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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2018

La obscenidad de Jacqueline

Juan Pablo Cardenas
Diario Radio U de Chile


En una desvergonzada entrevista concedida a El Mercurio, la nueva presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe, tiene el desparpajo de acusar a la Izquierda de haber destruido la democracia en nuestro pas. Una temeraria acusacin que, por supuesto, no fundamenta de manera alguna y lleva el propsito de borrar con el codo nuestra historia y enmendar la impresin mundial que se tiene sobre el Golpe Militar de 1973, el bombardeo de La Moneda, la muerte del presidente constitucional, como el inicio de 17 aos de dictadura de manos del terrorismo de Estado. Un rgimen que, desde luego, suspendi todas las prcticas ciudadanas y las dos consultas populares que hizo, no rindieron cuenta del ms mnimo estndar democrtico.

La Presidenta de la UDI se hace cmplice y ferviente partidaria, as, de lo sucedido durante 17 aos, congruente con el hecho que, desde de la misma eleccin de Salvador Allende, los militares fueron instados por la derecha y el gobierno de los Estados Unidos a acometer una criminal accin repudiada por los regmenes democrticos de mayor solvencia en el mundo. Y hasta por el pontfice catlico que, adems de condenar el Golpe, estuvo a punto de excomulgar a Pinochet y a sus principales colaboradores. Largos aos de interdiccin ciudadana, sin duda, que llevaron al propio Departamento de Estado norteamericano a promover una salida poltica para Chile, cuando los horrores de la Dictadura alcanzaron hasta las calles de Washington con aquel espeluznante atentado cometido contra el ex canciller Letelier y su secretaria Ronni Moffitt.

Jacqueline Van Rysselbergue, en efecto, era muy joven en 1973, pero en ningn caso esto la exime de saber lo que sucedi y asumir una posicin que se condiga con la decencia y la obligacin de representar debidamente al partido de mayor respaldo electoral. Aunque se trate, por supuesto, de una ventaja dentro de la esculida participacin actual de los ciudadanos chilenos, cuya creciente abstencin representa un verdadero repudio al rgimen autoritario y corrupto heredado de la Dictadura, como a la larga vigencia de un sistema electoral binominal que explica que personas como ella lograran imponerse como legisladoras.

Contrasta su opinin con la de quienes le reconocen al extinto presidente de la Unidad Popular una larga trayectoria democrtica que lo llevara al Gobierno despus de varios intentos electorales, siendo ratificado en el cargo con una amplia mayora del Congreso Pleno. Un histrico hito en que, por unanimidad, los propios demcratas cristianos sumaran sus votos a las fuerzas de izquierda para investirlo como jefe de estado. Es decir, concitara incluso el respaldo de un partido que luego se asumiera como opositor a su gobierno y cuya directiva llegara tambin a conspirar para derrocarlo.

Lo curioso es que la senadora Van Rysselbergue se atreva a profesar su vocacin democrtica luego que recin resultara ganadora en la primera eleccin general de un Partido que estuvo renuente por ms de 26 aos a elegir sus autoridades mediante el voto de sus militantes. Una colectividad entre las ms reacias, por cierto, a democratizar su vida interna y cuyas directivas siempre fueran definidas por sus cpulas. Esto es, por los llamados coroneles empoderados de todas sus decisiones. Pero ya se sabe que su eleccin apenas logr la participacin del 10 por ciento de sus militantes, aunque en esto la UDI no difiera mucho de lo que le acontece en las dems colectividades de nuestro espectro o esperpento poltico.

Lo que no podemos obviar, en todo caso, es que su eleccin representa la continuidad de la lnea seguida por este partido, en que han sido drsticamente derrotados los que aspiraban a una renovacin. Por cierto, una colectividad fundada por Jaime Guzmn Errzuriz, a quien se identifica como el principal inspirador o redactor de la Constitucin de Pinochet, y cuyos ms prominentes militantes fueran todos operadores del Dictador y ocuparan hasta el final importantes cargos en su gobierno. Un partido que ha estado en las antpodas de los esfuerzos por promover una institucionalidad genuinamente democrtica, as como hacer verdad y justicia respecto de los crmenes de lesa humanidad. Llegando a patrocinar, actualmente, la excarcelacin de sus ms tenebrosos ejecutores.

Al mismo tiempo que se ha consolidado, adems, como un partido renuente a reconocer los derechos laborales y promover mejores ndices de equidad en el ingreso de los trabajadores, as como siempre ha estado presto a defender los intereses de los grandes grupos econmicos nacionales y extranjeros. Una colectividad partido que intenta, curiosamente, identificarse por la fe catlica que profesa el grueso de sus militantes, pero se demuestra en la prctica tan reida con la Doctrina Social de la Iglesia. Un referente que, para colmo, hoy es el que se encuentra ms comprometido por los escndalos de colusin y corrupcin de la poltica y las empresas. Algunos de cuyos legisladores han recibido ingentes sumas de dinero para financiar sus actividades electorales a cambio de postrar su labor legislativa ante las demandas de los poderosos empresarios y sus entidades patronales. Llegando a la impudicia, como se sabe, de patrocinar los proyectos redactados por estas mismas, como sucediera con la vergonzosa Ley de Pesca.

Cuando empresarios y polticos celebran un regalo tan enojoso para la dignidad de la mujer, como el otorgado recientemente por los empresarios exportadores al Ministro de Economa, la actitud de la Presidenta de la UDI se nos hace como la de una mujer tambin de goma, inflada por la impostura, el cinismo y el encantamiento fsico que, dcese, despierta entre las cpulas polticas y sus colegas del Parlamento. Solo que a ella nadie le ha tapado la boca para proferir tan groseras sentencias contra la democracia y nuestra historia.

Nos equivocamos, ciertamente, quienes pusimos alguna esperanza en que, por su gnero y por lo que le resta de juventud, Jacqueline pudiera representar algo distinto a lo que ha sido los mandamases de la UDI. Un partido que comparte tambin la obscenidad de estar bautizado con el calificativo de demcrata.

http://radio.uchile.cl/2016/12/19/la-obscenidad-de-jacqueline/



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