Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2018

Locura metdica

Wolfgang Streeck
El Salto

Si se efectan concesiones al Reino Unido, ello podra servir a otros Estados como precedente para obtener concesiones.


 

Brexit -Banksy

El brexit visto por Banksy. Foto de Duncan Hull.

No puede dejar de sorprender lo extraa que resulta la reaccin de Pars, Berln y Bruselas ante la intencin britnica, basada en el voto popular, de abandonar la Unin Europea. Los medios continentales, aduladoramente partidarios de la misma, estn obsesionados con las bizarreries y las excentricidades de las poltica britnica en torno al brexit. Un objetivo favorito de estos medios son los intentos protagonizados por la actual primera ministra britnica, desgarrada entre las diversas facciones de su partido, la oposicin y el pas en general, de construir una mayora que respalde su acuerdo con la Unin Europea.

En muy raras ocasiones, si es que logramos detectar alguna, encontramos una palabra de respeto por una lideresa poltica temerosa de que su pas se fracture por la convocatoria de un segundo referndum que ella intenta evitar incluso al precio de verse retratada como una ridcula metepatas. Tampoco encontramos reconocimiento alguno de la notable transparencia del proceso democrtico britnico.

Las opciones en liza compiten a la luz del da en un Parlamento en el que la jefa del gobierno tiene que enfrentarse cara a cara con el lder de la oposicin, forzada a contestar cuestiones que se encadenan en intensos dilogos con los representantes electos de la nacin. Cunto hubiramos agradecido que Frau Merkel se hubiera hallado expuesta a interrogatorios pblicos de este tipo cuando todava ejerca el poder, siendo como es una poltica que brilla por sus ambigedades calculadas para comprar tiempo, expresadas, adems, en un lenguaje intencionalmente fofo prefabricado por un enorme equipo de ventas formado por analistas electorales y especialistas en grupos de discusin!

La fecha de la partida del Reino Unido de la Unin Europea se conoce desde hace dos aos. Tiempo suficiente, podramos pensar, para intentar mantener al pas en el club europeo iniciando reformas reales en pro de una sistema de cooperacin intraeuropea menos centralista, menos rgido, en lugar de optar por la coercin. Haber comenzado por hacer concesiones razonables sobre la poltica migratoria podra nicamente haber sido el truco. O, de eludirse esta opcin, se podran haber iniciado los preparativos para efectuar una separacin pacfica, como la acaecida en la dcada de 1990 entre Chequia y Eslovaquia.

Los derechos de los ciudadanos britnicos y europeos que viven respectivamente en la Unin Europea y el Reino Unido podran haber sido acordados; las normas sobre el trfico areo y los procedimientos y tarifas aduaneros podran haber sido objeto de acuerdo. Nadie sabe si los partidarios de la lnea dura presentes en el partido de May habran logrado sabotear este planteamiento, pero el hecho es que no se ha hecho intento alguno de explorar esta va.

Tambin podramos haber pensado que la industria alemana, un grupo de presin poderoso donde los haya, persuadira al gobierno de su pas para que le asegurase un acceso seguro a uno de sus mayores mercados de exportacin. Nada se hizo tampoco en este sentido. nicamente ahora que un brexit duro se halla a las puertas comienzan a contemplarse propuestas prcticas, la mayora de las cuales, sin embargo, se insertan en un contexto de escenarios de pesadilla: en el Reino Unido por un gobierno que intenta construir una mayora para su tratado con Bruselas y por el lado europeo como un intento realizado en el ltimo minuto para que la opinin britnica bascule contra el propio brexit.

Por qu ha sucedido esto? Por qu esta increble irresponsabilidad por parte de la Unin Europea y de sus principales potencias, en particular Alemania y Francia? Su prioridad esencial, que hasta la fecha se ha impuesto a todo otro tipo de consideraciones, es mantener la disciplina sobre el resto de Estados miembros de la Unin Europea, muchos de los cuales tienen quejas similares a las britnicas respecto a la integracin europea en su forma actual.

"La Comisin conserva la esperanza de que, mediante la humillacin de los britnicos (y en el mejor de los casos obligndoles a confesar sus pecados y a volver a la Iglesia no reformada), otros sern disuadidos de intentar otro amotinamiento"

Si se efectan concesiones al Reino Unido, ello podra servir a otros Estados como precedente para obtener concesiones. A la postre, el proyecto del sper Estado europeo, todava profundamente arraigado en Bruselas, as como los diversos diseos imperiales de Berln, Pars o del ncleo europeo franco-alemn correran el riesgo de tener que ser finalmente aparcados. El tratamiento europeo del Reino Unido en estos momentos no representa sino un desesperado intento de salvar de su destruccin un diseo poltico periclitado.

Se trata de una apuesta de envergadura econmica, poltica y cultural por parte de una clase poltica en declive unida en torno a un superestatismo neoliberal que ha sobrevivido a s mismo: una apuesta efectuada no solo sobre las espaldas del pueblo britnico, sino tambin sobre las del resto de los pueblos de Europa. La esperanza de que, mediante la humillacin de los britnicos (y en el mejor de los casos obligndoles a confesar sus pecados y a volver a la Iglesia no reformada), otros sern disuadidos de intentar otro amotinamiento.

Recientemente, el Tribunal de Justicia de la Unin Europea consider si el Reino Unido podra, en caso de que as lo deseara, retirar su decisin de abandonar su pertenencia a la Unin Europea. La Comisin Europea sostuvo que ello debera ser imposible, dado que, si as fuera, otros Estados miembros se sentiran animados a iniciar procesos de abandono de la Unin Europea en el curso de los cuales negociaran concesiones que, una vez obtenidas, les permitiran cancelar posteriormente los procedimientos de salida. Pura locura, podramos pensar, pero dotada de sistema. Como Hamlet, un atento observador de un Estado decadente, expres celebrrimamente: Aunque esto sea locura, no podemos negar que existe mtodo en la misma.

Wolfgang Streeck, Director emrito del Max Planck Institute For The Stydy of Societies.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/carta-desde-europa/wolfgang-streeck-brexit-locura-metodica

 

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter