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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-12-2018

Los chalecos amarillos vuelven a las calles y toda Europa contiene el aliento

Eduardo Camn
Rebelin


El gobierno y la prensa ya estaban pronunciando los elogios fnebres de rigor, pero, sorpresivamente, los chalecos amarillos revivieron para dar una nueva sorpresa sabatina: se presentaron por sorpresa en las escalinatas de la Baslica del Sagrado Corazn, en el barrio parisino de Montmartre, y tambin bloquearon varios pasos fronterizos con Espaa, Blgica e Italia.

Hubo 220 detenidos en las protestas contra los altos impuestos y la poltica econmica del presidente Emmanuel Macron, entre ellos Eric Drouet, considerado lder de los chalecos amarillos, acusado de portar un arma prohibida. El pasado 7 de diciembre la Fiscala parisina abri una investigacin contra l por provocacin a la comisin de un crimen y de un delito, luego de que llamara por televisin- a invadir el Palacio del Elseo.

"Menos concurridas" repitieron los medios hegemnicos, para tranquilizarse ellos mismos ante esta sexta jornada de lucha, aunque fuera una realidad virtual lejana a la realidad. Los datos del ministerio del Interior indican que el movimiento que naci con la exigencia de bajar el precio de la nafta y exige ahora la renuncia de Macron, va perdiendo poder de convocatoria. Pero las calles lo desmienten.

Esta vez, el movimiento ide una maniobra de despiste: anunciaron en Facebook una gran marcha en Versalles (al oeste de Pars), pero se presentaron por sorpresa en Montmartre, sobre una colina en el extremo norte de la ciudad. La sexta jornada registr otra innovacin: bloquearon varios pasos fronterizos con Espaa, Blgica e Italia y tuvieron su rplica en Portugal.

Los participantes vestidos con sus simblicos chalecos fluorescentes, forzaron a la polica a desplegarse rpidamente para acordonar la marcha. Descendieron desde Montmartre hacia las inmediaciones del palacio presidencial del Elseo, y despus se dispersaron por el centro de la ciudad.

La jornada transcurri con relativa calma en Pars y los incidentes comenzaron al caer la noche, en el momento de la desconcentracin cuando la polica comenz a lanzar gases lacrimgenos y a disparar balas de goma.

En el resto del pas, esta sexta jornada de movilizacin registr bloqueos a vehculos pesados cerca de la frontera espaola de la Junquera, donde las cmaras de televisiones mostraron a algunos participantes -supuestamente llegados del lado espaol de la frontera- enarbolando banderas independentistas catalanas. En otros puntos de Francia, como en Saint-tienne (sureste), se realizaron acciones de protestas en las rotondas.

La Asamblea Nacional donde el partido de Macron tiene mayora, aprob el jueves gran parte de las medidas que anunciara das atrs en beneficio del las demandas de los chalecos amarillos. En respuesta a las intensas manifestaciones, el gobierno anul el aumento de la nafta, y otorg 100 euros a aquellos que cobraran el salario mnimo. En paralelo, aprob una partida de 300 euros para 110.000 policas y gendarmes movilizados desde que el 17 de noviembre empezaron los bloqueos.

En un intento de reconectar con una ciudadana que le percibe como un lder distante y arrogante, Macron puso en marcha un proceso para organizar debates abiertos a todos los ciudadanos del pas, entre enero y marzo.

Gilles Le Gendre, jefe de la bancada parlamentaria macronista, explic el rechazo del pobrero a las medidas propuestas por el gobierno: al elaborarlas, el gobierno y yo mismo fuimos probablemente demasiado inteligentes, demasiado sutiles, demasiado tcnicos . Nada mejor para retratar la arrogancia de la elite incrustada en el poder.

Europa contiene el aliento

No solo Francia, sino tambin Europa, esperaba que las concesiones fiscales y el aumento del salario mnimo que anunci Macron fueran suficientes para sofocar ms de un mes de violentas y desestabilizadoras protestas antigubernamentales. Con ms de 1.500 detenidos, 450 heridos y un costo econmico que asciende a miles de millones de euros, la revuelta de los chalecos amarillos representa un desafo formidable a la autoridad y la arrogancia del presidente galo.

Si fracasa esta prueba, no ser el nico que lo pague, seala Jon Henley en The Guardian. Frente a una creciente ola de populismo y autoritarismo derechista y euroescptico, Macron se present a s mismo como un defensor de la multilateralidad y un baluarte contra el nacionalismo egosta y peligroso, advirtiendo el mes pasado, en el centenario del primer armisticio de la Primera Guerra Mundial, que los viejos demonios estaban resurgiendo.

Las ambiciones preelectorales de Macron de dar un aire nuevo al proyecto europeo a travs de una revitalizada asociacin con Berln ya se han visto obstaculizadas por la relativa debilidad de la canciller alemana Angela Merkel tras sus decepcionantes resultados electorales del ao pasado.

"La gente que han dejado atrs, las miles de personas honestas masacradas por el Gobierno francs, estn ahora en la calle", tuite Matteo Salvini, el ministro de Interior y lder de extrema derecha de La Liga italiana, con el que Macron ha librado una guerra dialctica pblica por las duras polticas contra la migracin llevadas a cabo por el gobierno de Roma.

Steve Bannon, arquitecto de la campaa de Donald Trump, que ahora est intentando organizar a las fuerzas nacional-populistas-fascistas de Europa, dijo en una reunin en Bruselas de este fin de semana: "Pars est ardiendo. Los chalecos amarillos son exactamente el tipo de gente que eligi a Donald Trump y vot a favor del Brexit".

Por su parte, Trump tuite que Francia debera poner fin a los "ridculos y extremadamente caros" acuerdos climticos de Pars y "devolver el dinero al pueblo en forma de impuestos ms bajos", mientras que el presidente de Turqua, Recep Tayyip Erdogan, destac el desorden callejero y lo que l calific como una "respuesta policial violenta".

La fragilidad en el pas conduce de manera irremediable a una disminucin de la influencia francesa a nivel internacional. Macron ha repetido que su credibilidad internacional depende de su capacidad para aplicar reformas internas, que ahora corren el riesgo de descarrilar en una lucha por mantener su presidencia.

Meses antes de las elecciones al Parlamento Europeo, que se prev supondrn grandes avances para las fuerzas nacionalistas y antiliberales del continente, lo ltimo que necesita Europa es un Macron dbil a la cabeza de una Francia catica e insurrecta.

 

Eduardo Camn, Periodista uruguayo, miembro de la Asociacin de Corresponsales de prensa de la ONU en Ginebra. Asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la )



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