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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2019

Jos Gabriel Palma, economista chileno y profesor de Cambridge
Slo unos pocos pases en el sur del frica tienen una desigualdad ms obscena que la nuestra

Pablo lvarez y Jons Romero
The Clinic


Jos Gabriel Palma es un economista y profesor chileno especializado en el estudio de la desigualdad y crecimiento en los pases. Su trabajo inspir la formulacin del Coeficiente Palma, un ndice alternativo al tradicional Gini. Doctorado en Oxford, profesor en Cambridge y de la Universidad de Santiago, Palma dio una clase magistral en el ltimo festival poltico A toda marcha!, organizado por Revolucin Democrtica. Aqu, expone sus crticas al que llama neoliberalismo rentista, el cual busca desesperadamente crear mercados no-competitivos para que las grandes corporaciones puedan disfrutar las ventajas del capitalismo, sin tener que esforzarse por sus exigencias, dice.

Originalmente, esta entrevista no iba a llevar una introduccin. Pero entre su realizacin -hace varias semanas atrs- y su reciente publicacin, Jos Gabriel Palma fue invitado por la presidenta de la Asamblea General de las Naciones Unidas para exponer parte de su trabajo en una sesin especial sobre pases de ingreso medio. As de caperuzo es este profesor chileno, especializado en el estudio de la desigualdad y crecimiento en los pases.

Tomando en cuenta el ndice Palma (nombrado en tu honor), cmo se encuentra la regin, y particularmente Chile, en trminos de desigualdad? -A pesar de algunos avances en temas como la pobreza, slo unos pocos pases en el sur del frica tienen una desigualdad an ms obscena que la nuestra. Segn el Banco Mundial, entre los 20 pases ms desiguales est la mayora de Amrica Latina (AL), incluido Chile − con Colombia y Brasil peor que nosotros.

El ndice Palma trata de transparentar la diversidad distributiva en el mundo. Lo fundamental es que hay que distinguir entre los grupos medios por un lado, y los ricos y pobres por otro. Mientras que entre los primeros − las clases administrativas (o deciles 5 a 9) − hay gran homogeneidad distributiva en el mundo, entre los segundos, el 10% ms rico y el 40% ms pobre, hay gran diversidad. Mientras que los administrativos se llevan prcticamente lo mismo en todas partes (la mitad de la torta), ricos y pobres se llevan tajadas muy diferentes. Mientras en unos pases el 10% ms rico como grupo incluso se lleva menos que el 40% ms pobre (Finlandia), en otros, como en Amrica Latina y Sudfrica, los ricos tienen el poder para estrujar al 40% ms pobre, y llevarse una tajada tres, cuatro y hasta siete veces ms grande que la de ellos. Ah es donde est la diferencia. Lo dems es cuento.

Por eso, el ndice -que ahora llaman Palma, porque surgi de mi trabajo- busca transparentar esa dicotoma en el mundo entre la homogeneidad distributiva de los del medio, y la gran heterogeneidad entre lo que se llevan ricos y pobres. El gran problema del ndice tradicional, el Gini, es que mezcla ambas cosas. Lo que emerge de mi ndice es que la gran desigualdad en AL se debe al poder que tiene el 10% ms rico para apropiarse de la tajada del len en la mitad de la torta en la que compiten ricos y pobres (ver, por ejemplo, http://www.econ.cam.ac.uk/research-files/repec/cam/pdf/cwpe1627.pdf).

Qu le parece esa visin que ha impulsado la derecha de que la desigualdad se combate generando oportunidades?

-Algo que la ideologa neo-liberal nunca va a poder concebir (porque se caera a pedazos) es que el capitalismo nunca ha funcionado porque se generen oportunidades, sino por necesidades. El gran xito de crecimiento en el Asia emergente atestigua eso. Todo lo que el capitalismo ha logrado se debe a las necesidades que ha generado, especialmente por las exigencias que impone la competencia. Los mercados han existido por 5 mil aos, los competitivos por 300. Esa es la especificad del capitalismo: la competencia crea compulsiones, y el que no responde queda fuera del mercado. En un mercado competitivo el que no invierte, no incrementa productividad, absorbe tecnologa, innova en productos, atiende bien al cliente, etc. − como el camarn que se duerme − se lo lleva la corriente.

Por eso es que el neo-liberalismo rentista busca desesperadamente crear mercados no-competitivos para las grandes corporaciones, donde puedan disfrutar de todas las ventajas del capitalismo, pero no tener que esforzarse por sus exigencias. stas quedan slo para el resto (Pymes, trabajadores, etc.). El motto ms apropiado para los grandes rentistas y depredadores en recursos naturales, los parasitarios en pensiones, etc. es Socialismo para nosotros, capitalismo para los dems. Quieren cuadrar el crculo: generar ganancias astronmicas con un mnimo de inversin y esfuerzo. Y lo han logrado, capturando a los gobiernos y domesticando a la nueva izquierda, especialmente cuando los necesitaban para consolidar el modelo − confirmando lo que nos dice Theodor Adorno: la dominacin es ms efectiva si delega la violencia en la que se basa en los dominados. La herencia demcrata en EE.UU. es transparente: las corporaciones llegaron a tener las tasas de ganancias ms altas de la historia, con una inversin privada que apenas cubra los niveles de depreciacin. Entre otras cosas, para lograr eso desde la crisis financiera del 2008 se gast en el mundo ms de 40 millones de millones de dlares en fusiones y adquisiciones (M&A); y este ao ya es otro rcord histrico. Se compra cualquier cosa, y a cualquier precio con tal de no tener que competir. Se ha llegado a niveles tan absurdos de concentracin oligoplica (mire lo que acaba de pasar con las lneas areas), que el capitalismo resultante no es slo altamente desigual sino increblemente ineficiente. Y el TDLC? Un bulldog sin dientes. Neo-liberalismo es sinnimo de neo-parasitismo

Y eso de que son las necesidades, y no las oportunidades, las que genera dinmicas de transformacin se da a todos los niveles. Por ejemplo, la educacin chilena nunca va realmente a mejorar hasta que no se intente de verdad hacer diversificacin productiva, industrializar el sector exportador, etc. Slo entonces se va a generar la necesidad de tener una educacin a la altura − a niveles asiticos, pases que encabezan todos los rankings en educcin, pues necesitan de dicha educacin para nutrir su gran crecimiento. No es que sean tan iluminados, simplemente saben responder a sus necesidades.

Una de las cosas que prometa el segundo gobierno de Michelle Bachelet era combatir la desigualdad. Cree que sus polticas fueron efectivas en ese propsito? -Para nada. No dudo de las buenas intenciones, pero les falt estmago. Negociaron su reforma tributaria, y siguieron la absurda poltica migratoria que comenz con Lagos y Eyzaguirre, cuya nica finalidad era dejar congelados los salarios bajos. Por un simple cambio poblacional − las familias pobres tienen cada vez menos hijos − se gener una creciente escasez de mano de obra barata. Comenzaron entonces a subir los salarios agrcolas, los de la construccin, el de las empleadas domsticas. Pasamos de sobre-oferta a sobre-demanda de ese tipo de trabajo. De empleados que tenan que competir por empleadores, a empleadores compitiendo por empleados. se s que era signo de desarrollo! Generaba no slo una gran oportunidad para mejorar las condiciones del trabajo, y nuestra absurda desigualdad por fuerza de mercado, sino tambin (como muestra la experiencia de los pases desarrollados, y ahora la del Asia emergente) la de generar la necesidad de un mayor crecimiento de la productividad para pagar esos salarios en aumento.

Pero gan el rentismo neo-liberal, el que se nutre tanto de la apropiacin gratuita e ilegtima (incluso dentro de los parmetros de nuestra absurda Constitucin) de las rentas de los recursos naturales, de la concentracin oligoplica, etc., como de los salarios de hambre que subsidian la ineficiencia productiva. Recordemos que la mitad de nuestros compatriotas ganan menos de 380 mil pesos lquidos al mes − y eso en una economa que se cree (en forma delirante) que est en el umbral del desarrollo! Para que eso contine se requera rellenar al pas de mano de obra barata. El xito de esa poltica qued en evidencia en el incremento de la desigualdad que muestra la ltima Casen.

Pero en eso no somos muy originales; Italia, por ejemplo, como muestra un estudio de la BBC, los agricultores, con su xenofobia desatada, no slo votan por Salvini y su partido neofascista, sino que a la vez estn felices de pagar a los inmigrantes un Euro (menos de 800 pesos) por cada 100 kilos de tomate cosechados. Neofascismo xenofbico en la cabeza, oscurantismo valrico en el alma, y neoliberalismo desatado en el bolsillo. Un nuevo mnage trois que se extiende como un huracn por todo el mundo, y que ya lleg a Amrica Latina va Brasil.

Cul es su anlisis del desempeo econmico de Chile estos ltimos aos? -Su desempeo en los ltimos 20 aos, con gobiernos de las dos partes del duopolio, ha sido nefasto − salvo, por supuesto, desde la perspectiva del mal de muchos, pues en la mayora de Amrica Latina es an peor (para qu decir Venezuela). La productividad, por ejemplo, subi apenas 30% en estas dos dcadas: un magro 1.3% al ao. Mientras, en China se quintuplic, en India se triplic, y en la mayora del resto del Asia emergente se duplic. Quizs eso tendr algo que ver con que ellos son los eternos herejes del neo-liberalismo (y, por eso, se los ignora ideolgicamente). En trminos de cerrar brechas con la frontera productiva (EE.UU.), en lugar de ir hacia adelante, vamos hacia atrs. Y para los que an piensan desde la perspectiva neoclsica, ya obsoleta, de la productividad total de factores el panorama es an peor.

Y qu manera de farrearse del boom de los commodities! Oportunidades que a lo sumo aparecen una vez por generacin. Segn el Banco Mundial, si en el auge de la bonanza exportadora (2006 y 2007) el consumo representaba en Chile un 65% del PIB, al final del primer perodo de Piera (fin del boom externo) ya iba por el 76%, para seguir subiendo posteriormente. En otras palabras, la mayor herencia de ese boom fue guatita llena y corazones contentos (bueno, al menos algunos). Si eso no es populismo ineficiente, no se lo que es

Qu le parece el nuevo ndice de Capital Humano del Banco Mundial que ubica a Chile en el primer puesto de Amrica Latina? -Uno de las modas de la economa moderna es crear ese tipo de ndices. Si bien toda informacin valedera es bienvenida, como en los indicadores tradicionales nos va tan mal (por ejemplo productividad), en especial respecto del Asia emergente, se inventa todo tipo de ndices nuevos que son ms bien un merengue de cosas maleables. Recordemos el fiasco en el Banco Mundial por la manipulacin de algunos de ellos en contra del gobierno de Bachelet.

Finalmente, cul sera una forma de revertir el panorama general que est viviendo Amrica Latina? -Si tanto les gusta el capitalismo, qu tal, al menos, dejar que sea uno competitivo y eficiente, y no uno al servicio de rentistas y parasitarios? Y uno en el que la distribucin del ingreso refleje la contribucin real de los distintos agentes − y no el poder de grupos de inters para generar fallas distributivas. En el actual, a las grandes corporaciones slo les interesa lo que se llama la fruta al alcance de la mano. Se apropian de las rentas de los recursos naturales que nos pertenecen a todos, de las oligoplicas creadas artificialmente, las del casino financiero (en el que juegan con nuestras pensiones), y de las que emergen de su poder controlador del mercado del trabajo. Y cuando se les comienzan a agotar esas fuentes de ingreso fcil − en lugar de comenzar a diversificar la economa, industrializar el sector exportador, etc. − optan por la fuga masiva de capitales a pases vecinos donde an queda dicha fruta. A su vez, como todava no pueden clonar chilenos de bajos ingresos repletan el mercado de trabajo con inmigrantes para poder seguir pagando salarios mezquinos; y esto con la ayuda de la nueva izquierda, cuya lite (y no por primera vez) disfraza esto con un discurso humanitario. Muchos creen honestamente en ello, pero dudo que entre stos est su dirigencia. As crean una nueva trampa del ingreso medio, en la que vamos a seguir clavados mientras la actual ideologa neo-liberal contine siendo hegemnica.

La riqueza nunca se ha generado en el rentismo, la especulacin financiera, o en la actividad de los traders; ah es slo donde se devora.

Lo de Brasil nos indica que hay mucha urgencia en repensar el modelo y sus polticas econmicas, pues cuando la gente se cansa de que le tomen el pelo, y de la desesperacin inaguantable en la que vive, puede dar palos de ciego en busca de salidas mgicas a su impotencia. Lo que muestra Bolsonaro es que mesas tropicales pueden energizar esa resaca ideolgica − impulsada por la gran inseguridad econmica y la delincuencia desatada , y que busca soluciones vertiginosas, o es atrada por la brutalidad revanchista del neofascismo. Como nos dice Walter Benjamin, detrs de cada fascismo hay un gran proyecto poltico fracasado. En este caso es el de la tercera va.

Entre los tantos problemas del neoliberalismo uno de los peores es su rigidez ideolgica. Pase lo que pase en el mundo, sean las que sean las distorsiones y fallas de mercado, cambie lo que cambie el paradigma tecnolgico, se sigue repitiendo la misma majadera neoliberal de hace medio siglo. Y se sigue insistiendo con las mismas polticas econmicas, cuya fecha de vencimiento pas hace mucho rato. Para mi los analfabetos del siglo 21 no son aquellos que no saben leer o escribir, ni aquellos que no saben aprender, sino aquellos incapaces de desaprender y re-aprender segn los nuevos desafos que se van presentando por delante.

http://www.theclinic.cl/etiqueta/jose-gabriel-palma/




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