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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2018

Se va otro ao que parecieron tres o cuatro

Marcos Salgado
CLAE / Rebelin


La apabullante coyuntura venezolana tiene elementos que permanecen constantes, y que probablemente explican por qu Venezuela est lejos de los discursos apocalpticos de algunos presidentes de la regin y de dirigentes opositores.

Repasar los hechos salientes del 2018 en Venezuela lleva varias veces a la misma pregunta: eso pas este ao? Una eleccin presidencial adelantada, nueva victoria de Maduro, una hiperinflacin de milln por ciento no resuelta por un plan econmico anunciado como la salvacin, un dron que explota cerca del presidente Despus abrazo con Erdogan y Putin y bombarderos supersnicos intercontinentales que parecen reeditar los viejos? tiempos de la guerra fra. Todo en un ao.

Pero la apabullante coyuntura venezolana tiene tambin otros elementos que permanecen constantes, y que probablemente explican por qu Venezuela est lejos de los discursos apocalpticos de algunos presidentes de la regin y de dirigentes opositores.

Uno de los elementos que no vari, o vari poco, en 2018 es la hegemona poltica ejercida desde el Palacio de Miraflores. El gobierno manej los tiempos del pulso poltico, ante una oposicin autodesactivada tras sucesivas ausencias en las urnas y (otra constante) absoluta carencia de liderazgo.

Permanece tambin el limbo institucional de la Asamblea Nacional de mayora opositora. Ya ni sus medios de comunicacin adscriptos cubren sus sesiones, si es que realmente stas se realizan. Nadie parece saberlo bien, mucho menos los ciudadanos que les otorgaron la victoria, en el lejano 2015.

Tampoco vari el panorama econmico. Puede mantener hegemona poltica un gobierno que parece no controlar nada en la economa?, en Venezuela, s. El plan econmico lanzado con bombos y platillos en agosto se qued a mitad de camino. No fue lo que reclamaban los empresarios y no resolvi las penurias diarias de los ciudadanos de a pie. La inflacin se aceler an ms, superando con creces el aumento tambin desmesurado del dlar paralelo.

El Estado no logr controlar los precios, ni defender el nuevo signo monetario, el Bolvar Soberano. Tambin quedaron en los papeles otras medidas que asomaban como indispensables, como el aumento de la gasolina (hoy un tanque de combustible se llena con 0,0024 bolvares de los nuevos, pero no hay monedas ni billetes para descender a ese no-valor).

Un censo automotor que convoc a multitudes que esperaban acceder a un inminente sistema de distribucin de combustible con subsidios qued en la nada. Se supona que aquellos que no se adhirieran al sistema pagaran el combustible a precios internacionales. Pero no, la navidad encuentra a los venezolanos (a todos, los que tienen un automvil econmico y a los de camionetas de mil cilindros) cargando gratis, o casi gratis (algo hay que dejarle al empleado de la estacin de servicio).

Pero la debacle econmica y la ausencia de soluciones no necesariamente aumenta la tensin social. O al menos no a lmites incontrolables. Las venezolanas y venezolanos parecen listos para encarar una Navidad mantenindose a flote. En Caracas se vieron largas colas para comprar y comprar, a precios viles y no tanto. Probablemente en eso se fueron, parcialmente, las ltimas remesas de ciudadanos en el exterior, una fuente de ingresos cuyo volumen es difcil de mensurar pero que nadie niega que existe y crece.

As, Venezuela transita hacia el 10 de enero. La fecha en la que algunos esperan (especialmente fronteras afuera) que pase de todo, pero tal vez no pase nada. El gobierno ya adelant sus fichas y advirti que los pases que no reconozcan el nuevo mandato de Nicols Maduro pueden cerrar sus embajadas.

La reciente tensin diplomtica entre Colombia y Venezuela. (Bogot deport a un ciudadano venezolano vinculado a la embajada, Caracas contest expulsando al Cnsul General de Colombia) puede seguir en ascenso. A eso se sumarn posicionamientos de pases de la regin que desconocern a Maduro y el nuevo rgimen de Brasil tambin mover piezas, tal vez no slo retricas.

El gobierno de Maduro tambin exhibi apoyos. A la visita del presidente turco Erdogan se sum la visita con foto de Maduro a Putin en Mosc. El ruso dijo que intercambiaron notas sobre la situacin en Amrica (como hacen los aliados).

Y enseguida volaron dos cazabombarderos intercontinentales rusos al aeropuerto de Maiqueta en medio de versiones de que son apenas la antesala de una estancia ms prolongada de este tipo de naves en la isla de La Orchila, en el caribe venezolano, muy cerca de Caracas. Ojal hubiera no una sino diez bases (rusas), dijo el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello.

De esta forma, la movida anunciada del (parcial) desconocimiento internacional a Maduro a partir de su juramentacin para el mandato 2019 2025 parece perder fuerza. No parece el gobierno estar quedando sin cartas.

Por el contrario, todava se pueden cerrar los tiempos de la Constituyente, aprobar una nueva Carta Magna y revalidar los poderes (al menos el ejecutivo y el legislativo) en nuevas elecciones adelantadas que tomaran a contrapierna, de nuevo, a una oposicin que ni de lejos tiene candidato. Elecciones que podra ganar el mismsimo Nicols Maduro, y que dejara sin argumentos a la comunidad internacional.

Parece demasiado, pero nunca se sabe en la Venezuela donde nada pasa y pasa todo.

Marcos Salgado: Periodista argentino del equipo fundacional de Telesur. Corresponsal de HispanTv en Venezuela. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, estrategia.la)



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