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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2018

"Venamos bien, pero pasaron cosas"

Walter C. Medina
Nueva Tribuna


Hambre para hoy, pan para maana bien cabra como eslogan para simplificar la propuesta de los Chicago Boys argentinos que, en dictadura y en democracia, han irrumpido en la escena poltica para destrozar todo lo construido.

Si hay un pas que pueda jactarse de tropezar con la misma piedra, ese pas es Argentina, que llevando al paroxismo el refrn, tropez en 2015 dndole a Macri la presidencia del pas, es decir, dndole al zorro la responsabilidad de proteger el gallinero.

Cmo fue posible que una sociedad prspera, con elevados ndices de desarrollo humano, con abundantes y frtiles tierras, con numerosos recursos hdricos, con petrleo, con un enorme litoral atlntico y un parque industrial considerable, que para la primera mitad del siglo XX tena una pujanza mayor que Canad, Australia o Espaa, en tan slo unos aos pudiera descender a niveles slo comparables con pases hambreados del frica, convirtiendo a uno de cada tres de sus habitantes en pobres ? La respuesta a estos interrogantes est en la perversidad con la que los mesas del neoliberalismo supieron imponerse, envalentonados por los medios de comunicacin hegemnicos que juegan a su favor demonizando y criminalizando a quienes pretendieron (con xito) imponer un modelo de pas cuya prioridad no es bajarse los pantalones ante Estados Unidos.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando Europa estaba destrozada y comenzaba su lento proceso de recuperacin con la inyeccin del Plan Marshall , Argentina rebosaba de divisas, siendo la dcima economa mundial. El desarrollismo, como teora econmico-poltico-social, marc la poca, llevando la industrializacin a niveles insospechados.

DESARROLLO DE LA INDUSTRIA NACIONAL

Hacia 1950 Argentina se encontraba entre los tres pases ms avanzados en el aprovechamiento del gas natural, junto con Estados Unidos y la Unin Sovitica

En ese modelo, al que las lites dominantes llaman con desprecio populismo, se alienta el desarrollo de la industria nacional. A finales de la dcada de los 50, durante el gobierno peronista, Argentina aportaba la mitad de todo el Producto Interno Bruto PIB de Latinoamrica. Adems de las exportaciones de cereales y carne vacuna, la industria argentina era pujante. La produccin global era el doble de la de Brasil. Junto a ese dinamismo, la sociedad en su conjunto tena un nivel comparativamente muy alto con otros pases de la regin. Los salarios eran los mejores de todo el sub-continente, y la clase trabajadora urbana y rural estaba sindicalizada, gozando de importantes beneficios.

En ese contexto, la pobreza nunca super el 10 por ciento de la poblacin, y la participacin de los salarios de los trabajadores en la riqueza nacional rondaba el 50 por ciento. AsImismo haba en el pas grandes desarrollos cientfico-tcnicos como tambin culturales en su sentido ms amplio. Hacia 1950 Argentina se encontraba entre los tres pases ms avanzados en el aprovechamiento del gas natural, junto con Estados Unidos y la Unin Sovitica. La produccin cientfica y cultural tambin alcanz altas cotas con tres Premios Nobel en Ciencia, una gran industria editorial, discogrfica y cinematogrfica que marc el rumbo en el continente, un masivo acceso a la educacin que puso a Argentina en el primer puesto de los pases de la regin. Para la dcada de los 60 los indicadores socioeconmicos eran inhallables en otros pases latinoamericanos, y asemejaban a Argentina al perfil de pases europeos con desarrollo medio.

Pero como dira el mismsimo Mauricio Macri , pasaron cosas. Y las cosas que pasaron, con nombres y apellidos, hicieron que aquel nivel de bienestar que los mal llamados populismos haban logrado establecer, sean ahora un lejano aunque fresco recuerdo. Ese histrico ndice de pobreza siempre bajo, hoy alcanza a uno de cada tres nios , mientras que la cifra total se eleva a niveles insospechados hasta hace apenas tres aos: El 35 por ciento de la poblacin es pobre, y en algunas provincias el porcentaje llega incluso al 50 por ciento. El salario mnimo actual cubre solo el 45 por ciento de la canasta bsica, las jubilaciones son miserables, la desnutricin infantil supera el 20 por ciento, la desocupacin se ubica en el 7,6 por ciento de la poblacin econmicamente activa, miles de fbricas han cesado su actividad, los despidos en el sector pblico y privado son moneda corriente, se incrementa la indigencia, crece la mortalidad infantil, y un vasto y dramtico etctera.

La entrega de la soberana econmica efectuada por Macri al FMI , ha puesto de rodillas nuevamente a la Argentina. Ya no es Macri quien gobierna el pas, sino Christine Lagarde. Y las imposiciones del Fondo van en la misma sintona de los grandes centros de poder con capacidad de incidencia global, que hacen de Argentina lo que actualmente es.

Venamos bien, pero pasaron cosas, dijo Macri durante una entrevista realizada por uno de sus comunicadores a sueldo. A lo que cualquier televidente con medio dedo de frente podra agregar: Venamos bien, pero lleg Macri.

Fuente: https://www.nuevatribuna.es/articulo/america-latina/argentina-crisis-economica-gobierno-mauricio-macri/20181223173409158627.html

 


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