y los pases del Tringulo Norte de Centroamrica (Guatemala, Honduras y El Salvador), con el objetivo manifiesto de combatir el subdesarrollo y generar opciones para evitar la emigracin: objetivos compartidos por el proyecto del tren. El Plan es un paso ms en la consolidacin de Mxico como pas-tapn de las migraciones hacia EEUU, y de la regin Frontera Sur como territorio de amortiguamiento. El Tren Maya, las ZEEs y las infraestructuras conllevan una reordenacin territorial enfocada a atraer y contener las migraciones regionales, con fuertes implicaciones en los procesos de movilidad interna de las comunidades, provocando dinmicas potencialmente conflictivas. Destacaremos brevemente apenas dos, con sus mltiples aristas:

- La plusvala de los terrenos estratgicos que provocarn la venta por parte de sus propietarios originales (o los procesos de expulsin y/o movilidad forzada, directa o indirecta), y su desplazamiento a los polos de desarrollo, provocando procesos de gentrificacin urbana, proliferacin de barriadas marginalizadas y ciudades-espejo. La migracin a las nuevas ciudades implica el despoblamiento, temporal o permanente, de comunidades originarias, no slo en trminos poblacionales, pero tambin cultural e identitario.

- El descenso de salarios para los trabajos primarios por la alta oferta de trabajadores precarizados (locales y migrantes regionales), frente a la llegada de trabajadores extra-regionales altamente especializados y con altos salarios, alimentarn dinmicas y conflictos de convivencia intercultural en entornos altamente competitivos

III.

Por si la complejidad tcnica del Tren Maya, y la consideracin del entramado subyacente no fueran muestras suficientes de la complejidad del proyecto regional, es necesario destacar que ambas parecen estar obviando un conjunto de impactos potenciales y normativas existentes, que en materia de medioambiente, proteccin y conservacin de la biodiversidad deberan estar en primera lnea de consideracin. No es posible que semejante proyecto regional, abanderando un cambio de paradigma de produccin y desarrollo, omita las nociones ms bsicas de proteccin del territorio, que es al mismo tiempo, proteccin de las personas que lo habitan. A continuacin perfilamos algunos de estos impactos y alcances hasta ahora poco considerados.

-Modificacin del hbitat de flora y fauna en todo el territorio del trazado de la va, prdida de conectividad ecolgica y la compleja consideracin de alternativas para los corredores biolgicos; el ruido y la vibracin producidos tanto durante la construccin del tren, como durante todo el ciclo de operaciones; la utilizacin de biodiesel como combustible, frente a la opcin elctrica de las vas federales adyacentes, o incluso de nuevas fuentes sustentables por desarrollar. El aprovechamiento forestal y el proceso progresivo de compactacin de los suelos podran escudarse en la normativa que exime de los informes de impacto ambiental cuando se producen en selvas tropicales menores a 20 hectreas.

-En 2016, Yucatn y Campeche ocuparon los dos ltimos lugares a nivel nacional en cuanto al porcentaje de tratamiento y eliminacin de aguas residuales con 5 y 6.4% respectivamente, muy por debajo del promedio nacional (58.2%). Esta dramtica situacin, junto a los cuestionamientos sobre el origen del agua que sera necesaria, y a costa de quien se conseguira en una regin con desequilibrios y escasez estructural de dicho elemento, amenaza con un fuerte impacto en acuferos, escorrentas y cuerpos de agua superficiales.

-Se deber establecer una programa de reforestacin no solo con rboles endmicos y frutales, sino incluir especies propias de los ecosistemas que se van a alterar garantizando su viabilidad y permanencia. No se trata de plantar por plantar, sino de repoblar respetando el equilibrio natural de los sistemas.

-La ubicacin de la refinera de Dos Bocas, Tabasco, en una regin biolgicamente estratgica y medioambientalmente crtica del sureste mexicano, sujeta a un proceso de degradacin costera muy importante, contiene dos aspectos de crtica importancia: la cuestin de la descarga de aguas residuales de la refinera (cuya norma no contempla la descarga de hidrocarburos), as como el hecho que las adyacentes Lagunas de Mecoacn y su manglar, en proceso de ser declarada rea Natural Protegida, es un sitio con relevancia biolgica y necesidades especficas de rehabilitacin ecolgica.

IV.

El proyecto del Tren tiene diferentes aristas, con recorridos diseados en tramos diferenciados, donde los impactos en poblaciones silvestres y humanas no sern iguales. Por ejemplo, el tramo del pacfico cruzar zonas con cambio de uso de suelo en zonas con alta perturbacin, que generaran una conectividad entre estados y poblaciones favoreciendo el transporte de carga y turstico e incrementando la poblacin y servicios alrededor de las estaciones establecidas.

Sin embargo, el tramo propuesto de Escrcega hacia Bacalar recorre una parte importante de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, el corazn de la segunda mayor extensin de bosques tropicales en Amrica, con una gran diversidad biolgica, declarado en 2014 como como Bien Mixto (cultural y natural) en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Ante este estas caractersticas, considerar un cambio en el uso de suelo en favor del desarrollo debe ser evaluado con severo juicio, criterio, responsabilidad, conocimiento y tica, en beneficio de las poblaciones silvestres y las poblaciones locales mayas.

Los estudios de impacto ambiental y la consulta de los pueblos nativos mayas deben ser transparentes y no deben ser sesgados. Una consulta donde se pregunta a la poblacin y solo hay dos opciones de respuesta si o no sin informar de las consecuencias y el costo para la vida silvestre, las poblaciones locales, incluso para otros sectores a travs del recorte presupuestal (ciencia), no es transparente.

Consideramos que con los reflectores en el Tren Maya, en su nocin de turismo cultural, verde y sostenible, existe el peligro potencial de repetir viejas lgicas con ropajes distintos. De perdernos el conjunto por centrar nuestra atencin en una de sus partes. Para evitar caer en el crculo perverso de la historia, reivindicamos por ltimo, pero en primer lugar, el derecho de los pueblos indgenas de la regin y de las comunidades residentes, no slo a ser consultados sino a ser parte constitutiva del proyecto desde sus propias bases. As no slo se restituye la deuda histrica o se curan las heridas del colonialismo, sino que se permite la emergencia de nuevas nociones de desarrollo como el buen vivir, que superan cualquier sustantivo que queramos aadirle al primero (social, sostenible, humano).

Tambin es necesario que se ofrezcan espacios de interaccin a la academia y las organizaciones sociales no orgnicas, pues es la crtica constructiva la que efectivamente localiza y denuncia los retos pendientes antes de que terminen siendo de nuevo, heridas incurables. Hoy tenemos en Mxico una oportunidad histrica para un cambio de paradigma impostergable ya en todo el mundo. Nuestro planeta, nuestras sociedades, nosotras y nosotros necesitamos transformarnos para bien y de una vez. Y desde todos los mbitos debemos tener el valor y la determinacin de hacer todo lo posible y algunos imposibles para lograrlo. Para hacer por una vez lo que hasta ahora no se ha hecho nunca, o apenas se ha intentado: dar voz y escuchar a quienes han sido histricamente silenciados.

Salom Cabrera Romo es biloga veterinaria. Sergio Prieto Daz es migratlogo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter