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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-01-2019

Agua de todos, agua para todos

Dani Cabezas
El Salto

La remunicipalizacin est en la agenda de cada vez ms ayuntamientos tras aos en los que la privatizacin ha marcado la pauta de las distintas administraciones


El 12 de diciembre fue un da de sentimientos encontrados para Tamara y sus dos hijos menores. Por una parte, el juzgado le dio la razn otorgndole el derecho a permanecer temporalmente en la vivienda pblica que haba ocupado cuatro aos antes en Legans (Madrid), a donde lleg tras sufrir violencia machista. Por el otro, y prcticamente de manera paralela, se encontr con que le haban cortado el agua aprovechando un cambio de contadores manuales a otros digitales.

A pesar de que la vivienda ocupada por Tamara y sus hijos pertenece en un 60% a la Comunidad de Madrid y en un 40% al Ayuntamiento de Legans, la gestin administrativa del inmueble recae en una empresa privada. En concreto, en la socimi sociedad de inversin inmobiliaria Testa Urban, filial del fondo buitre Lazora. La consejera del Canal de Isabel II, presente en el pleno del Ayuntamiento, dijo que era mentira: que el Canal no corta el agua a nadie, recuerda con indignacin Feli Velzquez, de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Legans. Y sin embargo, del grifo de Tamara no sala ni una gota.

El caso de Tamara ejemplifica a la perfeccin la situacin del acceso al agua potable, un derecho reconocido por Naciones Unidas. En 2002, el Comit de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales de la ONU declar que el derecho humano al agua es indispensable para vivir dignamente y es condicin previa para la realizacin de otros derechos humanos. En concreto, la ONU se refiri al derecho a disponer de agua suficiente, saludable, fsicamente accesible y asequible para el uso personal y domstico. Y, pese a todo, el acceso a ella ha sido pasto de la privatizacin a lo largo de los ltimos aos.

Especulacin y negocio

Se calcula que el 53% del suministro de agua en Espaa est en manos de empresas privadas. Y la mayora est controlada por unas pocas empresas, especialmente Hidraqua Aquagest hasta que cambi el nombre en 2013 tras la aparicin de varias tramas de corrupcin en las que estaba implicada la marca. Perteneciente al grupo Agbar y Aqualia FCC, radicadas sobre todo en las zonas urbanas con mayor margen para el negocio y la especulacin. Vivimos en un pas afectado por el cambio climtico, que se encuentra en situacin de escasez constante y resulta que privatizamos el agua ms que todos nuestros vecinos, denuncia Luis Babiano, gerente de la Asociacin Espaola de Operadores Pblicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS). Segn Babiano, se trata de un monopolio natural, de los que existen pocos. Cuando lo privatizamos, le damos todo el control a una sola empresa durante 20, 30 o, incluso, 40 aos, lo que inevitablemente da lugar a autnticas atrocidades.

En su opinin, si creemos que los servicios pblicos han de ser transparentes, participados y vlidos para la construccin de una sociedad justa, es necesario que sean 100% pblicos o, al menos, que las concesiones a las distintas empresas privadas sean muy limitadas en el tiempo y con unas reglas de juego completamente transparentes. Y eso, sencillamente, no ocurre. Que las ciudades se construyan en base a la relacin con una corporacin es aterrador y debera llevarnos a la reflexin, sostiene.

Gonzalo Marn Pacheco es Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, adems de portavoz de la Red Agua Pblica, que aglutina a diferentes movimientos sociales, instituciones y personas que promueven una visin del agua como bien comn y servicio pblico. En trminos de abastecimiento, el agua como recurso es, por ley, de titularidad pblica. Pero aunque los titulares sean las administraciones locales, su gestin puede ser privada, explica. Al ser un bien comn, entendemos que el agua es de todos, por lo que su gestin ha de recaer tambin en el mbito pblico y llevarse a cabo sin nimo de lucro.

Pero no vale cualquier gestin: El agua tiene que ser accesible y estar disponible independientemente de la capacidad de pago, apunta Marn Pacheco. Si alguien no tiene posibilidad de asumir su coste, las administraciones han de garantizar el mnimo vital: una cantidad suficiente para vivir dignamente. Tiene que ser potable, con la calidad suficiente para poder ser consumida sin que represente un riesgo para la salud. Y tiene que ser asequible: su precio no puede depender de criterios de rentabilidad econmica.

Adems de accesible, el suministro de agua ha de ser tambin, en opinin de Marn Pachecho, democrtico y transparente. La ciudadana ha de tener la posibilidad de participar activamente en todos los niveles de toma de decisiones de las entidades que suministran agua, apunta Marn Pacheco. Ha de estar presente en los consejos de administracin de las empresas que la controlan y participar de las decisiones. Para ilustrar este modelo, Marn pone el ejemplo de ciudades como Crdoba, cuya empresa pblica de agua cuenta con un representante de la ciudadana, pero tambin ciudades europeas como Pars o Estados como Colombia, donde por ley los consejos de administracin de las empresas pblicas tienen que tener un tercio de miembros que provengan de los llamados comits de control y participacin.

Priorizar el consumo humano

Ante una situacin como esta, la remunicipalizacin est en la agenda de un nmero cada vez mayor de ayuntamientos. El pasado noviembre, En Com Podem (ECP) present en el Congreso de los Diputados una mocin para facilitar que los municipios puedan gestionar y recuperar el ciclo integral del agua. El resultado fue apretado como en pocas votaciones: 167 votos a favor frente a 165 en contra los de PP y Ciudadanos, y dos abstenciones por parte del PDeCAT. La iniciativa, defendida en el pleno por Alicia Ramos, instaba al Gobierno a modificar la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera y la de Racionalizacin Local. Segn explic ECP en un comunicado, el objetivo es que los ayuntamientos puedan gestionar todo el ciclo del agua priorizando el consumo humano frente a los beneficios de las empresas privadas.

No es casual que el debate sobre la remunicipalizacin del agua lo llevara al Congreso En Com Podm: Catalunya donde ms del 80% de la gestin del agua es privada, segn plataformas como Aigua s vida vive una situacin especialmente sangrante. En Barcelona, el frente judicial para sacar adelante la remunicipalizacin, una de las banderas del equipo de gobierno encabezado por Ada Colau, sigue abierto. El desenlace llegar con la sentencia en firme del Tribunal Supremo sobre la legalidad de la cesin de la gestin del agua a Agbar en 2011, declarada nula en primera instancia por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya en 2016.

A solo 23 kilmetros de la all, en Terrassa, el paso se ha dado con xito: la tercera ciudad catalana ms poblada aprob en marzo el cambio hacia la gestin pblica del servicio de abastecimiento del agua, as como la ltima prrroga del contrato con la empresa Mina Aguas de Terrassa hasta el 9 de diciembre y la puesta en marcha de un Observatorio del Agua encargado de fiscalizar la gestin pblica. Lo hizo, adems, coincidiendo con la celebracin del Da Mundial del Agua, y de nuevo con el voto en contra de Ciudadanos y PP en el pleno.

Los casos de Terrassa y Barcelona, junto a otros como el de Valladolid que tambin remunicipaliz el servicio de agua en 2017 a travs de la empresa pblica Aquavall certifican, en opinin de Luis Babiano, que existe un debate en la sociedad sobre la necesidad de que el agua est en manos pblicas. Pero, tal y como advierte el gerente de AEOPAS, no es suficiente: El fracaso de la privatizacin es tan grande que hace falta que los polticos estn a la altura.

Madrid y el Canal de Isabel II

Una de las ciudades donde los polticos no han estado a la altura a la hora de preservar el derecho fundamental al acceso al agua ha sido Madrid. Todo lo que tiene que ver con el otrora modlico Canal de Isabel II ha estado salpicado, durante los ltimos aos, de noticias que relacionaban su gestin con la corrupcin y la opacidad. La empresa pblica encargada de llevar el agua de Madrid a los grifos vivi, en tiempos de Esperanza Aguirre, una privatizacin frustrada que alcanz su cota ms esperpntica con el intento de amaar el concurso por parte de Miguel Blesa tras el anuncio de Aguirre de la privatizacin del Canal en 2008. El expresidente de Caja Madrid quiso quedarse con la gestin de un agua que consideraba demasiado barata, segn desvelaron varios correos electrnicos publicados en 2013 por Infolibre.

La paradoja lleg el pasado mes de diciembre a su momento cumbre cuando los principales medios de comunicacin titulaban PP y Ciudadanos impiden por ley la privatizacin del Canal de Isabel II con los votos en contra de PSOE y Podemos. En realidad, puntualiza Luis Babiano, lo que se aprob fue blindar el actual modelo, con la misma corrupcin, opacidad e intereses ramificados en sectores financieros.

Para Marn Pacheco, a pesar de ser una empresa pblica, Canal de Isabel II es el perfecto ejemplo de una gestin con amplsimo margen de mejora. Funciona en trminos mercantiles, porque genera beneficios que reparte entre sus accionistas, denuncia. S, estos accionistas son entidades pblicas, pero no existe un control para que ese dinero se reinvierta en el propio ciclo del agua, lamenta. El canon concesional. A menudo, cuando un debate est en el candelero, conviene mirar hacia el exterior para comprobar lo que se hace en otras ciudades, regiones y pases de nuestro entorno. En ese aspecto, los datos hablan por s solos: de las 1.500 urbes ms grandes del planeta, menos del 10% han dejado el agua en manos privadas. Marn Pacheco aporta otro dato sintomtico: del ao 2000 hasta ahora son casi 270 las ciudades del mundo que han remunicipalizado los servicios de abastecimiento de agua. En Espaa lo han hecho unas 30. Consideramos que este nmero se va a incrementar en tanto en cuanto hay muchas concesiones que vencen, apunta. Unas concesiones que han sido, adems, el caldo de cultivo perfecto para la corrupcin y la proliferacin de redes clientelares, en parte debido a la existencia del llamado canon concesional, el dinero que cobran los ayuntamientos como previsin de los beneficios que la empresa privada va a obtener durante el tiempo que dura la concesin.

Vistos los datos y la experiencia acumulada, los defensores del agua como un derecho de todos se muestran moderadamente optimistas de cara al futuro. Actualmente estamos en una situacin de stand by, reflexiona Babiano. Los procesos de privatizacin no han logrado hacerse con la hegemona, pero aun as el trabajo de remunicipalizacin se ha llevado a cabo a menudo de manera heroica. En ese sentido, Marn Pacheco subraya lo ocurrido durante la crisis econmica: De 2008 a 2015, la financiacin de las administraciones locales decreci en torno a un 20%, lo que llev a una privatizacin masiva como manera de obtener recursos. Ahora, sin embargo, esta tendencia podra estar dando la vuelta y, vista la experiencia, Babiano lo tiene claro: La remunicipalizacin puede ser imparable si la sociedad sigue demandando que cambien las reglas del juego.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/remunicipalizacion/agua-de-todos-agua-para-todos-remunicipalizacion


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