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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-12-2018

El pueblo sudans quiere acabar con 30 aos de rgimen

Sarah Babiker
El Salto

De las protestas por el precio del pan a la revuelta contra el presidente. Diez das de manifestaciones que podran cambiar el rumbo de Sudn.


Manifestacin sudn

Las fuerzas de seguridad reprimen con gases lacrimgenos la manifestacin del 25 de diciembre en Jartum

 

Hurriya, hurriya!, cantan cientos de mujeres sudanesas en una manifestacin. Muchas de ellas llevan la bata blanca de las estudiantes. Hurriya significa libertad en rabe, y la protesta que estas mujeres protagonizan es una ms de las muchas que, desde el pasado 19 de diciembre, han tomado las calles en varias ciudades de Sudn. El pas africano est siendo testigo de decenas de movilizaciones, un clima de rebelin que podra amenazar la continuidad del rgimen.

Las primeras manifestaciones fueron espontneas. Una respuesta desde el hartazgo cuando el pan triplic su precio. Esta subida supone para muchas familias no poder alimentarse, una situacin que viene a culminar una etapa de empobrecimiento marcada por la inflacin el gobierno reconoce un 70% de inflacin en el ltimo ao, pero otros expertos apuntan a un porcentaje mucho mayor la escasez de gasolina, que ha obligado durante meses a las personas a dormir en sus coches mientras hacan horas de cola ante los surtidores, y un corralito que ha dejado los bancos desprovistos de dinero, impidiendo que la gente cobrara sus salarios. Toda esta lista de agravios se ha podido escuchar en las manifestaciones, que al final se han traducido en una demanda: el pueblo quiere acabar con el rgimen.

En julio de 2018, el FMI visit el pas. Dado que Sudn figura todava en la lista de estados que apoyan el terrorismo no puede recibir prstamos de la institucin. Pero s asesoramiento. La asistencia tcnica del fondo se ha traducido en el fin de los subsidios, la incapacidad de la poblacin de cubrir sus necesidades bsicas y, como respuesta: la revuelta.

"Falta de pan, inflacin, fin de los subsidios, corralito. La lista de agravios se ha podido escuchar en las manifestaciones"

Omar Al Bashir, que tom el poder el 30 de junio de 1989 con el apoyo del ejrcito, se ha convertido en uno de los dictadores ms longevos de la regin. Al frente del Partido del Congreso Nacional, bajo su gobierno de corte islamista, se recrudeci la guerra contra el Sur del pas. Dos dcadas de conflicto que culminaron con la secesin del Sur tras un referndum en 2011. Mientras Sudn del Sur vive en situacin de guerra civil desde su creacin, el Norte, desprovisto de la que se haba convertido en su principal fuente de riqueza, el petrleo el 75% de las reservas perteneca a la parte meridional del pas se precipit en una debacle econmica.

Hoy, nosotros el pueblo sudans, hemos cruzado el punto de no retorno en el camino del cambio, rezaba un comunicado de la coalicin de asociaciones profesionales que convoc la marcha del martes 25. Tomaremos todas las opciones de acciones pacficas y populares hasta que acabemos con el rgimen que sigue derramando sangre. Hoy, ms que nunca, tenemos confianza en nuestra capacidad colectiva de conseguirlo, anunciaban. Segn reportaba Amnista Internacional el mismo martes, las vctimas mortales de la represin ya eran 37.

Tras varios das de manifestaciones espontneas, protagonizadas en gran medida por estudiantes el gobierno cerr universidades y escuelas para detener las protestas la manifestacin del pasado 25 en Jartum, en la que se march hasta el Palacio Presidencial, fue uno de los primeros actos organizados articulando a sindicatos y partidos en la oposicin. Por su parte, el lunes 24 los mdicos se declararon en huelga. Ayer 27, los periodistas convocaron tambin un paro de tres das.

Por las redes sociales vienen circulando las imgenes de las manifestaciones, tambin las que prueban la represin del rgimen que ha respondido a las protestas con municin real y gases lacrimgenos. Un vdeo muestra una larga hilera de cuatro por cuatro cargados de militares en una de las principales arterias de la capital. Mientras tanto, el gobierno ha limitado internet, censurado las redes sociales y expulsado a varios periodistas de medios rabes. 14 miembros de la oposicin han sido detenidos.

UNA TRADICIN DE PROTESTA QUE VUELVE

Las primeras protestas tuvieron lugar en en la ciudad de Atbara, una poblacin de poco ms de 100.000 habitantes en el noroeste del pas. Atbara, considerada como capital del ferrocarril durante la poca de la colonia, tiene una importante tradicin sindical y anticolonial. De all las protestas se han ido extendiendo a diversas ciudades entre ellas la capital. Ya a finales de 2017 el descontento fruto de la inflacin se tradujo en movilizaciones.

En el 2011, con la primavera rabe, empez un ciclo de protestas en el pas que culminara con las revueltas de otoo de 2013 contra la subida de la gasolina. Aquellas movilizaciones acabaron con ms de 200 muertos. Las medidas de austeridad aprobadas por Al Bashir en aquellos dos aos, alimentaron intermitentemente movilizaciones. Por otro lado, la Corte Penal Internacional emiti en 2009 y 2010 dos rdenes de arresto contra el presidente sudans, acusndole de genocidio, crmenes de guerra y crmenes contra la humanidad, principalmente por su rol en Darfur.

Esta es una segunda ola, ms intensa, de lo que pas en septiembre de 2013. El gobierno consigui sobrevivir entonces. Pero esta vez, los manifestantes parecen ms determinados, y han superado la masacre que sufrieron la ltima vez, comentaba el analista sudans Mohamed Osman a la cadena Al Jazeera el pasado lunes. Unos de los signos ms claros de la actual vulnerabilidad del rgimen, segn este experto, ha consistido en la participacin de algunos militares en las manifestaciones.

Hasta ahora, el principal apoyo Al Bashir ha sido el ejrcito. Su gobierno destina un 75% del presupuesto nacional a defensa. Si el conflicto con el Sur fue la excusa para perpetuar un rgimen militar, mientras se contaba con los ingresos del petrleo se pudo crear cierta ficcin de prosperidad. De aquellos aos de crecimiento poco ha quedado en trminos de infraestructuras o industria estatal, el dinero del petrleo vino a enriquecer a las lites polticas. Junto a la denuncia por la situacin econmica, en la calle se seala la corrupcin del sistema.

"En 1964 y 1985 movilizaciones civiles como las de estos ltimos diez das clausuraron las dictaduras de Abboud y Numeiry"

Los manifestantes ven incluso a los partidos histricos de la oposicin: la Umma y el Partido Unionista como parte del sistema corrupto que ha llevado a la poblacin a la pobreza. Es a los partidos de izquierda y liberales a quienes apuntan los portavoces del gobierno de estar detrs de las protestas. Los manifestantes apelan a una ruptura y recuerdan que no es la primera vez que la gente, en la calle, impone un giro democrtico.

En 1964 un ciclo de protestas acab con la dictadura de Ibrahim Abboud, quien dio un golpe de estado en 1958, a solo dos aos de la independencia. En el 85, el rgimen de Yaafar al-Numeiry termin cuando miles de personas tomaron las calles exigiendo democracia. Ambos hechos histricos emergen en los discursos de los activistas en territorio sudans pero tambin en la dispora. A lo largo de la semana, las concentraciones en solidaridad con las protestas en Sudn se extendieron por varias ciudades de Estados Unidos y Europa.

EEUU, YEMEN Y LA RESACA DE OTRAS PRIMAVERAS

Mientras el 2018 concluye con este panorama de protesta a nivel interno, a nivel internacional Al Bashir se encuentra en un momento de calma. Tras aos de castigo econmico, Estados Unidos levant las sanciones al estado africano en octubre de 2017, al entender que el gobierno ha hecho avances contra el terrorismo. Este blanqueamiento coincide con la participacin de Sudn en la guerra de Yemen, integrando la alianza con Arabia Saud, Estados Unidos y los Emiratos rabes contra los Houthi. All donde la superpotencia y los ricas monarquas petroleras ponen el dinero y las armas, Sudn ha puesto tropas. Muchos de los soldados provienen de las milicias janjaweed, famosas por su crueldad en Darfur.

Pero esta vez el frente interno podra ser suficiente para desestabilizar al mandatario. Segn sealan sus opositores, el hecho de que Al Bashir no estuviera presente en el palacio gubernamental en ocasin de la marcha del pasado martes 25 es un prueba de su debilidad. Un da antes tachaba de traidores y mercenarios a quienes estaban detrs de estos sabotajes y prometa nuevas reformas econmicas. Sus palabras fueron claramente insuficientes para contener las manifestaciones.

Ante los precedentes de las primaveras rabes la gente se pregunta qu podra venir despus de Al Bashir. De momento, esta incertidumbre no impide que sigan las protestas. Maana, 29 de diciembre a las 11 de la maana, la comunidad sudanesa en Madrid ha convocado una concentracin frente a la embajada de Sudn para denunciar la violacin de los derechos humanos en el pas y exigir que se respeten las manifestaciones pacficas.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/africa/el-pueblo-sudanes-quiere-acabar-con-30-anos-de-regimen-



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