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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-12-2018

El Caso Alfon y el Movimiento Antifascista en el Estado espaol

Hctor Garca Barranco y Elena Ortega
Rebelin


Consideramos de inters sealar hoy varios elementos polticos que explican el ensaamiento policial y judicial perpetrado contra Alfonso Fernndez Ortega, joven de 27 aos que contina privado de libertad como consecuencia de un montaje policial. El Caso Alfon se enmarca en la escalada represiva contra el movimiento popular en general, y contra el movimiento antifascista en particular, llevada a cabo durante la ltima dcada en el Estado espaol (Ley Mordaza, endurecimiento del Cdigo Penal, condenas contra la libertad de expresin, burorrepresin, etc).

Recordemos que la Brigada de Informacin de la Polica Nacional acus a Alfon de terrorismo por tenencia de material explosivo en el marco de la Huelga General del 14 de Noviembre del 2012. A pesar de un juicio caracterizado por la falta de pruebas, plagado de anomalas procesales como la ruptura de la cadena de custodia de aquella misteriosa mochila [1], los interrogatorios vejatorios en la comisara de Moratalaz o las contradicciones de los testimonios de los policas en la vista oral [2], el Tribunal Supremo ratific la condena despus de ms de 50 das en prisin preventiva. No es casualidad que Alfon sea un joven del barrio de Vallecas, con conciencia de clase, miembro de la pea Bukaneros [3] y militante del movimiento antifascista de Madrid. El sealamiento de Alfon busc golpear el tejido asociativo del barrio, que desde el tardofranquismo se ha caracterizado por ser un enclave obrero referencial en las luchas sociales madrileas. Por lo tanto, el objetivo poltico del proceso judicial contra Alfon, fue mandar un recado a la juventud organizada vallecana, desarticular el movimiento antifascista madrileo con una sentencia ejemplarizante y, como veremos, debilitar los movimientos populares en el conjunto del Estado.

El contexto de la detencin de Alfon se caracteriz, as mismo, por la emergencia del importante Movimiento estatal del 15 de Mayo del 2011. Las protestas sociales post 15-M de aquellos aos, basadas en la desobediencia civil masiva, no eran reprimibles con el protocolo habitual "a golpe de porra y detenciones aleatorias" [4]. La brecha abierta por el 15-M se fortaleci con el tejido asociativo de los barrios y pueblos del Estado, que haban resistido debilitados, pero que nunca sucumbieron ante los consensos monrquicos de la Transicin. Los movimientos populares organizados en Asociaciones vecinales, en el movimiento feminista y por los derechos LGTBI, en la PAH y los Centros Sociales Okupados Autogestionados, en los sindicatos de clase, en el movimiento estudiantil y juvenil o en el movimiento antifascista, nutrieron las Asambleas Populares desde el inicio, y lo que es ms importante, se retroalimentaron con la irrupcin del 15-M al mismo tiempo.

El asesinato de Carlos: una dcada de respuestas organizadas

Apoyar la resistencia en prisin de Alfon estas navidades, significa asumir que ese ciclo social y poltico ha cambiado en la actualidad (un sntoma de ello es el fenmeno Vox), pero no est cerrado. En este sentido, despus de 11 aos del asesinato de Carlos Palomino a manos de un militar fascista, es necesario recordar cmo en aquellos momentos de inicio de la crisis, comenzaban a emerger expresiones xenfobas anti-inmigracin en el espacio pblico. Es importante recordar que desde aquel doloroso instante, la respuesta organizada en iniciativas contra el racismo, el sexismo, la xenofobia y el fascismo, en Madrid y en todo el Estado, han tenido la capacidad de ganar calle a calle a la extrema derecha en los barrios y pueblos [5]. El fatdico asesinato de Carlos el 11 de Noviembre de 2007, (joven de 16 aos casualmente tambin vecino del barrio de Vallecas), produjo en Madrid una reaccin unitaria y una coordinacin ejemplares en el movimiento antifascista, aglutinando sectores y espacios desvinculados hasta aquel momento (Centros sociales y Ateneos libertarios, sindicatos de clase, movimiento vecinal, estudiantil, colectivos feministas, etc) [6]. Entre 2007 y 2011, la extrema derecha fue sealada con contundencia, denunciada y boicoteada en cualquier espacio pblico en el que pretenda arraigar. El discurso del odio nazi-fascista ha sido combatido, en todo el territorio espaol, asumiendo un desgaste en trminos de montajes judiciales, criminalizaciones, seguimientos ilegales, listas negras, crcel, multas escandalosas, interceptacin de comunicaciones o abusos policiales [7]. De esta manera, durante aquellos aos se crearon, en combinacin con otros factores, las condiciones de posibilidad para el nacimiento del 15M en el Estado espaol [8].

Desde Barcelona a Galiza y de Altsasu hasta Cdiz, los movimientos populares han respondido generacin tras generacin, mediante la autodefensa activa contra la violencia asesina de los grupos neo-nazis (recordando a Jimmy, a Carlos, a Guillem Agull, a Lucrecia Prez, a Aitor Zabaleta, a Hassan El-Hayayaqui, a Santi Brouard, a los abogados laboralistas de Atocha y a [email protected] [email protected]) [9]. Por otra parte, a pesar de la impunidad y connivencia de la extrema derecha con las estructuras del Rgimen heredadas de la Dictadura franquista (conocidos sectores policiales [10], miembros de la oficialidad del Ejrcito [11] y otros elementos del Bloque Reaccionario de Poder judicial, poltico y econmico del Estado espaol [12]); el movimiento antifascista se ha fortalecido siempre mediante el apoyo mutuo y la solidaridad militante de los sectores ms conscientes de los movimientos populares [13]. Cuando el Tribunal Supremo ratifica la sentencia de Alfon, ste es directamente el escenario de fondo que se pretende desarticular en el Estado. Sin embargo, el trabajo poltico realizado en aquellos aos por el movimiento antifascista en particular, y por el movimiento popular estatal en general, se encontraba fortalecido y avanzado ante el riesgo de que la extrema derecha rentabilizara polticamente, con su discurso antidemocrtico de odio, la situacin de crisis econmica.

El movimiento antifascista en el Estado espaol hoy

Los movimientos antifascistas se han mantenido activos en los ltimos aos; se ha avanzado, por ejemplo, con la referencia histrica de la Comunitat Valenciana cada "9 d'Octubre" [14]; se ha continuado con la auto-organizacin barrio a barrio como demostraron las respuestas populares en Zaragoza, Granada o en el Distrito madrileo de Tetun frente a la estrategia de Hogares Sociales [15]; y se ha comprendido la importancia de cuidarnos para seguir luchando, con el apoyo de iniciativas como Madres contra la Represin.

Las dinmicas actuales del movimiento contra el fascismo, el sexismo, el racismo y la xenofobia, que se organizan a da de hoy desde los Centros Sociales y desde los Colectivos locales o territoriales, continan teniendo una importancia estratgica fundamental para facilitar el avance de los movimientos sociales y populares, en todas las geografas del Estado y en todos los mbitos. El objetivo del neofascismo espaol es normalizarse (llmese Vox, llmese Espaa 2000, Democracia Nacional, MSR, Hogar Social, Falange, etc); y es ah donde se debe continuar en 2019 con la perspectiva andaluza de accin unitaria [16]. El movimiento debe desplegar en el futuro ese trabajo desarrollado en los barrios, pueblos y universidades con visin pedaggica, es decir, redoblando los esfuerzos con el objetivo de defender los derechos y libertades ms elementales, organizando respuestas directas clsicas [17]; combinando diversos repertorios de protesta [18]; contrarrestando la represin del Estado (que nos volver a golpear); aumentando la agitacin comunicativa tanto en las redes como en las calles [19]; y tendr que continuar fijando el rumbo a medio plazo ensanchando el campo de accin antifascista: estrechando lazos "hacia afuera" con movimientos sociales aliados, colectivos migrantes, sectores feministas y LGTBI, Asociaciones de memoria histrica, luchas ecologistas en el mbito rural, nuevos espacios asociativos, etc [20].

Para encarar estas tareas en el futuro (frente a las agresiones a poblacin migrante, a feministas, a la comunidad LGTBI o a militantes sociales), los movimientos antifascistas no van a encontrar atajos; se debe avanzar en todos los frentes, pero nadie va a regalar nada para la consecucin de los objetivos (mrese el papel desempeado por las Delegaciones y Subdelegaciones de Gobierno protegiendo y allanando el terreno al neofascismo durante los ltimos aos al respecto). Es errneo actuar pensando que, con los planteamientos actuales del Rgimen del `78, se pueda ejercer una funcin exitosa de cordn sanitario institucional frente al fascismo espaol hoy; tal y como demuestran las conocidas experiencias europeas, con el crecimiento sostenido de los partidos neonazi-fascistas durante la ltima dcada [21].

En definitiva, este nuevo ciclo de respuestas populares antifascistas en el estado espaol tiene unos puntos de partida especficos que debemos tomar en cuenta: 1, el recuerdo presente de Carlos y las contundentes luchas en las calles de aquellos aos recientes; 2, el fortalecimiento y el despliegue del tejido social y popular que emergi con el 15M; 3, la capacidad de resistencia frente a la represin, como nos demuestra el caso de Alfon; y 4, la necesidad de supervivencia frente a la violencia sistemtica de las extremas derechas, en connivencia con sectores del establishment y las estructuras antidemocrticas del estado espaol [22]. Los propsitos para el ao 2019 pueden ser, por lo tanto, recoger el testigo de las experiencias anteriores, organizarse cohesionadamente con un trabajo enfocado ms all del cortoplacismo electoral, continuar con la iniciativa poltica transformadora y no dar ni un centmetro en las calles al fascismo en el conjunto del Estado.

Notas:

[1] https://m.publico.es/politica/101007/el-juicio-contra-alfon-se-aplaza-hasta-el-25-de-noviembre-por-la-ausencia-de-tres-policias-testigos/amp o https://m.publico.es/espana/1893945/condenado-a-cuatro-anos-de-carcel-alfon-por-llevar-un-artefacto-explosivo-el-14-n/amp

[2] Magistral crnica del juicio a Alfon firmada por Shangay Lili (D.E.P), aqu: https://m.publico.es/actualidad/36361/el-juicio-contra-alfon-evidencia-la-persecucion-policial/amp

[3] https://www.publico.es/actualidad/bukaneros-enemigo-publico-numero-cifuentes.html

[4] A pesar de que la represin desempe un papel destacado la misma noche del 15 de Mayo en Madrid o las cargas en la Plaza Catalunya de Barcelona los primeros das, a medida que las asambleas multitudinarias en las plazas, las manifestaciones en columnas o la Marchas de la Dignidad debilitaban la imagen del Rgimen del `78, el empuje popular destituyente aument en todo el Estado.

[5] Mark Bray, Antifa, el Manual Antifascista. Capitn Swing Libros, Madrid, 2018. (Captulo 5, Se acab la izquierda tolerante!: sin tribunas y la libertad de expresin, pginas 203 228).

[6] https://m.publico.es/columnas/110500576919/palabra-de-artivista-carta-abierta-a-carlos-palomino

[7] https://colectivodeaccionjuridica.wordpress.com/2013/12/13/las-brujas-antifascistas-por-daniel-amelang/comment-page-1/ o https://www.izquierdadiario.es/15-activistas-antifascistas-detenidos-en-Madrid?id_rubrique=2653 o https://www.publico.es/politica/justicia-condena-18-anos-carcel.html

[8] https://kaosenlared.net/mavi-madre-carlos-palomino-sangre-no-haya-vano/

[9] https://m.publico.es/sociedad/2020390/las-victimas-del-fascismo-viven-desde-la-transicion-en-un-desamparo-absoluto/amp

[10] https://m.publico.es/politica/2071290/vox-se-infiltro-en-jusapol-y-los-sectores-ultra-de-la-policia-apoyaron-su-despegue-electoral

[11] https://www.publico.es/espana/memoria-historica-cinco-militares-reserva-declararan-haber-firmado-favor-franco.html o https://m.publico.es/columnas/110597229710/establishment-con-ustedes-vox

[12] https://blogs.publico.es/otrasmiradas/13127/de-la-dictadura-franquista-a-la-dictadura-de-los-jueces/

o https://m.publico.es/politica/2070394/vox-ha-recibido-casi-dos-millones-de-euros-en-donaciones-desde-su-nacimiento o https://www.publico.es/politica/impunidad-historica-ultraderecha-valenciana.html

[13] Gonzalo Casanova, Armarse sobre las ruinas. Historia del movimiento autnomo en Madrid (1985 1999); Madrid, Potencial Hardcore, 2002. (Aporte fundamental para conocer el contexto de los movimientos antifascistas de los aos `80 y`90).

[14] https://www.publico.es/sociedad/nazis-9-d-octubre-nazis-tratan-reventar-vez-manifestacion-9-d-octubre-valencia-amenazas-saludos-fascistas-gas-pimienta.html o https://www.elsaltodiario.com/9-doctubre/un-9-de-octubre-contra-el-fascismo-valencia

[15] Mark Bray, Antifa, el Manual Antifascista. Capitn Swing Libros, Madrid, 2018. (Pgina 239, contramanifestacin antifascista en el barrio de Chueca (Madrid), 1 de Mayo de 2013; pginas 268 - 269 sobre la experiencia Granada Acta; pgina 221, manifestacin contra Hogar Social Madrid en 2017).

https://m.publico.es/sociedad/1903273/batalla-campal-entre-nazis-y-antifascistas-en-zaragoza-al-grito-de-sieg-heil-el-saludo-del-tercer-reich o https://m.publico.es/sociedad/1903079/el-edificio-de-zaragoza-ocupado-por-neonazis-tiene-los-dias-contados o https://m.publico.es/sociedad/1955498/antifascistas-hacen-frente-en-madrid-a-la-protesta-racista-del-hogar-social o https://www.lavanguardia.com/vida/20170611/423303900354/sin-filtros-testimonio-hogar-social-madrid.html

[16] Mark Bray, Antifa, el Manual Antifascista. Capitn Swing Libros, Madrid, 2018. (Captulo 6, Estrategia, (no) violencia y antifascismo cotidiano, pginas 229 280).

https://www.publico.es/politica/vox-miles-personas-vuelven-manifestar-ciudades-andaluzas-vox.html

[17] [email protected] [email protected], Algunos apuntes sobre el Antifascismo, Boletn RUPTURA, 2008. - Aportes de inters sobre la parcializacin de las luchas antifascistas, la esttica y otros debates de cierta relevancia en la actualidad (una visin desde la praxis libertaria, pasada una dcada). Tambin recogido en: https://www.nodo50.org/ekintza/spip.php?article478

[18] http://www.antifeixistes.org/10827_marxa-neonazi-de-lhogar-social-madrid-i-resposta-antifeixista.htm o https://www.diagonalperiodico.net/libertades/30514-como-acabar-con-neofascismo-madrid-6-pistas.html

[19] Es importante disponer de estrategias de comunicacin efectivas para hacer frente al discurso de criminalizacin sistemtico contra los movimientos antifascistas, que mediante la manipulacin y el sensacionalismo, ejercen los medios de desinformacin masiva. Sobre la estigmatizacin del antifascismo y otros debates en los EEUU, ver https://ctxt.es/es/20180926/Politica/21851/the-baffler-antifascismo-extremismo-apoyo-popular-estados-unidos.htm

[20] Mark Bray, Antifa, el Manual Antifascista. Capitn Swing Libros, Madrid, 2018. (Captulo 6, Estrategia, (no) violencia y antifascismo cotidiano; pgina 267 268, sobre la convocatoria de Madrid Para Todas).

https://m.publico.es/actualidad/1960998/un-millar-de-antifascistas-protestan-en-madrid-contra-toda-forma-de-discriminacion o https://www.elsaltodiario.com/migracion/busturialdeko-harrera-mugimendua-sistema-efectivo-acogida-gernika

[21] Este es un debate incipiente en los escenarios electorales del estado espaol, despus de las elecciones andaluzas del 2 de Diciembre de 2018. En cualquier caso, es reseable el ejemplo de AFD en Alemania, cuyo crecimiento ha estado determinado, en parte, por los efectos econmicos de las polticas neoliberales implementadas por los gobierno de Gran Coalicin de la CDU dirigidos por ngela Merkel, con el apoyo del SPD.

[22] https://www.elsaltodiario.com/fascismo/fascismo-responsabilidad-compartida o https://ctxt.es/es/20181129/Firmas/23218/SASTIPEN-THAJ-MESTIPEN-Pastora-Filigrana-D%C3%ADa-de-Andaluc%C3%ADa.htm o https://ctxt.es/es/20181212/Firmas/23450/El-mentidero-Jonathan-Mart%C3%ADnez-cambatir-las-mentiras-del-fascismo.htm

Hctor Garca Barranco es activista social, colectivo [email protected] VK-2009. Elena Ortega es la madre de Alfon y activista de Madres contra la represin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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