Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-12-2018

A los 65 aos falleci Hctor Timerman, tras una prolongada batalla contra el cncer
El hombre de la diplomacia y el periodismo

Ral Kollmann
Pgina/12


El ex canciller muri rodeado por sus familiares, despus de sufrir una larga persecucin por parte de jueces de Comodoro Py, el gobierno de Cambiemos y las instituciones de la comunidad juda. Polticos y referentes de los derechos humanos reivindicaron su trayectoria.

En la madrugada de este domingo muri el ex canciller Hctor Timerman. Su deceso se produjo tras una larga batalla contra el cncer pero tambin despus de un largo proceso de persecucin en el que participaron la Justicia de Comodoro Py, el gobierno de Cambiemos, las instituciones de la comunidad juda, AMIA y DAIA, que hasta fogonearon una acusacin contra Timerman por traicin a la patria, delito que no se aplicaba en la Argentina desde 1955, cuando se acus a Juan Domingo Pern. Hasta el gobierno norteamericano le quit la visa cuando urga que continuara el tratamiento experimental contra el cncer que haba iniciado en Nueva York. Tuve la chance de cruzar unas palabras hace un mes, cuando estaba dbil y apenas hablaba: lo vi satisfecho de haberle puesto el cuerpo y el alma a un gobierno distinto y seguro de que busc, a travs del Memorndum con Irn, una forma de destrabar la causa AMIA, paralizada desde hace casi 25 aos.

Rodeado de su esposa Anabel, de sus hermanos, de sus hijas y nietas, Hctor la pele con todas sus fuerzas contra el cncer de hgado. La batalla corri en paralelo con la persecucin judicial y poltica feroz por un Memorndum que fue votado por las dos Cmaras del Congreso. La oposicin que luego se integr a Cambiemos y el fiscal Alberto Nisman empezaron por acusarlo a l y a la ex presidenta Cristina Kirchner por encubrimiento, dado que segn decan el tratado favoreca a los sospechosos iranes. Los grandes medios fueron comparsa de la persecucin contra Timerman, lo hostigaron de todas las maneras posibles. Lo inslito es que el propio rgimen de Tehern se neg a ratificar la firma, o sea que los supuestamente favorecidos por el Memorndum al final no lo quisieron.

Este slo hecho tira por tierra cualquier acusacin porque, adems, el Memorndum nunca entr en vigencia. Nunca se dio ni siquiera un paso, de manera que no poda tener efectos reales, jurdicos, como en su momento dictamin el juez Daniel Rafecas y la Cmara Federal.

Los ms importantes juristas del pas Ral Zaffaroni, Julio Maier, Len Arslanin, Ricardo Gil Lavedra advirtieron apenas fue presentada la acusacin que no haba delito en el Memorndum.

Se poda decir que el tratado era bueno o malo, psimo, pero no un delito. Ni siquiera los diputados y senadores que votaron en contra dijeron que poda significar un delito. Y menos que menos traicin a la patria. La AMIA y la DAIA empujaron esa acusacin alentando el viejo adagio antisemita: judo, traidor a la patria.

Al ver que sus fuerzas se extinguan, Timerman pidi declarar cuanto antes. Lo hizo acompaado de sus abogados, Alejandro Ra y Graciana Peafort. Explic paso por paso cmo se gest el Memorndum que, adems, tena el apoyo de Interpol, que quera avanzar en la causa y evitar los choques entre Argentina e Irn. Timerman explic y document que la firma del tratado no implicaba ninguna ventaja para los iranes e incluso el secretario general de Interpol, el norteamericano Ronaldo Noble, dijo pblicamente: La acusacin contra Timerman es falsa.

El ex jefe de Interpol estableci sin ningn margen para la duda que nunca hubo un pedido del Gobierno ni del canciller Hctor Timerman ni de ninguna persona de Argentina para remover las alertas rojas vinculadas al caso AMIA. Todo lo contrario: afirm que la administracin kirchnerista siempre dej en claro que la firma del tratado no cambiaba el status de las rdenes de captura. Desde Dubai, donde vive, Noble incluso mand una carta al juez federal y a la Cmara Federal ofrecindose a testimoniar. El juez Claudio Bonadio apel entonces a una maniobra para no citarlo a Noble declarar: cerr la instruccin de la causa, y seal que no tomara ms medidas de prueba y que elevara el expediente a juicio oral.

Toda la causa tuvo episodios grotescos, incluyendo que se utiliz para reabrirla una llamada clandestinamente grabada por el dirigente de la AMIA Guillermo Borger, una llamada en la que Timerman no dijo nada distinto a lo que vena diciendo pblicamente. Comodoro Py permiti semejante atropello, con el impulso de la denuncia por parte de dos abogados del PRO y dos familiares empujados por la dirigencia oficial de la comunidad juda. Dejaron correr tambin la denuncia de Nisman que inclua a un supuesto espa, Alan Bogado, que dijo haber participado de las negociaciones en Suiza y Nueva York, cuando un simple informe de Migraciones demostr que nunca sali del pas.

El ex canciller neg por otra parte una y otra vez la existencia de la supuesta reunin secreta de Aleppo, en Siria, con su par iran. No hubiera sido ningn delito, es facultad de un ministro negociar con otro pas. Y hasta se publicit en la agencia Tlam que Timerman viaj a Aleppo, informacin que dio el propio Timerman. Pero all se vio con el presidente sirio, no con el canciller iran Salehi.

Le hicieron la vida imposible. Con aquella declaracin que tuvo que hacer desde su casa ante el juez durante horas y horas. Y, de inmediato, con el gobierno norteamericano cancelndole la visa para que se tratara. La Cmara Federal termin revocndole la imputacin por traicin a la patria y Estados Unidos finalmente le permiti volver al tratamiento, aunque se haba perdido un tiempo precioso. Washington le hizo pagar el atrevimiento de haber detenido un avin norteamericano en el que traan al pas material blico, de seguridad y de espionaje no declarado.

Se va un luchador, un hombre que se entreg 24 horas al proyecto de los gobiernos de Nstor y Cristina Kirchner. Era peronista hasta la mdula y argentino no slo por nacimiento y por nacionalidad, sino por pasin.

Fue, adems, el orgulloso hijo de otro gran perseguido: el inmenso Jacobo Timerman, emblema del periodismo argentino. De hecho, Hctor eligi como primer oficio el de su padre. Se form junto a l profesionalmente.

Tambin su historia poltica quedara marcada por la figura de Jacobo. En 1977, su padre fue secuestrado y torturado por la dictadura. En 1978 los militares ya haban expropiado el diario La Opinin y Hctor tuvo que abandonar el pas para refugiarse en Nueva York, donde realiz acciones por la liberacin de su padre, quien entre 1979 y 1984, como l, se exili en los Estados Unidos.

En ese pas el ex canciller obtuvo su maestra en Asuntos Internacionales de la Universidad de Columbia (Nueva York) y se desempe como profesor de Derechos Humanos, rea a la que dedic gran parte de su trayectoria profesional. Fue cofundador y miembro de la Junta de Human Rights Watch en Nueva York (1981-1989); director del Fondo para la Libertad de Expresin en Londres (1983-1989); miembro de la Junta Directiva de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) en Buenos Aires (2002-2004).

Tras su regreso a Argentina, codirigi las revistas Debate y Tres Puntos y desarroll una carrera como periodista para diferentes medios grficos y audiovisuales.

Adems, fue el primer testigo en declarar en el juicio a Christian von Wernich, el ex capelln de la Polica bonaerense, confesor de Ramn Camps, condenado por complicidad en los asesinatos y torturas del terrorismo de Estado, incluido el de Timerman padre.

Peronista, tuvo luego de los 90 una etapa de militancia en el ARI. En 2001 fue candidato a diputado por la fuerza poltica de Elisa Carri, aunque con la llegada de Nstor Kirchner a la Presidencia en 2003 se alej de ella para volcarse al kirchnerismo. En julio de 2004, Kirchner lo design cnsul general en Nueva York, tres aos despus fue promovido al cargo de embajador en los Estados Unidos y, en 2010, tras la renuncia de Jorge Taiana, asumi como canciller de la gestin de Cristina Kirchner, hasta el final de su mandato.

Haba nacido en Buenos Aires el 16 de diciembre de 1953, acababa de cumplir 65 aos. Sus restos sern enterrados hoy, a las 10, en el Jardn de Paz, en Pilar.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/165339-el-hombre-de-la-diplomacia-y-el-periodismo



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter