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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2018

Movilizaciones en Francia & Feminismo
Los chalecos amarillos no se tien de morado

Teresa Surez
http://www.pikaramagazine.com

Desde hace dos meses, miles de personas han tomado las rotondas de multitud de ciudades de Francia. El motivo? Protestar contra la subida del precio del carburante y contra las polticas neoliberales que Macron lleva aplicando casi sin oposicin desde hace un ao. De dnde viene realmente este movimiento? Qu rol juega el feminismo? Tiene futuro?


A finales de mayo de este ao, Priscilla Ludosky, una vecina del suburbio de Savigny-le-Temple, situado a 40 kilmetros de la capital francesa, lanzaba en la plataforma onlineChange una peticin denunciando la subida masiva del precio de los carburantes. Ludosky, vendedora de cosmticos a domicilio, nunca imagin que en tan poco tiempo ms de un milln de personas firmaran su peticin. Esa fue la chispa que inici todo. Desde hace dos meses, miles de personas han tomado las rotondas de multitud de ciudades a lo largo de toda Francia. El motivo? Protestar contra la subida del precio del carburante as como contra el conjunto de polticas neoliberales que el presidente, Emmanuel Macron, lleva aplicando casi sin oposicin desde hace un ao. De dnde viene realmente este movimiento? Qu rol juegan las mujeres en l? Y el feminismo? Qu futuro le espera?

Un ao de macronismo

El pasado 7 de mayo de 2017, Emmanuel Macron ganaba con una amplia ventaja las elecciones presidenciales en Francia contra la temida, por su propuestas racistas y xenfobas, Marine Le Pen. Su partido poltico, En Marche!, ahora convertido en La Rpublique en Marche!, creado de la nada un ao antes de las elecciones, prometa ser un respiro de aire fresco en un pas con una enorme crisis socio poltica.

Es difcil resumir un ao de mandato en un solo artculo, pero sin lugar a dudas Macron no ha perdido el tiempo. El antiguo exbanquero y exministro de Economa durante el Gobierno del socialista de Franois Hollande ha aplicado un 74 por ciento de las reformas econmicas de su programa. La reforma laboral, los cambios en la red nacional de ferrocarriles, condenadas a una mayor privatizacin de los servicios, o la eliminacin del impuesto a las grandes fortunas son solo algunas de las medidas que han hecho que Macron sea etiquetado como el presidente de los ricos.
Quines son las grandes vctimas de estas medidas neoliberales? Las clases populares, en especial las mujeres, las cuales constituyen el 70 por ciento de la masa trabajadora pobre, segn un estudio del Alto Consejo por la Igualdad, un observatorio francs independiente que trabaja sobre cuestiones de igualdad de gnero.

En las zonas perifricas y rurales, con un servicio de transporte pblico muy reducido, el uso del coche es fundamental y, por ello, cada gota de gasolina cuenta. A principios de noviembre, Ludosky explicaba, en la emisora de radio France Info, por qu haba lanzado la peticin para lograr apoyos online: Como todo el mundo que utiliza un coche, me di cuenta que el precio de un depsito lleno suba constantemente sin saber exactamente por qu. Buscando informacin, descubr que dos tercios del precio eran impuestos.

La subida del precio de carburante, una estrategia lanzada por el Gobierno y pensada para incentivar la compra de vehculos ms respetuosos con el medio ambiente, result ser un fracaso: los precios desorbitados, pese a los descuentos, no se ajustan a la realidad de una buena parte de la poblacin, que batalla cada da por llegar a final de mes.

En medio de toda esta tensin, con los precios del carburante aumentando sin descanso, el camionero ric Drouet, originario del mismo departamento que Ludosky, lanza un llamamiento a un bloqueo nacional a partir del 17 de noviembre a travs de la red social Facebook, principal espacio de organizacin del movimiento. Ataviadas con chalecos reflectantes amarillos, ms de 282.000 personas responden al mensaje tomando las carreteras de toda Francia, instalndose en rotondas, en las entradas de las ciudades

El movimiento se expande vertiginosamente, atrayendo a personas muy variadas desvinculadas de toda organizacin poltica o sindical, proclamando una serie de reivindicaciones contra la vida cara y exigiendo la dimisin del presidente.

Las mujeres, en primera lnea

En toda movilizacin social, la presencia de las mujeres ha sido clave y sin embargo su participacin siempre sorprende, como si se tratase de una novedad, de algo excepcional que termina olvidndose con el paso del tiempo. En los ltimos meses, la mayora de las huelgas que se han llevado a cabo en Francia han sido protagonizadas por mujeres racializadas, vctimas an ms de la precariedad laboral. El parn de 45 das protagonizado por las trabajadoras de la limpieza de las estaciones de trenes o lo huelga que actualmente llevan a cabo desde hace ms de un mes las trabajadoras del lujoso Hotel Park Hyatt Vendme en Pars son solo algunas de las demostraciones que han permitido visibilizar las duras condiciones de este tipo de trabajos y descubrir la realidad de quienes los realizan. Algo similar ocurre con el movimiento de los chalecos amarillos, protagonizado por una parte de la sociedad francesa que rara vez ha sido escuchada.

Las mujeres, a travs de su participacin activa en los bloqueos o en los medios de comunicacin, han sabido posicionarse en las primeras lneas del movimiento. Usan el Facebook para organizarse y expresar su clera ante las injusticias fiscales, la precariedad laboral, las dificultades para llegar a fin de mes Adems sus reivindicaciones incluyen los numerosos problemas para compaginar trabajo y vida familiar, pues si las polticas neoliberales son perjudiciales para las clases obreras y trabajadoras an lo son ms para las mujeres, como trabajadoras con mayores dificultades para acceder a puestos cualificados y, por tanto, condenadas a salarios inferiores, y como como responsables tradicionales de los cuidados.

El pasado 24 de noviembre, Pars se cort en dos. Por segunda vez, una marea de chalecos amarillos tomaba de nuevo los emblemticos Campos Elseos al mismo tiempo que una masa violeta sala a la calles de la capital francesa contra las violencias sexistas y sexuales, un gesto que se repiti en numerosas ciudades del pas, convirtiendo esta manifestacin, organizada por el movimiento #Noustoutes (Nosotras todas), con ms de 50.000 manifestantes (segn las organizadoras), en una de las ms numerosas en materia feminista desde hace muchos aos.
Pese al xito de convocatoria, la avalancha que representan los chalecos amarillos en el panorama sociopoltico francs redujo la marcha feminista a una simple ancdota en la gran mayora de los telediarios nacionales, demasiado ocupados mostrando las imgenes de los Campos Elseos coloreados de amarillo flor y recubiertos de gas lacrimgeno.

La convergencia de luchas es posible?

Si el feminismo francs ya est de por s bastante dividido, a grandes rasgos podemos decir que existen un feminismo burgus an muy anclado en la segunda ola representado por el Centro Nacional de Derechos de la Mujer (CNDF) y un feminismo mucho ms plural que tiene en cuenta las luchas de gnero, clase y raza, la aparicin del movimiento amarillo simplemente ha aadido ms puntos de discordia entre los diferentes colectivos. Una buena parte de las creadoras de #Noustoutes, como Caroline de Haas o la senadora socialista Laurence Rosignol, ambas originarias de mbitos acomodados de la sociedad francesa, han manifestado su rechazo absoluto al movimiento amarillo, tratndolos de caverncolas, un adjetivo influenciado posiblemente por los numerosos vdeos en los que se ven a algunos chalecos amarillos en actitudes sexistas, homfobas, racistas y xenfobas.

Los chalecos amarillos no son nuestros enemigos radicales pero tampoco son nuestros aliados naturales, afirmaba la militante antirracista Houria Bouteldja en un comunicado publicado en el sitio del Partido Indgena de la Repblica, del cual es portavoz.

El carcter extremadamente chauvinista del movimiento, apoyado por numerosas banderas tricolores y los cantos de Marsellesa a pleno pulmn, especialmente durante las primeros das de movilizaciones, ha provocado la creacin espacios en los que participan colectivos feministas, antirracistas y LGBT, ms politizados e interseccionales, algunos de ellos agrupados bajo el nombre de #Nousaussi (Nosotras tambin). Estos nuevos espacios observan con inters la evolucin de las protestas y discuten su implicacin en la revuelta, centrando su apoyo en la lucha contra la injusticia social que encarna el actual Gobierno francs y su guerra contra los grupos ms vulnerables de la sociedad.

La bolsa de trabajo de la ciudad de Saint-Denis es uno de esos espacios donde el colectivo Femmes en Lutte 93 (Mujeres en lucha 93, nmero del distrito del departamento de Seine-Saint Denis, el ms pobre de toda Francia) organiza numerosas asambleas para discutir sobre su presencia en el movimiento. La lucha no se puede hacer sin nosotras, sin las mujeres, sin las minoras de clase, gnero y raza, somos las primeras sufriendo la violencia y seremos las primeas en combatirlas, afirma el manifiesto del colectivo.

Las manifestaciones semanales en las grandes ciudades, as como los bloqueos diarios en las periferias, han convertido a este movimiento en uno de los ms seguidos desde Mayo del 68, consiguiendo hacer retroceder al Gobierno, que ha aumentando ligeramente el salario mnimo y suspendido la subida del precio del carburante, como llevaba aos sin verse.

Sin embargo, estas medidas no son suficientes. Los chalecos amarillos continan saliendo a las calles pese a la violencia desmedida y la represin masiva. Se han producido ms de 4.500 detenciones desde el inicio de las revueltas, muchas de ellas realizadas incluso ante de comenzar las manifestaciones. Sin lugar a dudas, la cercana del parn navideo es un examen para la continuacin del movimiento que cuenta cada vez ms con el respaldo de la poblacin francesa, e incluso en el extranjero, y que ha marcado un hito en la historia de las movilizaciones sociales del pas galo.

Quien siembra lacrimgenos, recoge revoluciones, reza el cartel,
en un cortejo en apoyo a los chalecos amarillos, el pasado 17 de noviembre en Pars.
/ Foto: Teresa Surez


Fuente: http://www.pikaramagazine.com/2018/12/los-chalecos-amarillos-no-se-tinen-de-morado/



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