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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-12-2018

El relato propio de las mujeres

Nerea Balinot
CTXT

La industria editorial es mayoritariamente femenina y tambin compramos y leemos ms libros, sin embargo todava cuesta reconocer la literatura escrita por mujeres


<p>Mujer escribiendo.</p>

Mujer escribiendo. FEDERICO ZANDOMENEGHI

 

Si la historia del ser humano comienza cuando escribe sobre s mismo, la literatura el arte de la expresin verbal es el lugar en el que crece el deseo colectivo de gritar quines somos. Sin embargo, durante cientos de siglos la humanidad solamente ha sido la mitad de s misma y las mujeres han quedado desplazadas a la marginalidad de la historia. Desde all, luchan por tener su propio relato; tambin en literatura.

Sobre el silencio al que han sido condenadas escribi Joanna Russ en Cmo acabar con la escritura de las mujeres (Eds. Barret y Dos Bigotes), un ensayo que analiza las prohibiciones, prejuicios machistas y barreras sociales a las que se enfrentan las escritoras. Aquellas que, superando la pobreza, la falta de formacin y el escaso tiempo libre lograron escribir, encontraron siempre un pero dispuesto a negar el valor de su obra: no deberan haberlo hecho, son una excepcin aislada o la suya no es verdadera literatura.

Cuando los crticos reconocieron que Mary Shelley era la nica autora de Frankenstein, sentenciaron que todo su mrito fue proporcionar un reflejo pasivo de las fantasas que la rodeaban. Cumbres Borrascosas fue definida como una novela sobre el mal hasta que Emily Brnte admiti su autora; entonces, se convirti en una historia de amor. As, Russ retrata el desprecio con que son recibidas las autoras, denunciando lo difcil que es escribir (y publicar) siendo mujer. El episodio ms violento lo vivi, quizs, la escritora Ellen Glasgow cuando present su primer libro. Un agente literario intent violarla y sentenci: Es usted demasiado bonita para ser novelista.

La literatura de las mujeres ha sobrevivido hasta nuestros das como una excepcin. Para Carmen G. de la Cueva, que ha escrito sobre la falta de reconocimiento que sufren las escritoras, son como un archipilago de islas a la deriva desprendidas del continente de la literatura universal. Islas prdidas que, adems, apenas representan el 5% de la superficie a explorar en bibliotecas, editoriales y libreras.

El catlogo Letras Hispnicas de la editorial Ctedra, por ejemplo, solo incluye a 20 mujeres entre los 350 autores publicados. Por su parte, la editorial Austral, en su coleccin Clsica de Narrativa, recoge la obra de siete mujeres frente a noventa autores varones. Unas cifras nfimas que corroboran las estanteras de Clsicos de la Literatura de cualquier librera: la mitad de la humanidad ha sido olvidada.

Personajes secundarios

El problema, explica la escritora Laura Freixas, es el prejuicio que identifica lo universal con lo masculino, asociando a las mujeres con lo especfico y accesorio. As, la literatura de los hombres es vista como la encarnacin de la humanidad, mientras que parece que nosotras solo escribimos sobre mujeres, para mujeres y, adems, mal.

La guerra como experiencia tradicionalmente masculina se considera un acontecimiento universal, humano e interesante para cualquier lector (aunque apenas ninguno la haya vivido). En cambio, denuncia Freixas, no ocurre lo mismo con la maternidad: Ms de 300.000 espaolas dan a luz cada ao y apenas tenemos literatura sobre el embarazo. La poca que existe est asociada a la baja cultura de masas, es un tema de mujeres y queda devaluado.

Ningn chico de 15 aos va a leer La campana de cristal de Sylvia Plath, pero a muchas adolescentes les van a recomendar El guardin entre el centeno", reflexiona Patricia Escalona, editora y portavoz de la iniciativa Las Mujeres del Libro Paramos . Aunque ambas son novelas de juventud sobre crecer y encontrar un lugar en el mundo, a la literatura escrita por mujeres se le achacan sentimentalismos que parecen restarle calidad, denuncia.

EL PROBLEMA ES EL PREJUICIO QUE IDENTIFICA LO UNIVERSAL CON LO MASCULINO, ASOCIANDO A LAS MUJERES CON LO ESPECFICO Y ACCESORIO

Frente a estos prejuicios machistas es imprescindible leer a ms mujeres y comentar su obra, afirma Cristina Daz desde Casa de Lectoras Indeseables , un club de lectura feminista que apuesta por historias que nos representen y den validez a nuestros relatos. Junto a ella construye este espacio Clara Timonel, defensora de la importancia de leer a escritoras que hayan vivido nuestras experiencias y puedan poner palabras a aquello que no comprendemos. Leyndolas crecemos y, en una sociedad que nos quiere pequeitas, frgiles e insuficientes, esto es muy indeseable. Cuando comenz a tener conciencia feminista, Timonel descubri que los libros de autores masculinos que haba ledo estaban llenos de mujeres incompletas, incompetentes o, directamente, falsas. Personajes caricaturescos y arquetpicos, confirma Daz, como la musa, la esposa estorbo y la puta con el corazn de oro, que solo estn ah para engrandecer al autor o al personaje principal.

Esta es, para Freixas, una de las grandes diferencias de la literatura escrita por mujeres: aparecen personajes femeninos, tienen protagonismo e, incluso! se relacionan entre s. Recuerda aquella frase de Virginia Woolf en Una habitacin propia imaginando cmo sera la novela del futuro: A Chloe le gustaba Olivia, quizs, por primera vez en la historia de la literatura. Los lazos entre mujeres madres, amigas, compaeras que van ms all del personaje masculino son historias que no existan, explica, y es necesario contarlas.

An quedan algunas deudas pendientes. Entre ellas, la de romper tabes literarios como la sexualidad femenina, la menstruacin o el embarazo no deseado. Freixas menciona un diario de Sylvia Plath en el que lamenta: Horror ante la posibilidad de estar embarazada () Lo peor de todo: odio al intruso. La idea de publicar aquellas palabras resultaba inconcebible entonces y, quizs, siga sindolo ahora. Para Joanna Russ, las mujeres an no pueden escribir sobre lo que quieran sin ser rechazadas. El canon literario ha expulsado los temas asociados a lo femenino, las escritoras han desaparecido de la memoria colectiva y sus obras estn metidas en cajas en los almacenes de las bibliotecas o descatalogadas, denuncia Clara Timonel. Es la consecuencia lgica de una educacin llena de referentes masculinos, aade Freixas. Desde el colegio hasta la Universidad hemos aprendido a leer a los hombres, a conocer sus cdigos, a reconocernos en sus obras Ellos, en cambio, se han olvidado completamente de nuestra existencia.

Una habitacin propia para la literatura de mujeres

Durante aos, las escritoras han reivindicado esa habitacin propia que describi Virginia Woolf como el espacio necesario para escribir. Ahora, su mayor desafo es rescatar a las autoras del olvido y crear una habitacin comn donde sus obras puedan perdurar.

Mientras se entierre la memoria de nuestras predecesoras y se asuma que no hay ninguna, cada generacin de mujeres se enfrentar a la carga de hacerlo todo por primera vez. As defini Joanna Russ algunos de los mtodos ms efectivos para acabar con la escritura de las mujeres: el olvido, el aislamiento y la falta de referentes.

Frente a esto, Laura Freixas destaca la importancia de crear espacios propios de autoras para estudiarlas en su contexto. Y sostiene que las antologas poticas de mujeres o los libros de relatos de escritoras no son un gueto, como tampoco lo son las generaciones literarias o los cuentos de autores jvenes. Defender esto no significa renunciar a formar parte del canon literario. Aunque reconoce que es muy frustrante pasarse la vida intentando que los hombres las incluyan en sus colecciones, el poder est ah y hay que luchar por ello.

Para Patricia Escalona, portavoz de Las Mujeres del Libro Paramos, es absurdo y anacrnico vincular libros y autoras bajo la etiqueta literatura de mujeres; cada una tiene sus temas, sus obsesiones y su universo. Basta ya. No somos una minora, somos la mitad discriminada de la poblacin, aade. Desde su plataforma luchan para que las obras escritas por mujeres tengan tanto valor como las escritas por hombres y denuncian las desigualdades que sufren. Entre ellas, la brecha salarial: en una industria en la que las mujeres escritoras, editoras, libreras son el 80%, apenas ocupan un 20% de los puestos de poder.

ES ABSURDO Y ANACRNICO VINCULAR LIBROS Y AUTORAS BAJO LA ETIQUETA LITERATURA DE MUJERES

Ambas defienden la necesidad de polticas paritarias como las cuotas en el mbito cultural. Esto no representa, como afirman sus detractores, un empobrecimiento de la calidad literaria. Quien piense que las cuotas devalan es porque piensa que las mujeres devalan, responde Freixas. Uno de los objetivos de Clsicas y Modernas , la asociacin cultural de la que es fundadora, es denunciar aquellos espacios en los que no hay una sola mujer. Y plantearse el porqu. Mientras que los hombres parecen merecer siempre el espacio que ocupan hasta en un 90%, las pocas mujeres incluidas son vistas con desconfianza.

Siempre hemos sido consideradas intrusas, afirma. Especialmente, en los premios de mayor prestigio literario. Solamente catorce mujeres han ganado el Premio Nobel de Literatura frente a cien hombres y, en Espaa, Ida Vitale se ha convertido en la quinta mujer galardonada con el Premio Cervantes. Para recuperar el reconocimiento institucional, recuerda Freixas, solo es necesario aplicar el artculo 26 de la ley de igualdad de 2007. En l, se estipula que todos los organismos culturales pblicos deben ser paritarios; tambin, la RAE, donde solo hay 8 mujeres entre 46 acadmicos.

Desde el punto de vista comercial, en cambio, estamos viviendo un boom feminista. As lo perciben en la Librera Mujeres , un espacio feminista que cumple 40 aos en Madrid. El pasado 8 de marzo, explica Dunia Alzard, fue un punto de inflexin. Y, aunque existe una tendencia mainstream de convertir el feminismo en un movimiento pop, hay generaciones jvenes muy concienciadas. Lo importante no es si llegan por moda o curiosidad, aade, sino recomendarles literatura de calidad.

No podemos olvidar a todas las mujeres que han hecho posible este xito, recuerdan Clara Timonel y Cristina Daz. Por eso reivindican el trabajo que llevan aos realizando editoriales independientes y cooperativas como la editorial Melusina que public Teora King Kong, de Virginie Despentes- o Ediciones Torremozas especializados en rescatar autoras olvidadas. Desde que el movimiento empez a ser capitalizable en masa, denuncian, su trabajo est siendo usurpado descaradamente.

La Casa de Lectoras Indeseables, la asociacin Clsicas y Modernas, la plataforma Las Mujeres del Libro Paramos o la librera Mujeres son algunas de esas habitaciones comunes donde la literatura de las mujeres encuentra refugio. Necesitamos hermanarnos, crear redes para compartir recursos y aprender las unas de las otras, defiende Clara Timonel. Un trabajo que es imprescindible realizar colectivamente porque el poder, confirma Freixas, se tiene en grupo.

Joanna Russ afirm que las escritoras han habitado siempre en los mrgenes de la literatura. El canon masculino y blanco es un centro completamente distorsionado; un centro muerto que no puede explicar el mundo. Para romperlo, Freixas propone conocer a nuestras contemporneas, rescatar a las escritoras del pasado y crear una continuidad entre ambas. Solo as, concluye Timonel, podremos construir una genealoga con muchas races que perdure en el tiempo. Este es el relato propio de las mujeres: una historia de reivindicacin.

Fuente: https://ctxt.es/es/20181226/Culturas/23440/literatura-mujeres-igualdad-nerea-balinot.htm



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