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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-12-2018

Entrevista al socilogo y escritor Jorge Moruno Danzi
"El mercado de trabajo es una dictadura".

David Romero
Actualidad RT

Una conversacin sobre el significado del trabajo dentro de la lgica del capitalismo tardo, y sobre las perspectivas del ser humano frente a la incertidumbre de su futuro social.


La obra del socilogo y escritor Jorge Moruno (Madrid, 1982) constituye una fuerte crtica a la manera en que el sistema capitalista ha gestionado las fuerzas del trabajo, y en especial a los discursos y categoras filosficas de los que se ha servido para legitimar esta gestin.

Su ltimo libro, titulado 'No tengo tiempo. Geografas de la precariedad', es una cida descripcin del panorama sociolaboral contemporneo, y en buena medida es tambin una denuncia del lenguaje eufemstico con el que el neoliberalismo maquilla la demolicin de los derechos de los trabajadores que est favoreciendo de hecho.

A lo largo de la entrevista, analizamos sus perspectivas sobre el mercado actual del trabajo, las races ideolgicas que alimentan su funcionamiento y las posibles soluciones para esa enfermedad sociolaboral que es la precariedad, cuyo efecto sobre la salud del ser humano como colectivo es ya notable a nivel global. La entrevista la realiz David Romero.

RT: Crees que hoy an puede decirse que el trabajo dignifica al hombre?

J.M.: Cuando hablamos de "trabajo" debemos aclarar a qu nos referimos. No hacemos alusin a la etimologa que lo asocia a la fatiga del campo, tampoco al sentido redentor cristiano, ni siquiera a la capacidad humana de producir objetos para su consumo: nos referimos al trabajo en su forma social especfica que inaugura la modernidad capitalista y abre un modo indito de concebir la riqueza. Dentro de esta relacin social, el trabajo se presenta de diferentes maneras a lo largo del tiempo, aunque siempre dentro de una misma dinmica inmanente al capitalismo.

As pues, hay que entender al empleo como una de las formas que adopta el trabajo moderno. El empleo conlleva un trabajo remunerado, pero tambin es mucho ms, y concierne a un periodo histrico del siglo XX, desde despus de la II Guerra Mundial hasta los aos 80. El empleo fue, en esa poca, el verdadero eje vertebrador de las sociedades salidas de la posguerra. Tener un empleo era sinnimo de acceso a la condicin de ciudadana, de tener unos ingresos estables y suficientes, unas garantas, unas certidumbres. Por lo tanto, el empleo era considerado una fuente de seguridad en una sociedad no exenta de conflictos. Es esa modalidad del trabajo como empleo la que entr en una profunda crisis en los aos 80, que ahora hemos visto cmo se ha recrudecido con la crisis de 2008. A da de hoy, no se puede decir que tener un trabajo te d garantas ni una condicin mnima de ciudadana. Esa relacin entre una cosa y otra, que era la base de los consensos sociales y del contrato social, se ha quebrado.

RT: Nos ha llevado esa quiebra a un escenario en el que la nica libertad posible es la de tener dinero?

J.M.: Tambin se ha desplazado el sentido de lo que nos hace ser libres, de lo que hace falta para ser considerado un ciudadano libre. El liberalismo provoca un desplazamiento desde la idea de un estado interventor que garantiza una serie de derechos y una serie de servicios pblicos a una situacin en la que todos esos derechos tienen que "salir a bolsa", de alguna manera, porque para el pensamiento neoliberal son "riquezas vrgenes" que an no se han mercantilizado.

Eso es lo que est, por ejemplo, detrs de esa retrica tan tpica de los EE.UU., en la que cuando hablan de sanidad privada hablan de "la libertad para elegir tu mdico" o se cuestionan "por qu no tengo la libertad de no pagar impuestos y disponer de todo mi dinero"... Eso acaba derivando en una sociedad que te dice: "Vas a poder acceder a algo si te lo puedes pagar, y el que no se lo pueda pagar, que se joda, porque es su problema, porque es su culpa, y porque hay que recompensar a los que tienen ms xito y apartar a los que fracasan, porque son pobres y culpables de su propia pobreza". Ese es de alguna manera el mensaje inconsciente que opera detrs de esta modalidad de libertad.

De ah se pasa a la idea de libertad como no-interferencia. Es decir, "yo puedo hacer lo que quiera siempre que disponga de los medios que me permitan poder hacerlo". Y ese medio se llama dinero. Y esa libertad se sustenta siempre sobre la no-libertad de otros, porque para que t puedas hacer lo que quieras, tienes que comprar el tiempo de otros que no pueden hacer lo que quieren porque trabajan para darte ese servicio. En ese complejo sistema de relaciones y jerarquas en la distribucin de los tiempos, donde el rentista se coloca en la cspide uno puede estar en un momento dado sin libertad, cumpliendo su horario de trabajo, y cuando sale puede comprar el tiempo de otro. Por ejemplo, alguien puede estar ocho horas trabajando, y al salir, al volver a casa, llamar a un repartidor (comprar el tiempo de esa persona) para que le traiga comida a domicilio.

La cadena global de cuidados muestra esta jerarqua temporal de forma amplia: mujeres que dejan a sus hijos y los ponen en manos de familiares mujeres, para irse a la otra parte del mundo a cuidar a los hijos de otras personas. En este funcionamiento la libertad siempre se percibe desde el lugar del que gasta el dinero, pero normalmente, los que gastan el dinero, son los mismos que tienen que conseguir dinero vendiendo su propia libertad, generalmente a bajo precio. Esos precios baratos, bajo el concepto de 'low cost', surgen precisamente de la precariedad que el consumidor tambin sufre como trabajador, con bajos salarios, malas condiciones de trabajo

 

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Un repartidor de la compaa 'Deliveroo' en Niza (Francia), 5 de junio de 2018. / Eric Gaillard / Reuters

 

 

 

Esa competicin por bajar los precios, al que beneficia realmente es al que gana mucho dinero. El resto es una cadena de precariedad donde aquel que tiene pocos ingresos se ve abocado a consumir productos 'low cost'. Por ejemplo, el que tiene poco dinero y quiere viajar, utiliza Ryanair, que es un pozo de precariedad, pero al mismo tiempo ofrece la posibilidad de viajar a los trabajadores precarios Entonces, Cmo salir de este circuito de la precariedad que se ha instalado como modelo social imperante?

RT: Aprovecho para devolverle la pregunta: Cmo se podra salir de esta situacin?

J.M.: Uno de los asuntos fundamentales est en decidir en base a qu se construye la aspiracin, el deseo. Cmo nos queremos ver a nosotros mismos, cmo nos queremos proyectar. Eso determina cmo configurar las bases y valores de un modo de convivencia. Si queremos pensar que todos podemos ser especiales y nicos y que la libertad consiste en hacer lo que uno quiere porque tiene dinero, configuramos un modelo de libertad que en la prctica excluye a cada vez ms capas de la poblacin. Las creencias no nacen necesariamente de los hechos, su persistencia tampoco desaparece con ellos: una aspiracin por la "libertad" en la que se anima a "aprovechar las oportunidades", dando a entender que el modelo debe premiar a quien ms gana y sancionar a quien menos gana, puede ser hegemnica aun cuando son ms los que pierden.

Las relaciones funcionan, no porque oculten la verdadera realidad que de conocerse todo cambiara; lo hacen porque tejen la experiencia dentro de un imaginario y de una forma de vida. Una ficcin recuerda el filsofo francs Jacques Rancire no es un mundo inventado: es la manera en la que los seres humanos nos ubicamos y damos sentido a la realidad, esto es, a la conexin entre sujetos, acciones, acontecimientos, etctera. En definitiva, la ficcin es el modo en el que damos sentido a lo vivido. En mi opinin hay que defender un modelo de libertad incorporado en una ficcin, en la que todas las personas tengan el mismo derecho a ejercerla, en lugar de la salida reaccionaria que excluye. Aristteles ya entenda los regmenes polticos en trminos de acceso al tiempo y la renta. Por eso deca que "la democracia es el tiempo libre de los pobres".

RT: Tu ultimo libro se llama, precisamente, 'No tengo tiempo. Geografas de la precariedad' Es la falta de tiempo el criterio para sealar la precariedad?

J.M.: Marx deca que el tiempo es el espacio donde se desarrolla el hombre, y que aquellos que solo tienen tiempo para comer, dormir y trabajar sin tiempo libre tenan una vida peor que la de las bestias de carga. Por eso solo democratizando el tiempo somos capaces de pensar la democracia, porque tener tiempo es la condicin fundamental y necesaria para poder elegir realmente, y poder decidir. En el entorno laboral se habla mucho de flexibilidad. Y la flexibilidad no es mala: la cuestin es quin decide la flexibilidad.

Si una persona tiene una fuerte dependencia a trabajar de lo que sea, de lo que salga, en un mundo en el que si no tienes un empleo eres una mercanca obsoleta, excluida del circuito del dinero, no tienes ninguna libertad de eleccin. El mercado del trabajo es una dictadura. De hecho, en el 80% de las ofertas de empleo en Espaa no informan del salario, y si lo preguntas en una entrevista de trabajo te pueden mirar mal, y quiz te descartan. Cuando solo se puede acceder a los medios de vida si antes se accede al empleo, pero el empleo es una realidad cada vez ms frgil e insuficiente, se provoca un desgarro que genera cada vez una mayor cantidad de gente superflua, excluida o en el precipicio. Si antes se entenda que el empleo era una fuente de seguridad y acceso a la ciudadana, el empleo precario contemporneo llega a invertir su significado, y se convierte en una fuente de inseguridad, de incertidumbre y de inestabilidad. Una sociedad con ms tiempo seguro, con ms garantas, es una sociedad que crece y avanza ms.

RT: Y el emprendimiento, la iniciativa privada, el autoempleo se perfilan como buenas opciones en este contexto sociolaboral?

J.M.: Este remake del siglo XIX incluye tambin una insistencia parecida en focalizar la figura del xito personal y la importancia del carcter laborioso del trabajador. Ante una crisis estructural de la forma de empleo, se anima a que la gente "aproveche sus oportunidades" y se atreva a "ser libre" para tomar las riendas de sus vida. Lo cierto es que ese traslado de la responsabilidad a la soledad del individuo agrieta las condiciones de vida y se convierte en su reverso: en Espaa son los autnomos quienes ms problemas encuentran para adaptar su horario laboral a sus compromisos sociales y familiares.

Segn el organismo europeo Eurofound, la media de trabajo a la semana de los autoempleados es mayor que la de los empleados; ms de la mitad supera los 5 das de trabajo a la semana. Tambin es ms alta la probabilidad entre los autoempleados, de trabajar los fines de semana y en turno de noche as como de ejercer trabajos "atpicos". En Espaa, el conjunto de los autoempleados tienen un 25% de riesgo de pobreza. Se constata as la relacin entre aumento del autoempleo y aumento de la pobreza laboral, cuando adems, la mitad de los autoempleados en la Unin Europea de los 28, indican que no cuentan con seguridad financiera en caso de enfermedad.

Sin embargo, al igual que ocurre con la flexibilidad, lo importante son las relaciones sociales donde las cosas toman sentido: Lenin deca que el capitalismo aplasta la iniciativa emprendedora del 99% de la sociedad. Lo podemos ver de la siguiente manera: en realidad lo que tenemos es un tope, un lastre, un modelo productivo que est por debajo de las cualificaciones de la sociedad, y que impide a las personas desarrollar su talento y su creatividad, precisamente porque consumen su tiempo en trabajos de los que dependen para vivir. Cunto talento nos estamos perdiendo en esa gente que se ve obligada a aceptar condiciones miserables, en lugar de poder desarrollar proyectos inteligentes y beneficiar as a la sociedad?

La sociedad avanza ms, y es ms segura, cuanto ms tiempo libera de la dependencia al trabajo. Vivimos en una sociedad que cada vez libera ms tiempo, gracias a la productividad que permiten los avances tecnolgicos, pero paradjicamente cada vez obliga a ms gente, con ms intensidad y con mayores niveles de dependencia, a tener que trabajar por un salario para pagar por cosas por las que antes no tena que pagar. Porque esa misma falta de tiempo hace que ms aspectos de nuestra vida "salgan a la venta" y se externalicen actividades para las que ya no hay tiempo.

Por ejemplo, como no se tiene tiempo, se puede contratar a travs de una 'app' personas que nos saquen a pasear al perro, se puede alquilar la amistad de un amigo, o contratar los servicios de una madre para que cuide de tu hijo. En el capitalismo se buscan soluciones a una realidad infame sin cuestionar nunca lo infame que es esa realidad. Por una simple razn: si bien la necesidad humana no tiene que ser satisfecha a travs de una mercanca, s es cierto que toda mercanca existe si es capaz de satisfacer una necesidad. Lo importante no es satisfacer, sino hacerlo a travs de la mercanca.

La jerarqua capitalista del tiempo demuestra que no es una cosa natural, sino una relacin social: aquellos aspectos fundamentales para el desarrollo de la vida resultan ser los que menos se valoran en el capitalismo: los cuidados, la limpieza y la alimentacin. Son tres sectores muy precarios, en los que trabajan muchos inmigrantes sin papeles, jvenes o mujeres, y es el tiempo menos valorado del mercado, a la par que un asesor financiero puede estar ganando millones. El capitalismo es una relacin social que no busca el bien comn, sino acrecentar el capital y multiplicar el dinero, y reproducirse a s mismo y a sus relaciones infinitamente.

RT: Qu escenario nos espera en un mundo tecnologizado en el que cada vez va a haber ms habitantes y menos puestos de trabajo a desempear por personas?

J.M.: Los informes de los organismos oficiales, como el del CES (Consejo Econmico y Social) alertan de la posibilidad de altos porcentajes de paro junto con la escasez de mano de obra. Esto se debera a una disparidad entre las habilidades requeridas y las ofrecidas, en una tesitura donde el 44% de la poblacin europea no cuenta con las habilidades digitales bsicas requeridas.

Sin embargo, se suele asumir un axioma segn el cual "el futuro" es un 'telos', un propsito ya determinado, sobre el cual nada puede hacer la accin humana; se presenta como una verdad evidente que no se discute. De esta forma, solo queda adaptarse al mercado, reciclarse y prepararse para las ofertas de trabajos que hoy desconocemos, pero el modelo es el que es.

Independientemente de si existe o no una transicin entre trabajos destruidos y nuevos creados cosa que, de suceder, nunca ser lo mismo que ya fue el ejemplo histrico muestra que la clase trabajadora no observ beneficios durante un siglo. Lo cierto es que las tecnologas se incorporan para una finalidad concreta y lo hacen dentro de unos lmites ecolgicos.

A da de hoy las tecnologas no se han usado con la finalidad de mejorar la vida de las personas esto ha sido fruto del conflicto, sino bajo un nico incentivo: reducir el trabajo pagado, intensificar el existente y elaborar nuevos dispositivos de control sobre la fuerza de trabajo. El telfono mvil es una prueba de eso. Por otro lado, en el capitalismo, la introduccin de tecnologa en el trabajo solo aparece cuando es capaz de reducir costes, de hecho, los salarios bajos y la falta de derechos dificultan su introduccin. La pregunta es qu se hace con el tiempo que liberan las mquinas, quin se aduea de los datos y para qu finalidad.

RT: Qu cambios consideras que se deberan introducir a partir de este momento?

J.M.: Hay que tener claro que no vale "recalentar en el microondas" los imaginarios del pasado: hay que forjar un mundo de nuevo, un sentido de pertenencia nuevo y un horizonte nuevo de emancipacin, sin por ello hacer tabla rasa con lo aprendido en el pasado. Es necesario recuperar el peso de las grandes palabras y llenarlas de valores y contenidos: seguridad, libertad, igualdad. Hay que establecer nuevos criterios de ciudadana y nuevos criterios emancipatorios, que desvinculen los derechos del hecho de tener o no un trabajo.

Estoy hablando de disociar los ingresos del trabajo, de garantizar un bien bsico como la vivienda Robespierre deca que "el derecho a la existencia es la primera ley social, que debe prevalecer sobre el resto de leyes". Es necesario dotar de un suelo bsico de dignidad a toda la poblacin por el mero hecho de haber nacido. Hace falta garantizar ese derecho a la existencia que permita a la poblacin poder ampliar su margen de libertad para poder decidir en igualdad, y tener la seguridad suficiente como para no tener que aceptar condiciones miserables. Hay que elevar el nivel de vida para forzar las transformaciones, pero las medidas, e incluso un gobierno, poco pueden hacer en ausencia de un cambio en los criterios que rigen los tipos de aspiracin. En esa transformacin, el ecologismo y el feminismo son fundamentales para entender un nuevo concepto de libertad que siente las bases de un 'New Green Deal'.

RT: Est hablando tambin, y en concreto, de la necesidad de instaurar una renta bsica, por ejemplo?

J.M.: La renta bsica, efectivamente, se tendra que incorporar a esta idea de derecho de existencia. En s misma puede tener muchos sentidos y existe una batalla poltica por definir su sentido. Para m, su sentido sera garantizar el tiempo a quienes no tienen tiempo, porque eso es garantizar la democracia. As tendra una verdadera funcin emancipadora. Elon Musk deca hace poco que para cambiar el mundo hay que trabajar ms de 40 horas, el deca que haba que trabajar entre 80 y cien horas. Y en realidad es completamente al revs! Solo se puede cambiar el mundo si tenemos ms tiempo, si trabajamos menos horas. Es todo lo contrario.

El trabajo es una relacin social de total dependencia sobre la base de la supuesta libertad, porque el trabajador es libre, no es un esclavo, no est 24 horas sometido al patrn. "Eres libre de trabajar de lo que quieras", te dicen, pero ests obligado a trabajar de algo para poder sobrevivir, lo que implica poder convertirse en una mercanca que no consigue venderse. Adems es mentira, obviamente, eso de que "puedes trabajar de lo que quieras".

Hay que darle la vuelta a lo que deca el fundador de Glovo, scar Pierre, cuando afirmaba que "en el futuro la gente tendr mltiples vas de ingresos" pues s: va a ser completamente necesario garantizar el derecho a la vivienda a renta bsica, a la movilidad, porque los salarios no son suficientes, y si no generan estabilidad, hay que buscar otros mecanismos. Solo hay dos salidas: una es tener muchos empleos para conseguir poco dinero, y otra es trabajar cada vez menos para vivir cada vez mejor.

RT: Ese relato de neoliberal sobre la libertad que menciona era uno de los aspectos de la postmodernidad capitalista que usted critic en su libro anterior. En qu fundamenta su crtica?

J.M.: Es una suerte de perversin invertida de Mayo del 68, donde te dicen: ahora eres libre de la fbrica, ahora t mismo eres una marca, una marca propia en un mercado en el que tienes que construirte a ti mismo y realizarte personalmente. Y para eso tienes que ser un 'doer' ["hacedor", en ingls], tienes que estar constantemente en un negocio porque tu vida es un negocio, y si nadie te conoce no existes. Te dicen que "la vida es como escalar el Everest", te dicen que "solo ests t, y si no puedes cambiar el mundo, mejor cmbiate a ti mismo" En esta batalla, en esta especie de 'Juegos del Hambre' en los que vivimos, se genera ese co-relato donde de repente t eres el dueo de tu propia vida y no hay nadie ms.

En ese mundo desaparecen las mallas colectivas, las formas de sostenimiento colectivo, los derechos y todo lo dems, porque solo ests t ante el mundo. Lejos de darte la oportunidad de "ser el artfice de tu propia escultura", lo que estn haciendo es convertir lo que antes era una seguridad colectiva en un riesgo individual, en el que adems, si no tienes xito, se te hace culpable de tu fracaso. Hay todo un sistema cultural de libros, publicaciones y medios de comunicacin que inoculan constantemente esta ideologa, este espritu. La pregunta entonces no es solo cmo, sino tambin por qu. Los libros de autoayuda aparecen con fuerza en la crisis del 29, lo que nos lleva a pensar que en tiempos de crisis existe una necesidad de huir de aquello que produce tristeza. Que esto se traduzca en libros de autoayuda, sectas evangelistas, en el espritu del 'lobo de Wall Street', o en la demanda de mejoras democrticas, no viene inscrito en la naturaleza. Se trata de reivindicar, como haca Jos Carlos Maritegui [pensador y escritor peruano], un optimismo no conformista.

RT: Cul es en tu opinin la carencia ms grave y peligrosa de nuestra cultura, de nuestra forma de vivir hoy en da?

J.M.: Pues la disparidad que hay entre las posibilidades de garantizar la dignidad al conjunto de la sociedad y la manera en la cual esto no se produce, y los peligros reaccionarios que esto acarrea. Tenemos riqueza y recursos suficientes para vivir todos mejor trabajando menos, pero vivimos en una sociedad donde sin trabajo no eres nada, y al mismo tiempo te obligan a trabajar cada vez ms, cuanto ms se complica vivir del trabajo.

Tenemos que avanzar hacia una sociedad que formule otros criterios de riqueza. Ya no nos valen los medidores actuales. Cmo puede ser que haya tanta riqueza y, al mismo tiempo, tanta exclusin y tanta precariedad? Si no se atiende a esta situacin de una forma de vida ofreciendo otra mejor, podemos caer en la reunin del odio que excluye, atravesado por el resentimiento.

Jorge Moruno Danzi, socilogo y escritor

Fuente: https://actualidad.rt.com/actualidad/299136-mercado-trabajo-dictadura



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