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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2018

Confirmaron oficialmente la presencia de amianto en vagones del subte B
Un asesino silencioso

Mario Hernandez
Rebelin


No existe razn de Estado ni intereses econmicos de las corporaciones que justifiquen el silencio cuando se trata de la salud pblica... cuando uno demuestra hechos que pueden tener impacto en la salud pblica, es obligacin darle una difusin urgente y masiva. Andrs Carrasco (ex presidente del CONICET y Jefe del Laboratorio de Embriologa de la Universidad de Buenos Aires)

Sbase confirm oficialmente que se detect material cancergeno en coches comprados al Metro de Madrid en 2011. La empresa asegur que en ningn caso estaban al alcance de los pasajeros, aunque no asegur lo mismo respecto de los trabajadores.

Hay material cancergeno en algunos componentes de los coches del subte que hasta febrero circularon en la lnea B, segn establecieron los estudios realizados por la empresa Dicon, inform Subterrneos de Buenos Aires (Sbase).

En un comunicado, la empresa estatal detall que la presencia de amianto se corrobor en piezas de dos coches, y que estaban bajo bastidor, dentro de cofres y dentro del tablero de baja tensin, en la cabina de conduccin, por lo que en ningn caso estaban al alcance de los pasajeros, aunque no asever lo mismo en relacin con los trabajadores.

La confirmacin fue informada en una reunin convocada por la Subsecretara de Trabajo portea, en la que Sbase tambin present el Plan de Gestin Integral de Asbesto de la Red de Subte -elaborado por la comisin que integran gremios, Metrovas, la Defensora del Pueblo y la Subsecretara de Trabajo-, por el cual se buscar en qu otros coches de la Lnea y en qu material de la infraestructura de la red hay amianto, para luego dar solucin a la problemtica en caso de confirmarse una eventual presencia de asbesto.

Hasta ahora, la presencia de amianto fue detectada en coches CAF 5000, de los que en 2011 el Gobierno porteo -entonces a cargo de Mauricio Macri- compr de manera directa al Metro de Madrid. Fue precisamente la seguidilla de muertes de trabajadores del Metro madrileo a causa de asbestosis y el comienzo, en enero de este ao, de la retirada de coches de ese servicio por la presencia de amianto lo que encendi la alarma en Argentina y activ los reclamos de la Asociacin Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (Agtsyp).

Recin en febrero de este ao Sbase acept retirar dos formaciones de la lnea integradas por coches CAF 5000. Fue precisamente en esos coches que se confirm la presencia de amianto.

Todava resta el anlisis de los dems coches CAF 5000, algo tras lo cual Dicon ser la encargada de hacer la descontaminacin de los trenes, tras lo cual sern considerados flota en desuso.

Se otorgar prioridad al anlisis del material rodante, para continuar en las estaciones, talleres y subestaciones, indic el comunicado, que detall que ese plan incluye tres programas: la deteccin, el retiro y disposicin final de los materiales, y el cuidado de la salud de los trabajadores.

El octavo pasajero

El sanitarista y presidente de la fundacin Soberana Sanitaria, Nicols Kreplak, explic que el problema del asbesto, a diferencia de otros cancergenos como el cigarrillo, que si se deja de fumar, con los aos, las posibilidades de contraer una enfermedad disminuyen o se igualan a las del no fumador, el asbesto que se introduce en las vas respiratorias nunca se metaboliza y siempre es cancergeno.

El informe de la Fundacin detalla que segn un estudio reciente, entre 1980 y 2013, se identificaron 3.259 defunciones por mesotelioma en el pas. En 1980 se identificaron 64 defunciones, nmero que se triplic llegando a 177 en 2013. La mortalidad entre los hombres pas de 4,1 por cada milln de habitantes en 1980 a 7,5 en 2013; y entre las mujeres, de 2,5 a 3,9 en el mismo perodo. La diferencia parece resultar de la mayor prevalencia de exposicin ocupacional al asbesto entre los hombres, que en mayor proporcin estuvieron expuestos muchos aos antes de ocurrida la defuncin.

El largo perodo de incubacin tambin explica el aumento de las estadsticas actuales, las muertes van aumentando porque son acumuladas. Lo que vemos son el resultado de los aos de exposicin a la sustancia, que aparece 30 aos despus, seal el sanitarista.

El asbesto se volvi un problema visible cuando a principio de ao se detect el material en los vagones CAF 5000, que circularon entre el ao 2013 y parte del 2017, que haba comprado Mauricio Macri, cuando era Jefe de gobierno porteo, al Metro de Madrid, donde estall un escndalo por casos de cncer de trabajadores expuestos a la sustancia.

En julio pasado, el asbesto volvi al centro de la escena local cuando un estudio revel que otras formaciones tambin tenan piezas con asbesto. Al respecto, el titular de Asociacin Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP), Roberto Pianelli, declar: tenemos certeza de que hay asbesto en los CAF 5000, la chatarra cancergena que compr Macri, quien tena que saber porque los manuales dicen que tienen asbesto. De los 36 que haba, diez estn fuera de servicio en el taller Rancagua de la B, el resto los destruyeron. Adems, mandamos a hacer un estudio unilateral a la Universidad del Sur y se detect asbesto en los coches Nagoya de la Lnea C, en las General Electric de la E y en las Mitsubishi de la B y D.

Un mes despus, los metrodelegados denunciaron que Metrovas y Sbase queran destruir las pruebas del amianto en los trenes, y se opusieron a un operativo que intent sacar con destino incierto los vagones del taller.

Pianelli afirm que lo primero que tienen que hacer es reconocer que tienen asbesto; segundo, los trabajadores tienen que tener un examen anual de salud riguroso por parte de la ART para saber si algn trabajador tiene asbestosis y, en tercer lugar, hay que desamiantar, y remarc que Madrid lo est haciendo, Chile tambin. Va a llevar varios aos reemplazar todo, pero es necesario una poltica seria para eso, explic, causa judicial de por medio para que no desaparezcan los trenes con amianto y se los pueda analizar.

En tanto Kreplak, ex viceministro de Salud de la Nacin, remarc que muchas veces se consideran estas enfermedades como propias del trabajo y pasan desapercibidas. Pero los trabajos son peligros para la salud cuando se hace lo que no corresponde, como comprar trenes con asbesto cuando est prohibido; remarc que es necesario desasbestizar, dar proteccin adecuada a los trabajadores expuestos, y sostuvo que la idea es poder hacer un rastreo de instituciones pblicas como se hizo en Espaa, un catastro para sabe dnde est el asbesto.

El caso de los usuarios y usuarias del Subterrneo de Buenos Aires

Paco Puche experto en el tema en Amianto en el Metro de Madrid: el problema de los usuarios publicado el 23.5 por rebelin.org advierte que: La moderna conspiracin del silencio (la antigua era el negacionismo puro) consiste en negar por activa y por pasiva que el amianto instalado, si no se maneja o solivianta, no es perjudicial para la salud. En el caso del Metro, leemos continuamente este mantra, en su versin adaptada, que expresan as: (Los responsables) del Metro aseguran que no existe ningn riesgo de exposicin a este material para los viajeros.

Todo tipo de amianto y en cualquier dosis son peligrosos. Tambin, podemos afirmar que todo el amianto es friable, en el sentido de que es una fuente constante de mayor o menor desprendimiento de fibras invisibles. Y, por ltimo, la mayor o menor friabilidad depende del estado y del tiempo de vida til, que tratndose de fibrocemento no debe sobrepasar los 35 aos, segn establece el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) (en otras formas de presentacin puede llegar hasta los 40 aos). En todo caso, la mayor parte del amianto instalado tiene ms de esas fechas, y est legalmente abocado a la eliminacin por retirada del mismo en poco tiempo.

Dice la Orden de prohibicin de 7 de diciembre de 2001 que se prohbe la comercializacin y utilizacin de estas fibras () y que el instalado antes de entrada en vigor de la presente Orden, seguir estando permitido hasta su eliminacin o el fin de su vida til. La ley prohbe su abandono en el lugar instalado.

Por ejemplo, en el caso de los frenos y otros dispositivos de friccin, la postura, de nuevo, del INSHT es muy clara. Sostiene que:

Entre los elementos de los vehculos (ligeros o pesados) que actan por friccin se encuentran las pastillas de freno, zapatas de freno y discos de embrague. El componente fibroso utilizado tradicionalmente casi de forma exclusiva ha sido la variedad de amianto crisotilo.

Cuando el material conteniendo amianto entra en friccin, o es sometido a abrasin -por ejemplo, durante un proceso de rectificado-, puede producirse la liberacin de fibras microscpicas respirables, que representan un riesgo potencial para la salud al ser inhaladas. El carcter fibroso de estos minerales se mantiene aun cuando actuemos sobre ellos con el fin de disminuir el tamao de las partculas o destruir las fibras; el resultado es la aparicin de fibras ms pequeas, a veces no visibles al microscopio ptico (submicroscpicas) o, por fractura de stas, microfibras, que requieren para su observacin tcnicas microscpicas de alta resolucin (microscopa electrnica de transmisin).

El amianto lleva instalado en el Metro subterrneo de Madrid muchos aos, ms de 50 probablemente. Unos materiales que contienen amianto friable (desmenuzable), unos ms que otros, pero todos, son, y han sido, una fuente permanente de desprendimiento de fibras o fibrillas invisibles, que requieren para ser vistas observarlas por microscopa electrnica de barrido, que es un tipo de instrumento que puede aumentar la imagen de un objeto hasta un milln de veces.

En todo ese tiempo, los elementos ms o menos friables han ido desprendiendo fibras invisibles y patolgicas, y que tratndose de unas instalaciones subterrneas que llegan a alcanzar hasta 50 metros de profundidad (caso de Cuatro Caminos), tienen complicado la expulsin de estas fibras al exterior. Las que van quedando estn sometidas a continuas agitaciones y levantamientos con el paso de los convoyes. Se trasladan al aire del ambiente que respiran los viajeros.

En la actualidad, los usos del Metro de Madrid son de 50 millones de visitas al mes. En un ao suman 600 millones de actos de exposicin a diferentes viajeros. Alguna de esas dosis mnimas terminar haciendo su fatal efecto.

Pero como se ha negado la mayor (que no hay que preocuparse de los usuarios), en los planes de desamiantado de las distintas partes afectadas por amianto, que son muchas, no se ha previsto ninguna actuacin para preservar la salud pblica de los usuarios. Es un grave error porque el amianto, que es eterno y que no se ha eliminado con el paso del tiempo y de los sistemas de ventilacin ordinarios, seguir haciendo de las suyas si no se elimina. El gerente del Metro de Madrid, se defenda diciendo que la sola presencia no supone un "riesgo para nadie", sino "solo" cuando una manipulacin provoca su "inhalacin". Es el caso.

Por tanto, en el proceso de desamiantado seguro, hay que proceder de manera preferente, segura y urgente a elaborar un plan de limpieza de todas las estaciones y lugares de uso de los viajeros.

En el caso del Subterrneo de Buenos Aires, entre los planes de descontaminacin, hay que incluir la limpieza por aspiracin potente y/o otros medios de los espacios de los usuarios del Subte de todas las estaciones de la Lnea B, aprovechando la inactividad nocturna y/o el cierre escalonado de estaciones.

Responsabilidades penales de vendedores y compradores de los vagones contaminados

Con la venta de vagones contaminados los responsables de la venta del Metro de Madrid han vulnerado dos mandatos legales. Uno la Orden de prohibicin de 7 de diciembre de 2001. En ella se dice que Se prohbe la comercializacin y la utilizacin de estas fibras (seis minerales) y de los productos que las contengan.

Asimismo, se ha vulnerado el Convenio de Basilea (1989) sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminacin, ratificado por Espaa en 2 de septiembre de 1994 (BOE 227).

Dicho Convenio ordena que los desechos peligrosos y otros desechos deben eliminarse en el Estado en que se hayan generado. (Prembulo); entendiendo por desechos aquellas sustancias u objetos a cuya eliminacin se procede, se propone proceder o se est obligado a proceder en virtud de lo dispuesto en la legislacin nacional (art. 2), e incluyendo entre los tales aquellos que tengan como constituyentes asbesto (en forma de polvo o fibras). Anexo I, Y36).

Por lo tanto, procede que Sbase inicie una querella criminal contra los funcionarios responsables de la venta de los vagones contaminados del Metro de Madrid.

En el caso de Subterrneos de Buenos Aires, al tener los compradores conocimiento de la clasificacin oficial de la IARC desde 1977 [1], entre ellos el ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, tambin corresponden presuntas responsabilidades penales por un delito contra la salud pblica.

Al respecto, Mauricio Macri y el actual Jefe de Gobierno, Rodrguez Larreta, fueron denunciados penalmente. La causa fue abierta por Juan Cruz Campagnoli, la legisladora portea Andrea Conde y la abogada Elizabeth Gmez Alcorta, quienes aseguraron que los demandados conocan de la presencia del asbesto en las formaciones.

Nota:

[1] Desde 1977, es decir hace ya 40 aos, se conoce oficialmente por la IARC (Agencia Internacional de Investigacin sobre el Cncer, dependiente de la OMS), que: En los seres humanos, la exposicin ocupacional al crisotilo, la amosita, antofilita y fibras mezcladas que contienen crocidolita se ha traducido en una alta incidencia de cncer de pulmn; () pequeas cantidades de crisotilo tambin ha provocado un aumento en la incidencia de cncer de pulmn. Muchos mesoteliomas pleurales y peritoneales se han observado despus de la exposicin ocupacional a la crocidolita, amosita y crisotilo. Un exceso de riesgo de cncer del tracto gastrointestinal se ha demostrado en los grupos expuestos ocupacionalmente a amosita, crisotilo o mixtos que contienen crocidolita. Un exceso de cnceres de laringe tambin se observ en trabajadores expuestos. Los mesoteliomas tambin ocurren en personas que viven en las cercanas de las fbricas y las minas de amianto de crocidolita y de los contactos familiares de los trabajadores del amianto.

En la actualidad, no es posible determinar si hay un nivel de exposicin en los seres humanos por debajo del cual un aumento del riesgo de cncer no se producira.

Fuentes: www.publico.es, rebelin.org, Pgina12, Ecoportal, Tiempo Argentino.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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