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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2018

La delincuencia se tom Carabineros de Chile

Mximo Constanzo
Rebelin


Carabineros est sumido en una crisis sin precedentes desde los 90.

Un periodista es el nuevo general director de Carabineros, Mario Alberto Rozas Crdova, quien fuera edecn de Sebastin Piera en su primer gobierno. El que hasta hace poco fue director de Bienestar, es un experto en relaciones pblicas, de 51 aos de edad, Rozas cuenta con un ttulo de periodista y un magister en comunicaciones en la Universidad del Desarrollo.

Hace 20 aos, cuando era Capitn dijo Yo amo esta institucin y si t me cortas las venas, sale sangre verde, no roja, es verde, sentenci. Adems, agreg que "soy muy claro en mi pensamiento: yo quiero ser general, y ojal general director de esta institucin, que es lo que a m me gustara. Y yo creo que a todo carabinero, a todo oficial, le gustara porque es muy lcito (Video en redes sociales).

Rozas cumpli su sueo hasta cundo durar en el cargo est por verse.

Las disputas de poder en la oficialidad son brutales, las verticalidad del mando hace rato no existe, el amor a la patria y el honor tampoco.

El general Rozas, pretende en los prximos das estructurar el nuevo alto mando para proponrselo a Sebastin Piera y ha dicho que su principal misin es recuperar la imagen pblica de la institucin, su especialidad en comunicaciones ser vital.

Cuesta pensar que la labor de Rozas sea sacar la corrupcin y delincuencia de Carabineros y no un mejor manejo comunicacional para tapar o encubrir a los delincuentes uniformados. Ojal su principal medida no sea la iniciativa de tomar un caf con la gente en algn local de Starburcks.

En un ao, son 47 generales los que han tenido que salir de la polica uniformada, lo cual muestra la crisis ms grave desde 1994, cuando el General Rodolfo Stange, se neg a renunciar frente al presidente Frei Ruiz-Tagle y se mantuvo como general director por 18 meses ms.

La crisis da cuenta de una institucin que desde el 2015, tiene que dar de baja 5 carabineros por semana por dolo o una falta grave (cifras oficiales obtenidas por Emol va Transparencia). En la delincuencia policial no solo estn los llamados carabineros de a pie, de los que supuestamente Hermes Soto general director saliente era representante, tambin un nmero indeterminados de oficiales y miembros del alto mando que estn involucrados en fraudes, robos y montajes de la peor calaa.

El lema orden y patria la mayora de la poblacin ya no lo cree y Carabineros ha pasado a ser una de las instituciones ms desprestigiadas.

Una fuente policial annima asegura que en Carabineros el que no aprovecha es gil y asegura que es una lgica mayoritaria burlar la ley. Esta apreciacin y conducta que tienen miles de carabineros se asemeja a la idea de un diputado, refrindose a la casta poltica en los 90, hay predomino de una prctica dominada por la ideologa de la corrupcin.

Los que defienden a carabineros como institucin, con el argumento que son casos aislados, estn profundamente equivocados y los hechos empricos, palpables, evidentes son que la delincuencia se tom a Carabineros de Chile.

El asesinato del comunero mapuche Camilo Catrillanca por parte de integrantes del comando jungla del GOPE y la posterior seguidilla de mentiras y obstruccin a la justicia por parte de oficiales y tropa es la guinda de una torta, que tena como escndalos precedentes el pacogate y la Operacin Huracn.

La complicidad con la delincuencia policial ha sido no solo por los gobiernos de derecha, sino que especialmente por los gobiernos de la Concertacin y la Nueva Mayora, recordar que Bachelet defendi hasta el ltimo a general director Bruno Villalobos, con responsabilidades evidentes en el pacogate y las mentiras de la Operacin Huracn, hoy Villalobos, delfn de Bachelet, est detenido por el asesinato de un joven universitario en tiempos de la dictadura. Tuvo que ser el gobierno de Piera el que lo removiera, junto a otros 15 generales para que pudiera asumir el mando Hermes Soto.

Es un care-rajismo vergonzoso y vergonzante el que tiene la ex Nueva Mayora. Es de sinvergenzas levantarse hoy como defensores morales de la idea de transparencia y de que hay que terminar con la autonoma policial, cuando ellos, bajo sus gobiernos, taparon y profundizaron la delincuencia policial sin cambios significativos en Carabineros.

Carabineros tiene que ser refundado, ser remplazado por una nueva polica uniformada, con una doctrina policial que elimine las concepciones de enemigo interno, que ve al pueblo mapuche y al movimiento social como enemigos y ve a la clase dominante, los mega-ricos como a los que tiene que defender y proteger.

Toda la polica uniformada, se prostituy a niveles insospechados bajo la dictadura de Pinochet, hoy Chile paga solamente, lo que era evidente, la bancarrota moral de Carabineros de Chile. Sin cambiar estructuralmente lo que hicieron en ese tiempo, porque se esperara, que se volvieran democrticos o defensores de la patria y el honor.

Si antes hubo honor en por lo menos parte sus integrantes, como el carabinero Guillermo Schmid en Antofagasta que se neg a disparar contra el pueblo en 1973 o el capitn Sergio Varas Torrijos que fue exonerado junto a decenas de carabineros por no apoyar el golpe terrorista de Pinochet, hoy no queda nada de ese honor, por lo menos en su oficialidad, convertida mayoritariamente en mercenarios y delincuentes.

Piera hace bien en remover a Soto, cosa que no hizo Bachelet con Villalobos, pero se equivoca, interesadamente, en pensar que un cambio de liderazgo soluciona el problema. El problema es de doctrina, es de (des)composicin, es de estructura, es de misin.

La buena onda del polica que cuida el transito, el polica de las obras sociales, del que cuida las fronteras, del que recibe las denuncias, del que hace patrullajes preventivos, del que est en lugares cuidando soberana, etc., ya no basta para tener un prestigio. Es ms, muchas de esas tareas se podran hacer con otras instituciones del Estado o con instituciones sociales y comunales.

Es urgente desmilitarizar la polica uniformada; permitir que los policas puedan tener organizaciones sindicales que los defiendan ante los abusos de sus superiorres, como sucede en muchas partes del mundo; se necesita de una sola escuela de formacin, donde la extraccin social no sea determinante para llegar al alto mando. Para eso hay que cambiar toda la malla de preparacin, mejorar sustancialmente las remuneraciones, crear un nuevo estndar tico, moral y un sustantivo control social.

La seguridad ciudadana, el combate al narcotrfico y la corrupcin sin la participacin y control del pueblo organizado en las definiciones e implementacin de la poltica de seguridad, no tiene futuro.

Hay que vivir de otra forma, la actual sociedad est enferma y no tiene un futuro positivo para todos, ya no se puede confiar en nadie, quizs nunca se pudo, no se puede confiar en los polticos, en las autoridades, en las policas, en la iglesia, en la prensa, en la justicia, todos buscan beneficios personales. El nico camino posible y confiable es el que construya de hecho la poblacin organizada, bajo los criterios del bien pblico. Solo el pueblo podr salvar al pueblo.

Una nueva sociedad necesita otra tipo de polica donde el honor y el verdadero amor a la patria sean principales.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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